Los enigmas de la cuarta pirámide.

El hijo del fastuoso Keops, El faraón Dyedefra, mandó levantar su pirámide alejada de la de su padre. Hasta ahora se pensaba que la pirámide no llego a ser terminada.
Recientes investigaciones, desvelan lo contrario. Además elevan las ruinas de esta pirámide, a la cima, como la construcción más alta, ordenada realizar por ningún otro faraón.
La pirámide, hecha en torno al año 2550 antes de Cristo, medía casi 154 metros, algo más de siete metros respecto a la de Keops. Cada una de las caras, en su base, medía 122 metros y el ángulo de inclinación era de 64 grados. La pirámide no solo fue coronada con éxito, sino que su construcción contó con piedras de superior calidad a las tres de Giza.
En los ocho años que tardó en izarse la colosal obra se apilaron cientos de miles de bloques de caliza y granito rojo de Asuán, 800 kilómetros Nilo abajo, que llegaban hasta Abu Rawash en barcazas. Algunos de los pedruscos podían pesar 25 toneladas y para tallarlos se empleaban herramientas de dolerita, un mineral mucho más duro. La obra tenía un deslumbrante revestimiento de granito pulido, oro, plata y cobre, para envidia hasta del sol.
“Esta pirámide fue la más alta y su piedra era de mejor calidad. Sus piedras fueron utilizadas durante siglos para construir en El Cairo”, señala Zahi Hawass, secretario general del Consejo Supremo de Antigüedades Egipcio.
En la actualidad, los restos de la pirámide apenas alcanzan los 10 metros del suelo en una zona aislada, militarizada y de acceso restringido.
La pirámide perdida, muestra ahora sus enigmas; los arqueólogos, forenses de la historia, han hecho hablar a las ruinas que quedan en la zona de Abu Rawash y han descubierto que, en contra de lo que se creía, sí fue completamente terminada, y que ni la derruyeron las venganzas familiares ni se desplomó por deficiencias arquitectónicas. Simplemente, los romanos la utilizaron, muchos siglos después, como cómoda cantera para sus propias edificaciones.
Todo eso queda recogido en un documental producido por Canal de Historia, cuyo rodaje ha durado tres años, el estreno mundial será en septiembre próximo.
Apenas a ocho kilómetros, en el horizonte, desafiando la mano destructiva del hombre y el paso del tiempo, se alzan majestuosas, las de Keops, Kefren y Micerinos. Testigos impasibles del esplendor del antiguo Egipto.
Escrito por: orion
http://veritas-boss.blogspot.com/2011/07/los-enigmas-de-la-cuarta-piramide.html

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