Aida. ¿Existe el infierno? misterios y diversas interpretaciones.

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En todas las religiones se habla de un lugar tenebroso y ardiente, donde los difuntos pueden llegar por sus malas acciones. Es el concepto de un mundo inferior y todas los credos manejan este concepto, tanto judíos, cristianos, brahmanes, budistas,  mahometanos, etc. En esta investigación se verá de donde surge este concepto y qué es a lo que se le puede llamar “el infierno”.

Probablemente los anglosajones derivaron la palabra Hell (infierno) del nombre de la diosa Hela, y los esclavones del griego Hades. Hel o Hela, en escandinavo, representa la reina de la región de los muertos, un ser horrendo que gobierna sobre los abismos de Helheim y Nifleheim. En la mitología primitiva, Hel era la diosa de la tierra, una benéfica madre, sustentadora del hambriento. Pero en los últimos Skaldas (escandinavo) se interpretó como la Pluto femenina, la reina del imperio de las sombras, que introdujo la muerte y el dolor en este mundo. Hela, en celta, representa a la Luna, considerada como reina del cielo nocturno.

La interpretación “exotérica” (simple) de las religiones ha dado como resultado la idea de un infierno ardiente. Una versión dice que esta idea es puramente egipcia; fue hasta la decimoctava dinastía, cuando surgió la idea de un infierno con fuego como lugar de castigo, cuando Tifón fue transformado de un dios en un diablo. Ra (el Sol) se convirtió en el señor del Horno ardiente, en Karr, el infierno de los faraones, y los pecadores eran amenazados con el ardor de los fuegos infernales como tormento eterno.

Tifón

También se dice que los griegos y romanos consideraban el cielo cómo orden y belleza, y la tierra cómo suciedad, pues seis metros bajo tierra enterraban a los muertos, y así nombraron Infernuma ese lugar. Aunque también infernus se puede entender cómo “en el interior”, quiere decir “lo que está en el interior del suelo y más abajo del suelo”. Posteriormente el cristianismo  se basó en la idea de la mitología grecorromana, que nombraba el espacio oscuro en el que vivían los muertos como Hades o Averno, designando la palabra infernus como un lugar donde los malvados ya difuntos llegaban, mientras que los difuntos buenos iban al cielo. Pero hay que entender que en la concepción judaica bíblica heredada por los cristianos no existe este concepto del infierno, solo se habla metafóricamente de “la hoguera de Gehena”, como destino de las almas malvadas, mientras que las almas justas “reposan en el seno de Abraham”.

El Hades era considerado como la morada final de los muertos, un lugar subterráneo, separado del mundo de los vivos por la laguna Estigia, dividido en diferentes secciones. En el están también los Campos Elíseos, un paraíso de eterna primavera para los justos. Pero el resto, es un mundo infernal donde las almas vagan sin conciencia entre bruma y niebla, con ríos de fuego y de lágrimas, habitados por todo tipo de monstruos infernales y donde se encuentra un profundo abismo sulfuroso, el Tártaro, donde estaban encerrados los grandes criminales. Y es de aquí de donde el cristianismo toma su concepto del infierno, no de la biblia judaica, como ya se dijo anteriormente. Retoman principalmente la idea de los demonios (los démones), que en realidad eran dioses inferiores, mediadores y de fertilidad, como los Sátiros, con patas de cabra, cuernos y rabo, a los que sataniza para darles una imagen de seres malvados.

El Hades

Ahora veremos cómo se interpreta el Infierno en las enseñanzas ocultistas, en las que en ocasiones se llega a considerar a la Tierra como un infierno…

EL INFRAMUNDO

La descripción de un infierno rodeado de lava, es una descripción alterada de un reino de la creación llamado el Inframundo, el cual tiene como objetivo concebir y mantener la materia, para que no regrese a su estado sutil. Sin esto el mundo físico que conocemos no podría existir. Los seres del inframundo, para poder realizar este trabajo, tienen un oscurecimiento de su conciencia, para poder crear la materia. Por lo mismo son más materialistas que el más materialista de los humanos. No es que sean maléficas, pero al estar sus conciencias oscurecidas, están ávidas de energía, por eso no se recomienda relacionarse con ellos, ya que pueden llegar a vampirizar al individuo. Se contactan ya sea invocándolos, frecuentando lugares donde la energía es muy pesada, o estando gran parte del tiempo con el ánimo negativo, ya que vibratoriamente se llega a la zona donde se encuentran.

AVITCHI

Entendiendo el Inframundo, se puede ver que no tiene nada que ver con seres humanos difuntos, ese no es un lugar al que se llegue después de morir, en el esoterismo “el infierno” para humanos se ve de la manera siguiente:

El paraíso como “el Devachan” y el infierno como “Avitchi”, que no son eternos, pero en estos estados de conciencia se pierde la noción del tiempo. Entre las reencarnaciones hay un periodo de asimilación de lo que se experimentó durante la vida física. De estos dos “lugares” ( en realidad estados de conciencia) hay muchos grados, y el más denso del Devachan se encuentra con el más tenue de Avitchi. El Avitchi puede vivirse incluso encarnado en la Tierra, la palabra es sánscrita y significa “infierno no interrumpido”. Este es uno de los nombres con los que se designa también al planeta Tierra, y también se considera un estado al cual son condenados en este plano físico algunos “desalmados”. Avitchi es un estado de maldad espiritual subjetiva, lo contrario al Devachán (que significa morada resplandeciente o mansión de los dioses). Supuestamente nosotros mismos creamos nuestro devachán o nuestro avitchi cuando estamos encarnados en la Tierra, y en su mayor parte durante los últimos días.

MALKUTH

En la Cábala Malkuth es el décimo Sephira del Árbol de la Vida, el Reino, correspondiente a la H, final del Tetragrammaton. Se le considera receptora de las emanaciones de esferas superiores y representa el resultado final de todas las esferas del árbol. Sus virtudes son la discriminación y la disciplina, sus vicios la avaricia, la inercia y la ilusión de que solo existe lo material. Malkuth tiene dos aspectos, el macro cósmico y el micro cósmico.

  • Macrocosmos: en este aspecto, Malkuth representa el plano físico, desde las partículas subatómicas hasta las galaxias y todo el Universo, tanto materia como energía. Es también el mundo de los cuatro elementos, tierra, agua, aire y fuego. Se le ha relacionado con el término Infierno ya que es el punto más alejado de la fuente infinita de Luz, y por lo mismo, el punto de máxima densidad y oscuridad. Sus cualidades son la Estabilidad y la Inercia y gracias a estas, se hace tangible lo intangible de esferas superiores. La inercia genera estabilidad, pues una vez que se alcanza el equilibrio, la inercia permite que se mantenga la forma, sin esto, la energía se disiparía, desapareciendo la forma. Malkuth es en donde todo se transforma en una realidad palpable, las ideas se convierten en experimentación, la Creación terminada. Se tiene que aprender a ver el plano material como el signo visible de la actividad etérica invisible (Yesod). Yesod se realimenta con los resultados producidos en Malkuth.
  • Microcosmos: se experimenta Malkuth a través del cuerpo físico y de los sentidos tanto internos como externos. Incluye también las energías que no podemos percibir con los 5 sentidos, pero que sí tienen efectos incluso conscientes. La conciencia humana recibe la información de Malkuth a través del cerebro y el sistema nervioso, se interpreta y así se construye la realidad ordinaria. Se llega a Malkuth para aprender las lecciones de la vida, por eso el intentar evadir el mundo material en busca de una vida más espiritual, sin haber dominado la materia, solo lleva a detener el proceso evolutivo. Sólo se avanza mediante la aceptación de “lo que es”, y a partir de ahí crecer y evolucionar. Quiere decir que la evolución comienza en Malkuth.

Se pudo ver algunas de las diversas interpretaciones alrededor del concepto del “infierno”, que poco tienen que ver con la versión popular cristiana, la cual se basó en las ideas grecorromanas acerca del Hades.

Saludos…

Alejandro Zack.

Gran Misterio

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