Archivos de la categoría CIVILIZACIONES EUROPEAS

El cursus neolítico de Cleaven Dyke alineado con el amanecer de Samhain

Se trata de un monumento neolítico de unos 2 kilómetros de longitud, situado en Perthshire (Escocia)

La capacidad e intencionalidad en las modificaciones del paisaje durante el periodo neolítico aún resulta impresionante bajo nuestra mirada actual. El monumento de Cleaven Dyke, de 2 kilómetros de longitud, en Perthshire (Escocia) es uno de esos lugares. Durante décadas se ha considerado que este elemento no guardaba relaciones significativas con ningún evento solar, sin embargo una prospección arqueoastronómica intensiva realizada en 2008 reveló que guarda alineaciones con los amaneceres de comienzos de noviembre, estableciendo una relación con la festividad del mundo gaélico de Samhain, nuestra actual nnoche de difuntos.

    Traducción: Laura Benito Díez.
    Cleaven Dyke, cerca de Blairgowrie (Perthshire, Escocia), es un monumento neolítico de tipo cursus, ligeramente sinuoso, de unos dos kilómetros de longitud. Está formado por un banco central de tierra, con dos fosas paralelas a unos 20 metros a cada lado. Tiene unos 2 metros de altura y 13 de anchura en su base. En su extreo noroeste hay un gran túmulo funerario, desde el que se alinea en dirección sureste hacia Northballo Hill. Hacia el noroeste se alinea hacia Lethendy Hill.

    Durante muchos años, se pensaba que el Dyke había sido construido por los romanos, sin embargo las excavaciones han datado su construcción hace 5500 años (G. Barclay, 1993-98). El arqueoastrónomo Clive Ruggles prospectó el monumento en ambas direcciones para comprobar si estaba alineado con la salida y la puesta del sol sobre Northballo Hill en noviembre y febrero, y sobre Lethendy Hill en mayo y agosto. En aquel momento, Ruggles concluyó que el Dyke no estaba alineado con el sol en ninguna fecha atronómica significativa (C. Ruggles, 1998, 50).

    Durante 2008, el arqueoastrónomo Douglas Scott volvió a hacer una prospección de las alineaciones del Dyke, y llegó a la conclusión de que el sol se pone alineado con el monumento sobre Lethendy Hill a principios de mayo y en agosto, y sale por Northballo Hill a principios de noviembre y febrero. Estas prospecciones fueron confirmadas con fotografías en mayo de 2011 y octubre de 2017.

    Estos eventos se producen unos 45 días antes y después de los solsticios de verano e invierno. También coinciden con cuatro de las ocho divisiones del año solar documentadas en los alineamientos de corredor de los cairns neolíticos de las Órcadas-Cromarty, y en monumentos del Bronce final, como el cairn de corredor de Clava (D. Scott, 1990) (D. Scott, 2016). “Si el túmulo noroeste fue usado para enterramientos, es posible que Cleaven Dyke formase un enlace simbólico para los muertos con el amanecer a comienzos de noviembre, que para los gaélicos era Samhain, el tiempo de la festividad para los muertos. Hoy lo conocemos como Halloween”, afirma Scott.

    http://arqueologiaenred.paleorama.es/2017/11/el-cursus-neolitico-de-cleaven-dyke.html

    El Hombre de Grauballe: ¿víctima de un sacrificio ritual o ejecutado hace 2.300 años?

    http://squitel.blogspot.com.es/

     

    Portada - Rostro del Hombre de Grauballe, un cadáver de la Edad de Hierro en excelente estado de conservación gracias a la turba presente en el pantano al que fue arrojado tras su muerte. (Public Domain)

    De los numerosos antiguos restos humanos bien conservados hallados en ciénagas y pantanos, quizás el más interesante de todos sea el del conocido como Hombre de Grauballe. Descubierto en una turbera de Jutlandia, Dinamarca, en el año 1952, los expertos creen que este hombre fue degollado en algún momento del siglo III a. C. Su cuerpo fue entonces arrojado al pantano. Podría haber muerto como víctima de un sacrificio ritual, o quizás su cadáver sea la evidencia de un caso de asesinato de hace 2.300 años.
    El Hombre de Grauballe fue descubierto el 26 de abril de 1952 por un equipo de obreros daneses que estaban extrayendo turba en el pantano de Nebelgard Fen, cercano la población de Grauballe. En un principio, las gentes del lugar creyeron que se trataba del cadáver de un hombre conocido como Christian el Pelirrojo, un obrero que también había trabajado en el pasado en la extracción de turba y que bebía demasiado. Christian estaba perdido desde el 1887, y se cree que cayó al pantano estando borracho y se ahogó. Este destino, menos raro de lo que podría pensarse, es el mismo que corrieron dos individuos cuyos cuerpos fueron hallados en unos pantanos de Cheshire, Inglaterra. Aun así, las gentes de Grauballe decidieron que para estar seguros debían consultar con Ulrik Balsev, arqueólogo aficionado de la zona, además de con el médico del pueblo. Un rápido examen del hombre reveló que estaba desnudo, y que su rostro estaba contraído en una horrible mueca. Incapaces de determinar la identidad del hombre o la causa de su muerte, las gentes del lugar se pusieron en contacto con los científicos del Museo de Prehistoria de Aarhus. El profesor Peter Glob acudió a la mañana siguiente y supervisó los trabajos de un equipo de obreros que extrajo de la turba un bloque de gran tamaño en el que se encontraba el cuerpo.
    Una vez en el museo, el equipo de Glob llevó a cabo un examen exhaustivo del cadáver. Estimaron que tendría unos 30 años de edad en el momento de su muerte. Su altura habría sido aproximadamente de 1,75 metos. Sus cabellos, aún visibles en su cabeza, tenían una longitud de unos cinco centímetros. Sin embargo, a pesar de su tonalidad rojiza, el hombre probablemente no fuese pelirrojo (es muy posible que este color fuera el resultado de haber quedado sumergido en el pantano). Se observaba asimismo una barba de algunos días en su mentón, y sus manos y dedos no mostraban señales de haber realizado trabajos físicos a lo largo de su vida.
    Mano del Hombre de Grauballe. Obsérvese su excelente estado de conservación. (Public Domain)
    Mano del Hombre de Grauballe. Obsérvese su excelente estado de conservación. 
    Para sorpresa de todos, nuevos análisis científicos, como la datación mediante radiocarbono, revelaron que el Hombre de Grauballe había vivido a finales de la Edad de Hierro, probablemente entre los años 310 a. C. y 55 a. C. Al examinar el cuerpo con un microscopio electrónico se confirmó la impresión visual de que las manos de este hombre no estaban habituadas a labores manuales, ya que las yemas de sus dedos eran relativamente tersas. El análisis del contenido de su estómago demostró que su última comida fueron unas gachas de maíz; se encontraron también semillas de más de 60 hierbas y plantas diferentes. Los investigadores fueron capaces de determinar que las hierbas y bayas de su estómago no eran frescas, lo que sugiere que el hombre murió en invierno o a principios de la primavera. Su estómago mostraba asimismo trazas del hongo venenoso conocido como cornezuelo.
    Lo más impactante de todo fue el análisis forense que reveló las lesiones presentes en el cuerpo, especialmente un corte de extremo a extremo en la garganta. El estudio también desveló que al Hombre de Grauballe le faltaban cuatro vértebras lumbares. En un primer momento los científicos pensaron que había sido golpeado, ya que su cráneo estaba fracturado y su tibia derecha completamente rota; sin embargo, determinaron finalmente que estas lesiones se habían producido tras la muerte del individuo, quizás a causa de la presión del pantano, o al manipularlo los obreros y la gente del pueblo que lo encontraron.
    El cuerpo del Hombre de Grauballe tal y como fue descubierto. (Public Domain)
    El cuerpo del Hombre de Grauballe tal y como fue descubierto. 
    Se han propuesto numerosas teorías acerca de las posibles causas de la muerte del Hombre de Grauballe. No se encontraron junto a sus restos ropas ni objeto alguno. Es perfectamente posible que el hombre estuviese vestido en el momento de su muerte y que sus ropas se disolvieran en la humedad del pantano con el paso del tiempo. Dos de estas teorías destacan de entre el resto, y ambas están basadas en nuestros conocimientos actuales sobre la vida en el norte de Europa hacia el siglo III d. C.
    Según la primera teoría, el individuo era un criminal que pagó sus crímenes con su vida. Según Tácito, historiador romano de la época, las tribus del norte eran muy estrictas, y condenaban a muerte frecuentemente a quienes violaban la ley. Estos pueblos también se enzarzaban a menudo en guerras entre las diferentes tribus, lo que lleva a otra hipótesis en la que se afirma que el Hombre de Grauballe era un prisionero de guerra (hombres a los que por lo general se daba muerte durante su cautiverio).
    Reconstrucción facial del rostro del hombre de Grauballe (Fair Use)
    Reconstrucción facial del rostro del hombre de Grauballe 
    ¿Pero por qué entonces este hombre fue arrojado al pantano y no se deshicieron de él como del resto de criminales? La segunda de las teorías podría responder a este interrogante. Algunos expertos creen que se dio muerte al Hombre de Grauballe en un sacrificio ritual. Sus manos serían suaves porque no habría trabajado ni un solo día a lo largo de su vida: siempre habría estado destinado a tareas religiosas. Tácito también describe los fuertes vínculos que los europeos del norte sentían por la Madre Tierra: “durante la primavera [la Diosa] visita a estas tribus, y tras partir, se escoge a un grupo de individuos para que sean sacrificados” (Museo Nicholson).
    La teoría de un hombre santo destinado a ser sacrificado a la Madre Tierra encaja con otra teoría basada en el hongo cornezuelo hallado en su estómago. El cornezuelo es conocido principalmente como el hongo a partir del cual se sintetizó por vez primera el LSD. Sin embargo, también era el hongo que los antiguos griegos consumían en sus Misterios Eleusinos, y posiblemente (en este caso por accidente) por los acusadores originales en los juicios por brujería de Salem. El cornezuelo provoca convulsiones y alucinaciones, además de otros síntomas, como ardor en boca, manos y pies, y fuertes dolores abdominales. En conjunto se denomina a estos síntomas Fuego de San Antonio por el hospital de monjes de la Orden de San Antonio que en el año 1095 empezó a tratar por vez primera la enfermedad.
    El Hombre de Grauballe en el Museo Moesgaard, Dinamarca (CC BY-SA 3.0)
    El Hombre de Grauballe en el Museo Moesgaard, Dinamarca
    El Hombre de Grauballe habría estado en este caso demasiado enfermo como para trabajar, aunque quizás fuera utilizado por alguna orden sagrada para realizar predicciones similares a las del Oráculo de Delfos, lo que confirmaría la teoría del sacrificio ritual. Posteriormente habría sido depositado en el pantano en señal de reverencia. La primera teoría, en cambio, apuntaría más bien a que el consumo de cornezuelo y el ergotismo resultante le habrían convertido en un paria en su comunidad, alguien poseído por un espíritu maligno que no traía más que desgracias e infortunios. En tal caso, se habría dado muerte al Hombre de Grauballe para salvar a la comunidad de su maléfica influencia. Su cuerpo habría sido finalmente depositado en el pantano para mantenerle alejado del poblado.
    Es más que probable que por ahora los investigadores no tengan posibilidad de conocer la verdad sobre la muerte del Hombre de Grauballe con certeza.

    El monumento prehistórico irlandés de Newgrange: hogar de magos, hadas, dioses y reyes

    http://squitel.blogspot.com.es/

    Portada - Fotografía de Newgrange. (CC BY 2.5 pl)

    El túmulo de Newgrange se encuentra en el Condado de Meath, Irlanda. Este antiguo monumento está vinculado a historias de magia, hadas e increíbles excavaciones. Newgrange forma parte del impresionante complejo neolítico de Brú na Bóinne – Patrimonio Mundial de la UNESCO.
    Tradicionalmente ha sido un lugar de enterramiento para los reyes celtas. Pero los mitos y leyendas irlandeses cuentan también que era un sitio en el que los magos se reunían y al que acudían las hadas. Aún en nuestros días, se rumorea que si se visita el túmulo a primera hora de la mañana o a altas horas de la noche, se puede ver a la Reina de las Hadas y a sus súbditos. Muchos investigadores sugieren que Newgrange es también importante desde el punto de vista de la astronomía. Aunque se han realizado numerosas excavaciones en este monumento a lo largo de los años, el misterioso túmulo aún encierra muchos secretos.

    UN MONUMENTO LEGENDARIO OCULTO BAJO LA HIERBA

    El documento escrito más antiguo conocido en relación con el túmulo nos llega bajo la forma de una carta escrita por Edward Lhwyd el 15 de diciembre de 1699. Pero el monumento es mucho más antiguo; ¿significa esto que estuvo olvidado durante siglos? Es difícil responder a este interrogante, aunque los antiguos libros nos aportan nuevos fragmentos de valiosa información. En los Anales de los cuatro maestros, está escrito que los daneses saquearon Newgrange en el año 861. No se dice nada, no obstante, acerca de si los asaltantes lograron entrar en el túmulo.
    Cuando los arqueólogos empezaron a trabajar por primera vez en este yacimiento, hallaron una enorme cantidad de valiosos tesoros, entre ellos ornamentos y fictilia (un tipo de cerámica) entre otras piezas prehistóricas. Algunos de sus descubrimientos más interesantes fueron una cadena de oro, dos anillos, una pieza de oro, un alfiler de bronce y una pequeña arma de hierro. Muchos de estos hallazgos se encuentran expuestos actualmente en el Museo Nacional de Irlanda. Sin embargo, varios de estos preciosos descubrimientos fueron también vendidos a colecciones privadas antes de que se decretara una ley para proteger el lugar y sus tesoros.
    Joyas de oro de la época romana depositadas en el túmulo de Newgrange (Museo Británico). (CC BY-SA 3.0)
    Joyas de oro de la época romana depositadas en el túmulo de Newgrange (Museo Británico).
    Aparte de los hallazgos excavados y del propio túmulo, el yacimiento alberga algunas de las muestras más espectaculares de petroglifos de Europa Occidental. Entre ellos, el símbolo del trískel es uno de los diseños más habituales. Un hecho que vincula el lugar a muchos mitos y leyendas relacionados con deidades célticas. La creencia más extendida y popular es que era la casa de los más poderosos de los Tuatha (una raza de dioses irlandeses fundada por la diosa Danu).
    En el Libro de Lecan, del siglo XI, está escrito que Dagda vivía en el túmulo de Newgrange con su esposa Boann y tres hijos varones. El Libro de Leinster incluye también la historia de uno de sus hijos, Óengus, quien supuestamente era el dueño de Brú na Bóinne, la zona en la que se encuentra el monumento.

    Los Tuatha Dé Danann en la témpera de John Duncan “Los jinetes del Sidhe” (1911). (Public Domain)

    Los Tuatha Dé Danann en la témpera de John Duncan “Los jinetes del Sidhe” (1911).

    SÍMBOLOS SAGRADOS

    El monumento de Newgrange es único por numerosas razones. Por ejemplo, la datación del túmulo se remonta al 3200 a. C., pero permaneció cerrado durante algunos miles de años. Algunos investigadores han sugerido que el túmulo de Newgrange es muy similar a la tumba micénica con forma de colmena conocida como el Tesoro de Atreo. Sin embargo, otros expertos no aprecian ninguna similitud entre ambas estructuras. Los especialistas siguen buscando en la actualidad vínculos entre las diversas tumbas prehistóricas del mundo, pero esta vía de investigación por lo general da pie a más preguntas que respuestas.
    Vista de la elevación de Newgrange. (CC BY 2.0)
    Vista de la elevación de Newgrange. 
    El túmulo tiene una apariencia destacada, y es una de las construcciones de su tipo que han llegado hasta nosotros en mejor estado de conservación. La galería presenta una entrada al sur, aunque es frente a ella donde se puede ver uno de los mayores tesoros del lugar: una impresionante piedra cubierta con asombrosos rombos y espirales. Los arqueólogos han sugerido que estos símbolos son más que simples dibujos decorativos. Sin embargo, existen pocas teorías que entren en detalle en la razón por la que se trazaron estas marcas. Hay también otras dos piedras grabadas con símbolos que fueron descubiertas al noroeste, en los límites del círculo.
    Piedra de la entrada con petroglifos. (CC BY-SA 3.0)
    Piedra de la entrada con petroglifos. 
    En las muchas campañas de excavaciones realizadas a lo largo de los años se han descubierto numerosas marcas de anillos, espirales, cazoletas, y sorprendentes figuras similares a los cartuchos del antiguo Egipto. Su apariencia arroja nueva luz sobre el arte céltico y la posible relación entre los celtas y el antiguo Egipto.

    UN ANTIGUO MONUMENTO VUELVE A LA VIDA

    Las únicas personas que visitaban el túmulo cuando estaba cerrado eran gente que practicaba la magia y aquellos que buscaban la ayuda de los antiguos dioses. En el folklore de la zona se cuenta que era un lugar muy popular entre las brujas. La mayor parte de la gente de hecho tenía miedo de visitarlo por temor a los espíritus que supuestamente lo habitaban.
    Newgrange, Irlanda. (CC BY-SA 3.0)
    Newgrange, Irlanda.
    Pero en la actualidad Newgrange es reconocido como uno de los mayores tesoros arqueológicos de Irlanda. Ha aportado museos con muchos hallazgos célticos de valor incalculable. Y en nuestros días, el antiguo túmulo es también uno de los más importantes centros utilizados para eventos culturales relacionados con la antigua historia de Irlanda.

    El mítico Dilmún de los sumerios y la Isla de los Muertos

    Portada - Túmulos funerarios de A'ali (Bahréin) (Autoridad de Bahréin de Cultura y Antigüedades).

    En la mitología sumeria, el mítico Dilmún era conocido como el país puro y brillante, un paraíso en el que no existían la muerte ni las enfermedades. El país de Dilmún estaba lleno de abundantes fuentes de agua de origen divino, traídas a la superficie desde los reinos subterráneos por Utu/Shamash —el dios del sol— obedeciendo órdenes de Enki. Estas aguas transformaban una tierra en un principio seca en un auténtico jardín de los dioses, en el que la diosa madre Ninhursag cuidaba de plantas sagradas. Los sumerios creían que varias deidades habían hecho de Dilmún su hogar, entre ellas el propio Enki.

    Como Poseidón sumerio, Enki era el “señor del absu (abismo)” en la antigua cosmología, y se creía que había enviado a sus sabios, los apkallu, desde los abismos de las aguas para asistir a los reyes antediluvianos de Babilonia. Pero lo que hace del concepto de Dilmún algo tan singular entre los muchos míticos paraísos de la antigua literatura es que muchos investigadores consideran que habría sido un lugar real, aunque existen diversas candidaturas en relación con su posible emplazamiento.

    El dios de las aguas de Dilmún (Prathap MSK / Flickr)

    El dios de las aguas de Dilmún (Prathap MSK / Flickr)

    Algunos arqueólogos (entre ellos Peter Bruce Cornwall y David Rohl) han identificado el mítico Dilmún con la isla de Bahréin, localizada al sur de Eridu en el Golfo Pérsico. Situada entre Mesopotamia, la India y la costa oriental africana, Bahréin se convirtió en la antigüedad en hogar de influyentes intermediaros que comerciaban con mineral de cobre, diorita, oro, estaño, marfil y piedras semipreciosas, haciendo llegar estas mercancías a Sumeria, Babilonia y Asiria hasta mediados del segundo milenio a. C. Esta actividad comercial se ha atribuido a las gentes de la civilización Dilmún, que ocuparon tanto Bahréin como las vecinas costas continentales de Arabia. La isla de Bahréin estaba cubierta en el pasado de manantiales naturales, y muchos de los que no han sido arrasados por el “progreso” se encuentran aún a día de hoy en medio de las ruinas de los sagrados santuarios de hace milenios.  Hay también manantiales costeros bajo el mar salado en los que el agua dulce borbotea desde los inmensos acuíferos subterráneos que yacen bajo el Golfo Pérsico. Podría haber sido simplemente esta conexión natural con el mítico abismo y el inframundo la que dio lugar a uno de los mayores misterios arqueológicos del mundo: la construcción de más de 200.000 túmulos funerarios en la isla de Bahréin hace miles de años.

    Mapa del antiguo Dilmún (Saudi Arabia Tourism Guide)

    Mapa del antiguo Dilmún (Saudi Arabia Tourism Guide)

    La mayor parte de los túmulos de Bahréin fueron construidos entre los años 2300 a. C. y 1800 a. C., y sus dimensiones varían entre 1 y 3 metros de altura y los 3-11 metros de diámetro, aunque existen algunos ejemplos de mucho mayor tamaño. Algunos de los túmulos se encuentran rodeados por ruinas de muros perfectamente circulares construidos con bloques de piedra caliza cuidadosamente dispuestos hasta alcanzar cierta altura. El diámetro de estos muros es habitualmente el doble del diámetro del propio túmulo en torno al cual fueron construidos. Un reconocimiento aéreo realizado en 1959 reveló que 46 de entre los 75.023 túmulos observados presentaban estos muros circulares, apareciendo asimismo en torno a los túmulos Dilmún de la cercana costa continental de Arabia Saudí. Los expertos creen que estos anillos exteriores son indicativos de túmulos pertenecientes a individuos de una clase social especialmente
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    Secreto milenario: Megalitos en Escocia se alinean con Sol y Luna

    http://www.hispantv.com/

    Un nuevo estudio reveló que los círculos de piedra de dos megalitos de 5000 años de antigüedad del Reino Unido están alineados con los movimientos de cuerpos celestes.

    Se levantan en soledad, formando círculos. Están a lo largo de alrededor de 100 puntos británicos. Los más famosos, los de Stonehenge, forman parte de grandes giras turísticas, pero es poco lo que se sabe sobre sus orígenes y significados. Y casi nada sobre sus misterios ocultos.

    Pero ahora, un grupo de científicos de la Universidad de Adelaide, estableció qué es lo que guió la construcción del más antiguo de este fenómeno de la antigüedad. Las piedas de Callanish y las de Stenness, en la Isla de Lewis, y en la de Orkney, Escocia, tienen alrededor de cinco mil años. Pero además, según el nuevo estudio, fueron levantadas por sus constructores en perfecta alineación con las órbitas del sol y de la luna, un descubrimiento que trae luz sobre uno de los mayores misterios de la arqueología.

    La gente ha hecho trabajo estadístico sobre las piedras de pie, pero como grupos. No las habían separado por era específica, o mirando cada línea en los círculos”, especificó Gail Higginbottom, científico de la Universidad de Adelaide.

    Gail Higginbottom y sus colegas emplearon información crucial para ello y utilizaron un mapeo 3D que les permitió efectuar el empalme entre ambas alineaciones. “Es la primera vez que círculos individuales fueron pesquisados para juzgar realmente qué fue lo que pasó”, indicó el investigador.

    Las piedras de Stenness, en Escocia.

    “La gente ha hecho trabajo estadístico sobre las piedras de pie, pero como grupos. No las habían separado por era específica, o mirando cada línea en los círculos”, especificó Higginbottom.

    Si bien las monumentales rocas fueron colocadas de manera relativamente rápida, el posicionamiento específico de cada una de ellas se basó en los estudios que esa civilización realizó durante varias generaciones, según indica el estudio publicado por The Journal of Archealogical Science.

    Para Higginbottom era crucial para estas civilizaciones del neolítico formar estas estructuras rocosas y “unir” ambas realidades: la tierra con el sol y la luna. “Era importante para ellos realizar estos alineamientos como parte de su amplio sistema de creencia”, subrayó el científico.

    “Alrededor del solsticio de invierno, cuando el sol se movía más hacia el sur, y cada vez se hacía más oscuro y los días más cortos, si no podían confirmar que el sol luego comenzaba a volver hacia el norte, con los días más cálidos, podía ser catastrófico”, añadió. Según el estudio, la precisión de la alineación de las piedras paradas era tal que aún mostraba posiciones de la luna que se daban cada 18 años.

    Higginbottom también tiene planeado ir con su equipo y examinar las más populares de estas rocas: las de Stonehenge. Sin embargo, cree que el trabajo allí no será sencillo. “Tiene muchas alineaciones y cinco diferentes estructuras de piedras”, concluyó el científico de la Universidad de Adelaide.

    bhr/ktg/nal

    La verdadera Arcadia.

    http://sigloscuriosos.blogspot.com.es/


    La palabra “Arcadia” forma parte de la cultura popular. Son incontables las referencias a este nombre, incluyendo desde pueblos de Estados Unidos hasta navíos, pasando por la fantasía y la Ciencia Ficción (¿alguien recuerda la Arcadia de “Espartaco y el sol bajo el mar”?). Y sin embargo, la más olvidada de todas las Arcadias es probablemente la Arcadia misma, la región que lo comenzó todo.

    La chifladura por la “Arcadia” comenzó con Virgilio (el mismo de la “Eneida”), que ambientó en dichas regiones un conjunto de poemas, que son las “Eglogas”. Como los renacentistas estaban cucufatos con Virgilio, los humanistas restauraron el mito de la Arcadia. Un poeta llamado Jacopo Sannazzaro le dio finalmente carta de naturaleza, escribiendo un poema llamado precisamente la “Arcadia”, que apareció publicado por primera vez en 1504. El poema refiere la historia de un poeta desengañado de amores, que se marcha a la región de Arcadia justamente, y descubre un mundo idílico, pastoril, etcétera, en donde unos afectados pastores se lanzan bonitos poemas sobre la naturaleza bucólica y soñolienta los unos a los otros. Se abrió así la compuerta para toda la mitología pastoril, tan cara a los soñadores renacentistas y sus continuadores.

    Pero como decíamos, la Arcadia de verdad fue bastante más bruta. En la geografía griega antigua, Arcadia era la región central de la península del Peloponeso, la única que carecía de acceso al mar (el Peloponeso es famosa por ser el emplazamiento de Esparta, pero esta ciudad estaba más hacia el sureste, en la región de Laconia, no en Arcadia). La región que nos ocupa era pobre y mugrienta, agreste y llena de montañas, y por lo tanto muy poco productiva. Sus habitantes eran terriblemente rústicos, con apenas un barniz de civilización encima, y parece ser que en épocas tan avanzadas para la Hélade como el Siglo de Pericles, ellos aún conservaban la costumbre de hacer sacrificios humanos en ciertos rituales religiosos. En lo político ni siquiera adoptaron el sistema de la pólis o ciudad estado, porque no tenían ciudades de importancia: se organizaban como en una especie de confederación de cantones o de clanes, un poco como Suiza o Escocia, pero a lo bestia. Tan pobre era su suelo y tan salvaje sus habitantes, que ningún conquistador, ni siquiera los fieros espartanos, se sentían tentados a invadirlos. Los árcades (habitantes de Arcadia) se salvaron así de numerosas invasiones, lo que creó la leyenda de que los arcadios era uno de los dos pueblos originarios de Grecia anteriores a todas las invasiones (incluyendo los antiquísimos aqueos y dorios), y que poseían dicho territorio desde antes de la creación de la Luna (el otro pueblo es el de Atenas, pero ellos por otras razones). El estudio de la toponimia, los nombres de lugares geográficos, parece darles la razón, porque muchos nombres árcades ni siquiera pertenecen al idioma griego.

    ¿En qué minuto se produjo entonces la transformación literaria? Los culpables fueron los poetas alejandrinos. En la Grecia Helenística, dentro de una cultura sofisticada y artificiosa, los poetas sintieron la pulsión de “regresar a la naturaleza” dándole un puntapié a la ciudad, demasiado grande y opresiva para su gusto. En este escapismo, dieron con referencias de esa región montañosa y salvaje, y en vez de imaginársela sucia y miserable, la creyeron una especie de refugio natural intocado por la “civilización”. Estos poetas dieron nacimiento a la novela y la poesía pastoril, aunque como se ha observado varias veces, y el caso de los árcades parece confirmar, en realidad estos pastores son más nobles disfrazados que otra cosa. Milagros que produce la literatura de ficción…

    El fascinante megalitismo de Irlanda

    http://laotracaradelpasado.blogspot.com.es/

    El fenómeno del megalitismo –antiguas construcciones realizadas con enormes piedras– lleva siendo estudiado sistemáticamente (o científicamente) desde hace más o menos siglo y medio, pero todavía encierra muchos más interrogantes que respuestas. Podemos afirmar que se ha hecho un gran trabajo en la identificación, excavación, conservación y estudio de los restos, pero más allá de las descripciones objetivas y del rescate de estructuras y artefactos, el fenómeno sigue sin ser comprendido en su totalidad. Lo cierto es que, aparte de las estructuras con finalidad funeraria[1], las interpretaciones sobre el sentido de estos monumentos han sido diversas, y en muchos casos especulativas. Con todo, con el paso del tiempo y gracias a la influencia de algunas visiones alternativas, se ha admitido que existe una cierta correlación entre los megalitos, el paisaje circundante y el firmamento y que se pueden observar claros alineamientos astronómicos en algunas estructuras.

    Indudablemente, uno de los grandes focos de este fenómeno se sitúa en la mayor parte de la fachada atlántica europea, con numerosos monumentos de diversa tipología (menhires, trilitos, cromlechs, dólmenes, tumbas de corredor…) que se han datado convencionalmente entre el Neolítico y la Edad del Bronce. Así, son mundialmente conocidos algunos imponentes monumentos como las interminables hileras de menhires de Carnac (Francia) o el cromlech de Stonehenge (Inglaterra). Sin embargo, es muy destacable también el abundante megalitismo presente en la isla de Irlanda, que quizás es algo menos “mediático” pero muy sobresaliente por la gran antigüedad y complejidad de sus estructuras, destacando con mucho el notorio túmulo de Newgrange.

    P. Coppens

    Precisamente, para aportar una nueva visión del megalitismo de Irlanda (más allá de Newgrange) y su posible significado, me complace adjuntar aquí un artículo del investigador independiente belga Philip Coppens, un destacado referente para entender la arqueología alternativa en los últimos tiempos. Coppens, que falleció en 2012 a la temprana edad de 41 años, fue autor de varios libros y numerosos artículos sobre los más diversos aspectos de la arqueología alternativa, combinando a menudo un enfoque audaz y especulativo con un tono riguroso y escéptico[2]. Además, mantuvo un especial interés con todo lo relacionado con el megalitismo, especialmente en las Islas Británicas, y fruto de ese afán es este artículo en que nos sugiere posibles conexiones entre ciertos megalitos irlandeses y determinadas creencias o saberes que podríamos relacionar con lo sagrado o lo mágico, y siempre con el firmamento como telón de fondo.

    (Posdata: Dedico esta entrada a las gentes de Eire (Irlanda), país que visité dos veces siendo adolescente y que me fascinó por la belleza de su paisaje y la hospitalidad de sus habitantes.) 

    Los gigantes estelares irlandeses

    La región de Knocknarea y Carrowmore, al oeste de Irlanda, forma un enigmático pero increíblemente antiguo paisaje sagrado, que la arqueología sólo recientemente ha comenzado a comprender.

    Knocknarea es la mágica montaña coronada por un túmulo[3] situada justo al oeste de la ciudad de Sligo, en el extremo de la península de Coolrea. La montaña, de 320 metros de altura, es una joroba de piedra caliza esculpida por los glaciares en retroceso al final de la última Edad de Hielo. El área alrededor de Knocknarea está cubierta de restos antiguos, entre ellos Carrowmore, que es uno de los yacimientos megalíticos más grandes de Europa occidental, y el más grande de Irlanda.

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    GIGANTES REALES hijo de 10m ENCONTRADOS en TITÁNICAS Galerías de Rumanía

    http://www.unsurcoenlasombra.com/

    gigantesenrumaniaa

    Historias de gigantes que viven en paz y en completa armonía con la naturaleza han tocado nuestros oídos desde la más temprana de las edades. ¿Sabían que esas historias se basan en hechos reales con antiguos gigantes que una vez gobernaron sobre las tierras que rodean las montañas de los Cárpatos?

    Alrededor de 3500 A.C., una civilización enigmática llamada Agathyr, perteneciente a la tribu Scythian, construyó un sistema subterráneo de túneles, hoy conocidos como la Galería de Hiperbórea. Se mantuvo oculto por miles de años hasta que fue descubierto en la década de 1970 por un grupo de arqueólogos, en la actual Rosia Montana, Rumanía.
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    Nuevos sellos sumerios salen a la luz



    -La historia de este descubrimiento comienza en el verano de 2002, cuando un particular que poseía una gran colección privada de artefactos de Mesopotamia, la oficializa y comienzan los estudios académicos de dicha colección.
    En la siguiente imágen vemos en un sello al Rey Nabucodonosor II *liberando* una estructura, acto seguido una especie de hongo desde cuya cabeza salen múltiples *flechas*, rodeado de 6 estrellas de 8 puntas, representación de Ishtar, diosa de la guerra.

    Se me puso *literalmente* la piel de gallina…, no me conformé con la imágen que brindaba el sitio y me dediqué a investigar un poco más sobre el asunto.
    La forma de lo que Nabucodonosor II parece *soltar* es claramente una bomba, ¿pero cuál bomba? porque hay muchas…
    Increíblemente hallé la más parecida o bueno…tal vez…la misma;

    El túnel de Eupalinos: Uno de los más grandes logros de ingeniería del mundo clásico

    El túnel de Eupalinos: Uno de los más grandes logros de ingeniería del mundo clásico

    El túnel de Eupalinos (o Eupalinos túnel) es un antiguo túnel que funcionaba como un acueducto.Este túnel está situado en la isla griega de Samos, y ha sido considerado como uno de los logros de ingeniería más importantes del mundo clásico. Se ha afirmado que la construcción del túnel de Eupalinos representa la primera vez en la historia de la humanidad que había llevado a cabo un proyecto de tal escala. Por otra parte, los cálculos matemáticos de planificación y que entraron en este proyecto se puede decir que estar a la par con las empleadas por los ingenieros de hoy en día.

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