Aida. MESOPOTAMIA:

Fabriqué un nuevo tipo de Siensišár. Un modelo que iba a permitirnos generar mestizos.
Comencé con los aparatos de las Ama’argi, matrices Uzumúa que se componen de una gran cantidad de cuarzo.
He hecho una serie de intentos y me vi obligado a emplear Zirzi para eliminar los productos estériles. Esta experiencia de tener que destruir los modelos fallidos me resulta muy desagradable.
Me recuerda a mi creador y a los Alagni (clones) que él había creado y suprimido antes de obtenerme.
Incineré el cuerpo de cada uno; era necesario no dejar ningún rastro de nuestro trabajo. Tuve que refinar mis esfuerzos para evitar tener que matar. ¡Tenía sangre en mis manos y no me complacía en absoluto! Había abatido a Abzu-Abba, había matado en Dukù para salvar mi pellejo y hoy estoy suprimiendo seres vivos por el hecho de que sólo son borradores o especímenes de un linaje de gran futuro.
Me resulta difícil crear de seres con un entendimiento limitado.
Hemos elegido voluntariamente este modelo por su conciencia desarrollada. ¡No puedo producir puros Ádam (animales), no como estos estúpidos Kingú Ukubi-Ádam (Homo Erectus)

Fuente: El arca de los dioses

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