La autopsia de Jesús

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¿Cómo pudo Jesucristo aguantar lainhumana agonía de su trágico final durante tanto tiempo?

¿Qué pronóstico ofrece laantropología forense?

La Autopsia de Jesús I

 Texto de Ampa Galduf/ Marcos Uyá

Para desentrañar qué fue exactamente lo que provocó la muerte de Jesús de Nazaret, uno de los personajes más relevantes y controvertidos de la historia, irremediablemente tenemos que indagar en el proceso de su agonía hasta su último aliento.

Esta cuestión ha mantenido ocupados a cientos de expertos en las últimas décadas. Éstos se han encontrado siempre con el mismo problema, la ausencia del cuerpo del autoproclamado Hijo de Dios.

Según la doctrina esencial del Cristianismo, Jesucristo resucitó de entre los muertos y el cadáver del Mesías nunca fué hallado en su sepulcro.

El cádaver de un crucificado

El máximo interés entre científicos y curiosos se desencadena a partir de 1968, a raíz del descubrimiento delesqueleto de un crucificado en los alrededores de Jerusalén, de nombre Yehohanan quien, según los análisis realizados, murió en la misma época que Jesús.Yenohanan-crucificado

A pesar de no ser los restos de Cristo, se podía al menos estudiar el proceso de martirio sufrido en la cruz; síntomas, patologías, tipos de lesiones y causa inmediata de la muerte.

Con ello, se pudo por fin trazar un análisis completo y conciso, similar al del proceso de la muerte de Jesús.

Un paso muy importante ya que, como hemos dicho, faltaba la pieza clave de la antropología forense, los restos óseos.

Gracias a la información del cadáver de Yenohanan, se pudo realizar un estudio a fondo sobre las causas que, con mucha probabilidad, determinaron la muerte de Jesús de Nazaret.

La Sábana Santa

Los primeros análisis procedieron de la popular Síndone de Turín, o lo que es lo mismo, la Sábana Santa, junto con los testimonios literarios de los evangelios canónicos y apócrifos. 

En ella se reflejaba la imagen del cuerpo de un hombre que había sufrido una muerte atroz y que ‘supuestamente’ habría estado en contacto con dicho lienzo.Sabana_Santa_

Mediante análisis del Carbono 14 y otros palinológicos, trató de datarse la reliquia aunque con grandes discrepancias respecto a la cronología. 

Después de años de debate  científico sobre su autencidad, -lo que a nosotros nos ha dado para varios artículos-,  dadas sus características peculiares, gran parte de la comunidad científica y religiosa acuerdan que la imagen de la Síndone debió de pertenecer al mismísimo Jesucristo.

Conclusiones debidas en gran parte a la hipótesis de un grupo de científicos de la Universidad de Padua quienes emplearon técnicas forenses para comparar las fibras de la Sábana Santa con muestras de telas de la época de Jesús. Sorprendentemente coincidían.

La posible Autopsia

Tenemos entonces que con la ayuda de la imagen de la Síndone y los restos del esqueleto perteneciente a Yehohanan, el análisis de la autopsia de Jesús sería el siguiente:Jesus_imagen

  • La autopsia presenta a un hombre, conocido como Jesús de Nazaret, de unos treinta a treinta y cinco años que vivió en la provincia romana de Judeaa comienzos del siglo I de nuestra era.
  • Su altura, determinada por la impronta de la Síndone, era bastante alta para la época, casi un metro ochenta, en contraposición con la estatura media que rondaría sobre el metro sesenta.
  • Su constitución sería delgada pero fuerte, aproximadamente entre 75 y 78 kilogramos.

En cuanto al proceso de la agonía de Jesús, se inicia en el momento en que el predicador es detenido y traicionado por Judas Iscariote en el huerto de los olivos- conocido como Getsemaní, -ytermina fatalmente como todos sabenen la Cruz.

El desmedido y cruel sufrimiento del proceso intermedio acabó dejando huellas fatales en el cuerpo del Mesías Cristiano.cristo-cruz

Llagas, contusiones, escoriaciones debidas a los latigazos, incesantes caídas, y lesiones en zonas internas causaron el desfallecimiento de Jesús en varias ocasiones, unidas al insoportable peso del patibulum, el madero que el ‘Cristo’ tuvo que arrastrar camino al Gólgota.

Todo este amasijo de tormentos fueron haciendo mella en su ya maltrecho cuerpo antes de que sus extremidades fueran desgarradas por los clavos.

En suma, un espeluznante suplicio fue lo que ‘El Nazareno’ experimentó antes de su muerte.

A ello hay que añadir su pérdida sanguínea, que pudo ser de unos dos litros de sangre ya que durante todo este tiempo y con mucha probabilidad, el Rey de los Judíos no tomó ningún alimento o bebida.

Finalmente, ya en la cruz, le ofrecieron una especie de brebaje narcótico (vino con mirra e incieso) para supuestamente paliar un poco sus terribles dolores, aunque ya moribundo, el crucificado rehusó.

La causa final e inmediata de la muerte de Jesucristo fue la asfixia, en un proceso de hipoxia-anoxia cerebral, es decir, hasta llegar a la ausencia total de oxígeno en la sangre, consecuencia de una marcada hipovolemia. El término se define como la disminución de la cantidad de sangre a causa de sus múltiples heridas, junto con la ya mencionada insuficiencia respiratoria además de la cardíaca.

Jesús agonizaba sin fuerzas suficientes para poder respirar esperando su último aliento, el alivio definitivo para regresar con su padre celestial.

Jesús_cruz_final

El análisis forense sobre el agónico proceso de la  muerte de Cristo será materia de un próximo artículo en Arquehistoria, más detallado si cabe, que complete este primer avance.

Esperando que sea de vuestro interés, felices lecturas!!

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BIBLIOGRAFÍA:

  • SOLÍS, José Antonio.  El gran enigma de la tumba de Jesús. Barcelona: FAPA EDICIONES S.L., 2007.
  • PORTER, Carmen. La Sábana Santa ¿Una fotografía de Jesucristo? Madrid: Editorial Edaf, S.A., 2005.
  • Examen forense al cuerpo de Jesús

http://selenitaconsciente.com http://expresionforense.com/docs/expresion%20forense_no%208_noviembre_2013.pdf pags 24 a la 27.

http://arquehistoria.com/la-autopsia-de-jesus-19631

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