Aida. Tú me salvas y yo te salvo: dónde los perros ayudan a los presos que ayudan a los perros

En algunas cárceles, cada vez en más de ellas, viven perros. Y no, no es que hayan cometido un delito sino que o bien son canes de terapia o están ahí para aprender: gracias a ciertos programas, los internos se convierten en educadores y ayudan a los perros de las perreras para que tengan más opciones de ser adoptados. Los perros que acuden a esta cárcel han sido abandonados y con frecuencia maltratados.

Tu me salvas y yo te salvo

Los presos trabajan con ellos para aumentar sus posibilidades de ser adoptados mientras ellos también aumentan así la posibilidad de tener una vida mejor fuera de la cárcel. En este caso la cárcel se convierte en casa de acogida para los canes hasta que están listos para ser adoptados. Una iniciativa realmente estupenda y un documental que, igualmente, tiene buenísima pinta. Es improbable que llegue a estrenarse en España pero sí se puede comprar el DVD y se podrá ver a través de internet (a partir de la semana que viene)

© google

En EEUU empiezan a ser frecuentes estos programas. La revista Time ofrece un gran reportaje en el que queda plasmada la vida de perros y presos en la prisión estatal de California, en Los Angeles. También aquí se trata de un proyecto por el que un grupo de presos se dedica a educar y entrenar a canes de perrera, para que puedan ser adoptados.

En Pennsylvania está New Leash on Life“, organización sin ánimo de lucro cuyo objetivo es mejorar la vida de los presos, salvando la vida de los perros al mismo tiempo.“Los perros son milagros con patas”, dice uno de los que ha tenido la fortuna de participar en el proyecto.

En España también se han llevado a cabo iniciativas similares. En Asturias, en la cárcel de Villabona, desde 2009 la Fundación Amigos del Perro se encargan de coordinar una terapia ocupacional que consiste, justamente, en que algunos internos puedan aprender a educar a perros de protectora.

“Todo el año hay perros allí (…) Reciben cuidados y adiestramiento durante cuatro o seis meses. La mayoría de los que salen de Villabona son adoptados en menos de 2 meses. Pasar por la cárcel les abre una nueva vida”, explica Lola Moreno, presidenta de de la Fundación.

En la cárcel de Quatre Camins también se ha desarrollado un programa piloto de terapia con perros abandonados, organizado por la Societat Protectora d’Animals de Mataró.

La Fundación Affinity tiene programas de perros en prisiones desde el año 1993.

Son programas de perros residenciales, los canes entran y viven en la prisión, atendidos por internos que han recibido formación especial. Además, varios grupos de internos les visitan con sus respectivos profesionales de la salud/educación, para recibir lasterapias asistidas con animales.

Los canes viven en residencias amplias y también salen a pasear junto con los internos e incluso se organizan excursiones fuera de la cárcel.

En la actualidad hay 14 centros penitenciarios que tienen perros patrocinados por la Fundación Affinity. Y desde 2010 los canes que participan en los programas son perros adultos de protectoras.

En el año 2008 se firmó un convenio con la Dirección General de Instituciones Penitenciarias para consolidar el compromiso por parte de la Fundación Affinity en cuanto al apoyo económico, logístico y técnico al programa de Terapia Asistida Con Animales, para asegurar el bienestar de los animales y garantizar la correcta utilización de los perros dentro de los programas de rehabilitación de los internos en las prisiones.

Este vídeo es un breve reportaje que muestra cómo es el día a día en uno de los centros donde está en marcha uno de esos programas.

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