«¿Sabes lo que nos pasa a los 49 años?»

Embarazo

Los que hemos pasado ya por los 49 años sabemos que nuestra vida da un giro muchas veces imprevisto a esa edad. ¿Por qué? Porque hemos cumplido con la cifra (mencionada en La Biblia como 7 veces 7) clave numerológicamente para el verdadero cambio: 7 x 7 = 49

Es decir, 7 ciclos de 7 años, siendo que cada 7 años cumplimos un ciclo de nuestra vida: 7 años (infancia), 14 años (adolescencia), 21 años (mayoría de edad), 28 años (crisis de madurez como adulto), 35 años (definición de nuestros propósitos en la vida), 42 años (crisis personal generalmente identificada en la pareja), 49 años…

Cuando uno nace a este mundo, lo hace de su madre. Cuando cumple 49 años, nace de sí mismo, es decir, uno tuvo 48 años de embarazo de sí mismo en los cuales hizo una siembra cuya cosecha llega a partir de los 49. O sea, cada 49 años tenemos una oportunidad dorada, pero, claro, la segunda oportunidad será a los 49 x 2 = 98 años, que si llegamos, no nos va a permitir hacer grandes cambios, o sea: aprovechemos durante estos primeros 48 años para renacer con todo a favor a los 49.

La tradición hebrea marca que a los 49 años deben saldarse todas las deudas. Sabia definición. No sólo las deudas con los demás, más que nada las deudas consigo mismo, las deudas que se fueron acumulando por las actitudes equivocadas que hemos mantenido ante la vida.

Entonces, a los 49 años comienza un nuevo ciclo, potenciado o ralentizado por la forma en que hayamos vivido los 48 años anteriores. Y como es una oportunidad UNICA en la vida, merece que le pongamos atención.

¿Cómo? Bueno, si aún no hemos llegado a los 48, hagamos todo lo posible por purificar y eliminar todo aquello nocivo en nuestra vida, llámese como se llame. Tomemos acción antes, para que las cosas no se decanten por gravedad después, porque parafraseando, van entonces a tener mayor “gravedad”.

Desde los 42 hasta los 49, rediseñemos nuestro plan, nuestro futuro, porque tenemos la oportunidad de obtener un futuro mejor con solamente hacer los cambios y las mejoras requeridas.

Saturno (planeta de exigencia y cosecha) cumple una vuelta completa alrededor del Sol y viene a “tomarnos examen” (Saturno es el profesor exigente) cada 28 años. O sea, que cada 7 años cumple un cuarto de vuelta y eso marca los ciclos de 7 años (4 x 7 = 28)

Por otro lado, el planeta de los cambios, Urano (cuya órbita alrededor del Sol se completa cada 84 años aproximadamente) también colabora cíclicamente (12 x 7 = 84) marcando una tendencia de cambio cada 7 años hasta completar un ciclo de 12 veces 7.

Bien, esto no significa una amenaza a nuestra vida sino una oportunidad de cambio, de renovación, de reciclado, de nuevas esperanzas, de re-comienzos exitosos. Es decir, cada 7 años tenemos una nueva oportunidad… sepamos aprovecharla para nuestro bien y el de los que nos rodean.

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Bendiciones. Profesor Leo.

www.elsenderodelser.com

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