“¿Son creíbles las profecías?” Chamalú.

¿Son creíbles las profecías?

Para muchos el futuro no existe, para otros ni siquiera el presente. El rumbo está extraviado, el vacío es la extensión de la ignorancia; él se peleó con la sabiduría, tomando por refugio la ignorancia; ella resignó su esperanza a un puñado de rutinas domésticas, su agonía eclipso a la felicidad, que permaneció a la intemperie de su vida. La infelicidad encarno todos sus días, mientras el progreso continuaba progresando de espaldas a la vida; el delirio tecnológico galopaba sin riendas, el alma, descalza, presentía otra vida en vano.profecia-pintura

Tal vez el sinsentido aprovechando el desconcierto, se vistió de normalidad, quizá las adicciones se enredaron a las vidas, mientras la somnolencia vociferaba ineptitudes existenciales; casi escondida, la sabiduría ancestral de los pueblos indígenas, revelaba otras verdades, quizá es cierto que nuestros antepasados seamos nosotros mismos y que existe otra tecnología, más interna y poderosa, desde la cual, las cosas son ciertas pero en otra realidad.

Por la grieta de lo convencional, germina una y luego otra y otra profecía. Es transparente y alude a lo que aún está por venir. La tradición profética de los pueblos, fue sustituida por una ciencia dura y experimental, que sólo cree en lo que aborda con los cinco sentidos y explica en términos racionales. En ella no anida la duda y la pregunta, deberá construir sus respuestas desde categorías previamente aprobadas por ella, de esta manera se deja afuera a la magia, a la paradoja y al milagro. También la profecía queda separada y luego de arrugarla, es convertida en ceniza de incredulidad. Silenciada la voz, la luz deviene en sombra y se multiplica el conocimiento oficial, bendecido por la ciencia que ensimismada, se proclama a sí misma, como la única verdadera.

Profecias-orozco-pinturaSi entendemos la profecía como el anuncio anticipado de lo que sucederá, podemos admitir esa posibilidad, como parte de la magia de la vida. Si la vemos como una revelación divina, deberá ésta buscarse paso entre el hostil bosque de creencias en las que cada uno vive atrincherado. Si la vemos como un viaje a través del tiempo, prescindiendo del cuerpo físico, quizá la niebla de la razón oscurezca toda argumentación. ¿Es la profecía algo sobrenatural? ¿Existe lo sobrenatural? No es éste un término impropio, una aberración semántica que alude a algo inexistente porque no es posible nada sobre lo natural que en sentido amplio es el propio universo.

El pasado ya fue pero no del todo. En su fría oxidación, es cantera y fuente de enseñanza. El presente, es la arena movediza donde late la vida. El futuro, es aquello que está por venir, sin embargo, como nada está escrito todo es posible, incluso muchos futuros. De alguna manera el presente es el semillero de un futuro posible entre varias opciones. El futuro existe en el terreno del presente, en forma embrionaria y latente. Serán nuestras acciones personales y colectivas las que alimentaran una u otra tendencia, es decir en el presente sembramos futuro.

Instalada la meditación como la manera más directa incluso extática de saborear la unicidad que es la manera como se deja sentir la eternidad, se activa la intuición, como parte de la recuperación de la sensibilidad, que si no hay bloqueos que la interfieran, se traducirá en visión, es decir en la comprensión de la misión que a su vez posibilitara la evolución, motivo de visitar la Tierra. En ese contexto, acceder a revelaciones proféticas, a sueños reveladores, a mensajes recibidos en momentos ceremoniales, a clarividencias en estados meditativos o canalizaciones que aluden a posibilidades, es tan natural como la oración sincera modificando la estructura microscópica del agua o el amor sanando desde su poderosa vibración.

maternidad_intSin duda, hay cosas que son ciertas, pero no en esta realidad. Anticiparse a lo que sucederá, es no sólo posible sino inevitable en muchos casos, mas no para anunciar acontecimientos ineludibles sino para alertarnos de tendencias altamente probables que serán realidad de no haber ninguna otra fuerza que las contrarreste. El sistema de creencias de cada uno, filtrará y aclimatará a su propio proceso personal la explicación última. El libre albedrío, ratificara nuestra posición: tenemos delante siempre varias opciones. Desmantelado el miedo, permanece la magia inaugurando la zona sagrada donde todo es posible, incluso refundar el amor y permitir que se haga cargo de nuestra vida, definitivamente.


www.chamalu.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *