domi ¿De dónde surge el sentido de lo que es justo en los humanos?

Imagen del experimento sobre equidad en monos capuchinos. <i>Cr&eacute;dito: Image courtesy of Georgia State University</i>

El sentido de la equidad – entendido como el reparto equitativo y al mismo tiempo justo de los recursos – se encuentra en la base de nuestra sociedad. A pesar de que resulta muy difícil de definir, e imposible de cuantificar, juega un papel fundamental en cuestiones tan diversas como los juegos infantiles o los equilibrios geopolíticos. Pero, ¿de dónde viene? Esta es la pregunta que dos de los mayores expertos en esta cuestión han tratado de responder en un artículo de la revista Science.

Esta pregunta tiene mucha más profundidad de lo que puede parecer. Por una parte se refiere a cuándo aparece: si es algo único del ser humano, o hay “trazas” de ello en otras especies. Y por otra parte, se adentra en el para qué aparece, qué valor puede tener y qué razones hay para que se haya mantenido.

Los doctores Brosnan y de Waal, reconocidos como grandes expertos, han revisado un gran número de publicaciones y estudios sobre el tema, tanto suyos como de otros autores y trabajos clásico, tratando de dar con la solución.

El problema es que estudiarlo directamente en humanos es prácticamente imposible, y tampoco el enfoque más adecuado. Para saber si es un rasgo evolutivo, hay que comprobar si especies cercanas a nosotros también lo presentan.

Y así es. En muchos simios aparecen comportamientos relacionados con el reparto de recursos. No en todas las especies, porque no en todas los individuos cooperan con otros con los que no están relacionados.

Siempre tendemos a pensar que el hecho de que un simio que recibe menos que otro se rebele ante esta situación demuestra un sentido de la justicia. Pero donde está realmente la clave es en la situación contraria. Si un individuo está dispuesto a ceder parte de sus ganancias para asegurarse que la cooperación se mantiene, existe un sentido de equidad.

Este último comportamiento sólo aparece en primates. Únicamente nuestros primos evolutivos más cercanos están dispuestos a renunciar a los beneficios de la injusticia. Esto demuestra dos cosas: que se trata de un carácter evolutivo – que va adaptándose con las especies –, y que sirve para asegurar la cooperación.

Con este trabajo se puede cerrar una parte del debate. El primer paso evolutivo es sentirse ofendido cuando recibes menos. El segundo es estar dispuesto a renunciar a recibir más. Pero aún queda por saber si hay más pasos, y qué implicaciones tiene.

En el siguiente enlace se puede ver al doctor de Waal explicando uno de sus experimentos sobre equidad (el audio está en inglés):

https://es.noticias.yahoo.com/blogs/apuntes-naturaleza/de-donde-surge-sentido-justo-humanos-075721248.html

 

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