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SHANGRILA O SHAMBALLA, EL PARAISO PERDIDO DE LOS MAESTROS ESPIRITUALES

1.entrada shambalaentranda shambala

Entre los antiguos mitos budistas figura un paraíso perdido, conocido como Chang Shambhala, la fuente de la sabiduría eterna donde vivían seres inmortales en armonía perfecta con la naturaleza y el universo. En la India, oculto entre los Himalayas, se llama Kalapa, mientras que la tradición china lo ubica en los montes Kun Lun. Asimismo, en la antigua Rusia se hablaba de la legendaria Bielovodye, la Tierra de las Aguas Blancas, donde vivían santos ermitaños de inmensa sabiduría. James Hilton, en su novela Horizontes Perdidos, recreó el mito y lo llamó Shangri-La.

El Hinduismo, el Shamanismo y el Budismo, todos ellos

conservan tradiciones que postulan a Shamballa como

la fuente misma de su religión. Por miles de años se han escuchado relatos acerca de algún lugar más allá del Tibet, entre los majestuosos picos y apartados valles del Asia central,

que persiste como un paraíso inaccesible, un oasis de sabiduría universal y paz, llamado Shamballa.

  1. P. Blavatsky fue la primer ocultista occidental que

escribió sobre la existencia de aquel santuario

del Asia Central, al que llamó mítica Shamballah. Dijo que era una ciudad etérica en el Desierto de Gobi que servía de cuartel invisible a los Mahatmas, la Gran Fraternidad de Maestros Espirituales que trabajan detrás de la escena, guiando y protegiendo a la humanidad.

También sabemos que, en los años treinta,

Nicholas Roerich, el artista e instructor espiritual ruso, pasó muchos años en expedición por aquella parte del globo, en busca de Shamballa y su Sabiduría. Por las mismas fechas,

también se conocía a Shamballa por el nombre

de Shangri-la, así mencionada por James Hilton en Horizontes Perdidos (1933). Tanto en la novela, como en el film que le siguió, esta tierra fue retratada como un centro de felicidad, propósito y eterna juventud.

EL SHANGRI-LA DE JAMES HILTON

Como esos espejismos que en el desierto

siempre están unos pasos delante pero el viajero

sediento nunca alcanza, Shangri-La es un mundo

escondido al cual parece imposible acceder.

La antigua creencia budista dice así: Para llegar, no es preciso contar

con un mapa o guías avezados, sólo es necesario estar preparado íntimamente.

Entonces, lo inefable aparecerá ante la vista en todo su esplendor.

¿Es Shangri-La el paraíso perdido donde habitan hombres perfectos, la Kalapa de los hindúes? ¿Es el valle oculto de Kun Lun donde, según los chinos, viven seres inmortales?

¿Es la Tierra de las Aguas Blancas, la Bielovodye rusa, aquella de los santos ermitaños de gran sabiduría? ¿O es Chang Shambhala, el lugar sagrado de los budistas

donde se encuentra la fuente de la eterna sabiduría?

Es todos y no es ninguno. Como los espejismos,

está y no está. Sólo espera al peregrino de corazón límpido y

espíritu abierto para ofrendarle sus misterios.

En su novela Horizontes Perdidos, el escritor inglés

James Hilton construyó un mundo ideal, al que llamó Shangri-La

(un nombre de su invención convertido al poco tiempo en sinónimo de lugar edénico).

Estaba poblado por un grupo de elegidos provenientes de distintas partes del mundo

y eran gobernados por un Dalai Lama muy especial: el misionero

católico Francois Perrault de la orden de los Capuchinos, que había arribado al Tíbet en 1734 y

seguía vivo hacia 1930, fecha en que transcurre la mayor parte de la novela. Hugh Conway,

joven cónsul inglés en la India, llega con otros tres británicos

,http://ligavirtualdeloparanormal.blogspot.com.es/

 

S H A M B H A L A La Resplandeciente

por  Nicholas Roerich

‑¡Lama, háblame de Shambhala!

‑«Pero vosotros, los occidentales, no sabéis nada de Shambhala, no deseáis saber nada. Probablemente preguntáis sólo por curiosidad; y pronunciáis esta palabra sagrada en vano.»

‑Lama, no pregunto acerca de Shambhala sin un objetivo. En todas partes, las personas conocen este gran símbolo bajo nombres diferentes. Nuestros científicos buscan el menor indicio de este notable reino. Csoma de Koros sabía algo sobre Shambhala cuando realizó su prolongada visita a los monasterios budistas. Grunwedel tradujo el libro del famoso Tashi Lama, Pal‑den ye‑she, referido a La Ruta a Shambhala. Sentimos que se oculta una gran verdad bajo símbolos secretos. Verdaderamente, el ardiente científico desea saber todo acerca de la Kalachakra.

‑«¿Cómo puede ser ello, cuando algunos de vuestros occidentales profanan nuestros templos? Fuman dentro de nuestros sagrados santuarios; no comprenden ni desean venerar nuestra fe y nuestras enseñanzas. Se mofan y se burlan de los símbolos cuyo significado no penetran. Sí nosotros visitáramos vuestros templos, nuestra conducta sería completamente diferente, porque vuestro gran Bodhisattva, Issa, es en verdad eminente. Y ninguno de nosotros difamaría las enseñanzas de misericordia y justicia. »

‑Lama, sólo los muy ignorantes y estúpidos ridiculizarían vuestras enseñanzas. Todas las enseñanzas de justicia están como en un sitio sagrado. Y nadie que esté en su sano juicio violará los lugares sagrados. Lama, ¿por qué crees que la enseñanza esencial del Santo es desconocida en Occidente? ¿Por qué crees que en Occidente no sabemos nada sobre Shambhala?

Lama, sobre mi mismísima mesa puedes ver la Kalachakra, la Enseñanza que trajo el gran Athisa de la India. Sé que si un espíritu elevado, ya preparado, oye una voz que exclama Kalagiya es el llamado a Shambhala. Sabemos que Tashi Lama visitó Shambhala. Conocemos el libro del Sumo Sacerdote, T’aishan: El sendero rojo hacia Shambhala. Hasta conocemos la canción mongol acerca de Shambhala. Quién sabe, quizás incluso conozcamos muchas cosas nuevas para ti. Sabemos que hace muy poco un joven lama mongol escribió un nuevo libro centrado sobre Shambhala.

El Lama nos estudia con su mirada penetrante. Luego dice:

‑«La gran Shambhala está mucho más allá del océano. Es el poderoso dominio celestial. No tiene nada que ver con nuestra tierra. ¿Cómo y por qué vosotros, las personas de la tierra, os interesáis en ella? Sólo en algunos sitios, en el Lejano Norte, podéis discernir los resplandecientes rayos de Shambhala.»

‑Lama, conocemos la grandeza de Shambhala. Conocemos la realidad de este reino indescriptible. Pero también sabemos algo de la realidad de la Shambhala terrenal. Sabemos cómo unos altos y pocos lamas fueron a Shambhala, cómo en la ruta vieron las cosas físicas habituales. Conocemos las historias del lama buriato, de cómo fue acompañado a través una galería secreta muy estrecha. Sabemos que otro visitante vio una caravana de habitantes de las montañas con sal de los lagos, en las fronteras de Shambhala. Es más, nosotros mismos hemos visto uno de los tres fuertes fronterizos de Shambhala. De modo que no me hables sólo de la celestial Shambhala, sino también de la que está en la tierra, pues sabes tan bien como yo que en la tierra Shambhala está conectada con la celestial. Y en este vínculo están unidos los dos mundos.

El Lama se queda callado. Con los ojos medio ocultos por los párpados, examina nuestros rostros. Y en el ocaso de la tarde comienza su relato:

‑«Realmente, es llegando el momento en que la Enseñanza del Santo una vez más llegará al Sur desde el Norte. La palabra de la Verdad, que comenzó su gran sendero desde Bodhigaya, regresará nuevamente a los mismos sitios. Simplemente debemos aceptarlo como es: el hecho de que la verdadera enseñanza abandonará el Tíbet y aparecerá otra vez en el Sur. Y en todos los países se manifestarán las alianzas de Buda. En realidad, grandes cosas están llegando. Venís de Occidente, sin embargo traéis noticias de Shambhala. Debemos tomarlo muy en serio. Es probable que el rayo de la torre de Rigden Gyeppo haya llegado a todos los países.

La luz de la Torre de Shambhala resplandece como un diamante. El está allí, Rigden Gyeppo, infatigable, siempre vigilante de la causa de la humanidad. Sus ojos nunca se cierran y en su espejo mágico ve todos los acontecimientos de la tierra. El poder de su pensamien­to penetra los sitios más apartados. La distancia no existe para él; instantáneamente puede brindar ayuda a quienes sean dignos de ella. Su poderosa luz puede destruir cualquier oscuridad. Sus inconmensurables riquezas están listas para ayudar a todo aquel que esté necesitado y se ofrezca a servir a la causa de la justicia. Hasta puede cambiar el karma de los seres humanos …

-Lama, me parece que hablas de Maitreya, ¿no es así?

– «¡No debemos pronunciar este misterio! Hay mucho que no puede ser revelado. Hay mucho que no puede ser cristalizado en sonido. Con el sonido revelamos nuestros pensamientos. Con el sonido proyectamos nuestro pensamiento en el espacio y el resultado puede ser el de los daños. Porque todo lo que se divulga antes del momento destinado desencadena un daño incalculable. Hasta pueden provocarse las mayores catástrofes con estos actos tan atolondrados. Si Rigden Gyeppo y el Santo Maitreya son uno y el mismo para ti, que así sea. ¡Yo no lo he dicho!

Incontables son los habitantes de Shambhala. Numerosas son las espléndidas fuerzas nuevas y logros que de allí se están preparando para la humanidad … »

‑Lama, el Vedânta nos dice que muy pronto serán entregadas a la humanidad nuevas energías. ¿Es verdad?

‑«Innumerables son las grandes cosas predestinadas y preparadas. A través de las Sagradas Escrituras sabemos de la Enseñanza del Santo sobre los habitantes de las estrellas distantes. De la misma fuente hemos oído del pájaro de acero volador… de serpientes de hierro que devoran el espacio con fuego y humo. Tathagata, el Santo, predijo todo para el futuro. Sabía que los ayudantes de Ridgen Gyeppo se reencarnarían a su debido tiempo; que el ejército sagrado limpiaría Lhasa de todos sus atroces enemigos; y que se establecería el reino de la justicia.»

‑Lama, si los grandes guerreros se encarnan, ¿acaso las actividades de Shambhala no tendrán lugar aquí, en nuestra tierra?

‑«En todas partes, aquí y en el cielo. Todas las fuerzas benévolas se unirán para destruir la oscuridad. Todo el que preste ayuda en esta gran tarea será recompensado cien veces y en esta mismísima tierra, en esta encarnación. Todos los pecadores contra Shambhala perecerán en esta encarnación porque han agotado la misericordia.»

‑Lama, tú conoces la verdad. Dime entonces por qué hay tantos sacerdotes indignos.

‑«Ciertamente, ésta no es una excusa, pero si la Enseñanza debe desplazarse hacia el Sur, entonces, no es sorprendente que muchos lamas sabios hayan abandonado el Tíbet. En Occidente, ¿saben que Pan‑chen‑rinpoche (el Lama Tashi) está conectado con Shambhala?»

‑Lama, sabemos, por supuesto, que Pan‑chen‑rinpoche es muy estimado en todas partes. En diferentes países, no sólo entre los budistas, sino entre los pueblos de muchas naciones, hemos notado hasta qué punto favorable hablan de Su Santidad. Se dice incluso que en sus habitaciones privadas, mucho antes de su partida, se habían trazado en los frescos los detalles de sus futuros viajes. Y en esto sabemos que Pan‑chen‑rinpoche sigue las costumbres de todos los grandes lamas. Nos han dicho cómo durante su vuelo él y sus seguidores escaparon a muchos de los más grandes peligros.

Conocemos que en una época sus perseguidores de Lhasa ya estaban sobre él, cuando una gran nevada les bloqueó el camino. Otro día, Pan‑chen‑rinpoche llegó a un lago en las montañas; se vio ante un difícil problema. Sus enemigos estaban muy cerca de él, pero para escapar, le sería necesario dar un gran rodeo por el lago. De modo que Pan‑chen‑rinpoche se sentó a meditar profundamente durante algún tiempo. Cuando se levantó, dio órdenes de que, a pesar del peligro, toda la caravana debería pasar la noche a orillas del lago. Entonces sucedió lo inusual: durante la noche hubo una gran helada que cubrió el lago de hielo y nieve. Antes del alba, cuando aún estaba oscuro, el Lama Tashi dio órdenes a su gente de moverse deprisa y él y sus trescientos seguidores cruzaron el lago sobre el hielo por la ruta más corta, escapando de esta manera del peligro. Cuando los enemigos llegaron al mismo sitio, el sol ya estaba alto y sus rayos habían derretido el hielo. Sólo les quedaba rodear el lago. ¿No fue así?

‑«Verdaderamente, así fue. Pan‑chen‑rinpoche recibió ayuda de la Sagrada Shambhala a lo largo de sus viajes. Vio muchos signos maravillosos cuando cruzó las tierras altas hacia el Norte.»

‑Lama, no lejos de Ulan‑Davan vimos un enorme buitre negro que volaba bajo, cerca de nuestro campamento. Cruzó en dirección a algo resplandeciente y bello, que volaba hacia el sur sobre nuestro campamento y que brillaba bajo los rayos del sol.

Los ojos del Lama parecían echar chispas, Con ansiedad, preguntó:

-«¿También olisteis los perfumes de los inciensos de los templos en el desierto?»

‑Tienes toda la razón, Lama, en el desierto pedregoso, a varios días de cualquier sitio habitado, muchos de nosotros fuimos a la vez conscientes de un exquisito vestigio de perfume. Ello sucedió varias veces. Nunca olimos un perfume tan delicioso. Me recordó a un cierto incienso que un amigo mío me dio una vez en la India. De dónde lo obtuvo, no lo sé.

‑«Ah, estáis protegidos por Shambhala. El enorme buitre negro es vuestro enemigo, que está ansioso por destruir vuestro trabajo, pero la fuerza protectora de Shambhala os sigue en esta forma Radiante de la Materia. Esta fuerza siempre está cerca de vosotros, pero no siempre podéis percibirla. Sólo en ocasiones se manifiesta para fortaleceros y dirigiros. ¿Habéis notado la dirección en que se movía esta esfera? Debéis seguir misma dirección. Me habéis mencionado la llamada sagrada: ¡Kalagiya! Cuando alguien oye este llamamiento imperativo, debe saber que la ruta hacia Shambhala está abierta para él. Debe recordar el año en que fue llamado, pues desde ese momento y para siempre el Santo Rigden Gyeppo le ayudará en todo. Sólo debéis saber y daros cuenta de la forma en que las personas reciben ayuda, pues muchas veces ellas rechazan la ayuda que les es enviada. »

‑Lama, dime cómo Shambhala ayuda a las personas simples. Tenemos noticia de los adeptos y de los ayudantes encarnados de Shambhala. Pero, ¿de qué manera se manifiesta el poder de Shambhala entre los humildes?

‑«De maneras indecibles y múltiples. Cada uno que en encarnaciones pasadas siguió las enseñanzas de justicia y fue útil para la Causa Común, recibe ayuda de esta Causa Común. No hace muchos años, durante la guerra y la inquietud, un hombre preguntó a un lama si debía cambiar de vivienda. El lama le respondió que podía quedarse en el mismo sitio durante seis meses más, pero que después estaría en grave peligro y que entonces debería huir sin tardanza. Durante los seis meses que siguieron, el hombre tuvo mucho éxito en su trabajo; todo estaba en paz y sus posesiones se multiplicaron. Cuando los seis meses llegaron a su fin, pensó: “¿Por qué habría de arriesgar mi propiedad abandonando este sitio tranquilo? Todo me parece tan próspero y no existe ningún peligro aparente. Es probable que el lama se haya equivocado. “

Pero el fluido cósmico no se detuvo. Y el peligro predestinado surgió de repente. Las tropas de los enemigos se acercaron al lugar a toda velocidad desde ambas direcciones. Entonces, el hombre se dio cuenta de que había perdido su mejor oportunidad y de que ahora no podía huir. Se dirigió apresuradamente a ver al mismo lama y le contó lo que le había sucedido.

El lama le dijo que por ciertas razones era necesario que se salvara; pero ahora es más difícil ayudarte ‑añadió‑. Perdiste la mejor oportunidad, aunque todavía puedo hacer algo por ti. Mañana, reúne a tu familia y dirígete con ella hacia el Norte. En el camino te encontrarás con tus enemigos. Es inevitable. Cuando los veas avanzar, apártate del camino y permanece en silencio. Aunque se te aproximen, aunque te hablen, quédate callado e inmóvil hasta que hayan pasado.

Y así sucedió. El hombre, con su familia y sus pertenencias, partió al alba. De repente, al final de la mañana, distinguieron las figuras de un grupo armado que se acercaba a toda prisa. Se apartaron del camino y permanecieron en silencio, tensos.

Los salteadores pronto se aproximaron y el hombre oyó gritar a uno de ellos: ‑”Aquí están. Veo personas aquí. Probablemente hay un buen botín para nosotros. “

Otro le respondió riendo: ‑”Amigo, seguramente has dormido mal anoche, puesto que no puedes diferenciar piedras de seres humanos. ¡Están muy cerca de nosotros y dices que no son piedras!”

El primero insistió: -“¡Pero si hasta veo un caballo!” El otro rió: -“No creo que llegues Idos en un caballo tan pétreo, ¿Crees que un caballo, que nota la presencia de los nuestros, permanecería inmóvil?”

Todos se echaron a reír de buena gana y, burlándose del primero, pasaron muy cerca del inmóvil grupo. Luego desaparecieron en la neblina. Así, aun en la situación más difícil, aquel hombre se salvó. Porque había sido útil a Shambhala simplemente una vez.

Shambhala lo sabe todo. Pero los secretos de Shambhala están bien protegidos.»

-Lama, ¿cómo están protegidos los secretos de Shambhala? Se dice que muchos servidores de Sambhala, muchos emisarios, están en todo el mundo. ¿Cómo pueden conservar los secretos que se les confiaron?

‑«Los grandes guardianes de los misterios observan de cerca a todos aquellos a quienes les confiaron su labor y les encomendaron grandes misiones. Si se les presenta un mal inesperado, reciben ayuda de inmediato. Y el tesoro confiado será protegido. Hace unos cuarenta años, un gran secreto fue confiado a un hombre que vivía en el Gran Desierto mongol de Gobi. Se le dijo que podía usar este secreto con un propósito en especial, pero que, cuando sintiera que se acercaba el momento de abandonar este mundo, debería encontrar a alguien digno a quien confiar este tesoro. Pasaron muchos años. Finalmente, este hombre cayó enfermo, y durante su enfermedad se le acercó una fuerza maligna, y se quedó inconsciente. En este estado, por supuesto, no podía encontrar a nadie digno de recibir la confianza de su tesoro. Pero los Grandes Guardianes están siempre vigilantes y alertas. Uno de ellos del alto Ashram se apresuro a través del poderoso Gobi. Estuvo más de sesenta horas sobre la montura sin descansar. Llegó ante el hombre enfermo a tiempo para revivirlo y, si bien fue por poco tiempo, le permitió encontrar a alguien a quien transmitir el mensaje. Quizás os preguntéis por qué el Guardián no se llevó el Tesoro con él, y por qué la misma sucesión debió tener lugar. Porque el granKarma tiene sus propios procedimientos y hasta los más grandes Guardianes de misterios a veces no desean tocar los hilos del Karma. Pues cada uno de sus hilos, caso de romperse, produce como resultado la mayor de las calamidades.»

‑Lama, en Turfan y en Turkestán nos enseñaron cuevas con extensas galerías sin explorar. ¿Podemos llegar a los Ashrams de Shambhala a través de estas rutas? Nos dijeron que en algunas ocasiones, personas extrañas salían de estas cuevas y se dirigían a las ciudades. Deseaban pagar con monedas extrañas y antiguas que ya están fuera de uso.

‑«Es verdad, es verdad; los habitantes de Shambhala a veces emergen a este mundo. Se encuentran con los servidores terrenales de Shambhala. Por el bien de la humanidad, envían regalos preciosos, notables reliquias. Puedo contaros muchas historias de los maravillosos regalos que se recibieron a través del espacio. Hasta el mismísimo Rigden Gyeppo aparece en ocasiones en cuerpo humano. De repente, se muestra en sitios sagrados, en monasterios, y en un momento predestinado pronuncia sus profecías.

De noche o por la mañana temprano, antes del alba, el Soberano del Mundo llega al Templo. Entra. Todas las luces se encienden solas al mismo tiempo. Algunos ya reconocen al Gran Forastero. Los lamas se reúnen con gran reverencia. Escuchan con la mayor atención las profecías del futuro.

Se aproxima una gran época. El Soberano del Mundo está listo para luchar. Muchas cosas se están manifestando. El fuego cósmico se está acercando nuevamente a la tierra. Los planetas están manifestando los nuevos tiempos. Pero habrá muchos cataclismos antes de la nueva era de prosperidad. Nuevamente la humanidad será puesta a prueba, para ver si el espíritu ha progresado lo suficiente. El fuego subterráneo ahora busca encontrar contacto con el ardiente elemento Akasha; si todas las fuerzas buenas no combinan su poder, los mayores cataclismos son inevitables. Se relata cómo el santo Rigden Gyeppo se manifiesta para dar órdenes a sus mensajeros; cómo en la roca negra, camino a Ladak, aparece el poderoso soberano. Y de todas las direcciones, los jinetes mensajeros se aproximan con gran reverencia para escucharlo, y a toda velocidad se apresuran a cumplir lo que ordena la gran sabiduría.»

‑Lama, ¿cómo es que los viajeros aún no han descubierto la Shambhala terrenal? En los mapas puedes ver muchas rutas de expediciones. Al parecer ya están marcadas todas las cumbres y se han explorado todos los valles y los ríos.

-«Es verdad, hay mucho oro en la tierra y muchos diamantes y rubíes en las montañas y ¡todos están tan ansiosos por poseerlos! ¡Y tantas personas tratan de encontrarlos! Pero hasta el momento, estas personas no han encontrado todas las cosas, de modo que ¡dejad que un hombre intente llegar a Shambhala sin haber sido llamado! Habéis oído hablar de los arroyos envenenados que rodean las tierras altas. Quizás hasta habéis visto personas morir a causa de estos gases cuando se les acercan. Quizás habéis visto cómo los animales y las personas comienzan a estremecerse cuando se aproximan a ciertas regiones. Muchos tratan de llegar a Shambhala sin ser llamados. Pero sólo unos pocos alcanzan el punto sagrado, y sólo si su karma está listo.»

‑Lama, hablas de un sitio sagrado sobre la tierra. ¿Existe allí una vegetación rica? Las montañas parecen yermas y los huracanes y heladas que todo lo devastan parecen, en general, severos.

‑«En medio de las altas montañas existen insospechados valles encerrados. Muchos manantiales cálidos nutren la rica vegetación. Muchas plantas raras y hierbas medicinales pueden florecer en este terreno volcánico inusual. Quizás habéis oído que a sólo dos días de Nagchu, donde no hay un árbol o planta a la vista, hay un valle con árboles y hierba y agua cálida. ¿Pero quién puede conocer los laberintos de estas montañas? Sobre las superficies pedregosas es posible distinguir las huellas humanas. No se puede comprender el pensamiento de la gente, y aquel que puede, permanece en silencio. Quizás os habéis encontrado con numerosos viajeros durante vuestros peregrinajes, forasteros vestidos con simpleza, que caminan en silencio a través del desierto, haga calor o frío, hacia sus metas desconocidas. No creáis que porque el atuendo es simple el forastero es insignificante. Si sus ojos están medio cerrados, no presumáis que su mirada no es aguda. Es imposible discernir desde qué dirección se aproxima el poder. Todas las advertencias son inútiles, todas las profecías son inútiles, pero sólo a través del único camino de Shambhala se puede obtener el logro. Dirigiéndote tú mismo directamente al Santo Rigden Gyeppo tendrás éxito.»

‑Lama, dijiste que los enemigos de Shambhala perecerían. ¿Cómo perecerán?

‑«Es cierto, perecen a su debido tiempo. Sus propias ambiciones atroces los destruyen. Rigden Gyeppo es misericordioso. Pero los pecadores son agresores de sí mismos. ¿Quién puede decir cuándo se entrega el premio merecido? ¿Quién puede discernir cuándo verdaderamente se necesita ayuda? ¿Y cuál será la naturaleza de esa ayuda? Son necesarias muchas catástrofes, y tienen sus propósitos. Sólo cuando nuestra limitada inteligencia humana se convence de que todo se destruye, de que toda esperanza perece, entonces la mano creadora del Soberano proyecta su poderoso rayo.

¿Cómo son aniquilados los pecadores? Un lama pintor tenía el elevado don de pintar con incomparable belleza las imágenes sagradas. Pintaba soberbiamente las imágenes de Rigden Gyeppo, la del Santo Buda y de Dukhar, la que Todo lo Ve. Pero otro pintor sintió celos, y en su ira decidió hacer daño al justo. Y cuando comenzó a calumniar al lama pintor, su casa comenzó a arder por alguna causa desconocida. Todas sus posesiones fueron destruidas y las tierras del calumniador se quemaron gravemente, tanto que durante mucho tiempo fue incapaz de trabajarlas.

Otro calumniador amenazó con destruir todos los trabajos de un hombre honesto. Y él mismo se ahogó al poco tiempo, mientras atravesaba el Tsampo. Otro hombre, que llevaba a cabo magníficas obras de caridad, fue atacado por alguien que buscaba destruir todas las posesiones que habían sido dedicadas a la causa de la humanidad. Pero nuevamente el rayo poderoso de Rigden Gyeppo alcanzó al agresor y en un día su riqueza desapareció y se convirtió en un mendigo. Quizá lo hayáis visto alguna vez, mendigando en el bazar de Lhasa.

En cada ciudad podéis oír cómo fueron castigadas aquellas criaturas indignas que dirigieron su veneno contra los dignos. Sólo a través del sendero hacia Shambhala podéis caminar a salvo. Cada desvío de este camino de gloria os enredará en los más grandes peligros. Todo sobre la tierra puede buscarse y repartirse. El Bendito no ordena fe ni un culto ciego, sino el conocimiento de la experiencia.»

‑Así es, Lama. También puedo decirte cómo uno cerca de nosotros se convirtió en un hermano de Shambhala. Sabemos cómo llegó a la India en una misión científica, cómo se perdió repentinamente de la caravana y cómo, mucho después, un mensaje inesperado reveló la noticia de que estaba en Shambhala.

También puedo decirte cómo, del distante Altai, muchos Antiguos Creyentes fueron a buscar las llamadas ‘Belavodye” (aguas blancas) y nunca regresaron. He oído los nombres de las montañas, ríos y lagos que existen en la vía hacia los lugares sagrados. Son secretos; algunos de los nombres están alterados, pero se puede discernir su verdad fundamental.

Puedo decirte cómo un digno estudiante de esta elevada enseñanza partió para llegar a Shambhala antes del momento que se le había ordenado. Era un espíritu puro y sincero, pero sukarma no se había agotado y su labor terrenal aún no estaba completa. Era pronto para él y uno de los grandes Maestros se lo encontró a caballo en las montañas y personalmente habló a este viajero pirante. Misericordiosa y compasivamente le envió de regreso para que completara sus tareas sin terminar. Puedo hablarte de Ashrams más allá de Shigatse. Puedo decirte cómo los Hermanos de Shambhala aparecieron en diversas ciudades y cómo impidieron las mayores calamidades humanas, cuando la humanidad los comprendió como corresponde… Lama, ¿has conocido Azaras y Kuthumpas?

‑«Si tienes conocimiento de tantos incidentes, debes tener éxito en tu trabajo. Saber tanto acerca de Shambhala es en sí un arroyo de purificación. Mucha de nuestra gente durante su vida ha encontrado Azaras y Kuthumpas y a los hombres de las nieves que los sirven. Sólo hace poco los Azaras han dejado de verse en las ciudades. Se han reunido todos en las montañas. Muy altos, con pelo largo y barba, parecen hindúes a simple vista. Una vez, cuando caminaba a lo largo del Brahmaputra, vi un Azara. Intenté alcanzarlo, pero rápidamente dio la vuelta más allá de las rocas y desapareció. Sin embargo, no encontré ninguna cueva o caverna allí, todo lo que vi fue un pequeño Stupa. Probablemente no quería que lo molestaran.

Ya no se ven Kuthumpas. Antes aparecían abiertamente en la región de Tsang y en el lago Manasarowar, cuando los peregrinos iban al sagrado Kailash. Incluso hasta los hombres de las nieves se ven muy rara vez. La persona ordinaria, en su ignorancia, los confunde con apariciones. Existen profundas razones por las que, precisamente ahora, los Grandes no aparecen como antes. Mi viejo maestro me contó gran parte de la sabiduría de los Azaras. Conocemos varios lugares donde estos Grandes vivieron, pero por el momento estos lugares están desiertos. ¡Qué gran razón, qué gran secreto!»

‑Lama, ¿entonces es verdad que los Ashrams han sido trasladados de las cercanías de Shigatse?

‑«Este misterio no debe pronunciarse. Ya dije que los Azaras ya no se encuentran en Tsang.»

‑Lama, ¿por qué vuestros sacerdotes dicen que Shambhala está mucho más allá del océano, cuando la Shambhala terrenal está mucho más cerca? Csoma de Koros incluso menciona, justificadamente, el sitio: el maravilloso valle en la montaña, donde se llevó a cabo la iniciación de Buda.

‑«He oído que Csoma de Koros cosechó desgracias en vida. Y Grunwedel, a quien mencionaste, se volvió loco; porque ambos tocaron el gran nombre de Shambhala por curiosidad, sin darse cuenta de su prodigiosa importancia. Es peligroso jugar con fuego, y sin embargo, el fuego puede ser una de las cosas más útiles para la humanidad. Probablemente habéis oído cómo ciertos viajeros intentaron penetrar en el territorio prohibido y cómo los guías se negaron a seguirles, diciéndoles: ‑«Es mejor que nos matéis». Hasta estas personas simples comprendían que asuntos tan elevados sólo podían tocarse con el mayor de los respetos.

¡No ultrajéis las leyes! Esperad en ardiente labor hasta que el mensajero de Shambhala llegue a vosotros, merecidamente. Esperad hasta que el de Voz poderosa pronuncie: “Kalagiya”. Entonces, podéis proceder sin cuidado e interpretar este asunto majestuoso. La curiosidad vana puede transformarse en un aprendizaje sincero, en una aplicación de los elevados principios de la vida cotidiana.»

‑Lama, tú eres un vagabundo. ¿Dónde volveré a encontrarte?

‑«Te ruego que no preguntes mi nombre. Es más, si me encuentras en alguna ciudad o en otro sitio habitado, no me reconozcas. Yo me acercaré a ti.»

‑Y si yo me acercara a ti, ¿simplemente te irías o hipnotizarías de alguna manera?

‑«No me obligues a utilizar estas fuerzas naturales. Entre algunas Sectas Rojas, está permitido aplicar ciertos poderes. Pero sólo podemos emplearlos en casos excepcionales. No debemos quebrantar las leyes de la naturaleza. La Enseñanza esencial de nuestro Santo nos pide que seamos cuidadosos al revelar nuestras posibilidades interiores.»

‑Lama, dime más, dime si has visto en persona a Rigden Gyeppo.

‑«No, aún no he visto al Soberano en carne y hueso. Pero he oído Su Voz. Y durante el invierno, cuando la nieve cubría las montañas, una rosa, una flor del lejano valle, fue Su regalo para mí. Me preguntas tanto, que puedo ver que tienes conocimientos sobre muchas cosas. ¿Qué harías si comenzara a examinarte?»

‑Guardaría silencio, Lama.

El Lama sonrió.

‑«Entonces, sabes mucho. Quizás hasta sepas cómo usar las fuerzas de la naturaleza y cómo en Occidente, durante estos últimos años, se presenciaron muchos signos, en especial durante la guerra que tú, o uno de vosotros, comenzó.»

‑Lama, con certeza esta matanza sin precedente de seres humanos debe de haber precipitado un inesperado flujo de reencarnaciones. Tantas personas murieron antes de la hora predestinada y a través de tales incidentes, tanto se distorsionó y trastornó…

‑«Probablemente no conocíais las profecías por las que estas calamidades fueron predichas hace mucho. De haberlas conocido, nunca podríais haber comenzado este horrible holocausto.

Si sabes algo sobre Shambhala, si sabes cómo utilizar tus fuerzas naturales escondidas, también sabes acerca de Namig, las Cartas Celestiales. Y sabrás cómo aceptar las profecías del futuro.»

‑Lama, hemos oído que todos los viajes del Tashi Lama y del Dalai Lama fueron predichos en las profecías mucho antes de que ocurrieran.

‑«Repito que en las habitaciones privadas del Tashi Lama, por orden suya, se pintaron todos los aconteci­mientos de sus futuros viajes. Con frecuencia, forasteros desconocidos pronuncian estas profecías, y se pueden ver y oír signos evidentes de los acontecimientos cerca­nos.

Sabed que cerca de la entrada del gran templo de Geser Khan hay dos caballos, uno blanco y uno rojo. Y cuando Geser Khan se aproxima, esos caballos relin­chan. ¿Habéis oído que recientemente ocurrió este sig­no, y muchas personas oyeron el relincho de los caballos sagrados?»

‑Lama, has mencionado el tercer gran nombre de Asia…

‑«Misterio, misterio, no debes hablar demasiado. En algún momento hablaremos a un gran sabio: Geshe de Moruling. Este monasterio fue fundado por nuestro Dalai Lama el grande, y el sonido del gran Nombre es parte del nombre del monasterio. Se dice que antes de abandonar Lhasa para siempre, el gran Dalai Lama tuvo una misteriosa comunión en este monasterio. Es verdad, varios lamas desaparecieron de este monasterio para rea­lizar grandes tareas nuevas.

Allí podrías encontrar algo familiar para ti.»

‑Lama, ¿puedes decirme algo acerca de los tres mo­nasterios más grandes cerca de Lhasa: Sera, Ganden y Depung?

El Lama sonrió.

‑«Oh, son grandes monasterios oficiales. En Sera, puedes encontrar muchos luchadores verdaderos entre los tres mil lamas. Muchos lamas de países extranjeros, como Mongolia, están en Ganden. Allí está el trono de nuestro gran Maestro, Tsong‑khapa. Nadie puede tocar este gran asiento sin temblar. Depung también tiene algunos lamas sabios.»

‑Lama, ¿hay algunas galerías ocultas bajo el Potala? ¿Y existe un lago subterráneo bajo el templo principal?

El Lama volvió a sonreír.

‑«Sabes tantas cosas que parecería que hubieras estado en Lhasa. No sé cuándo has estado allí. Da igual si estuviste allí ahora o con otras vestimentas. Pero si has visto este lago subterráneo, debes de haber sido o bien un gran lama, o un criado que llevaba una antorcha. Pero como criado no podrías saber todas las cosas que me has dicho. Probablemente sepas también que en muchos lugares de Lhasa hay manantiales de aguas termales y en algunas casas las personas usan este agua para sus quehaceres.»

‑Lama, he oído que algunos animales ‑ciervos, ardillas y chacales‑ se acercan a los lamas que meditan en las cuevas de los bosques de los Himalayas, y que los simios y monos a veces les traen su comida.

‑«Por mi parte, os pregunto, ¿qué es imposible? Una cosa es evidente: que un ciervo no se acercaría a un ser humano en una ciudad porque muy pocas veces se encuentran personas bien intencionadas en esos sitios atestados de gente. La humanidad no conoce la importancia y el efecto definido de los auras; no se dan cuenta de que no sólo los seres humanos, sino hasta los objetos, también poseen sus auras significativos y eficaces.»

‑Lama, sabemos de ello y hasta hemos comenzado a fotografiarlos. Y en cuanto a los objetos inanimados, Lama, también sabemos algo acerca del Trono del Maestro, y que nadie debe tocar este trono. De esta manera, la presencia del Grande siempre está cerca.

‑«Si conocéis el valor de un trono tan venerado, entonces conocéis el significado de la condición de Gurú (Maestro espiritual). La relación con él es la más elevada que podemos alcanzar en vida. Esta condición nos protege y ascendemos a la perfección conforme nuestra estima al Gurú. Aquel que conoce el significado esencial del Gurú no hablará en contra de las reliquias. En Occidente, también tenéis retratos de los seres queridos y sentís una gran estima por los símbolos y los objetos que usaron vuestros antepasados y grandes Guías. De modo que no lo toméis como idolatría, sino sólo como una profunda veneración y recuerdo del trabajo que llevó a cabo alguien grande. Y no es solamente esta veneración externa, porque si sabéis algo de la emanación física de los objetos, entonces también sabéis algo sobre la magia natural. ¿Qué pensáis del cetro mágico que indica las riquezas subterráneas de la tierra?»

‑Lama, por todas partes conocemos muchas historias del extraño poder de esta varilla móvil, a través de la cual se localizan muchas minas, manantiales y pozos.

-«¿Y quién creéis que trabaja en estos experimentos, la varilla o el hombre?»

‑Creo, Lama, que la varilla es algo muerto, mientras que el hombre está lleno de vibraciones y poder magnético. De modo tal que la varilla es sólo una pluma en la mano.

‑«Sí, en nuestro cuerpo todo está concentrado. Sólo debéis saber cómo usarlo, y cómo no abusar de él. ¿Acaso en Occidente sabéis algo en relación a la Gran Piedra en la que están concentrados poderes mágicos? ¿Y sabéis de qué planeta vino esta piedra? ¿Y quién poseía este tesoro?»

‑De la Gran Piedra tenemos tantas leyendas como vosotros tenéis imágenes de Chintamani, Lama. Desde la antigua época de los druidas, muchos pueblos recuerdan estas leyendas de verdad acerca de las energías naturales ocultas en este extraño objeto de nuestro planeta. Muchas veces, en estas piedras caídas hay diamantes ocultos, pero éstos no son nada en comparación con algunos otros metales y energías desconocidas que se encuentran todos los días en las piedras y en las numerosas corrientes y rayos.

Lapis Exilis (la Piedra del Exilio), así se llama la piedra que mencionan los antiguos Meistersingers (Maestros Cantores). Vemos que Occidente y Oriente están trabajando juntos en muchos principios. No nos hace falta ir a los desiertos para oír noticias de la Piedra. En nuestras ciudades, en nuestros laboratorios científicos, tenemos otras leyendas y pruebas. ¿Acaso alguien hubiera creído que los cuentos fantásticos que hablan del hombre volador se cumplirían? Sin embargo, ahora, el correo de todos los días, los visitantes cotidianos, pueden llegar volando.

‑«Ciertamente, el Santo dijo hace mucho que los pájaros de acero volarían por el aire. Pero al mismo tiempo, sin la necesidad de levantar esas masas tan pesadas, podemos elevarnos en nuestros cuerpos más sutiles. Vosotros los occidentales siempre soñáis con escalar el Monte Everest con pesadas botas; pero nosotros alcanzamos las mismas alturas y cimas mucho más altas sin problemas. Sólo es necesario pensar, estudiar, recordar y saber cómo atrapar conscientemente todas las experiencias propias en los cuerpos más sublimes. Todo ha sido indicado en la Kalachakra, pero sólo unos pocos lo han comprendido. Vosotros en Occidente, con vuestros aparatos limitados, podéis oír sonidos a larga distancia. Hasta podéis captar los sonidos cósmicos. Pero hace mucho, Milarepa, sin ningún aparato, podía oír todas las voces supremas.»

‑Lama, ¿es verdad que Milarepa, en su juventud, no fue un hombre espiritual? En alguna parte hemos leído que hasta mató a toda la familia de su tío. ¿Cómo, entonces, puede un hombre semejante convertirse en un ser espiritualmente evolucionado, después de tales excesos de ira y hasta asesinato?

‑«Tienes razón. En su juventud, Milarepa no sólo mató a esta familia, sino que probablemente cometió muchos otros crímenes horrendos. Pero los procedimientos del espíritu son inexplicables. De uno de vuestros misioneros, hemos oído la historia de vuestro santo llamado Francisco. Sin embargo, en su juventud también cometió muchas ofensas, y su vida entonces no era pura. ¿Cómo pudo lograr en una vida tanta perfección que en Occidente se le considera uno de los santos más enaltecidos? De vuestros misioneros, que visitaron Lhasa en siglos pasados, hemos aprendido muchos cuentos, y algunos de vuestros libros están en nuestras bibliotecas. Se dice que se pueden encontrar libros de vuestro evangelio sellados en algunos de nuestros Stupas. Quizá no­sotros sepamos mejor que vosotros cómo venerar las re­ligiones extranjeras.»

‑Lama, es tan difícil para nosotros los occidentales venerar vuestra religión; muchas cosas son tan confusas, muchas cosas están tan corruptas. Por ejemplo, ¿cómo podría comprender un forastero, al ver dos monasterios completamente iguales por fuera, que en uno se predi­que el budismo, mientras que, el otro sea el enemigo acérrimo del budismo? Todavía más, si entramos en es­tos monasterios, vemos superficialmente casi las mismas imágenes. Así, para un forastero, distinguir si una svásti­ca está puesta en dirección invertida o no, es tan difícil como comprender por qué la misma iconografía puede actuar a favor y en contra de Buda. Es difícil para un ex­traño entender por qué las personas que son completa­mente ignorantes y a quienes les da por beber tienen el mismo título de lama que tú, que sabes muchas cosas y tienes tanta cultura.

‑«Tienes razón. Muchos lamas usan la vestidura la­maísta, pero su vida interior es mucho peor que la de un laico. Muchas veces, entre muchos miles de lamas, po­déis conversar acerca de asuntos elevados y esperar una respuesta digna. ¿Pero acaso no sucede lo mismo en vuestra religión?

Hemos visto muchos misioneros; probablemente ha­blan del único Cristo, pero se atacan unos a otros. Cada uno dice que su enseñanza es superior. Yo creo que Issa (Jesús) brindó sólo una enseñanza, entonces ¿cómo este gran Símbolo puede tener divisiones que se declaran hostiles entre sí? No creáis que somos tan ignorantes. Hemos oído que ritos celebrados por una secta de sa­cerdotes cristianos no son reconocidos por otro sacer­dote también cristiano. Por lo tanto, se deduce que de­béis tener muchos Cristos opuestos.

En nuestros desiertos, se han encontrado muchas cruces cristianas. Una vez pregunté a un misionero cris­tiano si estas cruces eran auténticas y me dijo que eran cruces bastardas, que durante todas las épocas el falso cristianismo había penetrado en Asia, y que no debemos considerar estas cruces símbolos elevados. Entonces, dime, ¿cómo distinguiremos la cruz auténtica de la falsa? Nosotros también tenemos una cruz en el Gran Signo de Ak‑Doje. Pero para nosotros, es el gran signo de la vida, del elemento ardiente: el signo eterno. ¡Nadie hablaría en contra de este signo!»

‑Lama, sabemos que sólo a través del conocimiento del espíritu podemos percibir lo que es auténtico.

‑«Nuevamente demostráis vuestro conocimiento de las grandes cosas. Nuevamente habláis como si lo hicierais desde nuestra poderosa Kalachakra. ¿Pero cómo desarrollaremos nuestro gran entendimiento? Es verdad, somos sabios de espíritu; sabemos todo, pero ¿cómo evocaremos este conocimiento de las profundidades de nuestra conciencia y lo transmitiremos a nuestras mentes? ¿Cómo reconoceremos las fronteras necesarias entre la vida ascética y la vida común? ¿Cómo sabremos cuánto tiempo podemos ser ermitaños y cuánto tiempo debemos trabajar entre los hombres? ¿Cómo sabremos qué conocimiento puede revelarse sin causar daño y cuál ‑quizás el más elevado‑ puede ser divulgado sólo a unos pocos? En esto consiste el conocimiento de la Kalachakra.»

‑Lama, la gran Kalachakra es prácticamente desconocida, pues se confunde su enseñanza con la enseñanza inferior tántrica. Así como tenéis verdaderos budistas, y sus opuestos, los Bon‑Po, también tenéis un Tantra más bajo, de hechicería y nigromancia. ¿Y acaso el Santo no denunció la hechicería? Dime con franqueza si un lama podría ser un hechicero.

‑«Tienes razón. Nuestros grandes Maestros no sólo prohibieron la hechicería, sino un despliegue indebido de fuerzas superiores a lo normal. Pero si el espíritu de alguien está tan avanzado que puede llevar a cabo muchas cosas y utilizar cualquiera de sus energías de manera natural y para el bien común, entonces, ya no se trata de hechicería, sino de un gran logro, una gran labor para la humanidad.

A través de nuestros símbolos, a través de nuestras imágenes y thankas, podéis ver cómo actuaban los grandes Maestros; entre los muchos grandes Maestros, veis pocos en absoluta meditación. Por lo general, llevan a cabo una parte activa en la gran labor. O bien enseñan a las personas o dominan las fuerzas oscuras y los elemen­tos; no temen enfrentarse a las fuerzas más poderosas y aliarse a ellas, aunque más bien sea por el bienestar co­mún. A veces podéis ver a los Maestros en verdadero conflicto, dispersando las fuerzas malignas del espíritu.

La guerra terrenal no está sancionada por nosotros, pe­ro los budistas, a lo largo de la historia, han sido ataca­dos, y ellos jamás han sido los agresores. Hemos oído que durante vuestra reciente Gran Guerra, los sacerdo­tes cristianos de ambos lados decían que Issa y Dios esta­ban con ellos. Si Dios es uno, debemos comprender con ello que estaba en conflicto consigo mismo. ¿Cómo po­déis explicar una contradicción que resultaba tan inex­plicable para todos los budistas?»

‑Lama, esta guerra ha acabado. El error más desas­troso puede suceder, pero ahora todas las naciones es­tán pensando cómo abolir no sólo la idea sino el mate­rial e instrumentos verdaderos de la guerra.

‑«¿Y creéis que deberían abolirse todas las armas y buques de guerra? Es mejor que se los transforme en instrumentos de paz y de una enseñanza más elevada. Me gustaría ver los grandes buques de guerra convertir­se en escuelas viajeras de alta enseñanza. ¿Es ello posi­ble? Durante mi viaje a la China, vi tantas armas y bu­ques de guerra que pensé que si sólo estas espantosas creaciones pudieran ser símbolos de una enseñanza ele­vada, antes que símbolos de matanzas ¡qué tremendo flujo de energía cósmica para el mundo!»

‑Lama, la serpiente pica, sin embargo está conside­rada el símbolo de la sabiduría.

‑«Probablemente habéis oído la antigua parábola de cómo se advirtió a la víbora que no mordiera, sino que sólo silbara. Cada uno debe ser poderoso, ¿qué protec­ción consideráis como la más poderosa?»

‑Lama, ciertamente, sólo el poder del espíritu pro­porciona la protección, pues sólo en el espíritu somos fortalecidos mental y físicamente. Un hombre, concentrado espiritualmente, es tan fuerte como una docena de los atletas más musculosos. El hombre que sabe cómo usar sus poderes mentales es más fuerte que la muchedumbre.

‑«Ah, nuevamente nos aproximamos a nuestra gran Kalachakra: ¿quién puede existir sin alimento?, ¿quién puede existir sin dormir?, ¿quién es inmune al calor y al frío?, ¿quién puede curar heridas? En realidad, sólo aquel que estudia la Kalachakra.

Los grandes Azaras que han tenido acceso a las Enseñanzas de la India, conocen el origen de la Kalachakra. Saben muchas cosas que, cuando se revelen para ayudar a la humanidad, regenerarán la vida por completo. Inadvertidamente, muchas de las Enseñanzas de la Kalachakra se usan, tanto en Oriente como en Occidente, y aun teniendo en cuenta esta utilización inconsciente, los resultados son muchas veces maravillosos.

Por lo tanto, es comprensible cuán incomparablemente grandes serían las posibilidades manifestadas por un logro consciente y cuán sabiamente podría usarse la gran energía eterna, esta materia sublime e imponderable que se encuentra dispersa por todas partes y que está a nuestro alcance en todo momento. Esta Enseñanza de la Kalachakra, esta utilización de la energía primaria, ha sido llamada: Enseñanza del Fuego.

El pueblo hindú sabe que el gran Agni, aunque sea una enseñanza antigua, será la nueva enseñanza para el Nuevo Mundo. Debemos pensar en el futuro; y sabemos que en la Enseñanza de la Kalachakra yace todo el material que puede aplicarse para el mayor de los usos. Ahora hay muchos maestros, tan diferentes como hostiles unos con otros. Y sin embargo, muchos de ellos hablan de una única cosa y esta cosa está expresada en la Kalachakra. Uno de vuestros sacerdotes una vez me preguntó: “Acaso la cábala y Shambhala no son parte de esa única enseñanza?”.

Preguntó: “Acaso el gran Moisés no es un iniciado de la misma enseñanza y un seguidor de sus leyes?”. Podemos afirmar sólo una cosa: cada enseñanza de la verdad, cada enseñanza del alto principio de la vida, proviene de una única fuente. Muchos antiguos Stupas budistas han sido convertidos en templos Linga y muchas mezquitas tienen paredes y los cimientos de antiguos viharas budistas. ¿Pero qué daño se puede hallar en ello, si esas construcciones han sido dedicadas al único principio elevado de la vida? Muchas imágenes budistas sobre las rocas encuentran sus orígenes en enseñanzas muy anteriores al Santo. Sin embargo, también simbolizan la misma esencia elevada.

¿Qué es lo que se revela en la Kalachakra? ¿Hay muchas prohibiciones? No, la excelsa enseñanza expone sólo lo constructivo. Así es. Se proponen las mismas fuerzas elevadas para la humanidad. Y se revela, con fundamento científico, cómo la humanidad puede usar las fuerzas naturales de los elementos. Cuando os dicen que la ruta más corta es a través de Shambhala, a través de la Kalachakra, significa que el logro no es un ideal imposible, sino que es algo que puede alcanzarse a través de una aspiración sincera y afanosa aquí, en esta tierra y en esta encarnación. Esta es la Enseñanza de Shambhala. Es verdad, cualquiera puede lograrla. Realmente, cada uno puede oír la pronunciación de la palabra Kalagiya.

Pero para alcanzar este estado, un hombre debe dedicarse enteramente a la labor creativa. Aquellos que trabajan con Shambhala, los iniciados y los mensajeros de Shambhala, no se sienten recluidos, viajan por todas partes. Con mucha frecuencia, la gente no los reconoce y a veces ellos no se reconocen entre sí. Pero llevan a cabo su trabajo, no para su propio provecho, sino para la gran Shambhala. Todos ellos conocen el gran símbolo del carácter anónimo. A veces parecen ricos, y sin embargo, carecen de posesiones. Todo es para ellos, pero no toman nada para sí. De esta manera, cuando os dedicáis a Shambhala, todo os es quitado y todo os es dado. Si os arrepentís, vosotros mismos sois los perdedores; si dais alegremente, os enriquecéis.

En esencia, la Enseñanza de Shambhala se asienta sobre lo siguiente: no hablamos de algo distante y secreto. En consecuencia, si sabéis que Shambhala está aquí, en la tierra, si sabéis que todo puede lograrse aquí, en la tierra, entonces todo debe recompensarse aquí, en la tierra. Habéis oído que la recompensa de Shambhala verdaderamente está aquí y que sus ganancias se multiplican. Lo dicho no es porque la Enseñanza de Shambhala sea única, sino porque la Enseñanza de Shambhala es vital, porque se entrega para que sea útil en el plano de las encarnaciones terrenales y pueda ser aplicada a las condiciones humanas, cualesquiera que estas sean. ¿De qué manera podemos estudiar la acción? ¿Cómo estar preparados para cualquier forma de conquista, cómo estar abiertos a todo? Sólo con el estudio práctico de Shambhala.

Cuando leáis libros que tratan de Shambhala, en parte traducidos a otros idiomas y en parte vela, no os sintáis confundidos con los grandes símbolos. Incluso en Occidente, cuando habláis de grandes descubrimientos, usáis un lenguaje técnico y el lego no lo comprende y toma las expresiones literalmente, juzgando sólo en la superficie. En este sentido, lo mismo puede decirse de las grandes   escrituras como de los documentos científicos. Algunos toman los grandes Puranas en su sentido literal. ¿Qué conclusión pueden sacar? Sólo la que puede obtenerse desde la superficie del lenguaje, de su filosofía, pero no de la importancia de los signos que se usan. La armonía del exterior y del interior puede lograrse sólo a través del estudio de la Kalachakra. Probablemente habréis visto los signos de la Kalachakra en las rocas, en sitios completamente desiertos.

Algunas manos desconocidas han hecho un dibujo en las piedras o han grabado las letras de la Kalachakra sobre las rocas. Es verdad, es verdad, sólo a través de Shambhala, sólo a través de la Enseñanza de la Kalachakra, se puede lograr la perfección de la ruta más corta.

Kalagiya, Kalagiya, Kalagiya. ¡Venid a Shambhala!»

Luego nuestra conversación se volvió aún más bella y sagrada. De allí en adelante penetró esa nota que exalta todos los esfuerzos humanos. Hablamos de la montaña Kailash, de los ermitaños que hasta hoy viven en las cuevas de esta maravillosa montaña, colmando el espacio con sus llamadas que evocan la justicia.

Y luego hablamos de Aquel Sitio que yace al norte del Kailash…

Cayó el crepúsculo y toda la habitación pareció cobrar un nuevo significado. La imagen de Chenrezi, so­berbiamente bordada sobre la seda brillante que colgaba por encima de la cabeza del Lama, parecía observarnos de un modo atrayente. Estas imágenes ya no se encuentran en el Tíbet.

A cada lado de esta imagen había otras, también de un extraño brillo. Una de ellas era Amitayus; la otra, el Señor Buda, siempre inmutable con el signo inconquistable del rayo ‑el dorje‑ en la mano. Desde el santuario en la habitación, Dolma, la Tara Blanca, sonreía benignamente.

De un ramo de fucsias frescas y dalias violetas emanaba una refrescante vitalidad. También desde allí brillaba la imagen del Poderoso, el Invencible Rigden Ciyeppo y Su Presencia nuevamente nos recordó el sitio misterioso al norte del Kailash. En las esquinas de este estandarte había cuatro imágenes muy significativas. Debajo estaba el sucesor de Rigden Gyeppo con un pandit hindú, uno de los primeros exponentes de la Kalachakra. En las esquinas superiores había dos imágenes del Tashi Lama, el de la izquierda era el Tercer Tashi Lama, Pan‑chen Palden ye‑she, que dio noticias acerca de Shambhala.

Ya la derecha había una figura correspondiente al actual Tashi Lama, Pan‑chen Chö‑kyi nyi‑ma ge‑leg nam-jyal pal‑zang‑po, que ha enviado recientemente otra plegaría Shambhala la Resplandeciente. En el centro del estandarte está el propio Rigden Gyeppo y desde la base de su trono irradiaba la Ak‑ojir‑Ak‑dorje cruzada, la Cruz de la Vida. Una legión de hombres estaba reunida delante del trono de Rigden: ¡quién no estaba entre ellos! Había un habitante de Ladak, con su alto sombrero negro; chinos con sus sombreros redondos con una bola roja encima; aquí, con sus vestimentas blancas, había un hindú; allí, un musulmán, con un turbante blanco. Aquí, kirguizes, buriatos, kalmukos; y allí, mongoles con sus trajes característicos.

Cada uno ofrecía al Soberano los mejores presentes de sus tierras: frutos y granos; tejidos y armaduras y piedras preciosas. Nadie obligaba a estas naciones; venían voluntariamente de todas partes del Asia, a rodear al Gran Guerrero. ¿Quizás estaban conquistados? No, no había humildad cuando se acercaban a El. Las naciones se le aproximaban como a su propio y único soberano. Su mano apuntaba hacia la tierra como en el majestuoso gesto del gran León Sange; sobre la fuerza de la tierra hizo su juramento de construir constantemente.

Del aromático incienso delante de la imagen, ascendían vahos azulados que flotaban ante ella inscribiendo numerosos signos en la misteriosa lengua Senzar. Luego, por temor a que aquellos que no conocen la Gran Verdad la profanaran, los signos fragantes flotaban juntos y se desvanecían en el espacio.

Talai‑Pho‑Brang, 1928. 

http://www.shambhala.com.ar/laresplandeciente.htm

Shangri-La

La unión de nuestras almas representa el principio tangible de la hermandad.

Esta unión nos encausó en un mismo camino y un mismo destino; llegar a Shangri-la…hermandad 1

Un destino interpretado por los ojos humanos como irreal y utópico pero que representa para cada uno de nosotros, el sueño unánime y colectivo que opera en nuestro interior, dándole conciencia y propósito a nuestra vida.

Un sueño que trabaja internamente de forma individual para prepararnos y moldearnos de tal manera que seamos seres aptos de vivir y construir una realidad bajo los parámetros que la llegada a Shangri-la representa.

El trabajo interno de transformación y cambio de cada uno de nosotros nos acerca a este sueño, nos prepara para abordar esa realidad superior y nos conecta e integra conscientemente como un solo ser; tomando vida y dejando atrás al individuo; convirtiéndonos en seres hermanados que comparten un sueño y que se encuentran en camino hacia un mismo destino.

La transformación en Shangri-la es un hecho…

Nuestras versiones más sagradas ya habitan en este mágico lugar…

Cada dificultad, cada conflicto interno vio la luz para preparar nuestras almas para arribar a este destino…

Ya no somos individuos afectados por procesos y causas humanas porque nuestra vida ahora es bajo la visión y la guía del alma…

El alma, como la entidad primera que habita en el interior de cada uno de nosotros, respondiendo a cada idea, pensamiento o acción que llevemos adelante. Desde un estado absoluto de conciencia y atención, somos seres despiertos y conectados entre sí.

Haber transformado la autonomía de nuestra mente y la rebeldía de nuestra personalidad fueron los primeros pasos dados para modificar nuestra humana condición en una nueva condición sagrada y digna de habitar en la tierra de maestros y sabios…

Siguiendo sus pasos y actuando en relación a su ejemplo; nos convertimos en individuos alumbrados por la luz y el amor que porta cada enseñanza…

En comunión unos con otros; construimos la realidad extraordinaria que alguna vez, soñamos vivir…

Una realidad que se basa primordialmente en el Amor…

Un amor consciente y genuino; que no esconde restos de miserias humanas que nos hagan caer en la especulación…

Un amor que es tangible en cada gesto y actitud por el respeto y la incondicionalidad que lo caracteriza…

El respeto que se manifiesta por el otro y por uno mismo; comprometiéndonos a disolver de nuestro interior cada pensamiento que no contenga la luz y la pureza que refleja nuestra propia esencia…

558390_412165015486409_231261285_nShangri-la es sinónimo de conciencia; es sinónimo de alegría; plenitud, paz y esperanza…

Cada una de estas cualidades moran internamente en cada uno de nosotros…

Construimos juntos una vida de armonía y felicidad porque somos incapaces de generar cualquier tipo de actitud que nos distancie de esta realidad interior…

Somos seres plenos porque somos conscientes de la bendición que nuestra vida representa; somos conscientes de la posibilidad que nos fue concedida…

Tras haber transformado nuestras dificultades; nos fue regalada la oportunidad de vivir una vida soñada; donde la paz es tangible y verdadera en nuestro interior y en nuestra mente, reflejándose en nuestra mirada, en nuestro decir y en cada actitud y pensamiento…

Arribar a Shangri-la representa nuestra libertad…

En este lugar; somos seres libres de paradigmas y arquetipos sociales, somos libres de ideologías y de creencias humanas impuestas con la finalidad de someternos y encarcelarnos…

Somos conscientes de nuestra libertad ganada porque somos libres del sufrimiento, comprendiendo conscientemente que sólo depende de nosotros someternos o no a una existencia gobernada por el dolor…

Somos seres libres porque transmutamos nuestras dificultades más profundas cuando soltamos el ego y la baja autoestima; nos liberamos de la victimización y erradicamos la indiferencia…

Aprendimos a valorar y valorarnos…

Nos reconocemos como parte de la creación; una creación que está viva en cada latir de nuestro corazón…

Somos seres agradecidos a la vida por haberle dado significado y rumbo a nuestra existencia…

Shangri-la es la tierra que soñamos…

Es la tierra de caballeros y damas; de magos y sacerdotisas; de príncipes y doncellas; ángeles y trovadores; de artistas, pintores y escritores…

Es la tierra de maestros y discípulos, de guías y guardianes que protegen y aman este sagrado lugar, un nuevo mundo, nuestro hogar…

Shangri-la está en cada uno de nuestros corazones y sólo al llegar primero de forma interna es que podremos construir este sagrado lugar que nos recibe y contiene para seguir iluminando nuestra vida, nuestras almas y las almas de todo el mundo…

Ser habitantes de Shangri-la es un sueño que nos compromete, nos involucra y nos transforma porque somos los portadores de la esperanza de la humanidad…

Shangri-la es el sueño de convertirnos en embajadores de amor, respeto y hermandad para poder darle conciencia, paz, luz y esperanza al mundo…

Shangri-la es nuestro desafío, nuestro propósito y nuestro destino…pazzz

Seamos un ejemplo de amor, vivamos en comunión entre cada uno de nosotros y construyamos nuestro Shangri-la para darle al mundo, el cambio y la transformación que nos permitan construir un mañana lleno de esperanza…

Que el cambio individual de cada uno de nosotros nos brinde la oportunidad de que algún día, nuestro anhelado Shangri-la, sea toda la tierra…

Que así sea; y cumplamos con nuestra parte…

Lic. Karina Zullo

https://testigosdelcambio.wordpress.com/2015/06/02/shangri-la/

“Pinturas Inspiradas de Shambala” Nicholas Roherich.


El ilustre artista Nicolás Roerich (1874—1947) fue el iniciador de la Bandera de la Paz. Nominado al Premio Nóbel por su gran humanismo, fue un prolífico y maravilloso pintor, autor de más de 7,500 cuadros que están repartidos en Museos de todo el mundo, principalmente en el Museo Roerich de NY y en el Centre of the Roerichs en Moscú.

La simple observación de estos maravillosos cuadros, nos llevan a experimentar la paz profunda. También fue escritor, abogado e incansable viajero, fundador del primer Instituto para estudios tibetanos, llamado Urusvati. Sus últimos años, los pasó en Nagar-Kulo en las postrimerías de los Montes Himalayas, en la India.


vidaconsciente.wordpress.com

Los Yantras

 
  Los “Rishis” eran antiguos sabios que habitaban en las cuevas secretas de las montañas sagradas  del Himalaya , hace miles de años, llevando una vida de austeridad, penitencia y meditación, para ayudar a la Humanidad atrapada en la cárcel del “samsara” (la rueda de renacimientos y muertes) a liberarse y a unirse con la Energía Absoluta. Ellos recibieron un día un mensaje divino  para acelerar el proceso de salvación de los hombres: el Supremo Dios Shiva creó la filosofía de  Tantra-Mantra-Yantra y comunicó a estos sabios por medio de una Revelación que este método era  el más rápido y eficaz para alcanzar la Iluminación Espiritual y la Liberación del Alma.
 
  Un Yantra es un diagrama místico que tiene el poder de conceder todos los deseos solicitados,  tanto materiales como espirituales. La simbología del Yantra incluye la clave para descifrar los  misterios de la Naturaleza y para obtener poderes directamente de la Energía Cósmica. Cada palabra o símbolo que aparece en el Yantra es el detonante de las Fuerzas del Absoluto, atrayendo el  magnetismo secreto que existe en el Universo. Estos diagramas simbólicos sólo pueden encontrarse  en 109 monasterios y templos hindúes y están custodiados por los propios sacerdotes o brahmanes.  Nadie tiene acceso a ellos, excepto por mediación, intervención o aprobación del guardián del  Yantra. Tras una profunda y larga labor de investigación, el autor de este artículo consiguió acceder a los libros sagrados y secretos que contienen esta información y reproducir los Yantras  en metal, siguiendo la tradición ancestral, tras un arduo trabajo de artesanía, con el fin de  ponerlos al alcance del público occidental, por primera vez en la Historia, de modo que todos  puedan beneficiarse de las fuerzas sobrenaturales encerradas en estos instrumentos divinos de  Poder. Cuanto más noble sea el metal empleado para su grabado (oro, plata, bronce, cobre, etc.),  más energía “recoge” el Yantra. Hay un Yantra para cada deseo, entre los que podemos señalar: el  SHRI Yantra, que es el Rey de todos ellos y concede Victoria a todos los niveles; el GAYATRI  Yantra, para obtener el estado de Trascendencia Espiritual y poderes como la telepatía, la clarividencia, etc.; el BEESA Yantra, que facilita las relaciones personales y da buena suerte en  la amistad; el KAMA Yantra, para conseguir el amor de la persona deseada; el KUBERA Yantra, con  el que se adquiere gran riqueza material; el NAVNATH Yantra, que otorga la Bendición de los Nueve Naths (Santos) para acelerar el proceso de desarrollo espiritual; el SARASWATI Yantra, ideal  para estudiantes, para el éxito en exámenes y para convertirse en un sabio e intelectual. Si se  desea potenciar un Yantra al máximo, debe hacerse un ritual especial que sólo puede realizarlo  un Maestro experto en esta materia. Cada Yantra está íntimamente ligado a un determinado Mantra  (palabras sagradas): con la recitación de dicho Mantra, la mente individual convoca directamente  la Energía Cósmica, y conecta de modo ascendente con el Absoluto a través de los tres mundos -el  mate rial, el sutil y el causal-. A través de la ceremonia ritual se efectúa el “descenso” de una  porción de esta Energía Ilimitada e Infinita que activa el Yantra concreto con el que se está  trabajando. Por ejemplo, el GAYATRI Mantra corresponde al Yantra homónimo, y es uno de los Mantras Védicos más sagrados, y el más alabado y venerado por la mayoría de los yoguis, debido a  su elevada finalidad y a su incomparable belleza espiritual. Sus palabras transcritas del sánscrito son: “0M Bhur Bhuvah Suah, Tat Savitur Varenyam, Bhar go Devasya Dhimahi, Diyo Io Nah Pra-  chodayat”. Y su traducción al español es: “Om. Meditamos en la gloria de ese Ishwara que ha crea-  do el Universo, a quien es justo adorar, que es una encarnación del Conocimiento y de la Luz, y  que es el Destructor de todos los pecados y la ignorancia. Ojalá que Él ilumine nuestros intelectos”.
 
  Un Mantra es un sonido sagrado procedente de la Suprema e Infinita Realidad Divina, que hace vibrar las ondas del Poder Trascendental. Un Yantra es pues el Recipiente de esa asombrosa Energía  que misteriosamente otorga a su poseedor el cumplimiento de  todos sus deseos personales. ¿Cómo  hay que activar un Yantra? Hay que colocarlo mirando hacia el este, sobre un estante de madera,  y con fé y devoción, ofrecerle incienso, aceites aromáticos, flores frescas y frutas, y encender  una vela. Todo esto después de haber tomado un relajante baño purificador. Entonces, se debe re  citar el mantra idóneo a una hora determinada y durante un periodo concreto, detalles que serán  decididos por el Maestro experto. Se podría decir que el Yantra equivale a la estatua de un dios  al que hay que adorar de igual modo; la diferencia estriba en que el primero está simbolizado en  un diagrama y el segundo se presenta con forma corporal.
 
  Al final, se debe rezar al Supremo Dios Shiva la siguiente oración: “Oh, Dios Shiva, concede el  éxito, los poderes y el cumplimiento de todos los deseos a tus devotos, que realizan el ritual  del Tantra  -Mantra-Yantra con el máximo respeto y fé. Om Tat Sat (om es la Suprema Verdad).”  Puesto que Mahadeva (el Gran Dios) o Shiva fue el creador de esta “técnica” para beneficiarse de  los Poderes Sobrenaturales, y su mayor deseo es liberar a todas las personas de este mundo terrenal para que alcancen la Iluminación, se le debe agradecer Su Infinito Amor por la Humanidad adquiriendo una estatuilla suya que se situará junto al Yantra. Y se le venerará con su potente  Mantra: 0M NAMAH SHlVAYA (“Gran Honor a Shiva”).
  Los yantras son formas de mándala inventados por la filosofía tántrica, donde la mayor diferencia  con los anteriores es que éstos siempre son cuadrados aludiendo así a los muros de un templo con  cuatro puertas que aluden a las entradas al mismo. El Shri Yantra es el yantra más importante y  conocido ya que hace alusión a una de las diosas importantes del tantranismo. La diosa, es decir  Shakti (energía, en contraposición a Shiva que es la conciencia), es representada como una flor  roja. Así es por lo tanto su yantra Shri. A esta diosa también se la llama Lalita, Shri o Tripurasundari.Lalita representa los tres mundos o tres condiciones de existencia: el físico, re-  presentado a través de su imagen con cuatro brazos; el sutil, representado a través de su yantra;  y el supremo, representado a través de su mantra. Y todo aquello en función de estos tres mundos  es lo que se medita sobre el yantra, así que por eso es tan poderoso.
http://senderodelmago.blogspot.com.es/2012/04/los-yantras.html

Shamballa: la profecía final

“En el país del Norte, en sus mesetas (…), viven seres de gran sabiduría. A este país no puede llegar la gente común, ni sus mahatmas pueden bajar hoy desde las alturas. En su lugar, envían mensajeros para amonestar a los líderes de las naciones”. El comentario, procedente del Kanjur o Los anales azules ti-betanos, fue tomado por Occidente como un cuento de hadas.
Sin embargo, aquellas palabras bastaron para espolear a Nicolás Roerích (1874-1948) en la búsqueda del mito asiático por excelencia: Shamballa. Arqueólogo, diplomático y artista polifacético, nació entre la élite aristocrática rusa, lo que le facilitó estudiar arte e historia orientales. La elección no fue casual, dado que desde su infancia mostraba una afinidad especial por el continente asiático. Una leyenda en concreto le llenaba de fascinación, el mito de Bielovodye o la Tierra de las Aguas Blancas, un lugar donde el tiempo no transcurría y sus moradores vivían en una virtual juventud eterna que constituía su misterio favorito. La temática se repetía en China, bajo el nombre de Kun Lun, y lo mismo sucedía en el Tíbet con el apelativo de Kalapa, que significa “el reino oculto”.
Al comprobar que la historia se repetía por doquier, el interés de Roerich creció hasta convertirse en un vivo deseo de averiguar qué había de cierto tras las leyendas. Por desgracia, la I Guerra Mundial y la Revolución Rusa retrasaron sus planes. El éxito de sus exposiciones de arte le permitió, no obstante, reunir los fondos suficientes para organizar una expedición en 1923.
Oficialmente, los motivos del viaje consistían en el estudio de la flora y la fauna de la zona, siguiendo el consejo del cuerpo diplomático estadounidense. La bandera de este país -le recomendaron- le serviría como enseña de protección. Su esposa Helena y su hijo Yuri, experto en lenguas orientales, se unieron a la expedición efectuando funciones logísticas.
Durante cuatro años los exploradores recorrieron cerca de 25.000 km entre Tíbet y Mongolia, partiendo de Bombay, para recalar en Darjeeling, situada en
el norte de la India. El propio Roerich pintó 500 lienzos y recogió numerosas muestras vegetales, fósiles y restos artísticos. La gran mayoría se perdió gracias a los esfuerzos del espionaje británico y las triquiñuelas del Gobierno chino.
De cara a la galería, el artista se retiró al valle de Kulu, cercano al H i malaya, donde fundó el Instituto Urusvati (“lucero del alba”, en sánscrito). En este centro de estudio se dedicó a llevar a cabo investigaciones relacionadas con la botánica, a traducir textos milenarios y a la arqueología. También puso en orden sus diarios y los editó hasta que le sorprendió la muerte.
CONSIGNAS VELADAS
La versión completa de sus viajes no se publicó hasta 1996, y se hizo solamente en ruso, al margen de los escritos ya existentes. Para ser honestos, hay que decir que los textos resultan confusos para quienes desconozcan los rudimentos del misticismo oriental debido sobre todo a las vagas referencias que incorporan. Las tradiciones y las creencias autóctonas inundan cada capítulo casi en exclusiva. También anotó algunas curiosidades como, por ejemplo, el descubrimiento de la supuesta tumba de Jesús en Srinagar (Cachemira, India). No muy lejos, en la ciudad de Kashgar se topó con la presunta lápida de María, que había huido hasta allí a fin de evitar la persecución que sufría. Los guías locales le dijeron que en ambos casos habían estado durante muchos años estudiando las enseñanzas de los grandes maestros.
De vez en cuando Nicolás Roerich registraba información sobre ciertos sucesos anómalos: “Estamos presenciando un cuerpo voluminoso, esférico y más brillante que el Sol -relataba Roerich-, que vemos con claridad bajo el cielo azul moviéndose con rapidez”- Descripciones como esta se repetían con frecuencia conforme se iban adentrando en ciertos lugares, como Shamballa.
Cualquier referencia directa a este lugar se omite, empero, en las obras de Roerich hasta su último diario, que se publicó pocos meses antes de que falleciera. En sus páginas transcribía una entrevista con un lama sin identificar, quien le instaba a guardar silencio de cuanto viese: “Solo la curiosidad os lleva a preguntar por algo que pronunciáis sin ningún respeto; esperad v trabajad con diligencia hasta que os llegue el mensaje. Entonces vuestra curiosidad se transformará en aprendizaje”, advirtió.
Llegados a este punto, cabe preguntarse quién era el misterioso interlocutor. El mismísimo Roerich daba a entender que era el IX Panchen Lama (segundo líder espiritual del budismo ti-betano, tras el Dalai Lama), quien escapó del Tíbet en 1923 por razones políticas, aunque las pistas que brinda son demasiado endebles. Otra versión lo identifica con el abad del monasterio de Tashi Lumpo, famoso por sus enseñan/as esotéricas. Y una tercera incluso le señala como un delegado de Shamballa. De nuevo hay que releer el último diario para conceder un mínimo de credibilidad a la última versión. Efectivamente, en las llanuras chinas un joven jinete suntuosamente ataviado abordó a la expedición y solicitó reunirse con Roerich a fin de advertirle contra un peligro inminente. Los dos departieron durante horas en la intimidad de una tienda, tras lo cual el visitante desapareció. El suceso fue confirmado a posteriori por Helena Roerich en varias entrevistas y, más tarde, por su hijo Yuri, quien lo citó en una obra biográfica. Por supuesto, Nicolás Roerich se tomó la molestia de describir al personaje físicamente: rasgos euroasiáticos indefinidos y seis dedos en cada mano.
¿MENSAJERO ENCUBIERTO?
Por increíble que pare/ca, los hallazgos de la primera expedición de los Roerich apenas trascendieron fuera de la comunidad científica. En su faceta de estadista, a Roerich se le asocia fundamentalmente al pacto que lleva su nombre, firmado en abril de 1935 en Washington, en el que 35 países -entre ellos, EE.UU.- se comprometieron a preservar la cultura en tiempos de guerra. La iniciativa tenía como símbolo la Bandera de la Paz que el artista diseñó.
Numerosos estudiosos del esoterismo relacionan el pacto Roerich con Shamballa asegurando que se generó desde allí. En este sentido, estiman además que la verdadera tarea de Roerich consistió en dirigirse hacia aquel enclave para transmitir un mensaje a sus habitantes.
Hoy por hoy, se admite que Roerich pertenecía a diversas hermandades iniciáticas, entre ellas la orden Rosacruz. Algunos de sus biógrafos señalan que a mediados de 1920 la masonería estadounidense le invitó a viajar a Nueva York para vender sus cuadros. De paso, trabó amistad con científicos de la talla de los físicos AI-bert Einstein v Robert A. Millikan.
“La primera expedición constituyó un intento de llevar un mensaje a los mahatmas del Hima-lava”, explica el experto en filosofías orientales Michel Coquet. Desde esta óptica el encuentro descrito en los párrafos precedentes tiene su lógica, la misma, de hecho, que la que se refiere al encargo llevado a cabo por Roerich mediante el pacto bautizado con su nombre. No deja de sorprender que, frente a la abundante bibliografía relacionada con la primera expedición, brille por su ausencia la existente sobre la segunda. A finales de 1934 el entonces secretario de Agricultura de EE.UU., Henry Wallace, le propuso un segundo viaje con destino al desierto de Gobi (Mongolia). Huelga decir que Wallace era un miembro destacado de la Gran Uogia Americana. Las intenciones públicas de la expedición obedecían de nuevo a criterios científicos. Entre bastidores, en cambio, la misión era transmitir otro mensaje a los mandatarios de Shamballa, según defendía en 1997 el escritor e investigador Carmelo Ríos en un artículo aparecido en la revista Escuelas de Misterios. De acuerdo con las tradiciones orientales, en ese lugar se escondía una “puerta trasera” que comunicaba con Shamballa. El contenido de la misiva, al parecer, consistía en pedir consejo para reconciliar ideológicamente las posturas de Estados Unidos y la antigua URSS. Aparentemente, Roerich fracasó en su objetivo, habida cuenta del nimbo que tomaron después los acontecimientos mundiales. Las confusas descripciones que nos legó en sus diarios nada determinan, excepto la mera especulación.
PIEDRA DE LOS DESEOS
Las principales comentes esotéricas occidentales sostienen que en Shamballa reside la Fraternidad Blanca, un ampo de sabios inmortales y grandes iniciados que rigen los destinos del planeta. A su frente se encuentra Sanat Kumara, conocido también como Gessar Khan, Rigden Jyepo, Kalki (uno de los avalares del dios Vis-hnú) o Maitreya.
Las mismas fuentes aseguran que esporádicamente este gmpo mili/a heraldos, a quienes les encarga tareas concretas, como, según dicen, sucedió con Nicolás Roerich. Para ello se les presta utensilios que les ayuden en su cometido, como la Chintamani (“piedra de los deseos”, en sánscrito), un objeto que en contadas ocasiones llevaba en público Roerich como colgante. Una pequeña indiscreción de Roerich ante un periodista de un rotativo de Nueva York permitió saber, según el artista ruso, que la joya procedía de otro mundo. Por supuesto, las declaraciones se tomaron a broma y cimentaron su lama de personaje estrafalario, si bien le proporcionaron la ayuda necesaria para adentrarse en Asia. “La Chintamani es el Imánenlo de un aerolito que procedía de Orion”, afirmó Roerich en su último diario. Como de costumbre, no hay una versión única acerca de la manera en la que recibió este objeto. La más extendida, que Roerich divulgó en su libro El corazón de Asia, es que se la entregó el 24 de mar/o de 1920 en Londres un emisario desconocido. Venía dentro de una cajita sellada y permaneció inerte hasta la segunda expedición, cuando se activó al atravesar la región de Xinjiang (China). Leonardo Olazábal, director de la Fundación ADA Roerich-Museo de la Pax. de Bilbao, nos ofrece otra versión tras dedicar décadas de estudio a la cuestión: Roerich recibió el objeto de forma anónima en París y tenía el tamaño de una semilla de melocotón envuelta en un pañuelo con las siglas IHS (Jesús). La caja que la contenía iba adornada con el símbolo de la cruz sobre tres llaves de plata. “La piedra era mi gran imán y eslaba dolada de radiactividad natural -explica Ola/.ábal-. Y se escogió a Nicolás Roerich para que la custodiase”. Este curioso objeto mostraba una serie de signos esculpidos en su superficie que podían cambiar de temperatura, densidad, color y peso dependiendo del lugar en el que se encontrase. Su función era potenciar las capacidades psíquicas e intelectuales de su portador. Al mismo tiempo -Roerich dixit-, ayudaba a intuir cualquier peligro que se avecinase y permitía conocer el porvenir de antemano. “Aquellos que conozcan la sabiduría de Shamballa conocerán el futuro”, aseveró a modo de testamento en su último diario.
AUGURIOS APOCALÍPTICOS
Da la impresión de que Roerich obedeció al pie de la letra el principal mandato de los señores de Shamballa: cuanto más sepas y más cerca estés de nosotros, más callarás. Por ende, jamás especificó si franqueó las puertas de este enclave ideal. Tampoco divulgó lo que sabía acerca de la vasta red de túneles que jalonan el subsuelo del Himalaya y sus alrededores, pese a que el instituto Urusvati se asienta sobre ella.
Menos todavía habló, ni una palabra, sobre las profecías relacionadas con el futuro de nuestro planeta efectuadas por los habitantes del enclave. En las obras de Roerich hay claves que explican esta actitud: “Lo que se revele antes de tiempo producirá dallos incalculables; la hora de Shamballa se acerca. Por ahora solo dejad que los sueños sean vuestra guía”.
La única persona que estuvo cerca de desentrañar el enigma fue el escritor ruso -aunque alineado en Australia- Andrevv Tomas, quien se entrevistó con Roerich meses antes del fallecimiento de este. En tono ambiguo, Roerich le confesó que la Chintamani había sido devuelta a sus legítimos propietarios y que disponían de medios para verlo todo, incluso lo que aún no había sucedido. Cuando llegue el momento -anunció- se conocerá la verdad. V qui/.á se está acercando ya ese momento, que está relacionado con el convulso clima político existente en la República Popular de China y el tratamiento que da Pekín a las minorías disidentes. Las filtraciones a través de monjes exiliados han generado un mosaico de vaticinios de índole diversa. Todo ello sin prescindir de la sutil influencia de Shamballa. Los augurios no son precisamente halagüeños. Que en la próxima década China y la India se transformen en líderes mundiales y gobiernen de torma despótica al resto de la humanidad no resulta muy agradable. Tampoco lo es el empobrecimiento de Occidente ni que se acerque una época de hambruna mundial, algo que, además, invita más al egoísmo que a la solidaridad.
Claro que en los períodos más sombríos el poder de Shamballa se asomará, con Rigden Jyepo a la cabeza, dispuesto a erradicar el mal que asuela la Tierra. La profecía indica que huestes de todo el planeta acudirán a su llamada y se unirán para combatir a la fuente de todos los problemas. ¿Qué sucederá a continuación? Algo que recuerda sobremanera al Armagedón bíblico, pero también al inicio de una nueva y fructífera era. “La visión de las profecías en Occidente es alarmante, pero deben estudiarse desde un prisma más espiritual-asegura el representante en España del XTV Dalai Lama, Thübten Wangchen-. Slwmlxilla es real aunque sea invisible; es un estado ¡jersoiml de conciencia”. Para la civilización occidental, Shamballa es aún una quimera. En Oliente supone un puente entre lo terrenal y lo divino. Dos concepciones, dos mundos, condenados a entenderse.
 http://ccoo-chilecomparte.blogspot.com.es/2012/04/shamballa-la-profecia-final.html

El PP de Extremadura se acerca al 15-M más ‘social’

Los llamados “mandamientos” que IU-Extremadura ha puesto sobre la mesa de los dos grandes partidos han sido bien acogidos por el que será el nuevo presidente de Extremadura, que ya ha adelantado que trabajará para hacerlos realidad. Incluso está dispuesto a defender el impuesto de Patrimonio, que Rajoy ha prometido suprimir, ya que según explica Monago:

No es lo mismo la persona que deja una casa que el que deja 50

También se ha comprometido a mantener el impuesto de sucesiones, que prometieron eliminar, porque “en Extremadura la mayoría no llega a mileurista y afecta a muy poca gente”.

Podemos hablarlo

Como podemos hablar de subir el impuesto de grandes fincas porque “no es lo mismo quien la tiene a renta viviendo fuera de Extremadura que el que la explota, hay que hacer justicia redistributiva. Me parece lógico gravar más a los que especulan”.

Los “mandamientos” de Izquierda Unida Extremadura

– Cambio de la ley electoral. Eliminación del tope del 5%.

– Plan de Ordenación del Territorio enfocado a la sostenibilidad ambiental. Ni refinería ni térmicas. Cierre de centrales nucleares.

– Recuperación del Impuesto de Patrimonio, modulación del Impuesto de Sucesiones y revisión de la contribución rústica a las grandes fincas.

– Reducción drástica de altos cargos y cargos medios.

– Revisión del sistema de financiación autonómica.

– Plan de empleo juvenil y de empleo femenino.

– Plan de apoyo para las pymes y autónomos.

– Ley de Renta Básica que proteja a los extremeños de la exclusión social.

– Congelación de los conciertos educativos con la red concertada.

– Pluralidad y transparencia en la gestión de fundaciones y empresas públicas.

– Mantenimiento de las prestaciones sociales, rechazo de privatizaciones y externalizaciones. Desarrollo de la Ley de Dependencia.

– Cierre de la oficina del expresidente.

Llama la atención que IU no haya incorporado a sus “mandamientos” un compromiso en la defensa del Software Libre y los Estándares Abiertos del que el PSOE de Extremadura no tiene nada que demostrar, pues es un ejemplo a seguir, pero el PP extremeño es una incógnita.

Aunque nos dicen que Monago en este aspecto no defraudará pues no quiere parecerse a Camps y está a punto de hacer como Gasol y salir al balcón a saludar a los acampados. 😉 Cualquier día sale Esteban González Pons y anuncia que suprimirán la Ley Sinde, que se lo han pensado mejor…

Los milagros de romper el bipartidismo y el poder del tercer partido bisagra que en el Congreso de los Diputados, en escaños que no en votos, es el de Artur Mas, Duran Lleida y Felip Puig.

SHANGRI-LA O SHAMBALLA, EL PARAISO PERDIDO DE LOS MAESTROS ESPIRITUALES

Ayer vimos la desesperanza, transmitida ante las espectativas de la otra facción de estraterrestres, (los otros), espiritualistas, pero conservadores de la tradición del castigo divino, del miedo.

¿Pero qué es lo que quieren exactamente?, una posible respuesta a esta pregunta la podremos encontrar, analizando las culturas que han contentado sus espectativas durante miles de años en nuestro planeta.

Veamos como actuaban en Oriente:

Entre los antiguos mitos budistas figura un paraíso perdido, conocido como Chang Shambhala, la fuente de la sabiduría eterna donde vivían seres inmortales en armonía perfecta con la naturaleza y el universo. En la India, oculto entre los Himalayas, se llama Kalapa, mientras que la tradición china lo ubica en los montes Kun Lun. Asimismo, en la antigua Rusia se hablaba de la legendaria Bielovodye, la Tierra de las Aguas Blancas, donde vivían santos ermitaños de inmensa sabiduría. James Hilton, en su novela Horizontes Perdidos, recreó el mito y lo llamó Shangri-La.

El Hinduismo, el Shamanismo y el Budismo, todos ellos conservan tradiciones que postulan a Shamballa como la fuente misma de su religión. Por miles de años se han escuchado relatos acerca de algún lugar más allá del Tibet, entre los majestuosos picos y apartados valles del Asia central, que persiste como un paraíso inaccesible, un oasis de sabiduría universal y paz, llamado Shamballa.

H. P. Blavatsky fue la primer ocultista occidental que escribió sobre la existencia de aquel santuario del Asia Central, al que llamó mítica Shamballah. Dijo que era una ciudad etérica en el Desierto de Gobi que servía de cuartel invisible a los Mahatmas, la Gran Fraternidad de Maestros Espirituales que trabajan detrás de la escena, guiando y protegiendo a la humanidad.

También sabemos que, en los años treinta, Nicholas Roerich, el artista e instructor espiritual ruso, pasó muchos años en expedición por aquella parte del globo, en busca de Shamballa y su Sabiduría. Por las mismas fechas, también se conocía a Shamballa por el nombre de Shangri-la, así mencionada por James Hilton en Horizontes Perdidos (1933). Tanto en la novela, como en el film que le siguió, esta tierra fue retratada como un centro de felicidad, propósito y eterna juventud.


EL SHANGRI-LA DE JAMES HILTON

Como esos espejismos que en el desierto siempre están unos pasos delante pero el viajero sediento nunca alcanza, Shangri-La es un mundo escondido al cual parece imposible acceder. La antigua creencia budista dice así: Para llegar, no es preciso contar con un mapa o guías avezados, sólo es necesario estar preparado íntimamente. Entonces, lo inefable aparecerá ante la vista en todo su esplendor. ¿Es Shangri-La el paraíso perdido donde habitan hombres perfectos, la Kalapa de los hindúes? ¿Es el valle oculto de Kun Lun donde, según los chinos, viven seres inmortales? ¿Es la Tierra de las Aguas Blancas, la Bielovodye rusa, aquella de los santos ermitaños de gran sabiduría? ¿O es Chang Shambhala, el lugar sagrado de los budistas donde se encuentra la fuente de la eterna sabiduría? Es todos y no es ninguno. Como los espejismos, está y no está. Sólo espera al peregrino de corazón límpido y espíritu abierto para ofrendarle sus misterios.

En su novela Horizontes Perdidos, el escritor inglés James Hilton construyó un mundo ideal, al que llamó Shangri-La (un nombre de su invención convertido al poco tiempo en sinónimo de lugar edénico). Estaba poblado por un grupo de elegidos provenientes de distintas partes del mundo y eran gobernados por un Dalai Lama muy especial: el misionero católico Francois Perrault, de la orden de los Capuchinos, que había arribado al Tíbet en 1734 y seguía vivo hacia 1930, fecha en que transcurre la mayor parte de la novela. Hugh Conway, joven cónsul inglés en la India, llega con otros tres británicos hasta este oculto valle tibetano después de un accidentado viaje en avión.

Cuando Conway vio Shangri-La, se enfrentó con una extraña y casi irreal aparición: un grupo de coloridos pabellones se agrupaban en la ladera de la montaña. Era soberbio y exquisito. Una contenida emoción llevaba la mirada desde los leves techos azules hasta la tremenda mole gris de la roca. Más allá, lo rodeaban los picos y pendientes nevados del Karakal.

En el antiguo monasterio budista, Conway y sus compañeros de viaje encuentran un lugar donde la reducida comunidad de lamas intenta conservar los tesoros de la civilización, amenazados por la violencia de una época en que el hombre, al regocijarse con la técnica del homicidio derramará una rabia tan ardiente sobre el mundo que toda cosa preciosa estará en peligro. El mundo que acababa de salir de la Primera Guerra Mundial y advertía la cercanía de nuevas tragedias que se trasluce en las páginas de Horizontes Perdidos, donde el idílico universo tibetano que construye Hilton no es una promesa de futuro, un rescate del pasado ideal, del paraíso perdido por la civilización de la máquina.

Cuando Hilton ubicó a su mítica Shangri-La en el Tíbet, los lectores occidentales de su novela fueron fascinados por ese mundo misterioso que desde antiguo había atrapado el interés de misiones y expedicionarios. Desde los principios del siglo XVI, los jesuitas intentaron llegar a esas altas mesetas cercanas del Himalaya donde se creía existía una antigua comunidad de primitivos cristianos.

Cuando finalmente el padre Antonio de Andrade logró atravesar mil obstáculos y acceder al prohibido reino de Guge, se encontró con los lamas, monjes budistas de muy extrañas y crueles costumbres: entre ellas, el asesinato deliberado de numerosos campesinos elegidos al azar, ceremonia que se cumplía una vez por año y mediante la cual los muertos alcanzaban la eterna felicidad. Asimismo, sorprendió a los misioneros europeos el hábito de los lamas de adornar sus vestidos con huesos humanos. A lo largo de los siglos siguientes, los jesuitas enviaron numerosas misiones al Tíbet para ser finalmente reemplazados, según orden papal, por la orden de los Capuchinos.

A principios del siglo XX, la escritora francesa Alexandra David-Néel, gran conocedora de la religión budista, recorrió caminos escarpados y enfrentó lluvia, barro, nieve, granizo y la hostilidad de tibetanos, chinos e ingleses hasta llegar a las lamaserías. Libros suyos como Magia y misterio en el Tíbet contribuyeron a alimentar en Occidente la imagen legendaria de un país inaccesible y misterioso. A través de sus obras se difundió la capacidad de los monjes tibetanos para entrar en profundos trances, levitar y dominar las sensaciones corporales, como también la creencia de que podían predecir el porvenir, virtudes que Hilton atribuye a los lamas de Shangri-La.

En uno de sus relatos, David-Néel describe cómo un lama se eleva en el aire en forma que parecía sobrenatural: Pude ver su rostro impasible, perfectamente tranquilo, con los ojos abiertos y la mirada fija en algún lugar muy elevado. El hombre no corría, parecía elevarse del suelo y avanzaba a saltos. Sus pasos tenían la regularidad de un péndulo.


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Entre los antiguos mitos budistas figura un paraíso perdido, conocido como Chang Shambhala, la fuente de la sabiduría eterna donde vivían seres inmortales en armonía perfecta con la naturaleza y el universo. En la India, ese lugar maravilloso perdido en el Himalaya se llama Kalapa, mientras la tradición china lo ubica en los montes Kun Lun. Asimismo, en la antigua Rusia -donde no había llegado la creencia budista pero se alimentaba de leyendas orientales llevadas allí por las invasiones tártaras- se hablaba de la legendaria Bielovodye, la Tierra de las Aguas Blancas, donde vivían santos ermitaños de inmensa sabiduría.

La existencia de túneles bajo el palacio de Potala en Lhasa se entreteje con otro mito tibetano cultivado por escritores europeos. En su novela Shambhala, el espiritista ruso Nikolai Roerich habla de Agharti (deformación de Agharta, nombre del paraíso subterráneo budista) como del lugar donde estaba Chang Shambhala, sede del rey del mundo. Según Roerich, Agharti estaba relacionado con todos los continentes por medio de pasadizos secretos.

Shangri-La es tan enigmático y evasivo como el mismo Tíbet, donde lo ubicó el novelista James Hilton. En el valle de la Luna Azul está el mítico reino intemporal de hombres sapientes y longevos. Un lugar en donde se contempla la salida del Sol mientras que los hombres del mundo exterior sólo oyen la alarma del reloj que los reclama para sus urgentes obligaciones.


LA LEYENDA DE SHAMBALA**

Shambala no existe en el mundo físico. Existe en un realismo místico donde uno estudia con el maestro espiritual, quien se ha desarrollado del plano físico Tierra. Es un lugar donde uno puede aprender tales conocimientos del espíritu, con la unidad del universo. He visitado Shambala y he estudiado con estos maestros en su visión remota. Me parecen Orientales. Siempre parecen estar ocupados en sus estudios.

Shambala, conocido como el Reino Oculto, es conocido en el Tibet como una comunidad donde seres perfectos y semiperfectos viven y están guiando la evolución del ser humano. Shambala es considerado la fuente del Kalachakra, que es la mayor y mas esotérica rama del misticismo Tibetano.

El buda predico las enseñanzas del Kalachakra a un conjunto de hombre Santos en el sur de la India. Mas tarde, las enseñanzas permanecieron ocultas durante 1000 años hasta que un escolar hindú fue en busca de Shambala y se inicio en las enseñanzas de un hombre Santo que conoció a lo largo del camino.

El Kalachakra permanecio en la India hasta que emprendió su camino al Tibet en el 1026. desde entonces el concepto de Shambala ha sido ampliamente conocido en el Tibet, y los tibetanos han estado estudiando el kalachakra durante los últimos 900 años, aprendiendo su ciencia, practicando su meditación y usando su sistema de astrología para guiar sus vidas. Como un Tibetano ha preguntado ¿como pudo Shambala ser la fuente de algo que ha afectado a tantas áreas de la vida Tibetana durante tanto tiempo y aun no existe?

Los textos religiosos Tibetanos describen la naturaleza física del terreno místico con detalle. Se pensaba que parecía como un loto de 8 pétalos porque esta hecho de 8 regiones, cada una rodeada por un anillo de montañas. En el centro del anillo mas interno esta Kalapa la capital, y el palacio Kingos, que esta compuesto de oro, diamantes, coral y gemas preciosas. La capital esta rodeada de montañas hechas de hielo, que lucen con una luz cristalina.

La tecnología de Shambala se supone altamente avanzada; el palacio contiene claraboyas especiales hechas de lentes que sirven como telescopios de alta potencia para estudiar la vida extraterrestre, y durante cientos de años los habitantes de Shambala han estado usando coches y aviones que circulan a través de un sistema de túneles subterráneos. De camino a la luz, los habitantes de Shambala adquieren tales potenciales de clarividencia, la habilidad de moverse a grandes velocidades y la habilidad de materializarse y desaparecer

Señales extrañas en el área donde parece ser Shambala, aportan la evidencia de su existencia. Los Tibetanos creen que el terreno esta guardado por seres con poderes sobrehumanos. A principios de los años 1900, un articulo en un periódico hindú, el Statesman, hablo de un comandante Británico que acampando en el Himalaya vio un hombre muy alto, vestido de claro, con pelo largo.

Aparentemente, sintiéndose observado, el hombre salto en la ladera vertical y desapareció. Para asombro del comandante, los Tibetanos con quienes estaba acampado, no mostraron sorpresa con esta historia; explicaron al comandante que había visto uno de los hombres que cuidan de la tierra sagrada.

Un relato mas detallado de estos guardianes de nieve fue dado por Alexandra David-Neel, una exploradora que estuvo 14 años en el Tibet. Mientras viajaba a través del Himalaya vio a un hombre moviéndose con una extraordinaria velocidad y lo describió como sigue: Pude ver claramente su cara impasiva perfectamente en calma y grandes ojos abiertos con su mirada fija en un objeto distante invisible, situado en algún lugar en el espacio, el hombre no corrió, parecía vivir el mismo del suelo, procedía a saltos. Parecía como si hubiese sido dotado de la elasticidad de una pelota y rebotaba cada vez que sus pies tocaban el suelo: Sus pasos tenían la regularidad de un péndulo.

Mientras que la gente (especialmente los lamas Tibetanos) han estado buscando Shambala durante siglos, aquellos que vieron el reino a menudo nunca volvieron, porque han encontrado el país oculto y han permanecido allí o porque han sido destruidos en el intento. Los textos Tibetanos conteniendo lo que parecen sus hechos históricos acerca de Shambala, tales como los nombres y fechas de sus reyes y registros de los acontecimientos correspondientes, ocurridos en el mundo exterior, dieron a los Tibetanos la razón adicional para creer que el reino existe.


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Los recientes acontecimientos que parecen corresponder a las predicciones del reino mítico, añaden fuerza a su creencia. La desintegración del Budismo en el Tibet y el crecimiento del materialismo en el mundo, emparejado con las guerras y disturbios del siglo XX, todos se ajustan a la profecía de Shambala

Leyenda

Shambala es el lugar donde el Rey Sucandra, que vino del Norte de Kashmir, aporto y desarrollo la practica de Kalachakra, después de haber recibido su poder y enseñanza en Dhanyakataka. Shambala solo puede ser recibido respetuosamente por seres con mente pura y contactos Karmicos.

Profecía de Shambala

La profecía de Shambala establece que cada uno de sus reyes reinaran durante 100 años, habrá 32, y cuando pase su reinado las condiciones en el mundo exterior se deterioraran, los hombres se volverán mas bélicos y perseguirán el poder para su propio bien y una ideología de materialismo se extenderá en la tierra.

Cuando los bárbaros, quienes siguen esta ideología estén unidos bajo un rey perverso y crean que no hay nada mas por conquistar, los místicos surgirán para revelar las montañas de hielo de Shambala. Los bárbaros atacaran Shambala con una armada enorme, equipadas con armas terribles.

Entonces el 32º Rey de Shambala, Rudra Cakrin inducirá a un extraño contra los invasores. En una ultima gran batalla, el rey perverso y sus seguidores serán destruidos. El Buda profetizo que todos los que recibieron el poder de Kalachakra volverían a renacer en su mandala.

Kalachakra Mandalla-Rueda del Tiempo

El exterior significa relaciones con el universo y todas las ciencias tradicionales tales como la astronomía, astrología, matemáticas, medicina… El interior significa relaciones con el cuerpo humano, su estructura interna y energías sutiles, cuyo desarrollo se debe al yoga y tantras. El significado del secreto se refiere al ciclo completo del estudio y practica de la meditación tantrica sobre Kalachakra y sus mandalas.

El Kalachakra Tantra es visto como la esencia y el corazón de Vajrayana. El primer rey de Shambala, Sucandra, una emanación de Vajrayana, recurrió a Buda Sakyamuni para dar lecciones acerca de Kalachakra. En el día de la luna llena del tercer mes, en la estepa de Dhanyakataka, en el sur de la India, antes de una reunión de innumerables Budas bodhisattvas, Dakas, Dakinis, Dioses, magos y yakshas, el Buda se manifestó en forma de Kalachakra, trasmitió el completo poder y dio enseñanzas sobre este tantra, que pertenece a la clase mas profunda del tantra.

A lo que parece, tambíen en Oriente anunciaron la llegada de la civilización de la máquina. Dijeron que atacaría las entrañas del paraiso oriental, pero que al final serían derrotados.

La misma historia que en el apocalipsis de La Biblia.

Ya se pueden dar prisa:

http://noticias.lainformacion.com/mundo/china-cree-que-hay-que-reformar-la-politica-para-preservar-la-economia_b73WuRR9G7bnJtelamJhB7/

El estado del mundo oriental y su filosofia es lamentable.

Ahora sabemos, que los otros, demandan una vida entregada al sacrificio, para vencer al cuerpo y fortalecer el espíritu.

Sabemos que el individuo no es importante sinó la colectividad. Me llama la atención que los campesinos sacrificados en oriente se convierten en los mediadores de occidente.

La serie KungFu de la antigua televisión, podría ser, quizás el paradigma de lo que solicitan estos seres para nuestra vida.

Nosotros no somos nadie, debemos sólo obedecer, ser sacrificados si cabe, y ganar la máxima sabiduria.

Justos lo contrario que con ellos, educación cada vez peor, y ensalzamiento del yo personal para que el egoismo que conlleva destruya la vida espiritual de renuncia. El neoliberalismo dice que no hay que renunciar a nada y que hay que conseguir todo lo que se pueda sin reparar en los medios a utilizar.


a practica y dio la trasmisión de todo el ciclo a los habitantes del Reino de Shambala.