La Teoría de la Estupidez, de Carlo Maria Cipolla

Carlo M. Cipolla ( 1922-2000 )

Historiador italiano especializado en la historia de la economía. Nacido en Pavía, estudió en la Sorbona y en la London School of Economics. Empezó a trabajar en la Universidad de Catania, en Sicilia, pasando después por las universidades de Venecia, Turín, Florencia, Pavía y Pisa. En 1959 se incorporó a la Universidad de California en Berkeley donde permaneció hasta su retiro en 1991.

Fue un autor prolífico, creativo y con diversidad de intereses. Su autoridad fue siempre reconocida en la historia económica, especialmente en la historia del dinero y de la población, pero trabajó también en la historia de la tecnología, la alfabetización y los sistemas sanitarios. Carlo M. Cipolla

Obtuvo numerosos reconocimientos y honores, desde el doctorado honorífico en medicina por la universidad de su Pavía natal, hasta la membresía en laRoyal Historical Society of Great Britain, la American Academy of Arts and Sciences, y la Accademia dei Lincei, a la que había pertenecido Galileo.

Uno de los trabajos más divulgados deCarlo M. Cipolla es su breve análisis económico, demográfico e histórico de la estupidez humana que publicó en su libro “Allegro ma non troppo” de 1988. No es su trabajo más formal, ni el mas serio, ni el que le dio más prestigio académico, pero vamos a hacer aquí una presentación somera de su contenido en la confianza de pueda servir de aviso al lector y contribuir así al progreso del conjunto de la sociedad

OBRAS DESTACADAS

  • Moneda, precios y civilización en el área mediterránea (1956)
  • Le Avventure della lira (1958)
  • Hombres, técnicas, economía (1962)
  • Historia económica de la población mundial (1962)
  • Educación y desarrollo en Occidente (1969)Historia económica de Europa (9 vols., 1972-1976)
  • Historia económica de la Europa preindustrial (1974)
  • Contra el enemigo invisible (1985)
  • Allegro ma non troppo (1988)
  • Miasmas y humores (1989)
  • La odisea de la plata española (1999)

Las leyes fundamentales de la estupidez human
(basado en Cipolla (1988), Allegro ma non troppo )

Primera Ley Fundamental: Siempre e inevitablemente todos subestiman el número de individuos estúpidos en circulación

A primera vista esta afirmación puede parecer trivial, o más bien obvia, o poco generosa, o quizá las tres cosas a la vez. Sin embargo, un examen más atento revela de lleno la rotunda veracidad de esta afirmación. Cipolla considera que por muy alta que sea la estimación cuantitativa que se haga de la estupidez humana, siempre quedaremos sorprendidos de forma repetida y recurrente por el hecho de que:

  1. personas que uno ha considerado racionales e inteligentes en el pasado resultan ser inequívocamente estúpidas;
  2. día tras día, con una monotonía incesante, vemos cómo entorpecen y obstaculizan nuestra actividad individuos obstinadamente estúpidos, que aparecen de improviso e inesperadamente en los lugares y en los momentos menos oportunos.

La Primera Ley Fundamental impide la atribución de un valor numérico a la fracción de personas estúpidas respecto del total de la población. Cualquier estimación numérica resultaría ser una subestimación. Por ello en las líneas que siguen se designará la proporción de personas estúpidas en el seno de una población con el símbolo σ.

Segunda Ley Fundamental: La probabilidad de que cierta persona sea estúpida es independiente de cualquier otra característica de esa persona.

No todos los humanos son iguales ya que unos son más estúpidos que otros. Según Cipolla, el grado de estupidez viene determinado genéticamente por la naturaleza pero no está asociado a ninguna otra característica de raza, sexo, nacionalidad o profesión.

El profesor Cipolla realizó amplios estudios demográficos con muy diversos sectores de la población. Inicialmente afirma haber comprobado que entre los trabajadores “de cuello azul” existía una fracción σ de estúpidos y que esa fracción era mayor de lo que esperaba, con lo que se confirmaba la primera Ley. Sospechando que podía deberse a falta de cultura o a marginalidad social estudió muestras de trabajadores “de cuello blanco” y a estudiantes, comprobando que entre ellos se mantenía la misma proporción. Más sorprendido aún quedó al medir el mismo parámetro entre los profesores de universidad. Decidió por tanto expandir sus estudios hasta la élite de la sociedad, los laureados con el Premio Nobel. El resultado confirmó el poder supremo de la naturaleza: una proporción σ de laureados con el Nobel son estúpidos.

Tercera Ley Fundamental (o de Oro): una persona estúpida es aquella que causa pérdidas a otra persona o grupo de personas sin obtener ninguna ganancia para sí mismo e incluso incurriendo en pérdidas.

El análisis de costes y beneficios de Carlo M. Cipolla permite clasificar a los seres humanos en cuatro tipos de personas, cada uno de los cuales ocupa un cuadrante en un sistema de coordenadas. Si representamos en el eje de abcisas el beneficio, positivo o negativo, que obtiene el individuo y en el eje de ordenadas el beneficio (+) o coste (-) que causa a los demás, podemos definir y estimar las coordenadas de los siguientes tipos:

  • Desgraciado (D): aquel que se causa un perjuicio a sí mismo, beneficiando a los demás.
  • Inteligente (I): aquel que se beneficia a sí mismo, beneficiando a los demás.
  • Bandido (B): aquel que obtiene beneficios para sí mismo, perjudicando a los demás.
  • Estúpido (E): aquel que causa pérdidas a otros, perjudicándose a la vez a sí mismo.

Distribución de Frecuencia

La mayoría de los individuos no actúa consistentemente. Bajo ciertas circunstancias una persona puede actuar inteligentemente y en otras actuar como desgraciado. La única importante excepción a esta regla es la de las personas estúpidas que normalmente muestran una fuerte tendencia hacia un comportamiento estúpido en cualquier actividad o empresa. Para los demás, podremos calcular su posición en el eje de coordenadas del gráfico 1 como una media de los resultados de sus acciones en términos de costes y beneficios causados sobre sí mismos y sobre los demás. Esta posibilidad nos permite hacer la siguiente digresión:

Consideraremos un “bandido perfecto” aquel que mediante sus acciones obtiene para sí mismo un beneficio igual al coste que origina en los demás. Es el caso del ladrón que roba a otro cien euros sin causarle ningún coste adicional. Esta situación puede ser definida como un “juego de suma cero” en el que el conjunto de la sociedad ni gana ni pierde. El “bandido perfecto” quedaría representado en el eje de coordenadas del gráfico 2 sobre la línea OM que bisecta el cuadrante B.

Sin embargo los bandidos perfectos son relativamente escasos. Es más frecuente que hayabandidos inteligentes (Bi) que obtienen más beneficios que los costes que causan, o bandidos estúpidos (Be), que para obtener algún beneficio causan un coste alto a los demás. Desgraciadamente los bandidos que permanecen por encima de la línea OM son relativamente poco numerosos. Es mucho más frecuente el individuo Be. Ejemplo de este último puede ser el ladrón que destroza los cristales de un coche para robar su radio o el que asesina a alguien para irse con su mujer a pasar un fin de semana en Montecarlo.

El poder de la estupidez

Los estúpidos son peligrosos y funestos porque a las personas razonables les resulta difícil imaginar y entender un comportamiento estúpido. Una persona inteligente puede entender la lógica de un bandido. Las acciones de un bandido siguen un modelo de racionalidad. El bandido quiere obtener beneficios. Puesto que no es suficientemente inteligente como para imaginar métodos con que obtener beneficios para sí procurando también beneficios a los demás, deberá obtener su beneficio causando pérdidas a su prójimo. Ciertamente, esto no es justo, pero es racional, y siendo racional, puede preverse. En definitiva, las relaciones con un bandido son posibles puesto que sus sucias maniobras y sus deplorables aspiraciones pueden preverse y, en la mayoría de los casos, se puede preparar la oportuna defensa.

Con una persona estúpida todo esto es absolutamente imposible. Tal como está implícito en la Tercera Ley Fundamental, una criatura estúpida nos perseguirá sin razón, sin un plan preciso, en los momentos y lugares más improbables y más impensables. No existe modo racional de prever si, cuando, cómo y por qué, una criatura estúpida llevará a cabo su ataque. Frente a un individuo estúpido, uno está completamente desarmado.

Puesto que las acciones de una persona estúpida no se ajustan a las reglas de la racionalidad, es lógico pensar que tienen todas las de ganar porque:

  1. generalmente el ataque nos coge por sorpresa.
  2. incluso cuando se tiene conocimiento del ataque, no es posible organizar una defensa racional porque el ataque, en sí mismo, carece de cualquier tipo de estructura racional.

El hecho de que la actividad y los movimientos de una criatura estúpida sean absolutamente erráticos e irracionales, no sólo hace problemática la defensa, sino que hace extremadamente difícil cualquier contraataque. Y hay que tener en cuenta también otra circunstancia: la persona inteligente sabe que es inteligente; el bandido es consciente de que es un bandido y el desgraciado incauto está penosamente imbuido del sentido de su propia candidez. Pero al contrario que todos estos personajes, el estúpido no sabe que es estúpido y esto contribuye en gran medida a dar mayor fuerza, incidencia y eficacia a su poder devastador.

No hay que asombrarse de que las personas desgraciadas e incautas, es decir, las que en los gráficos 1 y 2 se sitúan en el cuadrante D, no reconozcan la peligrosidad de las personas estúpidas. El hecho no representa sino una manifestación más de su falta de previsión. Pero lo que resulta verdaderamente sorprendente es que tampoco las personas inteligentes ni los bandidos consiguen muchas veces reconocer el poder devastador y destructor de la estupidez. Es extremadamente difícil explicar por qué sucede esto. Se puede tan sólo formular la hipótesis de que, a menudo, tanto los inteligentes como los bandidos, cuando son abordados por individuos estúpidos, cometen el error de abandonarse a sentimientos de autocomplacencia y desprecio en lugar de preparar la defensa y segregar inmediatamente cantidades ingentes de adrenalina ante tamaña situación de peligro.

Uno de los errores más comunes es llegar a creer que una persona estúpida sólo se hace daño a sí misma, pero esto no es más que confundir la estupidez por la candidez de los desgraciados.

A veces hasta se puede caer en la tentación de asociarse con un individuo estúpido con el objeto de utilizarlo en provecho propio. Tal maniobra no puede tener más que efectos desastrosos porque:

  1. está basada en la total incomprensión de la naturaleza esencial de la estupidez y
  2. da a la persona estúpida la oportunidad de desarrollar sus capacidades aún más allá de lo originalmente supuesto. Uno puede hacerse la ilusión de que está manipulando a una persona estúpida y, hasta cierto punto, puede que incluso lo consiga, pero debido al comportamiento errático del estúpido, no se pueden prever todas sus acciones y reacciones y muy pronto uno se verá arruinado y destruido sin remedio.

A lo largo de los siglos, en la vida pública y privada, innumerables personas no han tenido en cuenta la Cuarta Ley Fundamental y esto ha ocasionado pérdidas incalculables.

Macroanálisis y Quinta Ley Fundamental: La persona estúpida es el tipo de persona más peligrosa que existe.

Las consideraciones finales de la Ley cuarta nos conducen a un análisis de tipo “macro”, según el cual, en lugar del bienestar individual, se toma en consideración el bienestar de la sociedad, definido, en este contexto, como la suma algebraica de las condiciones del bienestar individual. Es esencial para efectuar este análisis una completa comprensión de la Quinta Ley Fundamental. No obstante, es preciso añadir que de las cinco leyes fundamentales, la Quinta es, de largo, las más conocida.

El corolario de la ley dice así:

El estúpido es más peligroso que el bandido.

La formulación de la ley y el corolario son aún del tipo “micro”. Sin embargo, tal como hemos anunciado anteriormente, la ley y su corolario tienen profundas implicaciones de naturaleza “macro”. Si todos los miembros de una sociedad fuesen bandidos perfectos, la sociedad quedaría en una situación estancada pero no se producirían grandes desastres. Todo quedaría reducido a transferencias masivas de riqueza y bienestar. Pero cuando los estúpidos entran en acción las cosas cambian completamente. La personas estúpidas ocasionan pérdidas a otras personas sin obtener ningún beneficio para ellas mismas y, por consiguiente, la sociedad entera se empobrece.

El gráfico 3 muestra un sistema de clasificación simple entre las acciones que causan beneficio o perjuicio a la sociedad como un todo. Toda actividad representable a la derecha de la línea NOM implica una redistribución con beneficio social neto, mientras que las actividades que caen a la izquierda o debajo de dicha línea implican pérdidas sociales netas.

El profesor Carlo M. Cipolla, erudito historiador que ha investigado intensamente la sociedad clásica romana, la sociedad medieval y muchas otras de la antigüedad, está perfectamente cualificado para afirmar, como hace, que el coeficiente σ es una constante histórica. ¿Por qué entonces unas sociedades prosperan y otras entran en decadencia? Depende exclusivamente de la capacidad de los individuos inteligentes para mantener a raya a los estúpidos.

Más aún: en las sociedades en decadencia, el porcentaje de individuos estúpidos sigue siendo igual a σ; sin embargo, en el resto de la población Cipolla observa, sobre todo entre los individuos que están en el poder, una alarmante proliferación de bandidos con un elevado porcentaje de estupidez. Y entre los que no están en el poder, un igualmente alarmante crecimiento del número de los desgraciados incautos. Tal cambio en la composición de la población de los no estúpidos es el que refuerza inevitablemente el poder destructivo de la fracción σ y conduce al país a la ruina.

Enciclopedia y Biblioteca Virtual de las Ciencias Sociales, Económicas y Jurídicas

10 comentarios en “La Teoría de la Estupidez, de Carlo Maria Cipolla

  1. Hace mucho que no leía un buen articulo y este es uno de ello.
    Me sorprende que se haya realizado una tesís tan bien desarrollada y comprensible, y como siempre sea escasamente conocida.
    Cuan acertado esta el autor de la tesis en todo su desarrollo. Aunque disiento que su grado dependa de la genética exclusivamente.
    Desde hace ya tiempo observaba esta situación en “particular (jjjj)” y en general , e interpretando que la gradualidad de la estupidez esta asociada a la despersonalización y lógicamente al ego . Y tambien observando que la falta de practicidad ( ser practico ) en llevar a cabo una acción ( simple o complicada, sea la meta ) indicaria la presencia de la estupidez. Me refiero a la practicidad creativa no a lo bruto. Por lo tanto tambien “la falta de creatividad” estaria emparentada con ella.
    En la estupidez actúa el ego , directamente por una “necesidad”, impulso, emocionalidad del mismo; sin dar lugar a la mente analítica a las preguntas: como, cuando, donde, porqué, para qué.
    Muy buen tema para extenderse en el abanico poco conocido.

    1. Creo la frase original era;
      La inteligencia es aburrida, ya que facilmente se ven sus limites, lo que no deja de maravillarme es la estupidéz, ya que esta, no tiene limites.

  2. el articulo es bueno.-

    pero no apunta a los mas importante, que es….

    ¿en que momento nos convertimos en estupidos?…. cual es ese preciso momento en que dejamos de ser listos para pasar al “lado oscuro”….

    ¿es recurrente… estamos libres de pecado…. nos pasa a todos….?….

    _________________________________________

    porque esa son las pregunta que tenemos que hacernos….

    el articulo, en mi opinion, desglosa los efectos de la actitud estupida…. pero no su origen.-
    ___________________________________________

    creo que la punta del ovillo es lo siguiente.-

    “suspension voluntaria de la inteligencia”….. cuando hacemos eso…. “pasamos al lado oscuro”.-

    ejemplo cotidianos….:

    a) persona manejando bicicleta, en horario pico de uso de la calle (llena de autos a toda velocidad…), y el buen señor maneja sin manos, para poder escribir en el “celu” algun mensaje.-

    b) persona a la que en repetidas ocasiones, sus compañeros de trabajo le dicen que no use las escaleras porque estan rotas… y el personaje las “usa”… y se cae… y se lastima seriamente.-

    c) ladron que escapa de la policia en la oscuridad…. con calzado deportivo con lucecitas en los talones.-

    d) profesor J…. al que mil veces le dijeron que no se baje del bus en “movimiento”…. y el se tira lo mismo…. porque se cree el capitan america…. y obviamente… hace la “plancha” en la calle delante de todos…. pero como soy arrogante… le hecho la culpa a la “arena” que hay en la calle…..

    (la arrogancia es fundamental para entrar al “Multiverso de la Estupidez”.-

    ___________________
    como ven…. nos “pasamos al lado oscuro”, cuando, mas halla de los datos intelectuales, los buenos consejos, la informacion fidedigna, hacemos caso omiso de TODO…. y alegremente hacemos nuestra voluntad… obviamente con resultados desatrosos.-

    normalmente para uno mismo.-

    pero no hay que ser “cruel”…. porque TODOS (profesor J Incluido….), algunas vez…. “nos pasamos al lado oscuro”….. algunos varias veces al dia.-

    antes que me olvide…. para ser estupido, hay que ser inteligente.-

    mientras mas inteligente…. el “potencial” es mayor.-

    hablen en broma de esto…. porque la naturaleza diaria nos va hacer caer varias veces en ese “espacio profundo” que es la estupidez.-

    y es en ese preciso momento…. donde descubriremos si tenemos “sentido del humor o NO….”… si somos capaces de reirnos de nosotros mismos.-

    profesor J

    1. Profesor J
      El bajarse del bus cuando esta en movimiento, no es estupidez, es el sano deseo de probar sus aptitudes fisicas, aúnado a la adrenalina del peligro.
      Una vida llevada dentro de parametros “seguros” no solo es una vida aburrida, sino mentalmente estancada.
      Ya que si empezamos a vivir fisicamente en la mayor seguridad posible, terminaremos por vivir pensando solo pensamientos “seguros”.
      Y este blog esta lleno de gente que no acepta los pensamientos “seguros” y sale a buscar la verdad de la vida.

      La vida conlleva de la mano a la muerte, que es una compañera que nos recuerda cúan preciada es la vida y que debemos aprovecharla al maximo.

        1. Visitante….

          asi es…..

          por eso tengo una auto imagen de Capitan America….

          obviamente no lo soy….

          la calle se encargo de hacermelo recordar.-

          profesor J

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