Aida. Su flora intestinal influencia su comportamiento

© Desconocido

La mayoría de las personas no se dan cuenta que su intestino literalmente es su segundo cerebro y que realmente tiene la capacidad de influir significativamente en su:

  • Mente
  • Estado de ánimo
  • Comportamiento

Así que mientras que la psiquiatría moderna sigue afirmando falsamente que los problemas psicológicos como la depresión son causados por un desequilibrio químico en el cerebro, los investigadores siguen encontrando que la depresión y una gran variedad de problemas de comportamiento en realidad parecen estar relacionados con ¡un desequilibrio de bacterias en su intestino!

Ratones libres de gérmenes presentan comportamientos de alto riesgo

En el estudio publicado el año pasado en Neurogastroenterology & Motility, se encontró que los ratones que carecían de bacterias intestinales se comportaban de forma diferente a los ratones normales, presentando lo que se conoce como “comportamiento de alto riesgo”. Este comportamiento alterado estuvo acompañado de cambios neuroquímicos en el cerebro del ratón.

De acuerdo con los autores, el microbiota (su flora intestinal) podría desempeñar un papel sumamente importante en la comunicación entre su intestino y su cerebro, y:

“La adquisición del microbiota intestinal en el periodo postnatal inmediato tiene un impacto determinante en el desarrollo y funcionamiento de los sistemas gastrointestinal, inmunológico, neuroendocrino y metabólico. Por ejemplo, la presencia del microbiota intestinal regula el punto de ajuste para la actividad del eje hipotalámico-pituitario-adrenal (HPA)“.

El neurotransmisor serotonina activa el eje hipotalámico-pituitario-adrenal estimulando ciertos receptores de serotonina en su cerebro. Además, los neurotransmisores como la serotonina también pueden encontrarse en su intestino. De hecho, las mayores concentraciones de serotonina, que está involucrada en el control del estado de ánimo, depresión y agresión, se encuentran en sus intestinos y no en su cerebro.

Así que en realidad tiene mucho sentido nutrir su flora intestinal para un funcionamiento óptimo de serotonina ya que puede tener un impacto profundo en su estado de ánimo, salud psicológica y comportamiento.

Los autores concluyeron que:

La presencia o ausencia del microbiota intestinal convencional influye en el desarrollo del comportamiento…”

Esta conclusión respalda a otro estudio reciente realizado en animales, que también encontró que las bacterias intestinales podrían influir en el desarrollo temprano del cerebro y comportamiento en los mamíferos. Pero eso no es todo. También se descubrió que la ausencia o presencia de los microorganismos intestinales durante la infancia, altera permanentemente la expresión genética.

A través de la proliferación de genes, fueron capaces de apreciar que la ausencia de bacterias intestinales alteró los genes y las vías de señalización involucradas en el aprendizaje, memoria y control motor. Esto sugiere que las bacterias intestinales están estrechamente unidas al desarrollo temprano del cerebro y al comportamiento posterior. Estos cambios de comportamiento podrían revertirse siempre y cuando el ratón sea expuesto a microorganismos normales a temprana edad. Pero una vez que el ratón libre de gérmenes alcanzó la edad adulta, colonizarlos con bacterias no influyó en su comportamiento.

De acuerdo con el Dr. Rochellys Diaz Heijtz, autor principal del estudio:

“Los datos sugieren que existe un periodo crítico a una temprana edad cuando los microorganismos intestinales afectan el cerebro y cambian el comportamiento a futuro”.

De manera similar, se encontró que los probióticos también influyen en la actividad de cientos de genes, ayudándolos a expresarse en una forma positiva que combate enfermedades.

Relación entre intestino-cerebro

Cuando se considera el hecho de que la relación entre el intestino y el cerebro es reconocido como un principio básico de la fisiología y la medicina y que existe mucha evidencia que demuestra la participación gastrointestinal en una gran variedad de enfermedades neurológicas, es fácil ver cómo el equilibrio de la flora intestinal también puede desempeñar un papel muy importante en su psicología y comportamiento.

Con esto en mente, también debería quedar perfectamente claro que nutrir su flora intestinal es extremadamente importante, desde la cuna hasta la tumba, porque en un sentido muy real tenemos dos cerebros, uno dentro del cráneo y otro en el intestino y cada uno de ellos necesita ser nutrido.

Curiosamente, estos dos órganos en realidad están creados del mismo tipo de tejido. Durante el desarrollo fetal, una parte se convierte en su sistema nervioso central y la otra se desarrolla en el sistema nervioso entérico. Estos dos sistemas están conectados por medio de su nervio vago, el décimo nervio craneal que va desde su tronco cerebral hasta su abdomen. Esto es lo que conecta sus dos cerebros y explica el fenómeno de sentir mariposas en el estómago cuando está nervioso, por ejemplo. (Para una explicación sumamente interesante y bien escrita sobre esta conexión, lea el artículo escrito por Sandra Blakeslee en el New York Times en 1996 titulado Complex and Hidden Brain in Gut Makes Stomachaches and Butterflies.)

Sott.net

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *