«Dios no es suficientemente bueno para nosotros» Xavier Bartlett.

Dios no es suficientemente bueno para nosotros

Dicen que Dios, un día, al ver la aflicción de muchos hombres y mujeres a causa de la crisis económica, el paro y la precariedad laboral, decidió comprobar por sí mismo qué estaba pasando en el planeta Tierra –regido temporalmente por uno de sus antiguos alumnos, un tal Satanás– y averiguar en particular qué era eso del “mercado de trabajo”. Así que bajó al mundo físico y se presentó discretamente a un proceso de selección para un modesto puesto de mando intermedio en una empresa del sector de los servicios.

Tras ser recibido y entrevistado por la directora de RRHH, su candidatura fue rechazada alegando los siguientes argumentos (según consta en informe interno):

El señor llamado Dios ha sido descartado para el puesto a causa de estos motivos:

1. Para empezar, su aspecto y presentación no fue muy brillante, por decirlo de algún modo. Llevaba una larga barba blanca, vestía de forma muy modesta, ¡e incluso vino en zapatillas!. Alguien le debería haber dicho que así no se va a las entrevistas de trabajo.

2. En la parte de perfil personal, su origen es completamente indefinido y no tiene familia ni parientes conocidos, aunque él remarcó que todo y todos formaban parte de él. (Quizá se trate de algún aficionado a la filosofía, pero no se debe descartar que haya estado internado en una institución psiquiátrica.)

3. Su identidad y orientaciones sexuales tampoco parecían estar muy claras y eso podría ser motivo de controversia y agitación tanto para el personal de la empresa como para nuestros clientes.

4. Su currículum parecía definitivamente inflado; se presentaba nada menos que como hacedor del Universo, pero sin tener a nadie detrás que lo avalase y sin aportar ninguna titulación certificada. Se ve que es un tipo presuntuoso, un don nadie que va de listillo. Y aún cuando fuera cierto lo que dice, se trataría un individuo claramente sobre-cualificado para el puesto, lo cual conduce directamente a la desmotivación, como es bien sabido.

5. Al preguntarle sobre sus conocimientos y experiencia, dijo saberlo todo, lo cual es una exageración completa. Sin más referencias, no puede conocer de facto los entresijos de nuestro sector ni las particularidades de nuestra entidad. Además, no parecía interesado en recibir nuestra excelente formación corporativa. Pero, lo que es peor, admitió no haber trabajado nunca en su vida, alegando que él había estado siempre activo, pero que no compartía “nuestro concepto” de trabajo. Sin comentarios.

6. En lo referente a su implicación en el ámbito económico y empresarial, reconoció que no le interesaban para nada los negocios ni la Bolsa ni la banca ni la economía ni las finanzas. Dijo literalmente que “en mi casa no necesito nada de eso”. (¿De dónde habrá salido semejante individuo?)

7. Informado sobre la filosofía de la empresa, afirmó sin tapujos que sus valores y convicciones estaban por encima de la visión y misión de la organización, así como de nuestros intereses y metas estratégicas, lo cual es del todo inaceptable. Tampoco entendió nada, como era de esperar, sobre las políticas de gestión de personal por objetivos y los programas de coaching y mentoring para los empleados implicados en el crecimiento de la organización.

8. Tanteado sobre sus aspiraciones económicas, no pareció mostrar ninguna expectativa ni deseo prefijado y reconoció explícitamente que no había pensado en ello, pues él “ya lo tenía todo”. En fin, un individuo al que no parece preocuparle la retribución económica está bajo grave sospecha.

9. En cuanto a su manera de ser y actitud en el trabajo, se presentaba en su personalidad como un ser de bondad infinita, careciendo de espíritu competitivo y de la más mínima agresividad y para el puesto ya se sabe que hay que ser al menos un poco cabrón y tener ganas de llegar lejos.

10. Interpelado sobre sus hobbies, en primera instancia no pareció entender, pero luego, al insistirle, sólo dijo: “Crear y amar, ¿hay otra cosa?” (Definitivamente, confirmaba la impresión de salir de un frenopático o de ingerir sustancias estupefacientes o ambas cosas.)

11. Al preguntarle abiertamente sobre lo que podía aportar a la empresa, el individuo contestó con desfachatez preguntando qué necesitábamos nosotros, pues –según confesaba– todo estaba en su mano: la felicidad, la armonía, el paraíso, la sabiduría, la eterna luz… Siguiéndole la broma, le contesté que las empresas persiguen resultados y dinero, no la felicidad. Visto el estilo falaz y desconsiderado de sus respuestas, no cabía proseguir con la entrevista.

12. No obstante, el factor que acabó por desmoronar cualquier mínima posibilidad de aceptación de su candidatura fue la edad; es algo que un buen profesional de los RRHH nunca debe pasar por alto. En este sentido, el individuo decía estar aquí desde el inicio de los tiempos. De hecho, era tan viejo que debería estar en el retiro hace siglos. Todo ello no cuadra, obviamente, con la imagen joven, ágil y dinámica que nuestra organización proyecta en los mercados internacionales.

En suma, consideramos que el Sr. Dios no es lo suficientemente bueno para nuestra organización.”

Al salir Dios por la puerta con la cara desencajada, un hombre de unos 50 años que estaba en la sala de espera se levantó y le dijo:

–          ¿A ti tampoco te han elegido? Entonces, tal vez sea mejor que me vaya a casa directamente…

Epílogo

Dios salió confuso y perplejo por lo que acababa de suceder, mientras para sus adentros cavilaba sobre la clase de mundo en que se había metido. “Ay, ay… me temo que he estado demasiado tiempo sin atender los asuntos de la Tierra. ¿Pero qué ha hecho este impresentable de Satanás con los humanos? ¿Es que se pasó por el forro mis instrucciones y consejos? Le voy a tener que estirar de las orejas y cerrarle este chiringuito, a ver si aprende de una vez…”


www.lacajadepandora.eu

2 comentarios en “«Dios no es suficientemente bueno para nosotros» Xavier Bartlett.

  1. Ni Dios ni San Dios.

    Para empezar con la muestra de un botón.

    Nuestro sistema de enseñanza, es vertical y suma y sigue…..

    Y para terminar.

    Políticos corruptos, ¿ciudadanos idiotas?

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