30 de junio de 2015: fecha negra de la historia europea

El día 30 de junio de 2015 es una fecha para la Historia de Europa y, por eso mismo, de la Historia universal. A salvo del eventual, y parece que poco probable, acuerdo que pueda establecerse entre Atenas y el resto de sus socios de la Unión Europea tras el referéndum del domingo 5 de julio, hay una cosa evidente: habrá un «antes» y un «después» del 30 de junio de 2015 en la historia de Europa. El 30 de junio queda como la fecha que arrumbó ficciones como «Unión Europea», «Federalismo europeo» o «Constitución europea». Pocos podrán decir que lo habían advertido antes y yo soy uno de ellos@Desdelatlantico.

I. EL ORIGEN DEL PROCESO QUE DESEMBOCA EN LA UNIÓN EUROPEA: LA «DECLARACIÓN SCHUMAN»
Para entender la magnitud histórica de lo ocurrido hay que recordar que la actual Unión Europea tiene su origen en la llamada «Declaración Schuman» de 9 de enero de 1950 (hace 65 años). En esa declaración se afirma:

Europa no se hará de una vez ni en una obra de conjunto: se hará gracias a realizaciones concretas, que creen en primer lugar una solidaridad de hecho.

II. LA CREACIÓN DE LA «UE» EN 1992: UNA APUESTA BIENINTECIONADA PERO EQUIVOCADA
El día 9 de mayo de 2010, hace cinco años, escribía en este blog lo siguiente:

En 1992, en la ciudad belga (durante dos siglos española) de Mastrique (Maastricht), se firmó un nuevo tratado, el tratado de la Unión Europea. Este tratado pretendía añadir al «pilar económico» otros dos pilares sobre los que construir Europa: el pilar de la «política exterior y seguridad común» y el de la «política interior». Además, se proponía ahondar la unión económica con el establecimiento de una moneda común, el euro.
Se pensó, equivocadamente, que la «solidaridad de hecho» ya estaba conseguida y se podía construir la unión política… ¡Craso error!

El cálculo se ha demostrado erróneo.
Europa ha consumido muchísimas energías políticas y de dinero en intentar una unión «política» sin haber conseguido la plena «solidaridad de hecho» (unión económica).
Y se intentó profundizar en la unión económica introduciendo una moneda común… sin haber antes unificado muchos elementos previos, como la política fiscal.
La situación resultante ha sido la de una moneda común pero sin una política fiscal común ni una política presupuestaria común.
La consecuencia de lo anterior es la crisis griega… y la crisis en otros países, mayormente en España.

¿Cuál es la enseñanza que debemos extraer 60 años después de la declaración Schuman a la luz de la crisis de Grecia y de España?
La enseñanza es muy clara.
Urge refundar la Unión Europea.
Urge dejar de lado proyectos pseudo-constitucionales y urge concentrar los esfuerzos en consumar la unión económica.
Urge que los impuestos sean iguales en Europa.
Urge que las reglas presupuestarias y de gasto público sean iguales en Europa.

Ni qué decir tiene que nadie prestó la más mínima atención a mis palabras. Todo lo contrario, la Comisión Europea siguió financiando proyectos y cátedras dedicadas a decir que el proceso de integración europeo era la «octava maravilla». Propaganda y auto-engaño.

III. LA REFORMA CONSTITUCIONAL DE 2011 YA REVELABA EL FRACASO EUROPEO
En este blog, también, expresé mi opinión de que la reforma constitucional operada en 2011 era inútil (contra lo que muchos pensaron). Pero lo más relevante a estos efectos es que, en aquel momento (26 de agosto de 2011), señalé que esta reforma revelaba el fracaso de la UE:

si la Unión Europea fuera una verdadera «Unión» tendría mecanismos para garantizar que los Estados miembros cumplieran las normas de la misma.
El proyectado artículo 135 de la Constitución no hace sino constatar un hecho: Desde que se aprobó el Tratado de la Unión Europea de 1992, se incluyeron preceptos fijando un máximo para el déficit estructural. Esos preceptos se han incumplido DECENAS DE VECES y NINGUNO de esos incumplimientos ha sido sancionado y corregido por la Unión Europea.

Por consiguiente, la conclusión que se extrae es que, en ciertas materias importantes, como ésta, la «comunitarización» es sólo aparente. O lo que es lo mismo, que en aspectos tan importantes como éste los Tratados europeos no son más que una ilusión.

La pregunta que se impone es:
¿para qué incluir en los farragosos tratados europeos cláusulas… cuyo cumplimiento no se puede garantizar?

IV. LA CRISIS GRIEGA ARRUMBA LA FICCIÓN DE LA DISOLUCIÓN DE ESPAÑA EN UNA «FEDERACIÓN» EUROPEA
Un recurrente intento de disolver la nación española es el de hacerlo por medio del establecimiento de un «Estado federal». Para disipar los temores de que esa deriva «federal» acelere la centrifugación de los restos en que quede dividida España por la eventual «federalización», se sugería que ese imaginario «Estado federal» español quedaría integrado en una Europa «federal». Así se dijo en un jaleado, pero desafortunado, manifiesto al que me referí en este blog. El manifiesto decía

se trata de culminar la configuración de nuestro Estado en un sentido federal que pueda en el futuro insertarse de manera natural en una federación de estados europeos

A lo cual yo reproché (17 de julio de 2014):

Lo más irreal a mi juicio, es que, con ingenuidad digna de mejor causa, se pueda apuntar a una «Unión Europea federal». ¿Es que alguien, de verdad, puede hoy en día pensar que ese es un horizonte posible?

V. EL 30 DE JUNIO DE 2014 DESAHUCIA LAS BASES DEL PROCESO DE INTEGRACIÓN EUROPEO
Recordemos una vez más que las bases del proceso de integración europeo radican en la búsqueda de una «SOLIDARIDAD de HECHO» como premisa para construir sobre la misma una unión política.
El 30 de junio Grecia, un Estado de la UE, que además forma parte del núcleo más integrado, el que tiene el euro como moneda (18 de los 28 Estados de la UE tienen el euro como moneda) fue abandonada por sus socios o todo parece indicar que así ha sido.
El 30 de junio Grecia ha incurrido en un impago al Fondo Monetario Internacional (FMI). Ciertamente la deuda de Grecia con el FMI es distinta a la que tiene con otros Estados europeos y, eventualmente, un impago al FMI (actor formalmente externo a la UE) no debería tener repercusiones internas en la UE. A la espera de lo que ocurra con la deuda de Grecia con los Estados de la UE, debemos a día de hoy limitarnos a las declaraciones de los líderes políticos. Pues bien, según esas declaraciones Grecia sería expulsada del euro en caso de impago de la deuda con sus socios. Se atribuye incluso a Wolfgang Schäuble, ministro alemán de finanzas la frase de que «dejar que Grecia se queme haría más fácil crear una Europa más fuerte con un cortafuegos más creíble«

Cualquier parecido entre este escenario y el concepto «solidaridad» es, obviamente, pura coincidencia.

La quiebra de la solidaridad con Grecia, recibida con alborozo por algunos políticos, periodistas y analistas de nivel gallináceo, tiene un significado muy profundo que se aprecia bien en la frase, real o apócrifa, de Schäuble y que es éste: dejaremos caer al Estado europeo que haga falta para salvarnos el resto.

Se atribuye al Ejército israelí una práctica admirable: no abandonar a ningún soldado israelí que pueda caer vivo en manos del enemigo. Es cierto que algunos sospechan que el propio ejército israelí preferiría matarlo si no lo consigue rescatar vivo. Pero de lo que nadie duda es de que ningún soldado israelí podrá caer en manos del enemigo con la complicidad del Ejército de su país.

La Unión Europea debería aprender algo de lo bueno que tiene Israel. No sé si es ya demasiado tarde.

http://blogs.periodistadigital.com/desdeelatlantico.php/2015/07/01/30-de-junio-de-2015-fecha-negra-de-la-hi

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