Archivos de la categoría METEORITOS Y COMETAS

El cometa que cambió el curso de la historia… y que podría volver a cambiarlo en el futuro

http://www.ancient-origins.es/

Portada - Recreación artística del espectacular cometa de diez colas registrado por los antiguos egipcios en el año 1486 a. C. (ilustración de Graham Phillips)

El 30 de septiembre de este año, la primera astronave enviada por el ser humano que orbitó en torno a un cometa se estrelló deliberadamente contra su superficie a fin de obtener fotografías lo más cercanas posibles de este enigmático cuerpo celeste. Este hecho puso fin a su misión, que había comenzado cuando esta nave fue lanzada al espacio, hace ya más de doce años. En el transcurso de los últimos dos años, la sonda Rosetta  de la Agencia Espacial Europea ha estado girando en torno a este cometa a millones de millas de distancia de la Tierra, realizando observaciones a corta distancia sin precedentes del 67P/Churymov-Gerasimenko (llamado así por los dos astrónomos que lo descubrieron).
El cometa Churyumov-Gerasimenko en septiembre del 2014, imágenes tomadas por la sonda ‘Rosetta’. (ESA/Rosetta/NAVCAM /CC BY-SA 3.0 igo)
El cometa Churyumov-Gerasimenko en septiembre del 2014, imágenes tomadas por la sonda ‘Rosetta’
Uno de los logros más significativos de la sonda espacial es haber tomado lecturas de la composición del cometa, determinando que contiene algunos de los elementos básicos para la vida. Parece ser que los impactos de los cometas podrían haber ayudado a la aparición de la vida en la Tierra. Pero los cometas, como éste en el que se centraba la misión de la sondaRosetta, han supuesto asimismo amenazas para la vida en la Tierra. El cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko mide unas dos millas y media (4 kilómetros) de diámetro; si se estrellara contra la Tierra —lo que afortunadamente no va a ocurrir— pondría fin a la civilización tal y como la conocemos. Se cree que un cometa de sólo 500 pies (1,5 kilómetros) de diámetro provocó el evento de Tunguska en 1908, cuando explotó sobre una remota zona de Siberia con la fuerza de una bomba de quince megatones, arrasando 2500 kilómetros cuadrados de bosque. Pero el cometa de Tunguska era minúsculo comparado con el que habria colisionado contra nuestro planeta hace tres mil quinientos años, del que se calcula que tendría un diámetro de unos 16 kilómetros.
Árboles derribados por el impacto del cometa de Tunguska. (Public Domain)
Árboles derribados por el impacto del cometa de Tunguska. (

ESPECTACULARES Y ATERRADORES ANTIGUOS COMETAS

Este cometa fue registrado por los egipcios en el año 22º del reinado del faraón Tutmosis III, quien lo describió como un disco brillante de mucho mayor tamaño que la luna llena, añadiendo que era “una maravilla jamás vista desde la fundación de esta tierra [Egipto].” Los astrónomos chinos, que registraban meticulosamente los eventos celestes por razones astrológicas, observaron también este sobrecogedor acontecimiento. En el antiguo Almanaque de Mawangdui, conservado en el Museo Provincial de Hunan con sede en Changsha, aparece representado el cometa como uno de los de mayor tamaño jamás observados. No solo ocupaba un gran espacio en el cielo, sino que además presentaba diez asombrosas colas o estelas. (El mayor cometa observado desde el nacimiento de la astronomía moderna, el Cometa de De Cheseaux de 1744, sólo tenía siete.)
El documento egipcio se encuentra en un manuscrito actualmente en la Biblioteca Vaticana, conocido como Papiro Tulli, y diversos escritores lo han citado como evidencia de un antiguo avistamiento OVNI, lo que ha llevado a algunos académicos a cuestionar su autenticidad. Sin embargo, sí que parece cierto que hace referencia a un hecho real. El 22º año del reinado de Tutmosis III habría sido en torno al 1486 a. C., que fue precisamente el año (según nuestro calendario moderno) en el que los chinos observaron el cometa de diez colas.
Recreación artística del espectacular cometa con diez colas observado por los antiguos egipcios en el 1486 a. C. (Ilustración de Graham Phillips)
Recreación artística del espectacular cometa con diez colas observado por los antiguos egipcios en el 1486 a. C.
Este cometa debió pasar aterradoramente cerca de nuestro planeta. De hecho, el avistamiento de este antiguo cometa fue tan espectacular que ejerció una profunda influencia en las religiones de todo el mundo. Parece ser que este fenómeno celeste sin precedentes se interpretó como la aparición de un nuevo dios: en este tiempo precisamente, civilizaciones de todo el mundo empezaron a adorar a una nueva deidad representada como un disco alado suspendido en el cielo. Podemos citar como ejemplos de ello el dios hitita Kumarbi, la diosa asiria Antum, el dios mitani Ir, y el dios persa Ahura Mazda.
Disco alado asirio. Uno de los muchos glifos que representan a las deidades que surgieron en todo el mundo tras el paso del cometa en el 1486 a. C. (Public Domain)
Disco alado asirio. Uno de los muchos glifos que representan a las deidades que surgieron en todo el mundo tras el paso del cometa en el 1486 a. C. 
En China aparece en esta época, durante la dinastía Sang, una nueva divinidad denominada Lao-Tien-Yeh – “El Gran Dios” – representada por un círculo con una serie de líneas rectas que irradiaban de forma similar a un abanico por uno de sus lados y su parte inferior, en un símbolo que se asemeja notablemente a la habitual imagen de un cometa.
El glifo que simboliza al dios Lao-Tien-Yeh apareció por primera vez en China a principios del siglo XV a. C. (Fotografía: Graham Phillips)
El glifo que simboliza al dios Lao-Tien-Yeh apareció por primera vez en China a principios del siglo XV a. C. 
Resulta fascinante el hecho de que este glifo es casi idéntico al símbolo de un nuevo dios que apareció en Egipto durante el reinado de Tutmosis III. Llamado Atón, era representado por un círculo con una serie de líneas irradiando de él al igual que un abanico, exactamente como el símbolo de Lao-Tien-Yeh. Los egiptólogos han supuesto durante largo tiempo que el glifo de Atón representaba al sol, algo indudable en el momento en el que el faraón Akenatón hizo del culto a Atón la religión oficial del estado a mediados del siglo XIV a. C., pero cuando apareció por primera vez en la capital de Tebas más de un siglo antes no iba acompañado de inscripciones que lo asociaran específicamente con una deidad solar.
El símbolo egipcio de Atón podría haber sido en su origen una representación del espectacular cometa del 1486 a. C. (Public Domain)
El símbolo egipcio de Atón podría haber sido en su origen una representación del espectacular cometa del 1486 a. C.
Pero la repentina aparición de nuevas religiones era únicamente fruto de la agitación social que acompañó al paso del cometa tan cerca de la Tierra. En todo el mundo se inició de forma simultánea un período de violencia sin precedentes. Egipto se embarcó en una brutal campaña militar, conquistando lo que hoy son Israel, Líbano y Libia; los hititas de Turquía atacaron a sus vecinos del Mediterráneo oriental; en Siria, el reino de los Mitani atacó a los asirios de Irak; los casitas del norte de Irán invadieron Babilonia, en el sur de Irak; el pueblo Yaz de Armenia atacó con ferocidad a todo el que se encontraba a su alrededor; y la civilización Harappa del noroeste de la India fue aniquilada por tribus nómadas de Afganistán. Todas estas convulsiones siguieron a un período de relativa paz en todo el mundo que había durado generaciones. Los expertos creen por lo general que esta época de intensa actividad bélica y agitación social en todo el mundo se debió a un cambio climático brusco que produjo una caída en las temperaturas a nivel global. Las consecuentes malas cosechas provocaron que la escasez de recursos condujera inevitablemente al conflicto. La cuestión, sin embargo, es la siguiente: ¿qué fue lo que originó estas nefastas condiciones climáticas que duraron aproximadamente una década?

UNA AMENAZA PARA LA VIDA Y LA CIVILIZACIÓN

En 1985, el astrónomo Carl Sagan identificó el cometa del 1486 a. C. como el Cometa 12P/Pons-Brooks, sugieriendo que un fragmento de él se habría desprendido e impactado con la Tierra, con la resultante explosión que habría arrojado sus restos a las capas más altas de la atmósfera, obstaculizando la llegada de los rayos del sol durante años y provocando que las temperaturas cayeran a nivel global. Pero éste podría no haber sido el único efecto del impacto del cometa. En la Conferencia Internacional de Eventos Catastróficos y Extinciones Masivas celebrada en Viena en julio del año 2000, los científicos se reunieron para discutir posibles amenazas a la vida en la Tierra producto de posibles impactos de cometas y asteroides.
Resulta interesante que, aparte de las catástrofes obvias que provocarían dichos impactos, como tormentas de fuego, inviernos nucleares y tsunamis, se prestara una atención especial a los diversos y perniciosos compuestos químicos que contienen algunos cometas. Uno de ellos es el aminoácido vasopresina, que puede inducir comportamientos violentos y agresivos en el ser humano. Por el momento no se sabe si 12P/Pons-Brooks contiene vasopresina, pero de ser así, la entrada de la sustancia en la atmósfera contaminando la cadena trófica podría haber sido en parte responsable del período de violencia sin precedentes que asoló el planeta en el siglo XV a. C.
El cometa 17P/Holmes y su cola azul ionizada. Imagen meramente representativa. (CC BY-SA 3.0)
El cometa 17P/Holmes y su cola azul ionizada. Imagen meramente representativa.
Casualmente, justo cuando la misión Rosetta toca a su fin, los astrónomos han determinado que un fragmento de 12P/Pons-Brooks —el cometa del 1486 a. C.— se está aproximando a la tierra, previendo su paso más cercano para el 11 de febrero del próximo año. El cometa se ha dividido en varios fragmentos tras pasar junto a Júpiter, siendo uno de ellos el designado como cometa 45P/Honda-Mrkos-Pajdusakova, identificado por primera vez en 1948. Mide aproximadamente 1,5 kilómetros de diámetro, pero afortunadamente no chocará con la Tierra. Sin embargo, sí es posible que la órbita de la Tierra se cruce con la trayectoria ya recorrida por el cometa. Está por ver si este hecho tiene un efecto sobre nuestra atmósfera o no. Pero incluso si el cometa principal, con más de ocho kilómetros de diámetro, pasa de largo sin más, está previsto que vuelva al interior del Sistema Solar en el año 2024, aunque actualmente se desconoce cuánto se acercará a la Tierra para entonces. Esperemos lo mejor. Lo último que este mundo necesita es un nivel más elevado de agresividad.

El cometa que cambió el curso de la historia… y que podría volver a cambiarlo en el futuro

Portada - Recreación artística del espectacular cometa de diez colas registrado por los antiguos egipcios en el año 1486 a. C. (ilustración de Graham Phillips)

El 30 de septiembre de este año, la primera astronave enviada por el ser humano que orbitó en torno a un cometa se estrelló deliberadamente contra su superficie a fin de obtener fotografías lo más cercanas posibles de este enigmático cuerpo celeste. Este hecho puso fin a su misión, que había comenzado cuando esta nave fue lanzada al espacio, hace ya más de doce años. En el transcurso de los últimos dos años, la sonda Rosetta  de la Agencia Espacial Europea ha estado girando en torno a este cometa a millones de millas de distancia de la Tierra, realizando observaciones a corta distancia sin precedentes del 67P/Churymov-Gerasimenko (llamado así por los dos astrónomos que lo descubrieron).

El cometa Churyumov-Gerasimenko en septiembre del 2014, imágenes tomadas por la sonda ‘Rosetta’. (ESA/Rosetta/NAVCAM /CC BY-SA 3.0 igo)

El cometa Churyumov-Gerasimenko en septiembre del 2014, imágenes tomadas por la sonda ‘Rosetta’. (ESA/Rosetta/NAVCAM /CC BY-SA 3.0 igo)

Uno de los logros más significativos de la sonda espacial es haber tomado lecturas de la composición del cometa, determinando que contiene algunos de los elementos básicos para la vida. Parece ser que los impactos de los cometas podrían haber ayudado a la aparición de la vida en la Tierra. Pero los cometas, como éste en el que se centraba la misión de la sondaRosetta, han supuesto asimismo amenazas para la vida en la Tierra. El cometa 67P/Churyumov–Gerasimenko mide unas dos millas y media (4 kilómetros) de diámetro; si se estrellara contra la Tierra —lo que afortunadamente no va a ocurrir— pondría fin a la civilización tal y como la conocemos. Se cree que un cometa de sólo 500 pies (1,5 kilómetros) de diámetro provocó el evento de Tunguska en 1908, cuando explotó sobre una remota zona de Siberia con la fuerza de una bomba de quince megatones, arrasando 2500 kilómetros cuadrados de bosque. Pero el cometa de Tunguska era minúsculo comparado con el que habria colisionado contra nuestro planeta hace tres mil quinientos años, del que se calcula que tendría un diámetro de unos 16 kilómetros.

Árboles derribados por el impacto del cometa de Tunguska. (Public Domain)

Árboles derribados por el impacto del cometa de Tunguska. (Public Domain)

Espectaculares y aterradores antiguos cometas

Este cometa fue registrado por los egipcios en el año 22º del reinado del faraón Tutmosis III, quien lo describió como un disco brillante de mucho mayor tamaño que la luna llena, añadiendo que era “una maravilla jamás vista desde la fundación de esta tierra [Egipto].” Los astrónomos chinos, que registraban meticulosamente los eventos celestes por razones astrológicas, observaron también este sobrecogedor acontecimiento. En el antiguo Almanaque de Mawangdui, conservado en el Museo Provincial de Hunan con sede en Changsha, aparece representado el cometa como uno de los de mayor tamaño jamás observados. No solo ocupaba un gran espacio en el cielo, sino que además presentaba diez asombrosas colas o estelas. (El mayor cometa observado desde el nacimiento de la astronomía moderna, el Cometa de De Cheseaux de 1744, sólo tenía siete.)

El documento egipcio se encuentra en un manuscrito actualmente en la Biblioteca Vaticana, conocido como Papiro Tulli, y diversos escritores lo han citado como evidencia de un antiguo avistamiento OVNI, lo que ha llevado a algunos académicos a cuestionar su autenticidad. Sin embargo, sí que parece cierto que hace referencia a un hecho real. El 22º año del reinado de Tutmosis III habría sido en torno al 1486 a. C., que fue precisamente el año (según nuestro calendario moderno) en el que los chinos observaron el cometa de diez colas.

Recreación artística del espectacular cometa con diez colas observado por los antiguos egipcios en el 1486 a. C. (Ilustración de Graham Phillips)

Recreación artística del espectacular cometa con diez colas observado por los antiguos egipcios en el 1486 a. C. (Ilustración de Graham Phillips)

Este cometa debió pasar aterradoramente cerca de nuestro planeta. De hecho, el avistamiento de este antiguo cometa fue tan espectacular que ejerció una profunda influencia en las religiones de todo el mundo. Parece ser que este fenómeno celeste sin precedentes se interpretó como la aparición de un nuevo dios: en este tiempo precisamente, civilizaciones de todo el mundo empezaron a adorar a una nueva deidad representada como un disco alado suspendido en el cielo. Podemos citar como ejemplos de ello el dios hitita Kumarbi, la diosa asiria Antum, el dios mitani Ir, y el dios persa Ahura Mazda.

Disco alado asirio. Uno de los muchos glifos que representan a las deidades que surgieron en todo el mundo tras el paso del cometa en el 1486 a. C. (Public Domain)

Disco alado asirio. Uno de los muchos glifos que representan a las deidades que surgieron en todo el mundo tras el paso del cometa en el 1486 a. C. (Public Domain)

En China aparece en esta época, durante la dinastía Sang, una nueva divinidad denominada Lao-Tien-Yeh – “El Gran Dios” – representada por un círculo con una serie de líneas rectas que irradiaban de forma similar a un abanico por uno de sus lados y su parte inferior, en un símbolo que se asemeja notablemente a la habitual imagen de un cometa.

El glifo que simboliza al dios Lao-Tien-Yeh apareció por primera vez en China a principios del siglo XV a. C. (Fotografía: Graham Phillips)

El glifo que simboliza al dios Lao-Tien-Yeh apareció por primera vez en China a principios del siglo XV a. C. (Fotografía: Graham Phillips)

Resulta fascinante el hecho de que este glifo es casi idéntico al símbolo de un nuevo dios que apareció en Egipto durante el reinado de Tutmosis III. Llamado Atón, era representado por un círculo con una serie de líneas irradiando de él al igual que un abanico, exactamente como el símbolo de Lao-Tien-Yeh. Los egiptólogos han supuesto durante largo tiempo que el glifo de Atón representaba al sol, algo indudable en el momento en el que el faraón Akenatón hizo del culto a Atón la religión oficial del estado a mediados del siglo XIV a. C., pero cuando apareció por primera vez en la capital de Tebas más de un siglo antes no iba acompañado de inscripciones que lo asociaran específicamente con una deidad solar.

El símbolo egipcio de Atón podría haber sido en su origen una representación del espectacular cometa del 1486 a. C. (Public Domain)

El símbolo egipcio de Atón podría haber sido en su origen una representación del espectacular cometa del 1486 a. C. (Public Domain)

Pero la repentina aparición de nuevas religiones era únicamente fruto de la agitación social que acompañó al paso del cometa tan cerca de la Tierra. En todo el mundo se inició de forma simultánea un período de violencia sin precedentes. Egipto se embarcó en una brutal campaña militar, conquistando lo que hoy son Israel, Líbano y Libia; los hititas de Turquía atacaron a sus vecinos del Mediterráneo oriental; en Siria, el reino de los Mitani atacó a los asirios de Irak; los casitas del norte de Irán invadieron Babilonia, en el sur de Irak; el pueblo Yaz de Armenia atacó con ferocidad a todo el que se encontraba a su alrededor; y la civilización Harappa del noroeste de la India fue aniquilada por tribus nómadas de Afganistán. Todas estas convulsiones siguieron a un período de relativa paz en todo el mundo que había durado generaciones. Los expertos creen por lo general que esta época de intensa actividad bélica y agitación social en todo el mundo se debió a un cambio climático brusco que produjo una caída en las temperaturas a nivel global. Las consecuentes malas cosechas provocaron que la escasez de recursos condujera inevitablemente al conflicto. La cuestión, sin embargo, es la siguiente: ¿qué fue lo que originó estas nefastas condiciones climáticas que duraron aproximadamente una década?

Una amenaza para la vida y la civilización

En 1985, el astrónomo Carl Sagan identificó el cometa del 1486 a. C. como el Cometa 12P/Pons-Brooks, sugieriendo que un fragmento de él se habría desprendido e impactado con la Tierra, con la resultante explosión que habría arrojado sus restos a las capas más altas de la atmósfera, obstaculizando la llegada de los rayos del sol durante años y provocando que las temperaturas cayeran a nivel global. Pero éste podría no haber sido el único efecto del impacto del cometa. En la Conferencia Internacional de Eventos Catastróficos y Extinciones Masivas celebrada en Viena en julio del año 2000, los científicos se reunieron para discutir posibles amenazas a la vida en la Tierra producto de posibles impactos de cometas y asteroides.

Resulta interesante que, aparte de las catástrofes obvias que provocarían dichos impactos, como tormentas de fuego, inviernos nucleares y tsunamis, se prestara una atención especial a los diversos y perniciosos compuestos químicos que contienen algunos cometas. Uno de ellos es el aminoácido vasopresina, que puede inducir comportamientos violentos y agresivos en el ser humano. Por el momento no se sabe si 12P/Pons-Brooks contiene vasopresina, pero de ser así, la entrada de la sustancia en la atmósfera contaminando la cadena trófica podría haber sido en parte responsable del período de violencia sin precedentes que asoló el planeta en el siglo XV a. C.

El cometa 17P/Holmes y su cola azul ionizada. Imagen meramente representativa. (CC BY-SA 3.0)

El cometa 17P/Holmes y su cola azul ionizada. Imagen meramente representativa. (CC BY-SA 3.0)

Casualmente, justo cuando la misión Rosetta toca a su fin, los astrónomos han determinado que un fragmento de 12P/Pons-Brooks —el cometa del 1486 a. C.— se está aproximando a la tierra, previendo su paso más cercano para el 11 de febrero del próximo año. El cometa se ha dividido en varios fragmentos tras pasar junto a Júpiter, siendo uno de ellos el designado como cometa 45P/Honda-Mrkos-Pajdusakova, identificado por primera vez en 1948. Mide aproximadamente 1,5 kilómetros de diámetro, pero afortunadamente no chocará con la Tierra. Sin embargo, sí es posible que la órbita de la Tierra se cruce con la trayectoria ya recorrida por el cometa. Está por ver si este hecho tiene un efecto sobre nuestra atmósfera o no. Pero incluso si el cometa principal, con más de ocho kilómetros de diámetro, pasa de largo sin más, está previsto que vuelva al interior del Sistema Solar en el año 2024, aunque actualmente se desconoce cuánto se acercará a la Tierra para entonces. Esperemos lo mejor. Lo último que este mundo necesita es un nivel más elevado de agresividad.

Graham Phillips es autor de The End of Eden – The Comet that Changed Civilization, publicado por Inner Traditions.

Imagen de portada: Recreación artística del espectacular cometa de diez colas registrado por los antiguos egipcios en el año 1486 a. C. (ilustración de Graham Phillips)

Autor: Graham Phillips

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

Fuentes:

Henry Bodkins, 2016. “Rosetta Mission comes to a Spectacular End”. Telegraph.co.uk [Online] Disponible en: http://www.telegraph.co.uk/science/2016/09/30/rosetta-the-final-descent/

Hannah Devlin, 2016. “Rosetta probe set to collide with comet 67P as 12-year mission comes to an end”. TheGuardian.com [Online] Disponible en:https://www.theguardian.com/science/2016/sep/30/rosetta-probe-set-to-collide-with-comet-67p-as-12-year-mission-comes-to-an-end-esa

Stephen Clark, 2016. “Live coverage: Rosetta’s final hours”. AstronomyNow.com [Online] Disponible en: https://astronomynow.com/2016/09/30/rosettas-final-hours/

Hallan el segundo meteorito más grande del mundo

https://actualidad.rt.com/actualidad/218559-argentina-gancedo-segundo-meteorito-grande-mundo

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Este sábado, los científicos argentinos han encontrado y extraído un meteorito que podría ser el segundo más grande del mundo, ya que, según las estimaciones preliminares, pesa 30.800 kilos, informa la agenciaTélam.
El objeto ha sido bautizado Gancedo en honor a la localidad en cuyas proximidades fue encontrado, en la provincia del Chaco, en el nordeste de Argentina. La zona donde se ha producido el descubrimiento se denomina Campo del Cielo, ya que hace aproximadamente 4.000 años fue impactada por una lluvia de meteoritos metálicos.
El presidente de la Asociación de Astronomía del Chaco, Mario Vesconi, ha señalado que el hallazgo ha sido una gran sorpresa para los investigadores debido al “tamaño y pesaje del mismo”. Ha agregado que han aprovechado la ocasión para volver a pesar El Chaco, otro meteorito descubierto en 1969 en la misma provincia y que pesa 28.840 kilos.
Con el descubrimiento de Gancedo Argentina pasa a tener el segundo y el tercer meteorito más grande del mundo. El mayor es el Hoba, hallado en Namibia en 1920 y cuyo peso es superior a 66 toneladas.
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Confirmado: El cometa ISON no sobrevivió a su paso por el Sol

http://selenitaconsciente.com

Muchos esperaban que la roca se convirtiera en uno de los mayores acontecimientos cósmicos del siglo, pero se ha quedado en una nube de escombros

Han sido varios meses de espera y cientos de expectantes noticias publicadas en los principales medios de comunicación de todo el mundo. Semanas de incertidumbre y de esperanza a medida que el cometa se aproximaba a su «prueba de fuego». Muchos esperaban queISON, el cometa descubierto hace poco más de un año por astrónomos rusos cuando se encontraba cerca de Júpiter, llegara a convertirse en uno de los mayores acontecimientos cósmicos del siglo, un espectáculo visto por la Humanidad apenas en un puñado de ocasiones a lo largo de su Historia.

Pero no ha sido así. Hace ya varios días, saltaba la alarma al comprobar que, poco antes de su máxima aproximación al Sol, el núcleo helado del ISON se volvía mucho más activo y brillante, un signo claro de descomposición debido a la acción de la radiación solar. Pero la confirmación oficial de su final se resistía, igual que las esperanzas de no haberlo perdido para siempre.

Tras su ocultamiento tras el Astro Rey, ha habido que esperar varios días para estar completamente seguros. Hasta ayer mismo, los más optimistas esperaban que por lo menos un fragmento del núcleo del cometa consiguiera sobrevivir al acercamiento suicida al Sol. Pero el ISON, según acaba de anunciar oficialmente la NASA, se ha vaporizado casi por completo.

A pesar de que el momento exacto de la «muerte» del ISON se desconoce, lo cierto es que al aparecer por detrás del disco solar, tras rodearlo, el cometa ya no estaba ahí. «Todo lo que quedaba -explica C. Alex Young, del Centro Goddard de la NASA»- era una nube de escombros sin núcleo».

Antes de su fatal acercamiento al Sol, el núcleo helado del cometa tenía un diámetro de 1,2 km. Pero esa enorme bola de roca helada llegó, el pasado 28 de noviembre, a estar a poco más de un millón de km. del Sol, lo que significa que tuvo que soportar temperaturas cercanas a los 2.700 grados centígrados.

Los investigadores han determinado que, durante su periplo solar, el cometa llegó a perder unos tres millones de toneladas de masa por segundo. Y a pesar de que numerosos astrónomos ya habían predicho que el ISON no resistiría unas condiciones semejantes, algunos siguieron manteniendo la esperanza de que por lo menos un fragmento considerable del núcleo lograra sobrevivir. No en vano el cometa era un veterano del espacio, con 4.500 millones de años de existencia.

En las próximas horas, la NASA emitirá un informe definitivo, con todo lujo de detalles. Entonces se conocerá con exactitud cómo y en qué circunstancias se ha producido la muerte del cometa más esperado de las últimas décadas.

Mientras, el investigador Karl Battams, del Centro de Investigación Naval de los Estados Unidos ha escrito incluso un breve obituario para este vagabundo espacial: «Nunca siguió lo establecido. ISON tuvo una vida dinámica e impredecible, alternando entre periodos de tranquila reflexión y violentas explosiones. Sobrevivió a varios billones de hermanos, y dejó tras de sí un legado sin precedentes para los astrónomos y la eterna gratitud de una audiencia global totalmente cautivada por él».

Descanse en paz.

WATCH LIVE NOW: NASA Lanzara la Misión OSIRIS-REx Rumbo a Bennu, El Asteroide que Podría Destruir Nuestra Civilización

La NASA lanzara este 8 de septiembre a las 7:05pm ET la sonda OSIRIS-REx desde Cabo Cañaveral (EE.UU.) con la misión de aterrizar en el asteroide Bennu que podría colisionar con la Tierra en los próximos 200 años y del que extraerá muestras, el cuerpo celeste que orbita nuestro sistema Solar tiene una trayectoria con una “pequeña” probabilidad de colisión con la Tierra, informa el portal Space.
El objetivo de la sonda espacial OSIRIS-REx, cuya misión supone un desembolso de 800 millones de dólares, pasa por alcanzar y posarse en Bennu en 2018, regresando después a nuestro planeta en 2023 con muestras del asteroide. Estas muestras permitirán a los científicos conocer mejor nuestro Sistema Solar y les ayudará a preparar una estrategia para hacer frente a asteroides que puedan chocar contra nuestro planeta.
¿Qué tiene de particular Bennu y cómo podría colisionar con la Tierra? Rico en carbono y con una anchura de 500 metros, Bennu fue descubierto el 11 de septiembre de 1999 por el proyecto LINEAR (Lincoln Near Earth Asteroid Research).
Sus dimensiones, según expertos de la agencia espacial estadounidense, podrían indicar que su densidad es menor a la de una roca, pudiendo estar hueco en su interior.
Su órbita y la de la Tierra se cruzan cada seis años, aproximándose entre sí hasta unos 300.000 kilómetros. Por esta razón, los científicos estiman que existe una probabilidad entre 2.500 de que Bennu choque contra la Tierra, pasando primero entre nuestro planeta y la Luna en 2135 para, a finales del siglo XXII, chocar eventualmente con nosotros.

¿Por que tanto interés de la NASA en Bennu?

¿Nos ocultan algo?

https://www.nasa.gov/osiris-rex

http://www.nasa.gov/multimedia/nasatv/index.html#public

http://www.asteroidmission.org/

TRANSMISIÓN ONLINE:

 

 

¿NASA intentará destruir un asteroide la semana que viene?

No podemos culpar enteramente a la industria del cine y ni siquiera a los medios de comunicación por la exploración del tema, ya que la teoría más aceptada y la más discutida hasta el día de hoy sería el impacto de un asteroide, cuyas consecuencias climáticas habrían resultado en la extinción de los dinosaurios (por supuesto, hay otras teorías, pero sería muy extenso el comentario sobre cada una de ellas). Además, diversas agencias espaciales, incluyendo diversos gobiernos, por ejemplo el de Rusia y China, ya han anunciado planes para tratar de desviar o destruir posibles asteroides, que están en ruta de colisión con la Tierra.

El “sentido común” entre muchos científicos, es que un asteroide tendría que tener al menos 1.000 metros de diámetro para tener una gran posibilidad de provocar profundos cambios en nuestro planeta y, en su caso, llevar a nuestra especie de la extinción. Sin embargo, los cuerpos celestes menores, como el meteoroide de Chelyabinsk, en Rusia, cuyo diámetro aproximado es de tan sólo 20 metros de distancia, ya han demostrado su poder de destrucción. Por lo tanto, si un asteroide un poco mayor, entre 200 y 500 metros de diámetro, está viniendo en nuestra dirección, las consecuencias pueden ser trágicas, más aún si no hay una buena desfragmentación en nuestra atmósfera, y el impacto ocurre en una región poblada de nuestro planeta.

Es en ese clima de posibles impactos apocalípticos de asteroides, que traemos para ustedes una discusión en torno de una extraña noticia, que pasó a ser propagada principalmente por el “Portal de Yahoo!” y el sitio web de History Channel, más conocido por “Su Historia”, y que está siendo ampliamente compartida en las redes sociales. Básicamente, el título de las noticias dicen que la NASA va a tratar de destruir un asteroide que puede acabar con la Tierra. Uno de los sitios incluso fijó una especie de plazo para que esto suceda, mencionando que esto ocurriría aún en esta semana. Confieso que no entendí nada, más aún porque las noticias citaban la misión OSIRIS-REX de la NASA, que hasta donde sabemos no implica ningún método experimental de destrucción de asteroides. ¿Os interesa saber más acerca de este tema?

La propagación de la noticia de que la NASA intentará destruir un asteroide, en esta semana, que puede acabar con la Tierra

Como dijimos anteriormente, las noticias sobre una posible destrucción del planeta a causa de un asteroide comenzaron a propagarse por el “Portal de Yahoo!”. Una vez que estos sitios web tienen un gran número de visitas, y el History Channel, aunque es una referencia que se considera la “confianza” de contenido para muchas personas, todo lo que está escrito en esos sitios acaba sirviendo de fuente de información, cuyo material es fácilmente copiado y replicado, muchas veces sin ningún criterio o juicio.

Sigue leyendo ¿NASA intentará destruir un asteroide la semana que viene?

Un asteroide pasa rozando la Tierra sólo un día después de ser detectado

Denominado 2016 QA2, es ligeramente más grande que el que cayó en 2013 en la ciudad rusa de Cheliábinsk. Ha pasado a menos de una cuarta parte de la distancia a la Luna… Un asteroide desconocido de 25 a 55 metros de diámetro pasó a menos de 80.000 kilómetros de la Tierra el pasado 28 de agosto, sólo un día después de que los astrónomos lo descubrieran.

Denominado 2016 QA2, esta roca espacial no identificada con anterioridad cruzó el vecindario terrestre a menos de una cuarta parte de la distancia a la Luna. Su tamaño es ligeramente más grande que el objeto que explotó sobre la ciudad rusa de Cheliábinsk en febrero de 2013, hiriendo a más de 1.200 personas.

El Observatorio SONEAR en Brasil descubrió 2016 QA2 el 27 de agosto. El asteroide tiene una órbita más elíptica que la Tierra, que supone un acercamiento máximo al Sol de 0,76 unidades astronómicas (UA) y un alejamiento de hasta 1.18 UA, según Space.com, que cita al Minor Planet Center. El asteroide recién descubierto da una vuelta completa alrededor del Sol cada 350 días.

Los asteroides de este tamaño pueden causar daños graves si impactan contra la Tierra. En 1908, por ejemplo, un objeto de unos 40 metros de ancho explotó sobre Siberia, derribando árboles en 2.137 kilometros cuadrados. Para amenazar a la especie humana, el objeto debería tener un mínimo de un kilómetro de ancho.

Artículo publicado en MysteryPlanet.com.ar: Un asteroide pasa rozando la Tierra sólo un día después de ser detectado http://mysteryplanet.com.ar/site/un-asteroide-pasa-rozando-la-tierra-solo-un-dia-despues-de-ser-detectado/

El asteroide Bennu amenaza la Tierra y podría provocar “sufrimientos inmensos”

La NASA prevé enviar una nave espacial para tomar muestras de la superficie de Bennu dado el riesgo de que el asteroide —con un diámetro de 500 metros— impacte contra nuestro planeta y provoque muerte, destrucción y “sufrimientos inmensos” a nuestros nietos.

Las preocupaciones de la comunidad científica internacional se basan en el hecho de que en el año 2135, si el cuerpo celeste pasa entre la Luna y la Tierra, el enorme asteroide podría corregir su trayectoria por el efecto de la gravitación de nuestro planeta, según ha informado el medio británico Daily Mail.

De confirmarse el peor de los escenarios, unos 40 años más tarde, precisamente entre los años 2175 y 2196, podría producirse un impacto contra la Tierra con una fuerza similar al estallido de 3.000 millones de toneladas de explosivos, afirma el profesor de Ciencia Planetaria de la Universidad de Arizona, Dante Lauretta.

Para hacer frente a estos riesgos, en septiembre del año en curso, la NASA lanzará la nave Osris-REx que alcanzará Bennu en el año 2018 para tomar muestras del cuerpo celeste con la ayuda de un sistema robotizado. De tener éxito, esta será una misión sin precedentes, ya que la expedición al asteroide terminará con el regreso del aparato a la Tierra.

Rusia simula la destrucción de un asteroide con una explosión nuclear

Los científicos rusos logran simular la destrucción de un asteroide mediante armas nucleares y sin que sus fragmentos lleguen después a la Tierra.

La prueba ha sido realizada con la ayuda del superordenador SKIF Cyberia por científicos del Departamento de Mecánica Celeste y Astrometría NII PMM de las universidades rusas de Tomsk y San Petesburgo, que están preparando medidas para proteger a la Tierra de los cuerpos celestes potencialmente peligrosos.

Ya que el cohete alcanza al asteroide desde atrás, casi todos los fragmentos seguirán su curso”, opina Tatiana Galúshina, coautora de la investigación.

Los investigadores imitaron la explosión de un asteroide de 200 metros de diámetro, cuyos fragmentos no llegaron a la Tierra. El cuerpo celeste se parece al asteroide Apofis, cuya órbita podría acercarse al planeta en 2029 a una distancia de 38 mil kilómetros. Es el medio que ofrecen los científicos para luchar contra los objetos potencialmente peligrosos para la seguridad de la Tierra.

Los cálculos de los científicos muestran que para destruir a un cuerpo celeste es necesario el impacto de un dispositivo nuclear con una potencia energética de una megatonelada. Una parte del asteroide se convertirá en gas y líquido y la otra se dividirá en fragmentos de un tamaño menor a los 10 metros.

Este gráfico muestra a todos los asteroides potencialmente peligrosos para nuestro planeta y sus trayectorias. Los científicos han contado hasta el momento cerca de 1400 de estas amenazas.

“Ya que el cohete alcanza al asteroide desde atrás, casi todos los fragmentos seguirán su curso”, opina Tatiana Galúshina, coautora de la investigación.

“Lo interesante es que las órbitas de estos pedazos serán muy distintas a la del mismo asteroide. A lo largo de 10 años después de la explosión una cantidad muy pequeña de fragmentos caerán a la Tierra y su radiactividad se disminuirá de manera considerable”, añade.

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Una espectacular bola de fuego cruza el país a 95.000 kilómetros por hora

Una espectacular bola de fuego cruza el país a 95.000 kilómetros por hora. /LAHITA

Una espectacular bola de fuego cruza el país a 95.000 kilómetros por hora. /LAHITA

TOLEDO.- Una espectacular bola de fuego, más brillante que la Luna llena, fue vista cruzar anoche España por el sur, este y centro, como consecuencia del impacto contra la atmósfera de una roca a una velocidad de unos 95.000 kilómetros por hora. El fenómeno, que fue visible a las 23:06 horas, mostró varias explosiones a lo largo de su trayectoria y fue contemplado por multitud de personas desde Madrid, Castilla-La Mancha, Murcia y Andalucía, y captado por el complejo astronómico de La Hita, en Toledo, que hoy ha informado del hecho.

La bola de fuego pudo ser grabada, además, por los detectores que la Universidad de Huelva opera en varios puntos del país: Sevilla, Huelva, el Observatorio de Sierra Nevada (Granada) y el Observatorio de Calar Alto (Almería). Estos detectores trabajan en el marco del proyecto SMART, cuya finalidad es monitorizar continuamente el cielo con el fin de registrar y estudiar el impacto contra la atmósfera terrestre de rocas procedentes de distintos objetos del Sistema Solar.

Los datos recogidos por estos detectores han sido analizados por el profesor José María Madiedo, investigador principal del proyecto SMART. Su estudio ha permitido determinar que la bola de fuego sobrevoló el norte de África y que ésta se produjo como consecuencia del impacto contra la atmósfera de una roca a una velocidad de unos 95.000 kilómetros por hora.

Se ha podido establecer además que esta roca era un fragmento desprendido del cometa 169P/NEAT. El brusco choque con la atmósfera elevó rápidamente la temperatura de dicha roca y se inició así la bola de fuego a una altitud de unos 107 kilómetros sobre Marruecos. El fenómeno avanzó entonces en dirección noroeste, alcanzando una altura final de unos 74 kilómetros, hasta que en ese punto la roca quedó totalmente destruida, sin que ningún fragmento alcanzase el suelo en forma de meteoritos.

Los fragmentos desprendidos del cometa 169P/NEAT producen la lluvia de estrellas conocida como “alfa-Capricórnidas”, que se encuentra activa desde principios de julio hasta mediados de agosto. Esta lluvia de estrellas, si bien presenta una baja actividad, suele llevar asociadas bolas de fuego muy brillantes, como la observada este pasado 8 de julio. El análisis de esas bolas de fuego permite a los astrónomos determinar las propiedades físicas y la composición química de este cometa.