Aida. Cartas de unos amigos desde Ávalon (Carta nº 3)

Ávalon existe.

Me gustaría comenzar por ahí, por decir que no es una leyenda, algo que se quedó en el tiempo o que sólo puede ser observado a través de los libros o las películas que hemos ido viendo a lo largo de nuestra vida….

Existe al igual que la magia, que la vida, que el Sol o que el amanecer… Me tomó mucho tiempo darme cuenta de ello, de compartir sin miedo lo que sentía con otras personas, hasta descubrir la verdad… Ávalon existe, es real, tanto como tú o como yo y están haciendo, al igual que durante largo tiempos inmemoriales hicieron, una gran labor para la Humanidad, a veces reconocida a veces no, pero trabajando incansablemente desde el Amor Incondicional, para compartir, para hacer llegar, para aprender a vivir…

Lo primero y más importante para mí, que supongo que no será lo mismo para todo el mundo, es la escuela de dones. Está creada para que cada persona que viva en la isla pueda descubrir con ayuda cuál es su don. Todos hemos llegado a esta vida con uno: sanación, orador, costurera, bardo o contador de historias… Son miles de ellos y cada uno con una maravillosa e ignota connotación….Todos importantes y relevantes porque todos y cada uno de ellos, a la vez compartidos y ampliados, hacen una comunidad: una comunidad increíble y hermosa en donde todos y cada uno de sus componentes son importantes y a la vez sencillos. No hay ego, no hay yo soy más importante o mi trabajo es más relevante, no hay luchas sobre quién merece más o una casa  más grande, no hay egoísmo, sino una clara y sincera necesidad de compartir con los demás ese don con el que llegaste… Se estudia para aprender y ampliar conocimientos, todo en un entorno lleno de armonía, de bienestar, todo de nuevo sin necesidad de competencias, porque todos tienen su sitio, cada uno sabe quién es y no hay necesidad de correr hacia todos los lados para llegar primero a ningún sitio.

En Ávalon también podrás admirar los manzanos  que crecen   en total abundancia, al parecer sin ton ni son en cualquier sitio a donde mires, pero no es cierto, todo guarda una perfecta y absoluta armonía… Los hermosos acantilados y los tibios atardeceres… Es una tierra hermosa llena de afinación y musicalidad en su conjunto, que te lleva a sentir y a ver incluso, a veces, más allá de tu propia comprensión.

Hay una torre circular donde las hadas de todo el mundo se reúnen para ir adquiriendo estos conocimientos y compartiendo lo aprendido, Allí dan clases las Hadas mayores, como Morgana, quién sigue dedicando su vida a cuidar de los demás dentro de un orden establecido que no tiene rigideces, ni reglas inamovibles como en la vida que decidimos venir a vivir aquí, sino que todo avanza, fluctúa y cambia a medida que los mismos tiempos cambian y se mueven…

Hay periodos de adaptación en la Humanidad, de despertar,  como el que vivimos ahora, que hace sentir el velo  que rodea la isla más débil que en otras ocasiones, porque  quizás el ser humano necesita en este nuevo comienzo la sabiduría ancestral que reposa detrás de esa niebla imperecedera…   Se hace más suave el poder avanzar a través de ella, ya que cómo sitio real que es, se puede visitar, tanto física como energéticamente: sólo tienes que ser invitado para cruzar y poder disfrutar de la maravilla de la placidez del vivir viviendo… Dónde podrás recordar quién eres en verdad y para qué pediste venir justo a este momento de la historia…

Si te preguntas donde está, es fácil de comprobar si lo haces con los ojos del corazón. Está ubicada en un plano superpuesto energéticamente en la ciudad de Glastonbury, al sur de Inglaterra. No puedes llegar a esta población sin sentir la magia de Ávalon antes de llegar al cartel de “Welcome to Glastonbury”… Allí basta observar, caminar, pasear y sentirás el amor que se desprende de todas y cada una de las personas con las que te cruzas. De verdad que sientes que el tiempo se ha detenido, no hay prisas, no hay protocolos ni convencionalismos, no hay nada que te haga sentir que tienes que hacer tal o cual cosa… Sólo hay calma, profunda, intensa y amorosa… Y dentro de esta calma se vive el compartir con los demás, cada uno en su momento, cada uno con su don, ya esté desarrollado o a desarrollar, no importa, todo es válido en el justo momento en el que se hace con amor incondicional…

A veces, cuando más cerca estoy o me siento, todo adquiere significado, todo tiene su lugar y su porque y para qué… Comprendo perfectamente a las personas que siguen buscando la verdad de Ávalon, porque en lo profundo de su corazón saben que está viva, que es cierto, que la Isla sigue impertérrita al tiempo y al espacio, que la enseñanza que podemos adquirir entre las personas que allí viven, pueden y de echo lo hacen, cambiar nuestra vida a mejor en todos y cada uno de los sentidos que quieras utilizar, que un viaje a esta dimensión no hará más que mejorar nuestro corazón, intuición y amor incondicional… Por ello he querido compartir estas palabras con vosotros, que serán seguidas de otras muchas, ya que siento que es mucho aun lo que desde la Isla de Cristal nos irá llegando para alcanzar el significado verdadero de Vivir…

Qué las bendiciones os colmen, que la dicha os llene y que vuestro caminar esté lleno de luz de la “Lámpara que nunca se apaga”…

Desde un lugar mágico, cerca del corazón de Ávalon, donde la magia y los prodigios se producen constantemente, sólo tienes que pararte a mirar y escuchar la música que nace del corazón…

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Autoría: tusrespuestas8@gmail.com

Fuente: EL CIELO EN LA TIERRA

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