«10 pasos para transformar el miedo»

1-No huyas ni te resistas a los que temes. La huida o resistencia sólo genera mucho estrés y enfermedades de todo tipo. Mucha gente dice: “No pienses en eso”, “No quiero ni verlo ni imaginarlo”. Pues bien. Justo por ahí debes empezar. Recuerda que todas las cosas con las que luchas, es otra forma de darles poder. Si no tuvieran poder sobre ti, no lucharías ni les huirías. Asi que ningún pensamiento tiene poder sobre ti. Y vamos a empezar a quirale ese poder.

2-Enfrentando lo que temes. Sabe que todo lo que te ronde por la cabeza es sólo el resultado de lo que has aprendido y vivido hasta ahora. Ya no le des poder a lo que no lo tiene. Escribe lo que temes, trata de desahogarlo por más feo que parezca, puedes escribirlo o dibujarlo o decirlo en voz alta. No creas que por hacer esto lo estás aceptando en tu vida. Sólo lo estás viendo y haciendo consciente para poder rabajar con ello. Si sientes que es fuerte el miedo o te rebasa y no quieres ni verlo, ve al paso 4.

3-Una vez que escribas lo que temes, dite a ti mismo: “¿Quién me ha hecho creer esto?”, “¿Quién me ha hecho creer que tengo que vivir de esa forma?”. Verás que no encuentras respuesta. O si la encuentras, está en tu pasado. Así que debes de hacer conciencia de que eso que temes es sólo informacion en tu cabeza, sin ninguna fuerza, es como una nube que puede desbaratarse en el momento en que pongas la nueva información.

4-Escribe entonces lo que si quieres que suceda, es decir, lo opuesto a lo que temes, pero en afirmativo, es decir, no digas “Ya no le tengo miedo al futuro”, dite: “Confío en el futuro”. En el caso del miedo a los animales o los insectos, sirve mucho estudiar cuál es su función en la naturaleza, así los verás como parte de un ecosistema. Por ejemplo, el miedo a las arañas puede quitarse conociendo que sin estos insectos, el mundo estaría lleno de plagas. Las arañas se comen las plagas.

5-Si tienes miedo a la enfermedad, a no tener suficiente, a que le pase algo a tus seres queridos… entonces tienes que afirmar justo lo opuesto: “Estoy en paz porque sé que mi cuerpo es una maquina maravillosa que responde alegremente y con salud porque lo sé escuchar y aceptar. Así que ahora estoy dispuesto a aprender más acerca de cómo curarlo”. O también puedes afirmar cosas como: “Sé que siempre tendré suficiente, el universo me apoya y sé que siempre habrá lo necesario para mí”, etc.

6-Haz consciencia de que la vida es aprendizaje y que ahora te toca aprender a realizar lo que más quieres a pesar de que alguien te haya hecho sentir poco o te hayan criticado por no ser suficiente, a pesar de que no te haya salido antes o de que te sientas incluso muy poco hábil para lograrlo.

7-Haz consciencia, además, de que hay algo grandioso y poderoso dentro de ti. Esto se llama confiar en tu propia naturaleza poderosa y creativa la cual hay que sin duda desarrollar para que el miedo se vaya. Ese poder que tienes dentro, llamese Dios, Naturaleza, Energía, etc., es un potencial curativo y creativo extraordinario, pero muy mal usado y muy poco aprovechado. Cuando hay miedo, es que hay muy poca credibilidad en esto, porque aún no es una verdad en tu vida. La fe es algo que se cultiva, se da poco a poco y necesitas practicar esto. Todo es posible en esta vida. Los milagros existen. Y no sólo para algunos. Los milagros sólo les ocurren a las personas que empiezan a tener una creencia más fuerte en que las cosas pueden funcionar y crecer de formas más grandiosas, porque dentro de ellas hay un poder creativo y curativo.

8-Aprende algo: la fe y la confianza sólo son una energía química que se mueve en tu cerebro al igual que el miedo y el temor. Estas dos emociones son una elección. Es como elegir comer la pastilla blanca o negra: eliges el miedo o el temor. Es así de sencillo. Si aprendes a colocar los pensamientos de lo que sí quieres en tu mente, estás eligiendo la pastilla blanca. Si aprendes a decirte a ti mismo cosas que te animen, te despierten valor y un nuevo animo por el futuro y mantienes ahí estos pensamiento sin luchar con lo que no quieres, entonces verás que poco a poco la química cerebral se empieza a activar en función de lo que sí deseas y te empezaras a sentir con más confianza. Es sólo la química que empieza a circular en tu cerebro. Y tienes que elaborar la suficiente hasta que lo empieces a sentir.

9-Nunca luches con lo que no quieres que pase… Aplica la ley de sustitución del pensamiento: si piensas en algo terrible o “negro”, dite “Yo puedo genera esto…” Y di lo que quieres generar. Piensa en “blanco”, no luches con el negro. Si insistes en pensar en blanco, el negro se disipara y se desvanecerá poco a poco.

10-Repite esto muchas veces hasta que el blanco lo sientas honesto y sincero. Al principio no lo sentirás así, porque estas habituado a dejarte llevar por otro tipo de química cerebral (la negra) enfocada al miedo. Pero si escoges y siembras pensamientos blancos y a menudo te repites “Confío en mí, en el poder que hay en mí y me acerco cada día a lo que quiero”, tu mente activará la química de la confianza y la fe, incluso si al principio no sabes ni qué es la fe o esto te suena muy poco creíble. Practícalo. No habrá resultados nuevos si no tomas caminos nuevos.


Publicado por SAIKU
DE TODO UN POCO.

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