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RIO PALUXI….CONVIVIERÓN SERES HUMANOS Y DINOSAURIOS….?

En el marco de las creencias, dos sectores sociales bien definidos debatían en el marco de una contienda ideológica: Creacionismo Vs Evolución.Los evolucionistas, aceptaban el apogeo científico y los importantes avances realizados en virtud del conocimiento. Desde hacía ya varias décadas se había aceptado y transmitido la teoría de Darwin, según la cual todos los seres vivos evolucionamos en el pasado hacia formas superiores.Por su parte, los creacionistas continuaban aferrados al viejo dogma de que la tierra fue creada hace 6000 años y todos los seres vivos, incluidos los hombres, fueron obra de Dios hacia el año 4004 A.C. El giro inesperado del destino, quiso que en medio de la disputa, prácticamente resuelta a favor del evolucionismo, surgiera un enigma que hasta el día de hoy no a logrado ser respondido por una u otra teoría.

El enigma del río Paluxi, en Texas. Tal descubrimiento se había efectuado en el año 1908, y tardó más de dos décadas en popularizarse, tal vez porque éste era considerado el momento oportuno para que trascendiera semejante novedad. El descubrimiento consistía en la aparición de pisadas de dinosaurios en sedimentos de hacía 250 millones de años. Sin embargo, junto a esas mismas huellas había otras. Se trataba de huellas humanas. Aquello no tenía justificación, ambas se habían formado a la vez pero dinosaurios y hombres jamás convivieron.Hasta el momento se creía que los dinosaurios habían desaparecido de la tierra hace unos 65 millones de años, y que el ser humano aparecía en las primeras formas homínidas, hace sólo algo más de 5 millones de años.Los creacionistas, interpretaron aquel descubrimiento como una situación favorable a su tésis aludiendo a que los seres humanos y los dinosaurios habían convivido porque ambos aparecieron hace 6000 años sobre el planeta. Naturalmente ésta teoría no tuvo mayor apoyo.El misterio del río Paluxi sigue tan vigente como entonces salvo que los fundamentalistas cedieron paso a la ciencia, quien hasta el día de hoy no ha logrado resolver semejante acontecimiento. La pregunta sigue entonces vigente: ¿Convivieron seres humanos y dinosaurios en algun momento de la historia?. La mayoría de los investigadores intuyen que es poco probable que éste suceso haya ocurrido, sin embargo no pueden resolver el misterio de las pisadas petrificadas al mismo tiempo.En 1970 un científico, tras el estudio detallado de aquellas huellas, dijo que quizás las huellas que todo el mundo pensaba que pertenecían a seres humanos eran también de dinosaurios, aunque no lo afirmaba completamente.En la década de los 90 el misterio ha vuelto a ser estudiado con una conclusión sorprendente: Las huellas presentan la curvatura típica y marcas propias de las pisadas humanas, aunque estén sedimentadas hace cientos de millones de años.Evolucionistas y creacionistas se equivocaron en el análisis del enigma y ni unos ni otros han podido solucionar el misterio.
http://veritas-boss.blogspot.com.es/2012/10/rio-paluxiconvivieron-seres-humanos-y.html

CRONOLOGIA DE TODOS LOS TIEMPOS 2º PARTE

LOS ELOHIM DE ORIÓN Y LAS PLÉYADES

Hace 260 millones de años, una Nave procedente del Sistema Rigel de Orión, aterrizó en lo que hoy es el Cañón de Talampaya (La Rioja, Argentina). De ella primero descendió un Cosmonauta y luego lo hicieron dos más. Todos estaban vestidos con escafandras debido al clima imperante que en ese tiempo todavía resultaba inestable.

Tomaron distintas muestras del suelo, e hicieron ensayos con todo tipo de vida del lugar, para comprobar su avance y desarrollo en ese punto del Planeta.

Entonces, el paisaje era bastante peculiar: era como una selva frondosa, pero el tamaño de los árboles era realmente impresionante, superando en mucho a los más altos árboles de nuestros días. El cielo era también distinto, pues tenía una intensa coloración rojiza, destacando en él varias Lunas. Algunas parecían de enorme tamaño, debido a su cercanía a la Tierra.

Los nativos, mucho después, a través de Grandes Iniciados, pudieron ver en los archivos de la historia este momento y lo dejaron grabado en la piedra como símbolo del principio de todo en Talampaya. El Petroglifo de los Astronautas que aún se conserva allí recuerda que «Del cosmos bajaron a la Tierra los padres y luego regresaron al su hogar más allá de las estrellas».

Los llegados eran Elohims y Guardianes y Vigilantes elegidos por ser los más aptos para las condiciones del Planeta, ya que su mismo componente genético de Orión, también estaba en las esporas sembradas por los Padres Antiguos.

Este grupo originario de Orión, primero ubicó el sitio y después instaló una Base-Laboratorio permanente. Luego en diferentes tiempos llegarían más contingentes.

Los Elohim de Orión produjeron más de un toque genético, ayudando al desarrollo de los reptiles. Buscaban así generar un tipo especial de éstos con el fin de lograr un ser inteligente con las características propias de Orión, pero a su vez con algunos componentes de este Planeta, del producto de la Evolución Natural.

(Según fuentes científicas, hace 250 millones de años, «apareció» —justamente en Talampaya— , el Lagosuchus Talampayensis, una de las primeras especies de dinosaurios).

Por millones de años y en diferentes épocas, los Orionitas continuaron manteniendo allí la Base-Laboratorio, pero llegó un momento en que hubo diferentes opiniones acerca de cómo seguir trabajando para lograr un ser inteligente originario.

Fue cuando la Confederación decidió agregar al Plan un nuevo enfoque, que llevó a enviar a un nuevo grupo de 7 Elohim.

Entonces, una gigantesca Nave-Laboratorio de 50 Kms de diámetro —que funcionaba, además, como invernadero—, aterrizó en Talampaya. Su forma era cilíndrica pero abultada en el medio, y más angosta en sus extremos, que eran redondeados y luminosos. Su procedencia era pleyadiana.

Éstos nuevos Elohim comenzaron a realizar otras combinaciones genéticas —ayudando al desarrollo de los mamíferos—, alejándose con ello del proyecto original de los Orionitas.

Esta variante del experimento trajo aparejado desavenencias y tensiones crecientes entre los seres de Orión y Las Pléyades. Tantas, que en un momento dado, los Elohim Pleyadianos abandonaron la Base, y con sus experimentos a bordo de la Gran Nave-Laboratorio en la que llegaron, se marcharon lejos de los Orionitas para continuar su proyecto.

LOS GUARDIANES HIPERBÓREOS

Por entonces, y para salvaguardar el proceso terrestre, hace 245 millones de años fue enviado a la Tierra un contingente de Guardianes y Vigilantes, procedentes principalmente del Planeta Apu, del Sistema Alfa Centauro. Con esto se inicia lo que conocemos como la Era Secundaria.

Debido a la inestabilidad del Planeta, los Guardianes y Vigilantes se ubicaron en el llamado Continente Hiperbóreo, llamando Thule a su capital. Groenlandia, Islandia, las islas de Spitzberg y el Norte de Europa serían los vestigios geológicos de la fabulosa Hiperbórea, que disfrutaba de un clima tropical, con una vegetación extraordinaria.

Los llamados Guardianes Hiperbóreos eran gigantes en comparación con el terrestre actual, pues medían más de 3 mts de altura. Su constitución física y energética les permitía soportar las intensas radiaciones que emitía la actividad volcánica.

Pese a todo, las tensiones y desavenencias entre los Elohim continuaron, hasta que el proceso volvió a quedar interrumpido hace 65 millones de años, cuando la Tierra atrajo sobre sí el impacto de una de las Lunas —de unos 10 Kms de diámetro—, sumergiendo al Planeta en terribles terremotos, inundaciones, nubes de polvo y gases… El colapso planetario fue tal, que acabó con la mayor parte de la megaflora y la megafauna.

Los Guardianes Hiperbóreos, sabiendo del desenlace fatal que se acercaba, empezaron a organizar la evacuación, poco antes de que esto pasara. Pero todo se aceleró, lo cual llevó a abrir una Puerta Dimensional de emergencia en el extremo norte del mundo, por la que lograron fugarse los remanentes que no pudieron huir de otra manera.

Hoy en día, la Puerta abierta en el Espacio y el Tiempo continúa actuando para quienes se acercan a ella, como una ventana a otra época, y permite vislumbrar cómo era el Planeta hace tantos millones de años.

DESCARTE PREMATURO

Entonces, nuestro mundo quedó allí, sólo y abandonado a su suerte. Un mundo envuelto en las tinieblas de sus propias convulsiones, en medio de las cuales se retorcía como un indefenso animalito desamparado, condenado a muerte por la naturaleza.

Como habían sido 8 los Planetas programados para el Proyecto, el descartar uno no resultaba significativo, por lo que se continuó trabajando con los otros 7. Pero más adelante se repitieron problemas similares con otros 3 más, llegando al punto en que a pesar de los cuidados dispensados se destruyeron estos totalmente, sin dejar en la actualidad restos visibles de ellos. Esto obligó a un trabajo más concienzudo con los 4 sobrevivientes.

Cuando los otros 3 Planetas se destruyeron, y se pensó en lo peligroso que era la rápida reducción de posibilidades, el Helel Enmanuel hizo recapacitar sobre el caso de la Tierra, donde la destrucción se había atenuado, y por lo tanto existía la conveniencia de darle una segunda oportunidad.

El Planeta no sólo continuaba en su lugar, sino que por sí mismo se estaba recuperando de la gran destrucción, ingresando prometedoramente en una nueva etapa que nosotros conocemos como la Era Terciaria, con vida adaptada por la propia naturaleza a las condiciones imperantes.

Los Helel Serafines se dieron cuenta de que se habían apresurado en descartar a un participante, por lo que de inmediato se dispuso que los Elohims viniesen y procurasen acelerar el proceso, recuperando el tiempo transcurrido y nivelando los avances para equipararlo al de los otros.

LA HUMANIDAD LEMURIANA

Entonces, los Genetistas Pleyadianos se establecieron con su gran Nave-Laboratorio en Lemuria —un continente hoy desaparecido ubicado en el Océano Índico—, trayendo consigo diferentes especies de insectos y plantas de otros Planetas para instalar y ampliar la gran gama que existía en este mundo.

También traían consigo plantas con propiedades alucinógenas, que usaban para anular el proceso de envejecimiento acelerado que la Atmósfera de nuestro Planeta les hacía sufrir.

A partir de primates relativamente evolucionados, con una dosis de genes pleyadianos, y mediante el uso de la alta ingeniería genética de estos últimos, fue creada la primera raza humana, cuyo fin sería alcanzar un alto desarrollo evolutivo, como estaba contemplado en el Plan Cósmico.

Aunque hay quienes creen haber recibido información de que esto habría ocurrido hace un millón de años, otros hablan de 60 millones de años. E incluso, la información recibida por Talmir, sugiere que esto ocurrió, no durante la Era Terciaria, sino a finales de la Secundaria: hace 65 millones de años, o más.

(Según fuentes científicas, a finales de la Era Secundaria, ya existía el Purgatorius Ceratops, los más antiguos primates conocidos – llamados así por ser contemporáneos del triceratops).

Así, fruto del experimento, los Elohim consiguieron una variedad de andróginos y hermafroditas; es decir, seres que poseían ambos sexos. Sin embargo, esta nueva raza no estaba correctamente adaptada para soportar las condiciones de la Tierra en ese momento.

La inestabilidad del planeta, manifestada en continuas y violentas erupciones volcánicas, sumadas a la irrespirable atmósfera sulfurosa y aguas ácidas, impidieron que estos frágiles seres —carentes, además, del muy necesario sentido de supervivencia, debido a la apacible vida que llevaban dentro de la Nave Laboratorio— pudieran prosperar al ser llevados a la superficie.

Por esta razón debieron ser reacondicionados, separando los sexos mediante alta cirugía, y modificando nuevamente su genética para tornarlos más resistentes.

LA TRAICIÓN DE GADREEL

Una vez creada la base de la primera Humanidad Terrestre, los 7 Ingenieros Genéticos se reunieron con los grupos de Lemurianos en la Nave Laboratorio —no olvidemos que el gigantesco vehículo extraterrestre funcionaba como invernadero—, y les dijeron:

—De toda planta, de todo fruto o semilla podréis comer sin que ello os contamine, pero por ningún motivo probaréis de las plantas que se encuentran en el Área Reservada, porque aquellas especies de vegetales son Plantas Alucinógenas. Y éstas podrían provocar a ustedes visiones y percepciones para las que no están preparados aún, e impedirían que en un futuro cercano, desarrollaran las facultades que les corresponden para dominar y controlar, aquello que va más allá de vuestros sentidos físicos.

»Además, consumir estas Plantas traería consigo el deterioro de sus neuronas, iniciando un proceso irreversible de muerte y destrucción celular, que ni aún nosotros podríamos detener. Sus Auras serían igualmente afectadas al quedar rasgadas y estarían a merced de Entidades que siempre están al acecho…».

Los primeros Lemurianos aceptaron muy disciplinadamente la recomendación de no acercarse a estas plantas dañinas. Pero uno de los Ingenieros Genéticos, un médico extraterrestre llamado Gadriel o Gadreel, se había unido en secreto a Luzbel, y siéndole fiel a sus intereses, buscó la forma de boicotear el programa, induciendo a los primeros seres humanos a usar estas plantas prohibidas.

Se reunió aparte con nuestros antepasados y les dijo:

—Probad de aquellas plantas, de las que se os recomendó guardar reserva. No hagáis caso a mis compañeros que son temerosos de que rápidamente podáis conseguir poder y conocimiento. Además, ¿Cómo avanzaría la Ciencia sin la Experimentación?

Los avaló a escondidas, auspiciando la primera experiencia de consumo de drogas por parte de la Humanidad.

Los primeros Lemurianos la pasaron muy mal: se les bajó la presión, sintieron frío, y cuando los demás Ingenieros se dieron cuenta del problema, pensaron que definitivamente los humanos eran seres impredecibles, que la curiosidad de ellos era muy peligrosa y que inclusive podía poner en peligro la seguridad de ellos mismos.

Así, deciden abortar por segunda vez el Proyecto Tierra y se marcharon en su gigantesca Nave.

LA CREACIÓN DE LOS SUNKIES

Tiempo después, cuando el resto de los Ingenieros Genéticos se entera de lo que había hecho, Gadreel es abandonado en nuestro mundo, en una especie de prisión subterránea en Talampaya, de la cual no saldría hasta que sus compañeros volviesen por él, al ver que comprendió su error. Y así fue.

Durante este período, Gadreel, con la intención de enmendar su equivocación, crea una raza de criaturas humanoides, los Sunkies, como iniciativa paralela a la humana, siendo ellos los principales moradores del Mundo Subterráneo.

Los Sunkies, son seres pequeños de aspecto humanoide, de apenas un metro de estatura. No poseen cabello, y sus grandes ojos negros, oblicuos, resaltan en un rostro redondeado que no muestra nariz, orejas, ni labios, sino una suerte de orificios en su lugar. El color de su piel luce como un gris-terra cotta.

Estos seres de su creación, seguirían cumpliendo con inducir al ser humano al consumo de toda clase de plantas prohibidas de consumo directo, como supuesta y a la vez engañosa vía de protección, a toda clase de acechanzas, y para facilitar su contacto con estos seres y lograr de ellos sus favores, los cuales serían siempre cobrados a muy alto precio: el pago finalmente sería la dependencia, el bloqueo natural de las facultades y la gradual autodestrucción del propio ser humano.

Pero no todas estas entidades tienen una tendencia hacia el mal. Siendo nuestro mundo parte de un Universo donde prima la Dualidad, existe la tendencia hacia ambas direcciones de la Polaridad en todos los seres. Por ello hay seres también benéficos refugiados en el Mundo Intraterrestre.

DESORIENTACIÓN DIMENSIONAL

Una vez que se consideró que el Proyecto Tierra había fracasado, el Planeta fue abandonado a su suerte, siendo el primero de los 8 Planetas seleccionados, que fue descartado del Plan Cósmico.

Al poco tiempo del abandono y del olvido al que fue sumido el Planeta, llegaron Naves a nuestro hábitat, declarándolo «Tierra de Nadie», lo cual les permitiría extraer una variedad de metales, entre ellos Oro.

Pero el Oro de la Tierra no era de la calidad y refinamiento que se necesitaba para crear 12 Discos a manera de espejos metálicos, de un Oro casi traslúcido, que conectados entre sí, a través de un treceavo más grande, y que los ensambla a todos, debían ser ubicados en puntos estratégicos, para que pudieran plasmar un rumbo de conexión con la Puerta Cósmica de regreso al Real Tiempo del Universo, así como facilitar una energía portadora capaz de abrir puertas entre las Dimensiones.

Para la confección de dichos Discos se requirió de la combinación de 7 metales, en un proceso alquímico. Pero no era suficiente la mera aleación de los metales, se requería que en su fabricación interviniera la combinación de voces y sonidos, mentes y corazones del Planeta y de éste Tiempo Alternativo.

Al ingresar al Tiempo Alternativo de la Tierra, los Interventores iban dejando atrás una Puerta que rápidamente abrió otras, convirtiéndose en 7 en el Cosmos, y no menos de 12 en la Tierra, confundiéndolos en el proceso de retorno y arriesgándolos a perderse en el caso de escoger el portal equivocado. Porque sólo una es la correcta para volver a su tiempo y momento.

Los 24 Ancianos de la Galaxia y los 9 de Andrómeda, que son el Gobierno de nuestra Galaxia y del conjunto o Grupo Local, sabían lo que significaba enviar a los experimentadores a ésta otra realidad, y a propósito lo previeron para que quienes llegaran a los Planetas de Intervención no pudieran echarse atrás, impidiéndoseles volver de inmediato sin completar antes su tarea, obligándoles así a que tuvieran el debido interés de que el Proyecto alcanzara el éxito.

Por ello los Sembradores, los Guardianes y Vigilantes, y los Instructores, seres de Nivel 4.4, pagaron el precio del ingreso, con un trauma de olvido parcial, que llamaríamos DESORIENTACIÓN.

Los Mayores y Mentores que son de un Nivel 6.6, no tienen corporeidad física, y se proyectan al Tiempo Alternativo, pero no están en él.

Las 7 Puertas son como los 7 Sellos, para ubicar a la Puerta correcta había que usar a la Humanidad o dejarse guiar por ella de regreso a casa, acompañando su despertar. Pero esto vendrían a entenderlo mucho tiempo después los Interventores.

Originalmente no se usó a los seres humanos de la Tierra para el trabajo de las minas, pero posteriormente algunos grupos humanos primitivos fueron empleados, o más bien diríamos: esclavizados para esas funciones, sin ningún remordimiento.

(Esto se asemeja a los relatos sumerios sobre la esclavización de los primeros humanos, por parte de los Anunnaki de Nibiru hace 300.000 años, para la búsqueda de Oro. Sin embargo, cabe la posibilidad de que la utilización de homínidos para la extracción de Oro u otros minerales, haya ocurrido más de una vez, y por parte de más de una Raza Extraterrestre, en la Historia de la Tierra).

EVOLUCIÓN LEMURIANA

Posteriormente a todo esto, la Humanidad —en contacto con los Sunkies y con los Elementales—, avanzó de una manera desordenada, conectando fácilmente con distintas esferas y planos. Y llegó el momento en que la Raza Lemuriana empezó a refinarse y destacar.

(Normalmente los Misioneros Rahma consideran que esto ocurrió hace 80.000 años, pero según la versión de Talmir, aún nos encontraríamos a finales de la Era Secundaria).

En aquel entonces los humanos se conocían a si mismos, y se entendían entre ellos telepáticamente. También se comunicaban usando el Lenguaje de las Aves, e imitando sus cantos y sonidos a manera de silbidos. Todo esto, puso en alerta a quienes dirigían el Plan Cósmico.

Se había logrado el avance de la Humanidad, al margen de la observación, supervisión, control y guía de los interventores, y todo ello era inaceptable. El Proyecto había sido dispuesto para que fuese una enseñanza y significara un aprendizaje para los Extraterrestres, y no podía o debía resultar exitoso sin la presencia, seguimiento y observación cercana de los Interventores.

Además, porque se corría el riesgo que sólo la Humanidad de la Tierra diera el salto y se quedaran los Extraterrestres atrapados en aquella otra realidad. En tal sentido hubieran pasado los terrestres, pero no ellos. Por tanto se decidió bloquear la posibilidad de lograr un éxito inmediato, haciéndole olvidar al Ser Humano el conocimiento y recuerdo de sus facultades, produciendo en él un terrible adormecimiento y retroceso.

El siguiente paso fue retomar la Tierra como parte activa del Proyecto, porque de los otros 7 Planetas escogidos, 3 se habían destruido totalmente, y 4 se habían estancado por el exceso de cuidados y dependencias. El único Planeta en el cual los experimentadores habían perdido el control sobre el experimento, y las posibilidades estaban dadas para lograr un buen resultado, era la Tierra.

CIVILIZACIÓN LEMURIANA

Entonces, bajo la tutela permanente de los Pleyadianos —quienes aún debían usar escafandras, según el relato de Talmir—, los Lemurianos comenzaron a organizarse en pequeñas comunidades, como aldeas familiares.

Allí recibían instrucción directa de sus tutores: al principio conocimientos de agricultura, así como también a domesticar ciertos seres que había por aquel entonces: los dinosaurios… y éstos de todo tipo y tamaño.

Por ejemplo, una especie de triceratops —más grande que el común, con la piel de un color algo rosada y con manchas—, era usada como animal de carga.

Con el tiempo aprenderían también ciencias como Matemáticas, Astronomía y Astrología, las que les permitieran tener un gran avance y desarrollo en poco tiempo.

(El Dr. Javier Cabrera Darquea, estudioso de las misteriosas Piedras de Ica en el Perú, defendió hasta su muerte la existencia de una Humanidad y Civilización anteriores a las nuestras, que habrían existido hace 75 millones de años).

Las comunidades iban creciendo en número y tamaño, no sólo a lo ancho, sino también hacia lo profundo de la Tierra, como una forma de defensa ante aquellos animales indomables y a los desastres naturales. Construyendo túneles y galerías subterráneas, encontraron otras que ya existían y que se encontraban habitadas por los Sunkies, creando una estrecha y fraterna relación entre ellos.

Por esto, los Pleyadianos comenzaron a darles más independencia, dejándolos solos y visitándolos cada breves períodos, que luego se espaciaban cada vez más.

Su tecnología alcanzó un nivel tal, que eran capaces de crear Portales Dimensionales. También habían logrado un importante desarrollo y manejo de sus capacidades psíquicas.

Ya para ese entonces, los Pleyadianos se habían retirado de la Tierra, dejando que sus pupilos continuaran desarrollándose solos, o casi solos…

LA CAMPAÑA DE LUZBEL

Pero llegó el momento en que la Sede del Consejo de los 14 de Orión recibió la visita de un extraño. Un ser altísimo, espigado, vestido con un traje rojo que parecía estar hecho de un grueso plástico. Llevaba una suerte de capa y un sombrero alargado sobre la cabeza, similar a la Corona Atef de los Faraones de Egipto.

Aquel visitante que irrumpía sin previo aviso en el Consejo de Orión, disfrazaba hábilmente su secreto origen. Se trataba de Luzbel, que había logrado materializarse en Orión —algo que no es difícil para un «Padre Creador»— para influir directamente en el Consejo, y llevar nuevamente a los Orionitas a una Guerra. Una Guerra que buscaba destruir a «Los Hijos Prohibidos de Orión»: la Humanidad de la Tierra.

El punto de conexión con la llegada de Luzbel a Orión fue una gigantesca Puerta Estelar, emanada desde la Estrella Mintaka: una grieta de luz que comunica los Universos, un fenómeno que sólo se da en el núcleo de algunas Galaxias y Estrellas.

(Muchas fuentes indican que en Orión se encuentra uno de los 13 Portales Mayores de la Galaxia. Pero, como hemos visto, es posible que el Portal de Orión se trate, en realidad, de la Estrella Alnitak, y Nordac se haya equivocado al identificarla con Mintaka).

El Consejo de Orión supo mantenerse ajeno a las oscuras intenciones del visitante. Esto llevó a que Luzbel buscara continuamente apoyo en las diferentes Constelaciones, tratando siempre de convencer de que todo lo implantado por las Confederaciones era un engaño para que en el futuro todas las Civilizaciones Cósmicas terminaran siendo esclavizadas por seres primitivos. Estas ideas iban ganando terreno y simpatizantes.

LA CONVERSIÓN DE SATANEL

El individuo que más podía verse influenciado por Luzbel era sin duda su discípulo más directo, Satanel, que ahora se hallaba embarcado en una empresa diferente: difundir el Llamado de Paz en el Universo.

Nordac dice haber tenido una visión de Satanel en esta etapa de la Saga del Plan Cósmico. Pero lo describe como un humano: alto y esbelto, de tez blanca, largos cabellos negros, y ojos claros, profundos y penetrantes. ¿Por qué, si se supone que Satanel era un Hombre-Serpiente?

Es posible que Satanel hubiese cambiado temporalmente su cuerpo reptiliano por uno humano, en una de aquellas Expediciones de los Emisarios de la Paz. Acaso como una señal de Buena Voluntad, para presentarse ante una Civilización que seguramente también era humana.

No obstante a ello, aquel importante miembro del Consejo de los 33, caería en las tinieblas para transformarse en el principal seguidor de la causa de Luzbel.

«RAH» fue nuevamente el punto importante de la discusión entre la corporización de Luzbel y Satanel, demostrándose que la lección pasada —el origen de la Guerra Antigua—, en realidad, no había terminado de ser aprendida.

Los ojos de Satanel se tornaron oscuros como el espacio. Luzbel había logrado llenar su corazón de odio hacia los humanos de la Tierra, pues estos eran «Hijos Prohibidos» de «RAH».

Sin embargo, el ser «hijos» de Orión no era lo más terrible, sino el estar dotados de algo que los mismos Orionitas no poseían: el Libre Albedrío.

Luzbel, hábilmente, logró convencer a Satanel que la Humanidad de la Tierra debía ser destruida. Y por si fuera poco, llegó hasta afirmarle que constituíamos un peligro para los mismísimos Orionitas, por cuanto en un futuro, tarde o temprano, les destruiríamos al convertirnos en una Civilización más poderosa.

Todo esto era un golpe muy estudiado, pues, si el Resplandeciente lograba polarizar a Satanel, sabía que el antiguo General de Vigilantes y ahora Maestro representante de todo Orión, contaría con miríadas de seguidores. Y así fue.

De esta manera, poco a poco comenzaron a tensionarse las relaciones entre la Confederación y los Orionitas, ya que se habían convertido en los principales detractores de las decisiones de los Mayores, y todo esto amparado por la influencia directa de un Resplandeciente.

LA REBELIÓN DE SATANEL

En primera instancia, el propio Satanel intentó convencer al mismísimo Consejo de los 14 para enviar una Avanzada de Aniquilamiento a la Tierra. Y al igual que Luzbel, no tuvo éxito.

Los Sabios Maestros comprendían que la propia existencia de la Humanidad era parte del Plan Cósmico, una estrategia que buscaba que nuevas formas de vida, pero con los mismos inconvenientes que ellos —como la tendencia guerrera y colonizadora— pudiese encontrar el Eslabón Perdido que permitiría restituir el orden quebrantado y por consecuencia alcanzar Grados Superiores de Evolución.

Empero, Satanel no comprendía. Estaba lleno de odio. Había sido polarizado. Entonces, poseído de ira, e impotente de convencer al Consejo de destruir la Tierra, levantó su larga y extraña arma. Y de este aparato disparó espantosas energías —como si fuese un fuego eléctrico— hacia los miembros del Consejo. Les destruyó a todos.

Fue entonces como de una oposición teórica y manifestada en opiniones divergentes, se pasó a una acción radical violenta. Era el inicio de la Rebelión de Satanel, a la que se plegaron Planetas de Orión y de otras Civilizaciones, como la de Zeta Retículi.

(De acuerdo al Contactado colombiano Solraser, fueron 36 las Civilizaciones que se enfrentaron a la Confederación: Civilizaciones de Orión como las de Alnilam, Bellatrix, Betelgeus y Rigel, secundadas por otras como las de Barnard, Draco, Eridane, Lira, Marcab, Zeta Retículi, Zeta Tucane, y Zeta Zilón).

Y los ecos de aquella disidencia, que llegó a tener alcances de una verdadera Guerra de las Galaxias, aún resuenan en el Cosmos.

Urlasa —uno de los 24 Mayores de la Galaxia—, planteó la necesidad de terminar pronto con este conflicto bélico que ya estaba poniendo en crisis al Universo, llegando al punto de confundir a otras Confederaciones en lo que correspondía a su propio actuar.

El planteamiento fue aceptado, y se decidió por una ofensiva total que tomó por sorpresa a las legiones de Satanel y Luzbel, reduciéndolas y dominándolas por completo.

LA BATALLA FINAL EN TALAMPAYA

En la Tierra, la Base Científica de Orión en Talampaya, que también era una Base Militar, pasó a formar parte de las Fuerzas de Satanel. Dentro de ella no existía un total consenso de ello, y hubo quienes desde el principio tomaron una posición ambigua. Principalmente entre los jefes no había una completa convicción a la Rebelión, pero muchos de ellos fueron sometidos por la influencia satánica.

Fue cuando la Confederación de Mundos envió a un contingente de Naves a retomar la Base y fueron atacados. Entonces se produjeron grandes batallas, muchas armas fueron usadas, y finalmente una gran explosión destruyó todas las instalaciones de superficie. Pero no así lo que preventivamente se había reubicado tiempo antes en el interior del gran Monte Negro de Talampaya, protegido por un Escudo de Energía.

Fueron muchos los muertos, tantos que cayeron 24.000 en el perímetro cercano a la Base, y dentro de ella, finalmente se desató una rebelión a los mandos que respondían a Satanel. Hubo una gran lucha cuerpo a cuerpo que posibilitó finalmente que la Confederación retomara el control.

En aquel lugar quedó un gran Valle de los Caídos, donde aún hoy se encuentran los 24.000 seres muertos en la Gran Batalla Final. Como así también los 12 Jerarcas Orionitas retenidos dentro de Cristales.

Además quedaron los equipos del Laboratorio y sus resultados, todo bajo la custodia de la Gran Hermandad Blanca, que fundaría allí mismo la Ciudad de Ankar, que significa «Luz de los Tiempos».

(Tradicionalmente, los Misioneros Rahma han situado estos hechos hace unos 25.000 años, aunque Talmir los sitúa a finales de la Era Secundaria).

CRONOLOGÍA DE TODOS LOS TIEMPOS 1º PARTE

En el penúltimo post vimos una cronología de los Annunakis. Lo bueno de esta cronología es que toda ella se basa en tablillas, descubrimientos arqueológicos y una base material constatable.

Una teoría alternativa, que engloba la cronología de los Annunakis y que da respuestas a la cronología de Exopolítica del  SXX , pero que comienza mucho antes y da un sentido totalmente diferente a todo, es la de los Pleyadianos.

Sin embargo las fuentes de esta historia no son materiales. Las siguientes piezas de información sobre la Historia Cósmica y Terrestre, han sido transmitidas en diversos textos por Misioneros Rahma como Tell-Elam (Sixto Paz de Perú), Nordac (Ricardo González de Perú), Hell-Aham (Cristian Sánchez de Argentina), Talmir (Mauricio García de Chile) y Camilo Valdivieso (Chile), entre 1997 y 2007.

Todo comenzó en Perú en 1974 un proceso colectivo de Comunicación y Contacto con «Inteligencias Superiores», conocido hoy como «Misión Rahma».

Tengo que decir que esta teoría me afecta a nivel personal. Por aquella época, los 70, contacté con estos seres, sin pretenderlo. (Se que eran ellos, por los datos de la cronología).

La experiencia se fue complicando y poco a poco, notamos como el mundo real era sustituido por otro. En cada sesión de comunicación sucedían cosas y se daban instrucciones que debías cumplir.

Estas instrucciones te apartaban definitivamente de tu vida ordinaria.  Pero no podías salir. Veías cosas, y actuabas en una trama.

Para cualquiera de fuera, estábamos locos, poseídos de la sin razón, como pertenecientes a una secta.

Es difícil establecer una teoría cuando tus informadores se sitúan en otro espacio, en otro campo, en otra realidad.

Sin embargo, aquella experiencia me dejó marcado para siempre. Desde entonces tuve otra percepción de la realidad. Incluso llegué a experimentar una sensibilidad especial, para hacer determinadas cosas, tal y como dicen; es como si recordara lo que nunca había aprendido.

El paso del tiempo y la vida volvieron las cosas a “la normalidad”.

Hoy en día, desde unos cuantos años de experiencia, puedo decir que la influencia persiste y la atracción continúa.

Hay múltiples Universos, pero esencialmente podemos sintetizarlos en tres Universos, uno contenido dentro del otro: el Universo Inicial o Primordial, que es el Interno, es el llamado Universo Espiritual, Esencial u Original. Éste ha generado al Universo Mental, también llamado Eterno o Intermedio. Y éste a su vez ha creado el Universo Material, Físico o Externo. Cada uno actúa a través del otro.

El Universo Material abarca las primeras 7 Dimensiones, habitadas por los Seres Ascendentes en Evolución. El Universo Mental abarca las Dimensiones 8 a 10, habitadas por Seres Ultraterrestres conocidos como los Helel o Resplandecientes. Y el Universo Espiritual abarca las Dimensiones 11 y 12, donde descansa el Todopoderoso Dios Uno.

Los Helel se agrupan en 9 Órdenes, conocidas en la Angelología como los Ángeles, Arcángeles, Principados, Potestades, Virtudes, Dominaciones, Tronos, Querubines y Serafines. Éstos últimos, los de mayor Jerarquía, son Hijos del Dios Uno.

Los Helel son los verdaderos Creadores del Universo Material, no siendo éste el primero, y probablemente, tampoco el último. Ha habido muchos y muy distintos Principios, pues el Creador Principal se experimenta a sí mismo a través de sus criaturas.

El Universo Material fue creado por el Universo Mental, porque el Mental se experimenta a sí mismo a través del Material, buscando con ello la Fuente de Todo. Porque es a través de la acción material dirigida con Conciencia, que lo mental puede llegar a vivenciar la Esencia Espiritual.

En esta última Creación, las primeras Civilizaciones que fueron surgiendo, lo hicieron dirigidas por los Helel, quienes marcaron una pauta del desarrollo, procurando la consecución de un ideal mental que ellos mismos se habían propuesto.

LOS CRISTALES DE LA CREACIÓN

Con el desarrollo de Naves Espaciales, la exploración del Universo y sus misterios fue una constante. De esta forma llegó el descubrimiento que cambió vertiginosamente el desarrollo tecnológico de las primeras Civilizaciones: sus Exploradores hallaron una forma extraña de cristales, verdes y brillantes, muy cerca del centro de las grandes formaciones nebulosas y próximas al peligroso núcleo de algunas Galaxias —en donde muchas veces perecieron al ser absorbidos por Agujeros Negros supermasivos—.

Entonces sus científicos tomaron muestras y las estudiaron intensamente, concluyendo de que se trataba de un desconocido fenómeno de «transmigración» y condensación de la Luz Mental al haberse creado el Universo Material.

Estos cristales eran diferentes a los conocidos en sus mundos de origen. El reciente hallazgo de aquellos impresionantes objetos verdes brillantes ponía todo en jaque: tenían un origen sobrenatural que les permitía acumular mayor cantidad de energía que los cristales convencionales.

Ello, como es de imaginarse, supuso un gran salto tecnológico para aquellas Civilizaciones que, con el transcurso del tiempo, fueron aplicando el empleo de esos objetos para la industria, la Navegación Espacial, y más tarde para la guerra. Les llamaron «Ergomenón». Y de acuerdo a su geometría y programación podían ser aplicados a distintas tareas. Pero aún no habían visto todo.

EL CRISTAL MAESTRO

Un grupo de científicos decidió estudiar el centro de la Gran Nebulosa de Orión. No era la primera vez que lo hacían, pero un accidente afortunado les llevó a dar con el mayor de los descubrimientos.

La importante Nave, en la cual se desplazaban a través del torrente de Radiación Ultravioleta de la Gran Nebulosa —y resistiendo las duras condiciones allí reinantes— golpeó de pronto un objeto que inicialmente pensaron se trataba de masa en formación. A través de sus pantallas vieron el cuerpo de roca, ya fragmentado, y distinguieron en su interior descubierto un brillo esmeralda que ya conocían.

Inmediatamente introdujeron el objeto en la Nave y, al limpiarlo de su efectivo «camuflaje», se encontraron con un bellísimo cristal octaédrico, que de inmediato se encendió y les mostró cual Oráculo el futuro de su Civilización, una Gran Guerra que vendría, y la aparición de una Nueva Raza que daría esperanza a todo el Universo.

Esto llegó a ser conocido como la Profecía de Anrrom, palabra que significa «Día de la Gran Luz».

Los científicos que hallaron el Gran Cristal, sorprendidos, comprendieron que aquel cuerpo había sido uno de los primeros en «pasar» al Universo Material cuando el Plano entero fue creado. Representaba el camino por el cual la Luz Mental se hizo sólida: una suerte de Alquimia Cósmica, y por ende el secreto de cómo se habían «construido» los Planetas y Estrellas, los Portales y las Galaxias. Aquel cristal maravilloso encerraba la Fórmula de la Creación.

¿Era un ser vivo aquel cristal? ¿Qué fuente mantenía el orden de su perfecta estructura geométrica? ¿Cómo podía «ver» el futuro?

Sea cual fuese la respuesta, los Exploradores Extraterrestres no podían abandonarlo a su suerte en el Espacio. Sabían que no tenían más remedio que llevarlo con ellos. Finalmente lo tomaron como una misión, y se transformaron en sus primeros Custodios.

Esta fue una razón de peso por la cual distintas Civilizaciones se empezaron a interesar en la Nebulosa de Orión…

LA GUERRA ANTIGUA

Entonces un grupo de grandes Seres Insectoides, fue a Orión para tomar muestras de la Nebulosa (incluyendo Ergomenones), como parte de un estudio tanto científico —para mejorar su raza— como espiritual, pues deseaban comprender el misterio de la Creación de las Esencias.

La Nebulosa de Orión tiene una contraparte espiritual, conocida como RAH, «El Dador de Vida». Precisamente, RAH es el «Estanque Cósmico», el Espíritu o «Alma Mater», de donde «destilan» las Esencias o Almas de los Seres Inteligentes de la Constelación de Orión.

(Aunque Nordac se refiere a RAH como «El Dador de Vida», tal vez sea más correcto decir «La Dadora de Vida», ya que es concebida como una Madre Cósmica).

El grupo Insectoide procedía del Planeta Acudrux, del Sistema Antares de Escorpio.

Esta visita no fue bien recibida, por cuanto el celo de los Orionitas frente a la «Santidad» de RAH o «El Dador de Vida» era extremo. Y la tensión no pudo ser manejada, teniendo en cuenta que los visitantes de Antares, estaban haciendo sus estudios, sin haber comunicado de ello al Consejo de Orión.

A consecuencia de este episodio, estalló una verdadera Guerra que comprometió a otras Civilizaciones Extraterrestres. Una Guerra en la que mundos enteros fueron exterminados.

Fueron empleadas armas terribles y mortíferas, y los líderes de ambas partes —Orión y Escorpio— concentraron su avance tecnológico en la creación de nuevas armas y hasta Ejércitos de Clones.

En Orión se creó genéticamente una raza, al servicio de esta Guerra. Aunque de cuerpo frágil y pequeña estatura, aquellos hombrecillos grises serían dotados de una gran capacidad de aprendizaje, constituyéndose en poderosos científicos y operadores de tecnología. Eran los principales aliados de los Orionitas.

Pero no fue suficiente.

Los Antarianos habían desarrollado armas letales que estaban inclinando la balanza a su favor. Sin embargo, para los Orionitas la Guerra continuaría, aún a costa de su propia desaparición, que no parecía tener tanta importancia como los mundos inocentes que se vieron afectados directa o indirectamente por esta espantosa Guerra Cósmica, conocida en los Grupos Rahma como «La Guerra Antigua».

Conmovido por el peligroso desarrollo de esta Guerra, el Comandante Supremo de las Fuerzas de Orión, Satanel o Satanael —un Hombre-Serpiente del Sistema Rigel de Orión—, llevó a cabo una intensa campaña por conseguir una tregua en medio del enfrentamiento cósmico, lo cual logró, entrevistándose inclusive con el mismísimo Consejo de Antares. Fue el inicio de la Paz.

LOS 33 EMISARIOS DE LA PAZ

En la Gran Guerra habían estado involucradas las 14 Civilizaciones de Orión por un lado, y la de Antares y sus Aliados por el otro. Y fruto de la paz y el intercambio mutuo en armonía, se creó el «Consejo de los 33», con un representante por cada Civilización. Satanel, por sus denodados esfuerzos en pos de la paz, fue elegido por unanimidad para ser el representante de la Liga de Orión…

El lugar elegido para cobijar esta iniciativa cósmica sería Ahelón, el Tercer Planeta del Sistema Mintaka de Orión, que se convirtió en la sede de tres importantes Consejos: el de los 14 de Orión, el de los 24 Mayores de la Galaxia, y el recién establecido Consejo de los 33, la base de operaciones de los «Emisarios de la Paz Galáctica».

(Nordac afirma haber sido proyectado en Esencia o Espíritu hasta Ahelón desde la Gran Pirámide de Gizeh, ya que esta Pirámide representaría al Sistema Mintaka donde se encontraría el Planeta Ahelón. Sin embargo, el investigador Robert Bauval, descubridor de la extraña relación entre las Pirámides de Gizeh y las Estrellas del llamado Cinturón de Orión, afirma que la Gran Pirámide representaría a la Estrella Alnitak y no a Mintaka. ¿Se ha equivocado Nordac en este punto? ¿Fue entonces proyectado al Sistema Alnitak, y es allí donde se encuentra el Planeta Ahelón?).

Por su parte, los pequeños hombres grises controlados por Satanel, fueron desplazados al Sistema Zeta Retículi de la Osa Mayor. Y el Ejército de Orión fue reconvertido en una Orden de «Guardianes y Vigilantes de la Paz Galáctica».

Entonces, los primeros Exploradores, los que habían encontrado el Gran Cristal, se exiliaron y dejaron éste a custodia de un grupo de 9 Guardianes y Vigilantes, comprometido en secreto con la Profecía de Anrrom. Su función era cuidar, venerar y respetar el Ergomenón Maestro.

También se construyó una Gran Nave, blanca como la nieve, y con forma de Pirámide o campana. Sería conocida como la «Nave Campana» —en lo que podríamos comprender en nuestro idioma— con su significado de llamado al Despertar, a la paz que ahora volvía al Espacio y que sentaba las bases de un Nuevo Orden.

Esta Gran Nave llevaría a los 33 a visitar diferentes mundos para sembrar aquel llamado a formar parte de Confederación Galáctica. Llegaron a hacer esto en 9 ocasiones, antes de la Rebelión de Satanel…

EL CONCILIO HELEL

La Humanidad de la Tierra tiene un Nivel de Evolución Colectiva 3.3 (Cuerpo 3D y Conciencia 3D), aunque hay individuos aislados de Nivel 3.4, 3.5 y hasta 3.6. Los Orionitas y otras Civilizaciones, en cambio, habían alcanzado rápidamente estos Niveles de un modo colectivo. Pero luego no se pudo avanzar más, produciéndose un estancamiento general.

Esto era algo terrible, por cuanto el Universo Material es dinámico, y un estancamiento significa una grave crisis, una verdadera contradicción. Esto llevó a que se produjera una especie de Concilio Cósmico entre los Helel Serafines, para deliberar sobre las causas y consecuencias de dicho estancamiento.

En el Proceso Evolutivo, se había logrado conectar el Universo Material con el Mental a través de la Mente. Pero no se había llegado a conectar el Material con el Espiritual a través de la Esencia. Por ello, las Civilizaciones Avanzadas, habían llegado a ser mentalmente espirituales, pero no espiritualmente espirituales.

Durante el Concilio, uno de los Helel Serafines aportó que, según su apreciación, el error cometido se debía al hecho de haber permitido que se accediese demasiado fácilmente al Conocimiento, restando méritos al esfuerzo de hallarlo. Por lo mismo recomendaba que se invirtiera la figura, y se hiciese lo necesario para dificultar las cosas, introduciendo en el Universo Material, Seres Mentales que colaboraran en el ocultamiento de información y dificultaran al máximo el acceso a ésta.

Éstas Entidades actuarían como disociadoras, separando lo que estaba unido, y creando la ilusión de la imposibilidad e inaccesibilidad hacia lo Superior y Trascendente. Éstas Entidades se convertirían en los llamados Demonios, a los que con el tiempo, se les irían sumando en la Tierra diversos tipos de Espíritus, incluyendo los de los muertos terrestres atrapados en el Bajo Astral.

El problema que se planteaba era que la Entidad que sugería la modificación de las Reglas del Juego, consideraba que debía seguirse trabajando con las Civilizaciones más avanzadas, que dependían directamente de ellos. Estos Discípulos de aquellos Apoderados Cósmicos, merecían según su parecer, la prioridad en el Proyecto de Avance Evolutivo, porque además, según él, les restaba muy poco para alcanzar el Nivel 3.7.

Pero si bien es cierto que los demás Helel Serafines valoraron su aporte, no estaban de acuerdo con que se variasen las condiciones y la relación con las Civilizaciones más adelantadas, lo cual podría ser percibido o interpretado como una traición por parte de los Helel. Y que más bien, de buscarse y experimentar alternativas nuevas, debía trabajarse con Civilizaciones que recién se hubiesen iniciado o que todavía no habían surgido, y fueran a tener un destino incierto. Por ejemplo, Planetas adecuados para un desarrollo superior, pero que fueran a tener una desaparición súbita.

EL PROYECTO UR

Por ello, otro Helel Serafín planteó la posibilidad de crear una alternativa mediante un experimento especial en Planetas Clase «UR», es decir, Planetas Azules cuya vibración los convierte en Planetas predestinados para un desarrollo espiritual superior, siempre y cuando logren superar sus agudas crisis de inestabilidad.

Estos mundos están sujetos a una vida efímera, debido a que fácilmente entran en convulsión o atraen otros cuerpos del Espacio que colisionan con ellos, destruyéndolos. Pero a la vez, esta inestabilidad permite una gran biodiversidad. Por ello, suelen ser seleccionados como laboratorios de experimentación natural de nuevas formas y alternativas de Vida y Evolución.

Se escogieron dos Planetas por Galaxia de un total de 4 Galaxias de nuestro Grupo Local. Eran 8 mundos, todos con las mismas oportunidades, y siempre, a partir de pertenecer a la Clase «UR». Pero Planetas donde el proceso de vida hubiese cesado violentamente, y pudiesen hacerse las modificaciones del caso.

(Según información recogida por la canalizadora norteamericana Bárbara Marciniak, serían 12 Planetas).

El Proyecto consistía en tratar de crear las condiciones como para que más adelante surgieran en ellos, Civilizaciones con un potencial psíquico y espiritual capaces de ubicar y abrir por sí mismos Portales Dimensionales, para reconectar en su momento los Universos entre sí a través de las Dimensiones y Planos de Conciencia. Para lograr lo que otros no habían conseguido, pero en un Tiempo Sin Tiempo.

De este modo, tenemos a una Evolución como expectante de otra Evolución paralela, creada al lado.

Al ser un hecho la Navegación Espacio-Temporal, se pueden crear Tiempos Alternativos, donde se puedan barajar posibilidades nuevas y convenientes. Es posible saltar dentro de un Tiempo que tiene forma espiral, y viajar así al pasado de mundos que se destruyeron en su proceso de formación, y que si se llegase a evitar dicha destrucción, dependiendo del momento en que se hiciese la modificación, no se estaría alterando inconvenientemente, sino que, en gran medida, se estarían creando nuevas oportunidades con consecuencias muy positivas, que podrían beneficiar a muchos.

Si se llegase a cumplir con el programa previsto para cada uno de esos mundos, no se estaría afectando negativamente el Orden Universal, por cuanto originalmente no hubiese sido. Y si por cualquier motivo se interrumpía el proceso en el camino, tampoco afectaría, porque de todas formas no iba a ser. Se tomarían todas las precauciones para que las intervenciones crearan posibles alternativas positivas y ninguna negativa.

Una de las 4 Galaxias seleccionadas sería la Vía Láctea, y uno de los 2 Planetas escogidos dentro de esta, llegaría a ser la Tierra…

Pero esta modificación no le agradó a aquel autor de la propuesta original y del diagnóstico sobre el Estancamiento Evolutivo, aquel que conocemos legendariamente como Luzbel…

A Luzbel le disgustó la posibilidad de que Civilizaciones nuevas y «advenedizas», que no habían recibido la instrucción directa de ellos como fuente, pudiesen alcanzar rápidamente Niveles Evolutivos muy altos y hasta lograran encumbrarse por encima de las otras Civilizaciones más antiguas. Y así manifestó entonces su descontento, saboteando de diversas formas el Plan Cósmico que surgió de aquel Concilio.

Además, el otro Helel Serafín señaló un «error» en una de las Civilizaciones más poderosas del Espacio, y que sintetizaba la crisis que se estaba viviendo: Orión. Su tendencia guerrera y colonizadora se estaba convirtiendo en un grave problema en el Universo Material.

Para encontrar la llave que permita comprender desde otra perspectiva esta situación y solucionarla, se decidió que la siembra de Patrones de Vida en los Planetas UR provenga de la Fuente Madre que originó la vida de esas Civilizaciones. En el caso de la Tierra, se sembraría una Molécula de Vida procedente de la Nebulosa de Orión.

Se haría así bajo un propósito: si los habitantes de estos Planetas lograban volver al Real Tiempo del Universo, a través de una actitud más armónica y responsable, sobre la base del Amor como herramienta de Ascenso Evolutivo, demostrarían a estas Civilizaciones que sí es posible corregir estas tendencias, siguiendo una perspectiva espiritual, más amplia y completa.

El otro Helel Serafín es aquel que conocemos legendariamente como Micael, Enmanuel o el Cristo Cósmico…

LOS OPERADORES DEL TIEMPO

En el caso de la Tierra, no sólo se sabía que el Planeta iba a alcanzar un cierto desarrollo que luego quedaría trunco, sino que en el Real Tiempo del Universo, el fatal desenlace ya había ocurrido.

El proceso había quedado interrumpido cuando el Planeta sufrió los efectos de un Gran Cataclismo Cósmico, dejándolo como un náufrago en los estertores de la muerte.

Por ello, al intervenir los Enviados, se procuró modificar las cosas como para que el Planeta sobreviviera en una primera etapa a su inestabilidad y a la Dinámica Universal bastante agresiva.

Así, una vez que surgiera vida consciente con capacidad de transformación, ésta debía luchar por su propia supervivencia tanto material como espiritual, pero siempre bajo una supervisión exterior, pendiente de los avances que se fueran alcanzando.

Quienes observaban y dirigían el Proyecto de Vida en la Tierra, decidieron enviar a un grupo de «Operadores del Tiempo», que viajarían a través de Pliegues Cósmicos o Puertas Estelares al pasado, en un espacio contenido dentro del Gran Espacio, siguiendo una ruta basada en la figura de la Espiral o «Rueda del Tiempo».

De esta forma, crearon una suerte de «desfase temporal» en nuestro Planeta, dándole así una vida paralela en un Tiempo Alternativo, que nos acompañará hasta que volvamos a reconectarnos con el Real Tiempo del Universo.

Como el Proyecto Tierra requería de ciertas condiciones para el Plan Cósmico entre ellas, la aparición del ser humano, los «Operadores del Tiempo» establecieron esta «paradoja» para poder crear aquellas Civilizaciones con condiciones específicas que permitan una evolución acelerada, como es el caso de la raza humana.

Esta Paradoja Espacio-Temporal habría dado como consecuencia una aceleración del tiempo en algunos sectores del Universo donde sería posible que estas razas evolucionen a una velocidad mayor que la normal.

LOS PADRES ANTIGUOS

De este modo, fueron comisionados por el Consejo de la Confederación de Mundos, para viajar a través de los Pliegues Cósmicos o Pasos Interdimensionales, un grupo de los llamados Elohim —Ingenieros Genéticos, también conocidos como «Jardineros Cósmicos» o «Sembradores de Vida»—.

Eran seres procedentes de la Constelación del Cisne, que llegaron a nuestro mundo cuando estaban en pleno proceso de formación sus Océanos, hace 3.000 millones de años de los nuestros.

Las Naves de estos Sembradores de Vida, aterrizaron por primera vez en lo que ahora corresponde al Lago Vostok del actual Continente Antártico, el cual se encontraba entonces en el Ecuador Terrestre.

Ellos aceleraron el proceso, sembrando esporas con la intención de cambiar la acidez de los mares y convertirlos en alcalinos, y así modificar las condiciones químicas del Planeta para depositar una Molécula de Vida Auto-Replicante, que derivaría más tarde en el desarrollo de formas de vida complejas. La Molécula «Madre», venía de la Nebulosa de Orión.

Posteriormente, los también llamados «Padres Antiguos» constituyeron Bases Submarinas en los fondos oceánicos, para supervisar el proceso planetario. Las tripulaciones, claro está, iban y venían por el Espacio-Tiempo, estando así sujetas a un tiempo diferente del que se vivía en la Tierra.

LA MÁQUINA DE KAYONA

Pero la Dinámica Cósmica no pudo ser completamente revertida, a pesar de las variaciones que supusieron la intervención. Y hace unos 1.200 millones de años, la Tierra atrajo sobre sí el impacto de una Lluvia Meteórica, que acabó con la mayor parte de la vida.

Faltaba algún mecanismo que ajustara la Tierra en su propia dinámica de tiempo y supervivencia. Así que, una segunda y definitiva fase de ajuste del Tiempo Alternativo fue llevada a cabo por seres provenientes del Sistema Maya de las Pléyades: Ingenieros Genéticos y Arquitectos de Planetas, quienes instalaron una especie de «máquina», que se encuentra hoy en el Lago Vostok.

La llamada «Máquina de Kayona», es como el «Estabilizador de Voltaje» por describirla de alguna manera, del Planeta y su Tiempo Artificial. En ella está todo el conocimiento de cómo estos seres dominan el concepto de Tiempo. Aquella tecnología, ante nuestros ojos mágica, habría sido instalada en nuestro mundo en un nuevo viaje al pasado, por cuanto tenía que hallarse en funcionamiento antes de la Lluvia Meteórica.

Gracias a esto, los Elohim de la Constelación del Cisne pudieron continuar con su trabajo de «Jardineros Cósmicos» y «Sembradores de Vida», hasta el momento de su relevo.

El misterio del rio paluxi

El misterio del rio paluxi  ¿Humanos conviviendo con dinosaurios? ¿Existió una raza humana hace 65 millones de años?. Algunos descubrimientos arqueológicos apuntan a que esto haya sido posible.

Un desbordamiento del rió Paluxi, en las proximidades de Glen Rose, en Texas, (EEUU), acaecido en 1908, dejó al descubierto una serie de huellas de terópodos, un tipo de dinosaurio carnívoro que se desplazaba sobre sus extremidades traseras. Los indios que habitaban aquella zona las conocían como “huellas de pavo gigantes”.

1931 en los EE UU surge una guerra entre creacionistas y evolucionistas. Los evolucionistas aceptaban las teorías de la evolución  de  Darwin,  teoría que indica que todos los seres vivos evolucionamos desde un pasado muy remoto, a organismos más superiores, por la continua adaptación al medio.

Los creacionistas sin embargo, mantienen que la Tierra fue creada hace 6.000 años  y que todos los seres vivos son obra de Dios, en la fecha de 4.400 años a. C.

En medio de esta batalla ideológica aparece el misterio del rio Paluxi. En realidad el descubrimiento fue realizado en 1908, pero tardó dos décadas en popularizarse. Allí se encontraron huellas de dinosaurios de hace 150 millones de años.

Junto a las huellas de dinosaurios aparecían huellas humanas, ambas formadas a la vez. ¿Cómo es posible?.

Según la teoría de Darwin los dinosaurios desaparecieron de la Tierra hace más de 60 millones de años. El hombre habría surgido en nuestro planeta hace sólo algo más de 5 millones de años.

Esto alentó a los creacionistas, que veían apoyada su  tesis de que todos los animales aparecieron a la vez en la Tierra y que Darwin estaba equivocado.

Finalmente la teoría científica “se impuso” a la creacionista, sin embargo el misterio del rio paluxi continua aún sin solución.

Un estudio de 1990 llega de nuevo a la conclusión, de que las pisadas que aparecen son humanas.

Las huellas son clasificadas como oopart. Es decir, suceso inexplicable a nivel temporal. Que contradice la historia tal y como se acepta hoy en día.

Existen bajo mí entender, sólo dos posibles teorías que podrían explicar estas huellas.

1º El tiempo es un concepto físico, que según nuestros conocimientos  actuales, podría ser manipulado.

Si así fuera, desde nuestro futuro podríamos construir una máquina del tiempo, visitar el pasado y dejar unas huellas junto a la de los dinosaurios.

2º El pasado de la Tierra, supone un tiempo tan grande, que sería suficiente para haber acogido otras civilizaciones de “hombres”, de las que no han quedado apenas rastros (oopart).