Al-Nakba, destrucción de Palestina para crear Israel

Matad a cualquier árabe que os encontréis, quemad todos los objetos inflamables y forzad las puertas con explosivos”
(Mordechai Maklef, jefe de la brigada Carmeli , mas tarde jefe del Estado Mayor del ejército israelí.)
“Debe quedar claro que no hay sitio para ambos pueblos… Una vez los árabes sean trasladados, el país se nos abrirá de par en par…
La única solución es una Tierra de Israel… sin árabes. No debe quedar ni una sola aldea ni una sola tribu” (Weitz, 1940. primer director del Departamento de Asentamientos del Fondo Nacional Judío).
“Ben Gurion tenía razón… Sin el desalojo de los palestinos aquí nunca habría surgido un Estado judío… Hay circunstancias en la historia que justifican la limpieza étnica.”
(Benny Morris , historiador)
El sionismo ha tenido éxito a la hora de definir como un conflicto complejo un proceso de colonización que fue muy simple.
Cada 15 de mayo, el Día de la Nakba (Catástrofe) recuerda como el Estado de Israel se creó con la expulsión de 750.000 palestinos, masacres y destrucción masiva. Hoy, cerca de dos tercios de los 11 millones de palestinos que existen son refugiados o desplazados interiores, a quienes Israel niega el derecho al retorno.
El nombre de Palestina fue borrado del mapa y de la Historia en 1948. Israel consiguió el 80 por ciento de Palestina mediante la colonización y la limpieza étnica de la población palestina nativa, pero el proyecto sionista de obtener la mayor parte posible de Palestina con la menor cantidad de poblacion palestina para su Estado judío quedo incompleto.
 Para completar ese proyecto, la nakba continua hoy, con el bloqueo y los bombardeos de Gaza, los asesinatos extrajudiciales, las demoliciones de viviendas, los encarcelamientos masivos, incluidos niñ@s, el robo permanente de la tierra y el agua, el apartheid. Esta ideología no ha cambiado.
El estado de Israel se fundó gracias al apoyo de EEUU y Europa, que continúan siendo sus principales cómplices y le garantizan total impunidad. Durante 68 años ha estado vulnerando sistemáticamente los derechos y libertades fundamentales de la población palestina y sus agresiones son cada día mayores.
Pero se le han perdonado todos los crímenes que cometió en 1948 y los posteriores. La inmunidad que la comunidad internacional le concedió en abril de 1948, continúa hoy.
La Nakba palestina no tiene parangón en la historia. Que un país sea ocupado por una minoría extranjera, vaciado casi por completo de su población, arrasadas sus referencias físicas y culturales, aclamada su destrucción como si se tratase de un milagroso acto divino y una victoria de los valores de la libertad y la civilización, todo ello conforme a un plan premeditado, meticulosamente ejecutado, con apoyo económico y político del exterior, y que sigue sosteniéndose hoy, es sin duda un caso único. (Abu Sitta, 1998).
Hay que detener la Nakba. Como decía Nelson Mandela, sabemos muy bien que nuestra libertad no es completa sin la libertad de los palestinos. La resistencia frente a la ocupación de Palestina es un asunto global, que nos afecta mas de lo que parece. El estado sionista de Israel ha contribuido en gran medida a la militarización del planeta y la desestabilización de oriente medio y supone un grave peligro, también nuclear, para la paz y estabilidad mundial. Utilizando los Territorios Ocupados de Palestina como un laboratorio donde prueba y perfecciona su industria militar y de seguridad, ha hecho de la represión una industria que exporta a nuestros gobiernos e instituciones privadas.
No es posible la equidistancia entre ocupante y ocupado, colonizador y colonizado. De hecho hay un lado justo y un lado equivocado.
Y tú decides dónde quieres estar: si quieres estar en el lado erróneo o en el de la justicia. Si decides defender los derechos humanos y la legalidad internacional, apoya la campaña BDS (boicot, desinversiones y sanciones a Israel).

http://www.rebelion.org/noticia.php?id=212356

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *