El mapamundi de Albi

 

El mapamundi de Albi, que es una de las dos representaciones del mundo más antiguas que existen (la otra está en el Vaticano), recobra nueva luz con su reciente inscripción en los registros de la UNESCO, con la que se impulsa el conocimiento de ese documento del s.VIII y de la interpretación que ofrece de la época. Realizado en piel de cabra o de cordero, y de apenas 27 centímetros de alto por 22,5 de ancho, el plano articula en forma de herradura el mundo entonces conocido, que giraba en torno al Mediterráneo.
Las cinco grandes islas de ese mar (Creta, Chipre, Sicilia, Cerdeña y Córcega) ocupan la parte central de esa ‘U’ invertida, en la que aparecen citados 23 países o imperios repartidos en tres continentes (Europa, Asia y África), pese a que esa noción es posterior a este gráfico.
El documento se custodia en la mediateca de Albi (sur de Francia) y, según explicó su directora, Jocelyne Deschaux, proporciona ante todo una “representación teórica” del globo, porque se inspiró probablemente en la lectura de la Periegésis de Denys y de la descripción que este efectuó de la tierra habitada a principios del siglo II.
No era un plano destinado a los viajeros, pero sí ofrece cierta “fiabilidad geográfica” al citar y ubicar las principales ciudades y ríos de entonces. El mapamundi, de precio “inestimable”, integra un manuscrito de 77 páginas, que en el siglo XVIII fue titulado Miscelánea y tenía una clara vocación educativa, comparable, según los expertos, a los actuales manuales escolares.
Su ligero desgaste en las esquinas inferiores de las hojas, su mención en escrituras de los siglos X y XII y el hecho de haber recibido una nueva lectura en el XVII y posteriormente en el XVIII evidencian el uso frecuente de ese manuscrito y el cuidado puesto en su conservación. Su origen, según Deschaux, es cristiano, porque solo los religiosos dominaban en el pasado la lectura y la escritura, pero todavía no se ha determinado si procede de la misma Albi o vio la luz en el norte de España o en la costa mediterránea.
Sí hay consenso en que es, junto a otra salvaguardada en el Vaticano, una de las dos primeras representaciones del mundo no simbólicas ni abstractas que se conservan, y la única que lo plasma en forma de herradura. Su existencia, además, es significativa de la percepción del mundo en el siglo VIII, tanto a nivel geográfico como histórico, y de las prácticas de la transmisión educativa en la Edad Media.

Fuente:
http://www.20minutos.es/noticia/2586495/0/mapamundi/albi/mapa-mundo-siglo-viii/

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