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Un gran número de evidencias apoyan la leyenda sobre la Atlántida

Las últimas investigaciones nos muestran que el ser humano ha existido sobre la Tierra durante periodos que se extienden en millones de años. Durante estos enormes periodos la Humanidad ha pasado, alternativamente, de situaciones en que se hallaba en un estado salvaje, a periodos en que se ha alcanzado una avanzada civilización, cuyas huellas históricas se han perdido. Teniendo en cuenta las evidencias aún Imagen 5existentes, llegamos a la conclusión de que, en efecto, han existido avanzadas civilizaciones prehistóricas. Por ejemplo, en Egipto tenemos el testimonio de numerosos monumentos y papiros, que nos llevan, como mínimo, hasta unos cinco mil años antes de Jesucristo. Según el egiptólogo alemán Heinrich Karl Brugsch (1827 – 1894), Menes, el primer rey de la primera dinastía mencionada por Manetón, alteró el curso del Nilo, construyendo un enorme dique para facilitar la fundación de la ciudad de Menfis. Narmer, o Menes, fue el primer faraón del Antiguo Egipto y fundador de la Dinastía I hacia el 3150 a. C., empezando el período Arcaico en Egipto (3150 – 2680). El primer faraón fue denominado Meni en la Lista Real de Abidos y en elCanon de Turín, Men o Min por Heródoto, y Menes de Tis por Manetón. Menes reinó 62 años según Julio Africano, o 60 años según Heródoto y Jorge Sincelo. Aunque en la versión armenia de Eusebio de Cesarea le asignan 30 años de reinado. Menes era rey del Alto Egipto, posible sucesor de Horus Escorpión. Conquistó el Bajo Egipto (delta del Nilo) e instauró su capital en Ineb HedyMuralla blanca“, la futura Menfis. Avanzó con su ejército más allá de las fronteras de su reino, según Eusebio de Cesarea, y pereció arrollado por un hipopótamo, según Julio Africano. El triunfo de la primera unificación del Antiguo Egipto quedó registrado alegóricamente en la denominada Paleta de Narmer, según Gardiner. La Paleta de Narmer es una placa de pizarra tallada con bajorrelieves, descubierta en 1898 por Quibell y Green en el templo de Horus, en Hieracómpolis (Nejen), y actualmente depositada en el Museo Egipcio de El Cairo. Existen diferentes interpretaciones sobre su posible significado, tanto políticas, como la posible unificación del Antiguo Egipto, como religiosas.

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Menes era originario de Tanis, la capital del Alto Egipto, y estaba casado con Neithotep, originaria de Naqada, lo que parece indicar que este matrimonio selló la alianza entre ambas ciudades. Menes fue el primer gran faraón y unificó los territorios egipcios bajo su mando, según reflejan los relieves de la Paleta de Narmer y reconocieron sus sucesores. La fundación de Menfis, a cientos de kilómetros al norte de Tanis, fue una demostración de poder sobre el Bajo Egipto, al que, según se desprende de la Paleta, veía como pueblo conquistado. Menfis tenía una situación ideal para controlar todo el delta, así como las importantes rutas comerciales al Sinaí y Canaán. Los sacerdotes egipcios contaron al escritor griego Heródoto que para construir la ciudad, Menes ordenó desviar el cauce del Nilo y levantar un dique de contención: «Los sacerdotes explican de Menes, el primer rey de los egipcios, que había protegido a Menfis mediante un dique. Por aquel entonces, el río discurría a lo largo de grandes dunas hacia Libia. Menes logró la desviación del caudaloso río hacia al sur, a unos 100 estadios aguas arriba de Menfis, gracias a los diques; sacó al río del viejo cauce y consiguió que la corriente fluyera por un canal, entre las dunas. Aún hoy los persas observan recelosos esta desviación y nuevo cauce del río, y la vigilan durante todo el año. Saben que si el río consiguiera romper el dique, Menfis correría un gran peligro de inundarse. Cuando Menes, el primer rey, hubo desecado el viejo cauce, fundó inmediatamente en esa llanura esta ciudad, que hoy se llama Menfis. La ciudad se encuentra en la parte estrecha de Egipto. Alrededor de la ciudad, precisamente al norte y oeste, ya que al este corre el Nilo, el primer faraón hizo cavar un lago para que se alimentara del río». El nombre de Narmer aparece en fragmentos de cerámica en la región del delta, e incluso en Canaán, siendo prueba evidente del comercio entre estas zonas. La riqueza agrícola del Delta en minerales del Alto Egipto y la confluencia de diversas rutas comerciales ayudaron a levantar un gran imperio.

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¿Es esta la verdadera ubicación de la mítica Atlántida?

¿La ciudad perdida de Atlantis ha sido visto en Google Earth?

“A través de violentos terremotos e inundaciones, en un solo día y noche de desgracia … [toda la raza] … fue tragado por la tierra y la isla de Atlantis … desapareció en las profundidades del mar.” – Platón.

Tal vez el mayor descubrimiento arqueológico de la historia de la humanidad sería el descubrimiento de la ciudad-continente perdida de la Atlántida, descrita por Platón en su famosa obra titulada “diálogos”. Según Platón, la historia de la Atlántida fue pasada a él por su abuelo, que a su vez, escuchó la historia de la antigua Atlántida de un político ateniense llamado Solón que aprendió acerca de la existencia de la Atlántida de un sacerdote egipcio que afirmó que existía la Atlantis hace nueve mil años.

Desde que Platón menciona la increíble ciudad-continente por primera vez, las teorías acerca de la ubicación y la existencia de la Atlantis han sido propuestos por muchos investigadores en todo el mundo. Mientras que muchas personas creen firmemente que la Atlantis está en algún lugar oculto bajo los vastos océanos de nuestro planeta, hay quienes creen que la Atlántida podría de hecho ser la Antártida, mientras que otros creen que la Atlántida fue parte de la civilización Minoica o situado en algún lugar del triangulo de las Bermudas. Sin embargo, hay quienes creen que Atlantis está ahí, localizado donde Platón describió el lugar de la antigua ciudad-continente: “Más allá de las Columnas de Hércules y en el Océano de Atlas se encuentra Atlantis – rica en sabiduría, poder y riqueza.”

“Un gran poder, que sin provocación hizo una expedición contra el conjunto de Europa y Asia. Este poder salió fuera del Océano Atlántico” desde “una isla situada frente al estrecho que son llamados por ti las columnas de Hércules”. (Timeo de Platón;traducción por Benjamin Jowett [BJ])

Hasta hoy, no ha habido ninguna evidencia sólida que soporte que esta “ciudad mitológica” haya existido alguna vez. Sin embargo, en el siguiente video se puede ver un formación misteriosa en la parte inferior del fondo del mar, formaciones que no se ven como formaciones naturales. ¿No será éste el lugar donde el poderoso imperio de la Atlántida alguna vez existió?

Según el video, a una profundidad de más de 4500 metros, se encuentran los restos de la mítica ciudad de la Atlántida. Puedes comprobar la supuesta ciudad sumergida mediante la introducción de las siguientes coordenadas en Google Earth: 31 24 25. 58” N 24 32 09. 08” W.

Allí se encuentra una serie de misteriosas líneas rectas, formando patrones geométricos intrincados, que en opinión de muchos, indican la presencia de estructuras ocultas en las profundidades del suelo marino. Sin embargo, hay un pequeño problema con el descubrimiento. En todas los relatos sobre la Atlántida, Platón describió la antigua ciudad-estado como compuesta de varios “anillos”, y no una serie de líneas rectas, como vemos en el vídeo.

Las descripciones de la Atlántida de Platón indican claramente la “forma” de la supuesta ciudad:

“[117d] Y después de cruzar los tres puertos exteriores, [117e] uno encuentra una pared que se inicia en el mar y corre en círculo, a una distancia uniforme de cincuenta estadios del círculo y el puerto más grande, y sus extremos convergen en la boca del canal mar adentro. El conjunto de esta pared tenía numerosas casas construidas en él, muy juntos; mientras que la vía del mar y el puerto más grande estaban llenos de barcos y comerciantes que venían de todas partes, que por razones de su multitud causó clamor y tumulto de todas clases y fragor incesante noche y día”- Critias de Platón.; traducciones por R. G. Bury“.

A partir de la traducción, entendemos que la Atlántida era, de hecho, una pared que rodeaba completamente la mítica ciudad antigua, con una serie de círculos adicionales con un diámetro de alrededor de los 5 kilómetros.

Pero si las coordenadas de Google Earth no muestran la ciudad perdida de Atlantis … ¿es posible que estamos observando otra ciudad “perdida”?

Misteriosas líneas rectas descubiertas forman patrones geométricos intrincados.

En todo el mundo, hay numerosas ciudades hundidas que se han descubierto recientemente. Uno de los más notables es la antigua ciudad de Heraklion, que era igual que la Atlántida, se creía que era un mito hasta su descubrimiento. La antigua ciudad de Heraklion era conocido por muchos filósofos de la antigua Grecia, entre ellos Herodoto, quien se refirió a esta antigua ciudad en varios de sus escritos, a pesar que la existencia de esta ciudad no fue probada hasta el siglo XIX. Entre los egipcios y los griegos, la ciudad se conoce como Heraklionpor Thonis.

Muchas ciudades grandes al igual Heraklion, Alejandría y Canoups fueron destruidos por desastres naturales catastróficos, así que no es improbable que las coordenadas nos estén mostrando, los restos de una ciudad perdida.

Pero, ¿y si las coordenadas en Google Earth no muestran una ciudad hundida? ¿Qué si los patrones geométricos misteriosos no son nada en lo absoluto?

En febrero de 2009, poposci.com publicó un artículo interesante con respecto a los patrones geométricos anómalos que se ven en Google Earth, desenmascarando el alegado hallazgo.

De acuerdo con el artículo, Walter Smith, de la National Oceanic and Atmospheric Administration y David Sandwell del Instituto Scripps de Oceanografía de EE.UU. creen que ‘las marcas son en realidad “estelas” creadas durante el proceso de ecosonda’. Sin embargo, muchos otros no parecen estar de acuerdo con esta teoría, diciendo que hay muchas otras formas geométricas complejas que se encuentran en el suelo del océano de nuestro planeta que parecen indicar la presencia de estructuras prehistóricas ‘pre-diluvianas’ que fueron exterminados en el pasado distante por enormes inundaciones catastróficas.

Egipto una colonia Atlante.

edfu egipto Egipto y el misterio de la Atlántida
Cada vez se duda menos de la existencia de la Atlántida (para mas información ver nuestra Sección “La Atlántida”) y de su fulminante desaparición tras un tremendo cataclismo. Según las investigaciones recogidas en este artículo, buena parte de los atlántes que se salvaron llegaron a la costa de Marruecos y desde allí se dirigieron a Egipto llevando consigo el recuerdo de su civilización, sus conocimientos y creencias, y dejando abundantes muestras de su paso. Ahora, puede hablarse de un Egipto Atlante, cuya historia y trascendencia merece la pena considerar.
En 1976, Albert Slosman, profesor de matemáticas, doctor en análisis informático y participante en los programas de la NASA para el lanzamiento de los Pioneer sobre Júpiter y Saturno en 1973, 1974 y 1975, publicó en París un libro titulado “El gran cataclismo”. En este libro sensacional se relata con todo lujo de detalles un acontecimiento ocurrido hace 12.500 años: el hundimiento de la Atlántida descrito por Platón en Timeo y Critias.
La resonancia del libro de Slosman fue escasa ya que pasó por ser un libro más sobre el tema Atlante (más de 12.000 títulos a lo largo de la Historia) con unas hipótesis curiosas ignoradas por los científicos oficiales.
Dos años más tarde salió a la luz “Los supervivientes de la Atlántida”, donde se describe la gran migración de los Atlantes desde el continente hundido hasta Egipto con arreglo a una nueva lectura de los textos jeroglíficos, que culminó con la publicación en 1979 de “El libro del más allá de la vida”, más conocido como el “Libro de los muertos”.
EL ASOMBROSO ZODIACO DE DÉNDERA
Es muy probable que Albert Slosman acabe siendo reconocido como uno de los más grandes Egiptólogos de todos los tiempos, aunque hasta 1972, año en que pasó cuatro meses en Egipto, no se dio cuenta, de que se le habían abierto unos horizontes absolutamente fantásticos sobre la antigüedad Egipcia.
De todos los lugares fascinantes de Egipto, Déndera fue el que más le apasionó, por ello se centró en el estudio de su famoso Zodíaco, que fue encontrado por casualidad o CAUSALIDAD durante la campaña Egipcia de Napoleón. Cuando el ejército del sur, al mando del general Desaix, iba en persecución del ejército Mameluco, tanto hombres como animales estaban agotados y el general ordenó un alto para descansar en las arenas del desierto y descargar los camellos.
Bajo el peso de una caja de municiones se abrió un hueco en el suelo y ésta se hundió en él. Los soldados se asomaron por el agujero y descubrieron que la caja había caído dentro de una sala casi llena de arena, a la que no tardaron en bajar.

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La Atlántida Desvelada: El Relato de Platón Estaba Basado en un Lugar Real

Nos encontramos en el año 360 a. C., viviendo el amanecer de la civilización occidental. Atenas, cuna de la democracia, es el epicentro del mundo antiguo.
En sus diálogos de Timeo y Critias, Platón nos presenta el relato de una avanzada civilización prehistórica, que desde entonces ha cautivado la imaginación de todas las generaciones.
Se trata de la historia de la Atlántida, una isla paradisíaca e idílica que a menudo los expertos navegantes exploraban tras cruzar el Atlántico. La Atlántida, según Platón, finalmente se hundió en el mar. Su recuerdo, pese a todo, jamás se borró.
¡Durante dos milenios, mucha gente siguió buscando la isla legendaria sin éxito, haciendo de la Atlántida una de las más duraderas y fascinantes historias de todos los tiempos! En cuanto a sus buscadores, sin embargo, ¿existe alguno que haya afirmado haber encontrado la isla perdida?
La verdad es que, hasta ahora, nadie fue capaz de hallar un lugar que encajase exactamente con la descripción ofrecida por Platón. En cambio, sí contamos con todo tipo de teorías sobre las posibles hipótesis acerca del paradero de la Atlántida.
 ¿Por qué se produce tal profusión de posibles respuestas si todos utilizan el mismo texto? Si todos se guían por la misma historia, ¿por qué la aparente confusión? ¿Puede deberse a una pésima interpretación por parte de los investigadores? o ¿acaso los antiguos traductores fallaron a la hora de captar y transmitir de forma correcta la narración de Platón? Y, ¿cuáles son los motivos del revuelo cronológico existente en torno a este relato platónico?
Tomemos, por ejemplo, la hipótesis original sobre Santorini. Incuestionablemente, la isla de Santorini, con su erupción volcánica y su avanzada civilización Minoica era lo más parecido que teníamos a la Atlántida hasta hace poco.
Sin embargo nunca resultó ser una hipótesis exacta, ya que siempre existió la contradicción de la cronología aportada por Platón que nos habla del año 9.600 a. C. A partir de ese dato tuvo que ser desechada (ya que Atenas y la mayor parte de detalles sobre su historia no pertenecían a aquel período).
Pero es que, además, existe otro problema mayor respecto a esta teoría. Aunque Santorini, sin lugar a dudas, encaja en la descripción del lugar en el que se alzaba la magnífica ciudad de la Atlántida (con sus anillos concéntricos de tierra y agua), nunca se ajustó enteramente al relato que nos ofrece Platón. La isla principal de la Atlántida, que Platón afirmó que se encontraba a 9 kilómetros de distancia, no aparece en el escenario geográfico particular correspondiente al año 1.600 a. C. Estos importantes datos, que hay que tener tan en cuenta, han posibilitado a los críticos plantear dudas acerca de esta hipótesis y nos obligan a continuar preguntándonos sobre la validez del relato de Platón.
Desde luego, una investigación seria sobre la Atlántida nunca ha sido posible. Sobre ella se ha escrito ciencia ficción, se han rodado películas y se han realizado todo tipo de manifestaciones artísticas de cultura popular, que con el tiempo han capitalizado la popularidad de esta historia y, contrariamente a lo que se relata en los textos de Platón, han convertido finalmente a la Atlántida en una sociedad ultramoderna con aparatos voladores y tecnología mucho más avanzada que, incluso, la nuestra.
Sin embargo, tarde o temprano toda búsqueda llega a su final. Recientemente, un estudio realizado durante cuatro años, que incluyó un minucioso análisis de la obra de Platón, remarcó los serios errores deslizados por los primeros traductores que nos transmitieron una versión del documento traducido que incluía posibles malas interpretaciones del original.
El reciente estudio no sólo ha situado decididamente a la Atlántida en el Mar Mediterráneo, sino que concluyó además con el descubrimiento y la identificación de una isla sumergida prehistórica que, en todo, se corresponde con la Atlántida de Platón. Mientras que hasta ahora se pensaba que encontrar la Atlántida era mucho más difícil que ganar dinero con la lotería, ahora aparece un lugar tangible cuyas características físicas encajan totalmente con la descripción de Platón.
La topografía, la cronología aportada, la geología volcánica, la flora y la fauna de aquel período, la destrucción de la isla por una gran inundación, la presencia de una civilización desconocida prehistórica en el área, y el ADN son claras evidencias que apuntan a un genuino descubrimiento.
Más expresamente, el estudio demuestra que alrededor del año 9600 a. C., cuando según Platón la Atlántida flotaba sobre las aguas, las actuales Islas Cícladas se encontraban unidas a la meseta de las Cícladas, una planicie (ahora a 400 pies por debajo del nivel de mar,) que formaba parte del territorio de una enorme isla. Cuando esta isla prehistórica se compara con la Atlántida de Platón, se hace evidente, de inmediato, que debió de ser la tierra de la que Platón hablaba. Su región norte era una zona montañosa que llegaba hasta la costa. Bajo esta región montañosa había un valle oblongo cuya superficie abarcaba 555 Km cuadrados.
A su vez, por debajo de este valle oblongo había otro valle más pequeño, con unos 370 Km cuadrados de superficie, unos 2/3 de la extensión del valle oblongo. Así era la isla principal. A nueve kilómetros de distancia de la isla principal y precisamente como Platón describió, se encuentra la isla de Santorini, una isla con forma de anillo circular con su interior inundado y una pequeña isla en el centro (Santorini es en efecto una isla dentro de otra isla, un volcán marino cuyo centro se hundió. Antes de la erupción volcánica de 1600 a. C. contaba con una sola abertura en su anillo exterior que permitía a los barcos entrar en su inundada caldera).
La Atlántida de Platón
Mapa de la región de La Atlántida
La consecuencia de descubrir la Atlántida en un marco temporal que gira en torno al año 9.600 a. C. sin duda indica que Platón basó su historia en un lugar real y en una civilización prehistórica conocida por los antiguos griegos, a la que a fin de comunicar con éxito algunas de sus ideas filosóficas (lo divino frente a lo humano, los ideales sociales frente a la corrupción) añadió información más reciente, que incluía detalles procedentes de la era Minoica que le resultaba más familiar. La existencia de un lugar en una época en torno al 9600 a. C., que en la esencia se corresponde con el relato, demuestra que Platón hizo exactamente lo que Homero con Troya 400 años antes. (La Ilíada de Homero es un relato completamente ficticio que gira alrededor de un lugar real y un hecho histórico ocurrido 600 años antes del propio Homero.)

El mar se tragó la super-isla de la Meseta de las Cícladas (la Atlántida de Platón) hacia el año 8000 a. C., durante la rápida subida del nivel del Mediterráneo y justo antes de que se inundara el Mar Negro (ver el estudio de UNESCO del año 2009.) Casualmente también en esta época, el Lago Agassiz, un lago glacial gigantesco de Norteamérica, también reventó, agrietándose y pasando a verter sus aguas al Atlántico. Es necesario recordar que el Lago Agassiz cubría un área más grande que todos los Grandes Lagos juntos (440.000 Km2) y en algún momento, contuvo más agua dulce que todos los lagos del mundo de la actualidad juntos.

¡El inmenso vertido de toda su agua dulce fue de tal magnitud que los científicos creen que elevó el nivel de los océanos unos nueve pies (2,75 metros) y acabó por provocar el evento 8.2 kiloyear al que siguió una mini-era glacial que duró 400 años! Este cataclismo global al final de la última era glacial, que en última instancia aumentó los niveles del mar en 400 pies (121 metros), no sólo borró nuestra historia más ancestral, sino que también pudo tratarse del acontecimiento que solemos conocer como “El Diluvio Universal”.

En cuanto a la isla/continente más allá de los Pilares de Hércules, de mayor tamaño que Libia y Asia juntas, el último estudio demuestra que la referencia de Platón al continente americano fue malinterpretada al entender que se trataba de otro continente, la Atlántida. La mención del continente más allá del Atlántico, “que abarcaba verdaderamente el océano,” fue un recurso poético de Platón para demostrar la increíble capacidad naval de la Atlántida para atravesar el océano, saltando de isla en isla (por Escocia, las Orcadas, Feroe, Islandia y Groenlandia.) Diversos indicios y pruebas arqueológicas confirman que los antiguos griegos conocían realmente la existencia del continente americano y por ello Platón lo incluyó en su historia.

Cómo cruzar el Atlántico saltando de isla en isla

Las implicaciones de localizar la Atlántida en Mediterráneo van más allá del descubrimiento en sí mismo. Este hallazgo no sólo justifica la defensa por parte de Platón de los viajes prehistóricos transatlánticos, sino que puede ayudar a explicar cómo el haplogrupo mediterráneo X llegó a Norteamérica hace entre 10.000 y 12.000 años.
Mientras que la mayor parte de genetistas mantiene a día de hoy que el haplogrupo X llegó hasta América cruzando el Estrecho de Bering, mapas genéticos muestran que la región más lejana al este del Mediterráneo, con pequeños rastros del haplogrupo X, es la República de Altai al sur de Rusia. No existe rastro alguno del haplogrupo X entre la República de Altai y la extensa región de los Grandes Lagos.
Si el haplogrupo X se introdujo en Norteamérica por el Estrecho de Bering, entonces ¿por qué encontramos la mayor concentración del haplogrupo X (lejos de Mediterráneo) alrededor de los Grandes Lagos y no en Alaska o cerca de la costa occidental? Más importante aún: ¿cómo se explica que también existan indudables rastros del haplogrupo X en Escocia, las Islas Orcadas, Islas Feroe e Islandia, que son, esencialmente, las islas-puente entre Europa y Norteamérica?
Mapa Genético del Haplogrupo X
Finalmente, una civilización mediterránea de hace 10.000 años, puede ayudar a explicar singularidades arqueológicas de esta región. La reciente erosión y pruebas sísmicas en la Meseta de Giza, indicaron que la Gran Esfinge puede ser una estructura mucho más antigua de lo que pensamos y lo mismo sucede con Gobekli Tepe, en Turquía, ambos parecen coincidir con la historia de Platón de la Atlántida.
¿Será posible que Gobekli Tepe y el monumento de la Gran Esfinge puedan ser los restos de la avanzada civilización a la que se refería Platón en su historia, una civilización que progresaba agresivamente frente a sus vecinos de África y Oriente Medio? o ¿pertenecerán a otra cultura?
Y en cuanto a los avanzados pueblos proto-Eufrateos que descendieron para ocupar Mesopotamia en torno al año 7.000 a. C., procedentes de una región “desconocida”, esta gente tan “enigmática”, ¿acaso podrían ser refugiados de la misma cultura que escaparon de la cuenca mediterránea y se movieron hacia el este para evitar la inundación? Indudablemente, traerían con ellos la historia de la gran inundación así como sus habilidades y su tecnología para influir en otra gran civilización como fue la de los antiguos Sumerios (tal y como los supervivientes de las Cícladas e islas vecinas en última instancia pudieron haber contribuido al desarrollo de los Minoicos).
http://despiertaalfuturo.blogspot.com.es/2016/01/la-atlantida-desvelada-el-relato-de.html

¿Quién era la princesa de la Atlántida?

¿Y si algunos supervivientes de la catástrofe que asoló al reino de la Atlántida hubieran conseguido escapar? La leyenda sobre el continente perdido viene siendo objeto de debate desde hace mucho tiempo. Si fuera real, ¿podríamos aventurarnos a pensar que algún superviviente, tras su huida, llegara a contar su historia? Esto es precisamente lo que parecen indicar las leyendas de los Tuareg, un pueblo bereber del desierto del Sáhara argelino.

Esta raza de tradición nómada, era en la antigüedad temida por sus frecuentes saqueos. Tenían por costumbre enterrar a algunos de sus muertos en pirámides y se les tiene por los responsables del levantamiento de varios monumentos megalíticos diseminados por la costa norteafricana.

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Los Tuareg han inspirado con su historia y leyendas a poetas y escritores

Se piensa que los pueblos bereberes fundamentalmente adoraban a la luna y al sol y parece que las creencias religiosas y culturales de este conjunto de pueblos influenciaron las creencias de varias culturas mediterráneas de guerreros o comerciantes como los fenicios, los griegos o los romanos. Un ejemplo de ello es que sus vecinos egipcios consideraban que algunos de sus dioses eran de origen bereber. O el culto a la diosa Tanit de la mitología cartaginesa, consorte del dios Baal e identificada con la fenica Astarté, que fue también una diosa bereber y diosa de la isla de Ibiza.

Como dato curioso diremos que este pueblo juega un gran papel en la última novela publicada en vida del visionario escritor Julio Verne en la que el protagonista tiene la pretensión de crear un mar en mitad del desierto del Sáhara para crear así tierras de cultivo.

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Una de las representaciones de la diosa Tanit con cabeza de leona

Los Tuareg claman ser descendientes de la princesa y heroína Tin-Hinan a la que aluden como fundadora de su pueblo. Según su tradición oral, esta princesa provenía del desaparecido continente atlante del que pudo escapar antes del cataclismo que acabó con él.

En sus leyendas cuentan como Tin-Hinan estaba emparentada con unos hombres de tremenda estatura, cabellos claros y ojos rasgados que procedían de la constelación de Orión.

Y según las transcripciones del traductor Calassanti que convivió con este pueblo y tomó registro escrito de sus relatos, la princesa poseía capacidades sobrehumanas y hablaba de una gran inundación que acabó con su cultura. También era capaz de establecer comunicación con los dioses a voluntad.

Otros relatos cuentan como esta figura llegó a las tierras donde se estableció y fundó su reino montando una camella blanca con su séquito de esclavos en un viaje de más de 1.000 kilómetros a través de las adversidades del desierto.

En el año 1925 se encontró el lugar donde fue enterrada la matriarca de los Tuareg, un lugar que habían mantenido en secreto durante 16 siglos. La monumental tumba fue abierta y en su interior se encontró el cuerpo de una mujer con una altura de casi 2 metros. Parecía haber sido enterrada con honores, en una cámara mortuoria de gran tamaño con un ajuar de más de 600 objetos de valor.

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Túmulo donde se ubica el monumento funerario

El esqueleto que se encontró completo, había sido engalanado con 7 pulseras de plata en el brazo derecho y 7 pulseras de oro en el izquierdo. Se dató la antigüedad de los restos entre los años 450 y 130 d.C.

El monumento funerario se encuentra sobre un túmulo en una colina cerca al oasis de Abalesca y constituye el punto central de una necrópolis que cuenta con 12 tumbas más con forma de pequeñas torres. Todo situado a escasos 250 kilómetros de la cordillera de Tassili, famosa por dar cobijo a unas de las pinturas prehistóricas más enigmáticas de las que tenemos constancia entre las que se incluyen representaciones pictóricas de extrañas y sugerentes figuras humanoides que no parecen encajar en el marco de la historia oficial.

El monumento funerario de Tin-Hinan se compone de 11 salas conectadas entre ellas con una única entrada. Es bajo una de estas salas donde se hallaron los restos de la princesa. En el momento de su descubrimiento, el recinto estaba delimitado por un muro cuyas piedras eran tan voluminosas que se planteó el enigma de la imposibilidad de desplazar los bloques a lo alto del túmulo.

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Maqueta de la tumba de Tin-Hinan

De nuevo, las antiguas leyendas, guardadas por algunos pueblos, parecen tener la clave de un conocimiento antiguo perdido en el tiempo. Las narraciones de los Tuareg provenientes de tiempos remotos y que han sido preservadas gracias a la tradición oral y la identidad cultural parecen ser constatadas mediante vestigios arqueológicos nutriéndolas así con cierta verosimilitud.

Si la leyenda de la Atlántida fue real, ¿podría haberse dado una diáspora de los supervivientes de otra raza tras la destrucción de su tierra por todo el planeta? Tal vez, un indicio de esto fueran todas lasconstrucciones megalíticas dispersadas alrededor del mundo.

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No es descabellado pensar que de haber supervivientes atlantes hubieran generado leyendas de su historia.

La leyenda de esta misteriosa princesa, cuyos restos se exponen en el museo de El Bardo en Argelia, representa una pequeña aunque importante clave de ese conocimiento ancestral perdido capaz de hacernos imaginar y soñar que otros mundos son y fueron posibles. Un punto más que conectar en el inmenso patrón tras el cual se hallaría la verdad de nuestra historia.

Concluimos con la descripción que hace el pueblo Tuareg de su querida princesa en los relatos:

‘’Una mujer irresistiblemente bella, alta, su cara sin defectos, de tez luminosa, de ojos inmensos y ardientes, nariz fina. Una imagen que evoca a la vez belleza y autoridad’’.

http://www.ufopolis.com/2015/11/la-princesa-de-la-atlantida/

Diez Ciudades Perdidas legendarios que han surgido a partir del pasado

Una compilación de ciudades perdidas que se han encontrado desde entonces.

La historia de la Atlántida es uno de los más famosos y duraderos cuentos de una ciudad perdida, dice que ha sido tragado por el mar y perderse para siempre. Sin embargo, la historia de la Atlántida no es única, ya que otras culturas tienen leyendas similares de masas de tierra y ciudades que han desaparecido bajo las olas, han perdido bajo las arenas del desierto, o enterrados bajo siglos de vegetación. La mayoría de estas ciudades legendarias nunca se han encontrado. Sin embargo, en la actualidad hay numerosos casos de ciudades antiguas, una vez visto como poco más que mitos y leyendas, que ahora han surgido en el pasado, planteando la cuestión de cómo muchos más ciudades perdido permanecen enterrados y la espera de ser descubierto.

Atlantis de las Arenas es una ciudad perdida, tribu, o el área que se habla en el Corán, que ha llegado a ser conocido como Iram de los Pilares. En el Corán, Iram se decía que era adornada con altos edificios, y fue poblada por un grupo de gente conocida como Ad. Como habían apartado de Dios, el profeta Hud fue enviado a convocarlos para volver a la adoración de Dios y obedecerle. Los habitantes de Iram reaccionaron con hostilidad y no prestaron atención a las palabras de Hud. Como resultado, la leyenda dice que el anuncio fueron castigados, y una tormenta de arena fue enviado contra su ciudad durante siete noches y días. Al final, Iram desapareció bajo las arenas como si nunca hubiera existido.

A principios de 1990, un equipo, dirigido por Nicholas Clapp, un arqueólogo aficionado y cineasta, anunció que habían encontrado la antigua ciudad de Ubar, que se identificó como Iram de los Pilares. Esto se logró mediante los satélites de teleobservación de la NASA, de penetración terrestre de radar, los datos del programa Landsat, y las imágenes tomadas por el transbordador espacial Challenger. Estos recursos permitieron al equipo a identificar antiguas rutas de comercio de camellos y los puntos en los que convergieron. Uno de estos puntos convergentes era un pozo de agua conocido en Shisr, en la provincia de Dhofar, Omán. Cuando una excavación se llevó a cabo en el lugar, un gran, octogonal fuerte con altos muros y torres altas fue descubierto. El equipo anunció que habían encontrado la mítica Ciudad de los pilares. Mientras que sigan existiendo dudas en cuanto a si Ubar y Iram realmente son una y la misma, se ha sugerido que, al menos, la historia de Iram se inspiró en la ciudad de Ubar, y con el tiempo llegó a ser modificado para incorporar un mensaje a obedecer la voluntad de Alá.

La legendaria ciudad antigua de Helike estaba situado en Acaya, en la parte noroeste de la península del Peloponeso. Durante su apogeo, fue el líder de la primera Liga Aquea, una confederación que consistía en 12 ciudades de los alrededores. Debido a esta posición, Helike fue un importante centro económico, cultural y religiosa. El dios patrono de Helike fue Poseidón, el dios griego del mar y los terremotos. Esto no es sorprendente, dada la posición de Helike en una de las zonas sísmicas más activas de Europa.

Una noche, durante el invierno de 373 aC, la ciudad de Helike fue borrada. Se registraron algunos signos de muerte inminente de la ciudad, incluyendo la aparición de ‘inmensas columnas de llamas “y la migración masiva de pequeños animales desde la costa hasta las montañas varios días antes del desastre. Un gran terremoto, seguido por un gran tsunami en el Golfo de Corinto, se limpió la ciudad de Helike de la faz de la tierra. El equipo de rescate que llegó en la mañana siguiente encontró ningún sobreviviente. Con el tiempo, se perdió la ubicación de Helike.

A principios del 19 º siglo, las especulaciones sobre el sitio real de Helike comenzaron a extenderse. Sin embargo, no fue hasta 2001 que la antigua ciudad fue finalmente descubierto en Acaya, Grecia. En 2012, la capa de la destrucción fue descubierto, que confirmó que el sitio es de hecho Helike.

La ciudad de Heraclion, sede del templo donde se inauguró Cleopatra, se hundió en el Mar Mediterráneo frente a la costa de Egipto hace casi 1.200 años. Fue uno de los centros comerciales más importantes del Mediterráneo antes de que se hundió hace más de un milenio. Durante siglos, la ciudad se cree que es un mito, al igual que la ciudad de la Atlántida se ve hoy en día. Pero en 2001, un arqueólogo submarino en busca de buques de guerra franceses se tropezó con la ciudad hundida.

Después de la eliminación de capas de arena y barro, los buzos descubrieron la ciudad extraordinariamente bien conservado con muchos de sus tesoros aún intacto, incluyendo, el principal templo de Amón-Gerb, gigantescas estatuas de los faraones, cientos de estatuas pequeñas de dioses y diosas, una esfinge, 64 barcos antiguos, 700 anclajes, bloques de piedra con griego y en inscripciones egipcias antiguas, decenas de sarcófagos, monedas de oro y pesas hechas de bronce y piedra. Fue uno de los descubrimientos submarinos más importantes en más de una década.

Antiguo Urkesh una vez fue un importante centro de la antigua civilización del Cercano Oriente hurrita, conocido en la mitología como la casa de un dios primordial. Floreció entre 4000 y 1300 antes de Cristo como un importante centro político y religioso, y una parada importante en tanto la ruta de comercio norte-sur entre Anatolia y las ciudades de Siria y Mesopotamia, y la ruta este-oeste que unía el Mediterráneo con el Zagros Montañas del oeste de Irán. También fue la capital de un reino que controlaba las tierras altas inmediatamente al norte, donde se encuentran los suministros de cobre, lo que hizo que la ciudad rica y rica.

Poco se sabe acerca de Urkesh y de la civilización Hurrian misteriosa, como la antigua ciudad había permanecido enterrada bajo las arenas del desierto desde hace miles de años, perdió a las páginas de la historia. Sin embargo, en la década de 1980, los arqueólogos descubrieron Dile Mozan, un montículo imponentes que ocultaba los restos de un antiguo palacio, templo y plaza. Una década más tarde, y los investigadores hicieron la emocionante conclusión de que Tell Mozan fue la ciudad perdida de Urkesh.

Las excavaciones revelaron mayor parte de lo que hoy se conoce acerca de la cultura temprana de las personas hurritas. Los restos descubiertos de esta ciudad antigua fábula revelaron una plaza abierta, un vuelo monumental de escaleras y un eje bajo tierra – el “Pasaje al infierno ‘que estaba relacionado con los rituales religiosos. Un gran palacio real arrojó evidencia escrita que fue capaz de identificar la antigua ciudad.

Durante el siglo VI, un reino legendario conocido como Cantre’r Gwaelod (que significa “La tierra baja Hundred ‘) se dice que ha sido gobernado por un rey con el nombre de Gwyddno Garanhir. Hasta alrededor del siglo 17, Cantre’r Gwaelod era conocido como Maes Gwyddno (que significa “Tierra de Gwyddno ‘), por lo que el nombre de este gobernante de Gales. Una versión anterior de la leyenda asociada a Maes Gwyddno afirma que la tierra fue sumergida bajo el agua cuando Mererid, una sacerdotisa de un hada, así, permite que el agua se desborde, hundiendo el reino para siempre.

Hace varias décadas, la aparición de los bosques prehistóricos durante una tormenta en la bahía de Cardigan, en el oeste de Gales, ha llevado a pensar que puede ser la ubicación de la legendaria Cantre’r Gwaelod. De hecho, las investigaciones revelaron una pasarela zarzo con mensajes asociados, huellas humanas y animales fosilizados, así como algunas herramientas humanas. La ubicación del antiguo reino ahora se cree que se encuentran entre la isla de Ramsey y Bardsey Island en la bahía de Cardigan, y extender a unos 32 kilómetros al oeste de la línea de costa actual en la bahía.

Hace dos años, una búsqueda aérea de la densa jungla de Honduras alimentada por las leyendas locales de una ciudad antigua perdida, reveló millas de características aparentemente el hombre. Anuncios extendieron rápidamente que los arqueólogos habían encontrado en La Ciudad Blanca (“La Ciudad Blanca”), también conocida como la Ciudad Perdida del Dios Mono. Pero todo lo que tenían que ir en exploraciones eran vagas de la selva a continuación. Sin embargo, a principios de este año, una expedición terrestre concluyó su investigación y dramáticamente reveló que las imágenes aéreas, efectivamente, muestran rastros de una civilización perdida. Los arqueólogos han descubierto ahora amplias plazas, movimientos de tierra, montículos, una pirámide de tierra, y docenas de artefactos finamente talladas que pertenecen a una cultura misteriosa que es prácticamente desconocido.

La Ciudad Blanca es una ciudad legendaria que se dice que se encuentra en la selva virgen de la Mosquitia, en el este de Honduras. Conquistador español Hernán Cortés informó escuchar la información “fiable” sobre las ruinas antiguas, pero nunca los encuentra. En 1927, el piloto Charles Lindbergh dijo haber visto los monumentos construidos con piedra blanca mientras volaba sobre el este de Honduras. Por la década de 1930, había rumores de un lugar en Honduras llama la “Ciudad del Dios Mono”, que se equipara con Ciudad Blanca, y en 1939 el aventurero Theodore Morde afirmaron haber encontrado y llevado a miles de artefactos de regreso a Estados Unidos para demostrarlo. Según Morde, los indígenas dijeron una estatua gigante de un dios mono fue enterrado allí. Nunca reveló la ubicación precisa de su hallazgo como temía el sitio sería saqueada y murió antes de volver al sitio para una excavación adecuada.

En 1952, el explorador Tibor Sekelj buscaron Ciudad Blanca en una expedición financiada por el Ministerio de Cultura de Honduras, pero regresó con las manos vacías. Las investigaciones se aceleraron en los años 1990 después de informes de la leyenda en los medios de comunicación populares y en 2012 el primer descubrimiento significativo fue hecho. Las investigaciones han puesto de manifiesto un amplio complejo que había permanecido intacto desde la ciudad fue abandonada siglos, tal vez milenios, hace.

El templo de la antigua ciudad de Musasir fue un importante templo Araratian dedicada a Haldi, el dios supremo del reino de Urartu, un reino Edad de Hierro centrada en el lago Van, en las tierras altas de Armenia, que se extendió por todo lo que hoy es Turquía, Irán, Irak, y Armenia. El templo fue construido en la ciudad santa de Ararat en 825 antes de Cristo, pero después Musasir cayó a los asirios en el siglo octavo antes de Cristo, el antiguo templo se perdió a las páginas de la historia.

El templo de Musasir se remonta a una época en que los Urartians, asirios y escitas eran todos en desacuerdo, tratando de hacerse con el control sobre el área que ahora se conoce como el norte de Irak. Inscripciones antiguas refiere Musasir como una “ciudad santa fundada en la roca madre” y “la ciudad del cuervo”, mientras que el propio nombre Musasir significa “salida de la serpiente”. Una representación del templo aparece en un asirio bajo relieve que adornaba el palacio del rey Sargon II en Khorsapat, para conmemorar su victoria sobre “los siete reyes de Ararat” en 714 antes de Cristo.

Con los años, se pusieron en marcha numerosos estudios y excavaciones para tratar de localizar el antiguo templo de Musasir. Todos ellos tuvieron éxito hasta que una expedición en julio de 2014, cuando un emocionante anuncio fue hecho – se había encontrado el templo perdido de Musasir finalmente. Ubicado en la región del Kurdistán del norte de Irak, los resultados incluyen esculturas humanas de tamaño natural y las bases de las columnas de un templo dedicado al dios Haldi, todo se remonta a la época en que se construyó el templo de Musasir.

 

En 2014, los arqueólogos australianos que utilizan tecnología de teledetección borde hicieron un descubrimiento notable en Camboya – una ciudad perdida de 1.200 años de antigüedad que es anterior al complejo de templos de Angkor Wat.

Región Damian Evans, director de la Universidad del centro de investigación arqueológica de Sydney en Camboya, y un pequeño equipo de trabajo en la Ciudad de Siem Riep, se les dio la aprobación para utilizar la tecnología láser Lidar en las selvas remotas de Camboya, la primera vez que la tecnología de suspensión en el aire se ha utilizado para la investigación arqueológica en Asia tropical. El descubrimiento se produjo cuando los datos Lidar surgió en una pantalla de ordenador. “Con este instrumento – Bang – de repente vimos una imagen inmediata de toda una ciudad que nadie sabía que existía, lo cual es más que notable”, dijo Evans.

El hallazgo se produjo después de años de investigación arqueológica del suelo para revelar Mahendraparvata, una ciudad perdida donde la gente vivía en una montaña llamada Phnom Kulen, 350 años antes de la construcción del famoso complejo de templos de Angkor Wat en el noroeste de Camboya. Era parte del hindú-budista imperio Khmer que gobernó gran parte del sudeste de Asia de aproximadamente 800 a 1400 dC.

Utilizando los datos LIDAR, el equipo de arqueólogos descubrió las ruinas de cinco templos previamente no registrados, una enorme estatua de Buda, la evidencia de antiguos canales y caminos y cientos de montículos misteriosas repartidos por la ciudad, posiblemente tumbas donde fueron enterrados los muertos. También encontraron una cueva con las tallas de importancia histórica que fue utilizado por los santos ermitaños que eran comunes durante el período de Angkor. La investigación y la excavación en el notable descubrimiento de Mahendraparvata se encuentra todavía en su infancia y no se sabe qué más van a encontrar los arqueólogos allí.

Es ampliamente enseñado en el campo de la historia antigua que la Mesopotamia, Egipto, China y la India, dio lugar a las primeras civilizaciones de la humanidad. Sin embargo, pocos son conscientes de que, al mismo tiempo, y en algunos casos antes de que algunas de estas sociedades surgieron, otra gran civilización había brotado – la civilización de Caral de Supe, Perú – la civilización primero conocido de las Américas. Su capital es la Ciudad Sagrada de Caral – unos 5.000 años de antigüedad metrópolis completas con las prácticas complejas agrícolas, su rica cultura y la arquitectura monumental, incluyendo seis grandes estructuras piramidales, piedra y montículos de plataforma de tierra, templos, anfiteatro, plazas circulares hundidas, y áreas residenciales.

La antigua ciudad de Caral había permanecido enterrado bajo la arena durante miles de años, hasta el valle de Supe, que se encuentra a 200 millas al norte de Lima, en la costa del Pacífico del Perú, fue estudiada en 1905 por el arqueólogo alemán Max Uhle, quien reveló los primeros descubrimientos arqueológicos en el área. No fue hasta varias décadas después que las excavaciones a gran escala tuvieron lugar, revelando la punta de un iceberg muy grande. En la década de 1970, los arqueólogos descubrieron que las colinas originalmente identificados como formaciones naturales eran en realidad pirámides escalonadas, y por la década de 1990 habían surgido toda la extensión de la gran ciudad de Caral. Las excavaciones revelaron seis grandes pirámides (montículos de plataforma) dispuestas alrededor de una gran plaza. La arquitectura pública tiene escaleras, habitaciones, patios, un anfiteatro, y tres plazas hundidas. Alojamiento parece haber consistido en grandes salas de la cima de las pirámides de los complejos de élite, a nivel del suelo para artesanos y pequeñas viviendas alejadas de los trabajadores. En total, se estima que Caral fue el hogar de una población de unas 3.000 personas. Los investigadores creen que el modelo de la ciudad fue utilizada por muchas civilizaciones que surgieron después de que el Norte Chico.

En 2014, los arqueólogos hicieron un descubrimiento asombroso en las selvas de antiguas ciudades mayas México -dos que se habían perdido con el tiempo, incluyendo templos en ruinas de la pirámide, el palacio sigue siendo, una pasarela de la boca del monstruo, un juego de pelota, altares y otros monumentos de piedra. Una de las ciudades se habían encontrado hace décadas, pero todos los intentos para reubicar a las ruinas, que llevan el nombre Lagunita, habían fracasado. La otra ciudad era previamente desconocida y fue un descubrimiento nuevo, arroja nueva luz sobre la antigua civilización Maya.

Una de las características más impresionantes de la ciudad maya es la enorme puerta de entrada monstruo de boca, lo que representa una tierra deidad maya de la fertilidad. Más allá de la puerta de entrada, los arqueólogos se encontraron con una gran pirámide templo medir 65 pies (20 metros) de altura, así como las ruinas de un complejo palaciego dispuestas en torno a cuatro grandes plazas. Cerca de allí, se encontraron con numerosas esculturas de piedra y varios altares, todos grabados con relieves e inscripciones bien conservados.

Aún más impresionante que el redescubrimiento de la Lagunita, fue el hecho de que el equipo de investigación también se topó con otro conjunto de ruinas antiguas en las inmediaciones, que eran hasta ahora desconocido, que incluye un templo de la pirámide, altar, y grandes acrópolis rodeada por tres templos. Los investigadores llamaron la ciudad Tamchen (“pozo profundo”), después de encontrar más de treinta chultans, cámaras subterráneas profundas utilizados para la recogida de agua de lluvia.

Imagen destacada: Una recopilación de ciudades perdidas que se han encontrado desde entonces.

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En busca de la Atlántida – El Diluvio

Este video, el cual muestra pruebas del origen del hombre que han sido desechadas por la ciencia con el fin de no romper los paradigmas establecidos.
Esto trae como consecuencia una historia incompleta, forzada, y poco coherente que solo es justificable con el fin de manipular el verdadero origen del hombre,

  • ¿será que quizás este origen oculto nos llevaría a actuar de manera diferente?
  • ¿de ver la vida de distinta manera, con una mayor trascendencia?
  • ¿en consecuencia, lo material solo representaría un medio y no un fin, como es el paradigma actual de nuestra sociedad?

Creo que si tuviéramos acceso a la verdadera historia de nuestra raza produciría una unión entre los seres humanos, entenderíamos la diversidad suprimiendo la discriminación, actuaríamos con solidaridad, evitaríamos la pobreza, las guerras, entre otros.
Creo que las consecuencias serian mas que importantes, por este motivo creo que es necesario despertar, comprender y actuar teniendo como principal objetivo la evolución espiritual.

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Ciudad de 2.500 años de edad, enterrado bajo sedimentos de inundación puede pertenecer a la civilización perdida en España

Algunas de las fotografías tomadas por satélite y presentado por Manuel Cuevas como una indicación de la presencia de edificios antiguos en la zona del Pinar de la Algaida, provincia de Cádiz.

Manuel Cuevas tiene 52 años y no sólo es un empresario, sino también un investigador independiente apasionada. Hace unos días, este residente de  Sanlúcar de Barrameda (Cádiz)  surgió en los medios de comunicación españoles después de presentar un informe al Registro de la Consejería de Cultura de Andalucía. Este informe proporciona las coordenadas de lo que se ha interpretado como cuatro grandes edificios y una ciudad de hace al menos 2.500 años. Una de estas estructuras, un edificio o plaza rodeada de edificios, ha medido 360 por 180 metros (1,181 por 591 pies), mientras que otro, de acuerdo con información proporcionada por  Antena3, alcanza un tamaño de alrededor de 180 por 100 metros (591 por 328 pies ): Las medidas inusuales para este tipo de edificios antiguos.

La antigua ciudad se encuentra en la zona de  Pinar de La Algaida  con una superficie de alrededor de 8 kilómetros cuadrados (5 millas cuadradas.) Aquí es donde Cuevas dice tener estructuras reconocidas de edificios enteros, con la apariencia de haber sido preservada bajo múltiples capas de sedimentos después de sufrir una gran inundación. El investigador cree que las estructuras arquitectónicas son mayores que la de los grandes monumentos faraónicos y mesopotámica. Por otra parte, algunos de estos edificios, debido a su profundidad, se refieren al período en que la desembocadura del río Guadalquivir fue un gran estuario, cuando el agua de mar cubría la actual ciudad de Sevilla. Así, al menos algunos de los edificios puede corresponder a un tiempo en el que la tecnología común disponible no habría sido suficiente para construir tales estructuras – hacer de la ciudad la ubicación de un posible civilización perdida.

Área aproximada de influencia de la civilización de Tartessos.

Área aproximada de influencia de la civilización de Tartessos. (Wikimedia Commons)

Tartessos y la Atlántida

El informe de Cuevas incluye una serie de fotografías, muchas de las cuales se han mejorado después de haber sido tomadas por satélite. También muestran siluetas de construcción enterrados en la montaña Cerro del Trigo, a unos 6 kilómetros (3,7 millas) de La Algaida, pero en la otra orilla del río Guadalquivir – en el actual  Parque de Doñana  – justo por encima del lugar donde el arqueólogo alemán  Adolf Schulten colocado la antigua Tartessos.

Tartessos es una civilización legendaria que los antiguos griegos creían era la primera civilización occidental. Se ha sugerido que Tartessos se encuentra en el triángulo formado por las actuales provincias de Huelva, Sevilla y Cádiz, en la costa suroeste de la Península Ibérica.

Se cree Tartessos haber existido a finales del Bronce y Edad de Hierro. Se cree que Tartessos se centra en el río Tartessos, que podría ser el río los romanos llamaron Betis y los árabes Guadalquivir. Sin embargo, otros estudiosos creen que Tartessos se encuentra realmente en la confluencia de la desembocadura del río Odiel con el río de Río Tinto   ya que bajo la ciudad de Huelva importantes restos que se cree están asociados con los tartesios han sido recuperados.

Tartesios supuestamente desarrolló un sistema de lenguaje y la escritura única que difiere de sus vecinos, y recibieron influencias culturales de egipcios y fenicios sólo en su fase final.

Bronce Carriazo, una de las más famosas obras tartésicos conocido.  Representa a la diosa Astarté.  Museo Arqueológico de Sevilla.

Bronce Carriazo, una de las más famosas obras tartésicos conocido. Representa a la diosa Astarté. Museo Arqueológico de Sevilla. (CC BY-SA 3.0)

La primera fuente histórica que alude a Tartessos es la obra de Heródoto  Nueve Libros de la Historia, desde el siglo V antes de Cristo. En este trabajo se habla del rey Argantonio y su riqueza inmensa, sabiduría y generosidad.

Mucho se ha escrito sobre los orígenes de la cultura tartésica, pero la verdad es que nada es seguro todavía. Se ha dicho que llegaron a la península con los llamados gente de mar; que podría ser una referencia a los precursores indoeuropeas de la cultura celta, la gente de las estepas del norte del Cáucaso, u otros de Oriente Medio que pudo haber traído la agricultura neolítica.

Lo que la mayoría de los investigadores están de acuerdo es en que Tartessos repentinamente desapareció de la historia – hay referencias no más documentados a Tartessos después de la  batalla de Alalia. Una posibilidad para explicar esta desaparición es que fue tomada por Cartago después de su victoria sobre los griegos. ¿O se ha sugerido que Gadir, la metrópoli fenicia, tomó el control sobre el comercio de metales tartésicos. También hay que considerar que, posiblemente, sólo había un agotamiento de las vetas minerales – la principal fuente de riqueza Tartessos ‘.

Sillar (bloque de piedra) con mortero encontrado por Manuel Cuevas, La Algaida

Sillar (bloque de piedra) con mortero encontrado por Manuel Cuevas, La Algaida (Diario de Cádiz)

Algunos de estos detalles en una civilización perdida enterrada bajo el agua, sin duda, recuerdan muchos de la civilización perdida que Platón es haber colocado más allá de las Columnas de Hércules (a menudo piensa que es el Estrecho de Gibraltar) -Atlantis.  Cuando se tiene en cuenta la investigación de  Richard Freund, profesor de la Universidad de Hartford en Estados Unidos, famoso por sus excavaciones en el Oriente Medio, la ubicación más probable de la mítica Atlántida sería precisamente Doñana, entre las provincias de Cádiz y Huelva.

MÁS encuentra y PRIMER CONTACTO

Además de los restos ya expuestas, Manuel Cuevas dice que ha detectado otras estructuras más recientes, como los cursos de agua, muelles portuarios, restos de cimentaciones y muros, y líneas paralelas y rejillas sugestivos de calles de la ciudad. Él cree que todos ellos son anteriores a la época romana.

Antes de excavaciones, el investigador ha solicitado el apoyo de las autoridades competentes para llevar a cabo una  tomografía por resistencia eléctrica (ERT) análisis para determinar la profundidad a la que la más cercana de las ruinas de la superficie se encuentran, además de las fotografías más aéreas de la zona.

La caída de la Atlántida, Monsu Desiderio

La caída de la Atlántida, Monsu Desiderio (WikimediaCommons)

Los funcionarios del Ministerio de Cultura de Andalucía, que han visto las fotos y escuchado sus explicaciones, se han referido Cuevas al Departamento de Cultura de Cádiz, donde se le dijo que presentara un proyecto de investigación con el apoyo de una universidad andaluza, para darle científica y el respaldo académico. Cuevas ya ha contactado con varios especialistas entre los que Ramón Corzo, profesor de Arqueología de la Universidad de Sevilla, que ha mostrado interés en el proyecto.

También es importante recordar que en la zona de La Algaida, no hace mucho tiempo se han encontrado restos de los turdetanos, un pueblo pre-romanos que vivían en la  Turdetania  región que abarca el valle del Guadalquivir, coincidiendo con los territorios de la antigua civilización de Tartessos.

Sin el vínculo comercial y cultural que Tartessos mantenía con los griegos, Turdetania se sumió en la influencia cartaginesa – aunque desarrolló su propia evolución descendente de la antigua cultura Tartesian. Por lo tanto, a pesar de la llegada de los romanos, Turdetania todavía mantiene su propia identidad. A cierta distancia desde el sitio asociado con Turdetania, Cuevas ha localizado numerosas piedras con mortero, bloques de piedra y restos de muros enterrados.

Imagen destacada: Algunas de las fotografías tomadas por satélite y presentado por Manuel Cuevas como una indicación de la presencia de edificios antiguos en la zona del Pinar de la Algaida, provincia de Cádiz. (Foto:  20Minutos)

Por hada verde

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Investigador español: “Creo que he encontrado la Atlántida”

El investigador español Manuel Cuevas sostiene que ha hallado la Atlántida, la mítica isla descrita en los textos del filósofo griego Platón, en las inmediaciones del espacio natural protegido de Doñana, situado en Andalucía, a raíz de las evidencias existentes en unas imágenes tomadas vía satélite.

El investigador Manuel Cuevas, oriundo de la ciudad gaditana de Sanlúcar de Barrameda, ha comunicado a la Junta de Andalucía lo que considera el hallazgo de una gran ciudad antigua que se encontraría sepultada en la zona del pinar de La Algaida, junto a la desembocadura del Guadalquivir y en las inmediaciones de Doñana, informa la agencia EFE.

“Creo en un 99% que he encontrado la Atlántida”, ha declarado Cuevas, informa La Voz Digital. El descubrimiento ha sido realizado a partir de fotografías tomadas por satélite a 700 kilómetros de altitud, posteriormente aumentadas y tratadas. Según el investigador, las imágenes evidencian “la existencia de diversas estructuras realizadas por el hombre y que formarían parte de una gran ciudad antigua”.

Concretamente, Cuevas ha aportado a la Junta las coordenadas de lo que ha interpretado como cuatro grandes edificios (uno de ellos llegaría a medir 360 por 180 metros) y una gran ciudad que tendría una extensión de 8 kilómetros cuadrados, todo ello de no menos de 2.500 años de antigüedad.

El investigador, “empresario y autodidacta de 52 años”, según Cádiz Directo, afirma que la conservación de la mítica ciudad tartésica perdida se debería a haber sido sepultada repentinamente tras haber sufrido una gran inundación de agua y sedimentos. “Curiosamente en ese mismo punto es donde el arqueólogo alemán Adolf Schulten situó la perdida ciudad de Tartessos, distante seis kilómetros de La Algaida, la otra orilla del río Guadalquivir”, señala el medio.

Cuevas ha pedido a la Consejería de Cultura efectuar un estudio de tomografía eléctrica con el fin de determinar a qué profundidad se hallan los muros que están más próximos a la superficie y poder realizar posteriormente una excavación. Ahora, se encuentra trabajando en un proyecto de investigación más amplio que debe ser avalado por una universidad andaluza. Ramón Corzo, catedrático de Arqueología de la Universidad de Sevilla, opina que la información proporcionada por Cuevas tendría que comprobarse.

http://actualidad.rt.com/actualidad/185453-investigador-espanol-encontrar-atlantida

¿Se destruyeron la Atlántida y Lemuria en una guerra nuclear?

Vicente Fuentes narra el impresionante encuentro del ingeniero norteamericano Daniel W.Fry en Oregón, Estados Unidos en 1964 en donde al parecer el testigo habría estado en contacto con los descendientes de una brutal guerra nuclear entre dos pueblos de una humanidad anterior a la nuestra. La impresionante presencia de símbolos relacionados con la serpiente y el árbol bíblico y la peculiar relación del protagonista con el ser con el que entabla el contacto son protagonistas adicionales de este acontecimiento ufológico sin par en la historia. Esperamos que el programa sea de su agrado.

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