¿Existe el elixir de la vida?

Si se quiere escribir sobre alimentos, debemos de saber que es un tema muy escrito, tiene una infinidad de argumentos, es y ha sido muy tratado en periódicos, revistas y televisión, expertos, doctores, dietistas, y aficionados han escrito sobre el tema.

Algunos nos recomiendan qué alimento es sano para comer, otros alegan que lo escrito es una teoría anticuada, otros que es perjudicial a la salud.
Hay muchos investigadores que su principal interés no es la comida en sí, si no que estudian sobre el alimento en la historia de la humanidad. Parte de este tema es el que se va a tratar más adelante.
Se publicó que arqueólogos que trabajan en el norte de Israel, han encontrado semillas de garbanzo, chícharo, y ful (un tipo entre frijol y haba) de hace 10.000 años, las semillas muestran que estaban bien disecadas y tratadas para su conservación, se cree que es uno de los hallazgos más antiguos de alimentos, a base de proteínas.
En la historia, todas las civilizaciones se valieron de las plantas que había para su alimentación y para curar dolencias, sabemos que existían curanderos en las tribus africanas y de América latina.
En esta parte podemos mencionar a la tribu de los nabateos, llamados los grandes comerciantes a través del desierto llevando todo tipo de especias que eran traídas de India y China.
Años después en muchas partes del mundo se empieza a vender el elixir de la vida, jarabe que se decía curaba muchos males, el cual lo vendían también curanderos en la calle.
El elixir de la vida fue una de las metas perseguidas por muchos alquimistas para curar muchas enfermedades, como una panacea que prolonga la vida eternamente, el investigador Paracelso, logró grandes avances en el campo farmacéutico.
Otros investigadores lo relacionaron con la piedra filosofal, piedra mística que según decían transformaba metales en oro por lo tanto creaba el elixir. En América latina, cantantes y trovadores le cantaron al elixir de la vida, veamos una de las estrofas de ese canto al elixir de la vida, de la Barranca:

Quiero beber
de aquel elixir de la vida
hasta volver a ver
Ardiendo a la mujer dormida

 

En la actualidad podemos encontrar diferentes tipos de alimentos que se ofrecen en las tiendas naturistas, se dice que los productos que allí se venden sirven para curar muchos males.
El Dr. Yejiel Zaban dio una conferencia en la Universidad de Tel Aviv con el nombre “Capsium”, “Picante” refiriéndose a alimentos picantes que se tratan en la literatura, y el Tanaj, a su vez trata los condimentos picantes de la comida israelí. Cada aliá trajo su picante diferente, de América las salsas picantes, del oriente nos llegaron los diferentes tipos de jarisa, sjug, y jarein, que cada

quien lo prepara a su forma y sabor.
Es bien sabido que lo picante en los alimentos es parte de las dietas modernas, y tiene un lugar importante en las recomendaciones de algunos dietistas.
Según un estudio de la Universidad de Pekin, publicado por la revista británica British Medical Journal (BMJ)
“El consumo regular de comida picante está asociada a una vida más larga y a menos riesgo de contraer cáncer, enfermedades coronarias y respiratorias”.
No menciona exactamente los lugares pero dice que desde el Tanaj se habla que el picante y de la pimienta le dan el sabor a la comida.
Es sabido que en toda cocina no debe de faltar sal y pimienta ya que estos le dan sabor a la comida y a la vida.
A parte de todos los beneficios que hemos mencionados, es sabido que a algunas personas lo picante les molesta al estómago, les arde, por alguna enfermedad para ellos es como un mal.
Pero nuestra vida sin condimentos, no es vida, sal, pimienta y picante en la vida, pero si debemos de conocer que cualquier condimento en la comida y en la vida, se tiene que conocer la medida, ya que si no es el adecuado, se pierde el sabor en la vida y en el alimento.
En la cultura ídish y hebrea existe una expresión: un talmid jajam, o sea un buen estudiante es quien posee mucho picante.
En la actualidad se vuelve un problema definir cuál es la comida sana, ya que existe una lista muy larga de prohibiciones, que principia en no fumes, no bebas refrescos embotellados, ni de cola, no bebidas fuertes que embriaguen, no comas carne roja, no embutidos, no pongas aspartame o sacarinas en tus bebidas, el huevo es fuente de colesterol, etcétera. A esta lista se agrega, por supuesto, comer demasiado picante.
Pero si vemos lo que pasa en la sociedad, el público que lee periódicos y revistas, o escucha la radio, cuando llega a los alimentos que come, va de un estudio publicado a otro, sin darse cuenta que la mayoría de los estudios hechos por laboratorios y doctores muy importantes, son pagados por las compañías grandes de alimentos y bebidas.
Dedico mi último párrafo, a una de las comidas que últimamente se ha publicado que no son sanas, “carne asada al carbón”, me pregunto ¿vamos a dejar los sábados, o Yom Haatzmaut sin parrilla? Sin parrilla no hay festejo…
Escriben en el periódico Excélsior de México: “el escritor Jose Vasconcelos decía que en México la cultura terminaba donde empieza el reino de la carne asada”. El escritor cree que la carne asada forma parte de una cultura.
Así que la parrilla está en muchos lugares.
Ahora está en nuestras manos, el escuchar todas las recomendaciones de la OMS, y “morir sano”
http://www.aurora-israel.co.il/articulos/israel/Titular/68794/

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *