Agua Espiral: la estructura óptima del agua para mejorar tu salud

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El agua es un elemento tan importante para nuestra salud y la prevención de múltiples enfermedades que hemos de ser conscientes de su influencia en todos los aspectos de nuestra vida. ¿Bebemos suficiente agua? ¿Cuál es la calidad del agua que bebemos? ¿Somos conscientes de todas las sustancias benéficas y nocivas que puede albergar? ¿Cómo es su estructura geométrica? Las respuestas a todas estas preguntas determinan nuestra relación con el agua, nuestra salud y su impacto sobre nuestra consciencia.

Las cifras hablan por si solas, somos agua.
El cerebro humano está compuesto de un 95% de agua, nuestros pulmones tienen un 90% de agua, nuestra sangre un 82%. En su totalidad el agua representa en un adulto un 70%. Cada día, en condiciones normales, perdemos mediante la orina, el sudor, la transpiración y las heces entre tres y cuatro litros de agua. Respirando podemos llegar a expulsar al aire casi 2 litros. Este agua tiene que ser repuesta.

El Doctor iraní Fereydoon Batmanghelidji, que ha curado a miles de pacientes sólo con tratamiento a base de agua, sostiene que muchas de las enfermedades que padecemos actualmente tienen su origen en una Deshidratación Crónica. No bebemos agua suficiente.

Una disminución de sólo un 2% del agua en nuestro cuerpo empieza a causar síntomas de deshidratación. La deshidratación puede provocar trastornos como pérdida de memoria, somnolencia, falta de concentración, artritis y lesiones por falta de líquido en las articulaciones.

Según las investigaciones de Batmanghelidji, cuando el cuerpo tiene poca agua, puede llegar a tomar el líquido de donde pueda, incluso de la materia fecal en nuestros intestinos haciendo que circule por nuestro organismo un líquido lleno de toxinas.

Son muchísimas las funciones vitales del agua en nuestro organismo. Es un lubricante en casi todos los procesos del cuerpo, regula la temperatura corporal, nos ayuda en el transporte y asimilación de los nutrientes y del oxígeno.

Cada día más científicos e investigadores ponen la atención en la importancia del agua. La bioquímica mexicana Esther del Río explica en sus investigaciones el protagonismo del agua en la formación en nuestro cuerpo, de un cristal líquido con propiedades ópticas que permite almacenar y transmitir información lumínica a gran velocidad por todo el cuerpo, propiciando también todo tipo de impulsos electromagnéticos necesarios.

Todos estos datos deberían hacernos reflexionar sobre qué tipo de agua estamos bebiendo. Si el agua es tan importante en todas las funciones de nuestro organismo, está claro que no es suficiente con tomar agua en cantidad. Debemos poner atención a calidad del agua que bebemos.

¿Cuáles son las características que ha de tener un agua de calidad?
El agua es un Disolvente Universal, que puede albergar todo tipo de sustancias. Su capacidad de almacenar información le permite guardar también la frecuencia y energía de todo aquello que ha estado en ella. Por ello debemos saber como evitar todos aquellos productos y frecuencias energéticas que pueden estar o han podido pasar en algún momento a través del agua:

Características biológicas y químicas.
Agua sin contaminantes químicos: metales pesados, cloro, flúor, arsénico, amianto, residuos plásticos, medicamentos en el agua, derivados del petróleo, fertilizantes, pesticidas, hormonas, trihalometanos… pueden ser algunos de los contaminantes químicos que se pueden encontrarse en el agua.

Agua sin contaminantes biológicos: virus, bacterias, parásitos, hongos, quistes, protozoos, algas, esporas y todo tipo de materias que el agua puede ir recogiendo en su recorrido por zonas naturales o tuberías, tienen que ser evitados.

El agua es vida, pero contaminada química o biológicamente es la mayor causa de enfermedades en el mundo. Por ello es necesario el tratamiento del agua, no sólo para que sea potable sino también para que esté vitalizada, hidrate y sea nutritiva.

¿Cuáles son las distintas soluciones para tratar química y biológicamente el agua?
Soluciones para la eliminación de químicos y tóxicos:
Actualmente son varios métodos los que ayudan a eliminar toda la química y tóxicos que puede contener el agua:
Filtro de Carbón: el filtro de carbón es un tratamiento usado desde la época de griegos y romanos, sólo elimina los efectos estéticos del agua, mejorando el sabor y el olor.
Filtro de Carbón Vegetal Activo: es carbón vegetal poroso que atrapa compuestos, principalmente orgánicos, en el líquido. Lo hace con tal efectividad, que es el purificante más utilizado por el ser humano. Lo importante es que el diámetro de los poros sea lo suficientemente pequeño para no dejar pasar metales pesados y otros contaminantes y lo suficientemente grande para dejar pasar los minerales necesarios para el organismo.
Osmosis inversa: la filtración por osmosis se realiza a través de una membrana tan fina que no deja pasar nada que no sea agua, resultando un agua destilada tras la filtración. Los resultados son controvertidos, porque requiere de cantidades de agua que se han de almacenar pudiendo acumularse bacterias en los depósitos para tal fin, y el agua destilada resultante ha de remineralizarse.

Soluciones para la eliminación de contaminantes biológicos:
El Cloro: es la sustancia más común utilizada por las depuradoras como Bactericida, pero es controvertido pues en dosis grandes resulta tóxico.
Con calor: hirviendo el agua, no elimina todas las bacterias y sólo es factible con pequeñas cantidades de agua.
Luz ultravioleta: se hace pasar el agua por el haz o reflejo lumínico de una lámpara de luz ultravioleta. Hasta ahora se considera el mejor método pues desorganiza el ADN de los microorganismos impidiendo que se reproduzcan.

Características geométricas y energéticas del agua
Una de las propiedades más sorprendentes del agua es que su estructura molecular tiene la capacidad de interactuar de una u otra forma con nuestras células en función de su geometría. El agua memoriza gracias a su ductilidad geométrica todas las frecuencias de aquellos elementos que han entrado en contacto con ella. Las vibraciones, frecuencias energéticas de todas las sustancias y contaminantes que entran en contacto con el elemento líquido quedan grabadas en la memoria del agua.

Los movimientos naturales o mecánicos a los que se ve sometida el agua, influyen sobre su geometría. Los pensamientos, sentimientos modifican su estructura geométrica. A través de su geometría el agua transmite energía e información que influyen sobre nuestra consciencia. Las investigaciones del japonés Masaru Emoto han registrado gráficamente este fenómeno.

La estructura geométrica del agua
Todos los átomos de las sustancias sólidas y líquidas, forman entre ellos estructuras geométricas, por las fuerzas electromagnéticas que tienen. El agua tiene una estructura geométrica natural que hemos de respetar y fomentar.

Las moléculas de agua se agrupan formando triángulos que a su vez forman prismas piramidales. A su vez estas moléculas se agrupan en clusters o racimos de moléculas que permiten una u otra estructura molecular.

Según los estudios realizados por el investigador Viktor Schauberger, gracias al movimiento natural del agua a través de su recorrido en riachuelos, ríos, cascadas … el agua configura su estructura.

Este movimiento se puede ver claramente en el movimiento en espiral formado en los remolinos de agua. Este es un movimiento implosivo, que concentra la energía en el centro, divide su estructura en pequeñas moléculas y oxigena el agua.

Investigaciones posteriores realizadas por el físico coreano Mu Shik Jhon, expuestas en su libro “El Puzzle del Agua: la clave hexagonal”, nos explican la importancia de que la estructura molecular del agua sea hexagonal.

Agua hexagonal:
El agua con estructura hexagonal tiene una red de moléculas de hidrógeno vinculadas entre si. El agua Hexagonal forma una trama cristalina líquida que interactúa en la comunicación de las células y en los procesos metabólicos. Este cristal líquido constituye la capa inicial de agua que rodea y protege las células sanas.

En palabras de Mu Shik Jhon el agua altamente estructurada rodea el ADN y actúa para estabilizar la estructura helicoidal del ADN. Forma una capa de protección contra todo tipo de influencias externas que podrían causar un mal funcionamiento.

Agua ionizada:
Cuando el agua cae en cascada desde las montañas, en su recorrido disuelve innumerables minerales. Por ello, no podemos hablar de agua sin hablar de minerales. Los minerales disueltos en el agua están en forma de iones.

Los iones afectan a las propiedades del agua. Hay ciertos iones que fortalecen la estructura hexagonal del agua y otros iones que debilitan la estructura. Los iones de Calcio, Magnesio, Sodio, Cloruro y Sulfuro son los que frecuentemente se encuentran en el agua. El Calcio, sodio, zinc, hierro, plata, cobre y otros, ayudan a convertir el agua hexagonalmente. Estos iones fortalecen la unión entre las moléculas de agua y aumentan el número de hexágonos en la solución de agua.

Agua de grifo y embotellada:
El agua del grifo al igual que el agua embotellada está compuesta casi siempre de conglomerados de moléculas demasiado grandes que no permite el movimiento fluido dentro de las células. Al preparar el agua para su suministro, esta ha sido almacenada durante un tiempo privándola de su movimiento. El agua de grifo recorre en muchas ocasiones grandes distancias en tuberías rectilíneas, sometida a grandes presiones que apelotonan y aglomeran todas las moléculas. Estas moléculas grandes no pueden penetrar en el interior de las células. Y por tanto los nutrientes no acceden fácilmente al interior celular. Por ello nuestro organismo tiene que tratar de reestructurar el agua en el cuerpo para poder entrar en las células, esto le lleva tiempo y consume energía.

¿Como podemos ayudar a nuestro organismo a vitalizar, oxigenar y recuperar la estructura geométrica del agua?
Para estructurar el agua tenemos que crear un vortex. Hoy gracias a aparatos como el Twister, un activador de agua y generador de remolinos, la tecnología nos permite recrear un movimiento espiral implosivo, imitando el movimiento natural del agua, separando las grandes moléculas conglomeradas formadas debido a la circulación artificial del agua en cañerías y tuberías o por largo tiempo sin movimiento como en el agua embotellada.

Este movimiento espiral permite formar clusters de moléculas más pequeñas que posibilitan que el agua entre en las células, las hidrata y nutre. El movimiento espiral ayuda a recuperar la geometría natural del agua que favorece los procesos celulares y oxigena y energetiza el liquido elemento.

Esta agua viva, vitalizada y estructurada permite que la energía y la información puedan pasar fácilmente por nuestro cuerpo. Los prismas moleculares tienen unos patrones organizados que permiten que la información se comunique más rápidamente.

Beber abundante agua, agua pura, filtrada, que contenga los minerales e iones necesarios para su vitalidad y tratada con un movimiento espiral es la forma más inteligente de apostar por nuestra salud.

Centro de Investigaciones del Agua
Equipo Scheller España
www.sanacioncelular.com

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