EVANGELIO DE JUDAS

El Evangelio de Judas se revela como un documento claramente gnóstico. El gnosticismo fue una filosofía oriental que alcanzó su mayor fuerza alrededor del siglo 2 y 3 de la era común, y que tomó prestados diversos elementos del judaísmo y del cristianismoEl Evangelio de Judas presenta una imagen muy distinta de Judas Iscariote, el discípulo que según la tradición canónica traicionó a Jesús entregándolo a las autoridades. En palabras de National Geographic, este documento nos presenta “una intrigante nueva visión” de Judas y las razones que tuvo para traicionar a su maestro.
El evangelio muestra de hecho a Judas actuando a petición de Jesús, quien debe de liberarse “del cuerpo que me reviste”, es decir, deshacerse del cuerpo material para poder trascender a estados superiores, idea ajena al judaismo del siglo I y sí en cambio netamente gnóstica. Judas es aquí el único de los discípulos que entiende la verdad y a quien Jesús reveló los misterios del reino.Aunque en el Evangelio de Judas la acción tiene lugar pocos días o pocas horas antes de la crucifixión, parece apreciarse una capa redaccional central en la que precisamente se reproducirían diálogos entre Judas y Jesús resucitado.
Mientras en los evangelios sinópticos la predicación de Jesús es eminentemente pública, los gnósticos abundan en secretos y revelaciones privadas, como es el caso.Como ya lo han demostrado ampliamente estudiosos como John Dominic Crossan, la transmisión del mensaje de Jesús de Nazaret en los primeros años del cristianismo se llevó a cabo por medio de la memorización de parábolas, el uso de palabras clave y sobre todo de aforismos cortos, fáciles de recordar, piezas de tradición que posteriormente los evangelistas recopilaron, redactaron, acomodaron por escrito en la segunda generación de seguidores del movimiento.
EL EVANGELIO DE JUDAS
Versión completa Traducción de Gustavo Vázquez Lozano(Las palabras en paréntesis son reconstruidas.) El relato secreto de la revelación que Jesús hizo en conversación con Judas Iscariote durante una semana tres días antes de que celebrara la Pascua. Cuando Jesús apareció en la tierra, hizo milagros y grandes maravillas por la salvación de la humanidad. Y dado que algunos (anduvieron por) el camino de la rectitud en tanto que otros siguieron con sus transgresiones, llamó a los doce discípulos. Comenzó a hablar con ellos sobre los misterios más allá del mundo y lo que sucedería en el final.
Con frecuencia no aparecía ante sus discípulos como sí mismo, sino que se le veía entre ellos como un niño. Un día estaba con sus discípulos en Judea y los encontró reunidos y sentados en observancia piadosa. Cuando (se aproximó) a sus discípulos, reunidos y sentados y ofreciendo una oración de acción de gracias sobre el pan, (él) se empezó a reír. Los discípulos (le) dijeron: Maestro, ¿por qué te ríes de (nuestra) oración de acción de gracias? Hemos hecho lo correcto. Él les contestó y les dijo: “No me estoy riendo de ustedes. Ustedes no hacen esto por su propia voluntad sino porque es a través de esto que su dios recibe alabanzas”. Le dijeron: “Maestro, tu eres (…) el hijo de nuestro dios”. Jesús les dijo “En verdad (les) digo, ninguna generación de los pueblos que están entre ustedes me conocerá”.
Cuando sus discípulos oyeron esto empezaron a enojarse y se pusieron furiosos y comenzaron a blasfemar contra él en sus corazones. Cuando Jesús observó su falta de (entendimiento, les dijo): “¿Por qué les hace enojar esta agitación? El dios que está en ustedes y que (…) les han causado enojo (en) sus almas. El de ustedes que sea lo suficientemente fuerte entre los humanos, (que) traiga al ser humano perfecto y se ponga frente a mi”. Todos dijeron: “No tenemos la fuerza”. Pero sus espíritus no tuvieron el valor de ponerse frente (a él), excepto Judas Iscariote. Él fue capaz de ponerse frente a él pero no pudo verlo a los ojos, y miró hacia otro lado. Judas le (dijo): “Yo sé quién eres y de dónde vienes. Eres del reino inmortal de Barbelo. Y no soy digno de pronunciar el nombre del que te ha enviado”. Sabiendo que Judas estaba reflexionando sobre algo que está exaltado, Jesús le dijo: “Retírate de los otros y te diré los misterios del reino.
Es posible que tu lo alcances, pero sufrirás mucho. Porque alguien más te reemplazará, para que los doce (discípulos) puedan otra vez llegar a ser completos con su dios”. Judas le dijo: “¿Cuándo me dirás estas cosas, y (cuándo) amanecerá el gran día de luz para la generación?”. Pero cuando dijo esto, Jesús lo dejó. A la mañana siguiente, después de que sucedió esto, Jesús (se apareció) a sus discípulos nuevamente. Ellos le dijeron: “Maestro, ¿a dónde fuiste y qué hiciste mientras nos dejaste?”. Jesús les dijo: “Fui con otra generación grande y santa”. Sus discípulos le dijeron: “Señor, qué es esa gran generación que es superior a la nuestra y más santa que la nuestra, que no está en estos lugares?”.
Cuando Jesús oyó esto, se rió y les dijo: “¿Por qué están pensando en sus corazones sobre la generación fuerte y santa? En verdad les digo, nadie que haya nacido (en) este eón verá esa (generación), y ningún ejército de ángeles de las estrellas gobernará esa generación, y ninguna persona mortal por nacimiento se puede asociar con ella, porque esa generación no viene de (…) que se ha convertido en (…) La generación de personas entre (ustedes) es de la generación de la humanidad (…) poder, que (…los) otros poderes (…) por (los cuales) ustedes gobiernan”. Cuando sus discípulos oyeron esto, todos se sintieron acongojados de espíritu. No podían decir una palabra.
Otro día vino Jesús hacia (ellos). (Le) dijeron: “Maestro, te hemos visto en una (visión), porque hemos tenido grandes (sueños…) noche (…). (Él les dijo): “¿Por qué (ustedes…cuando) estaban escondidos?”Ellos (le dijeron: “Hemos visto) una gran (casa con un gran) altar (dentro, y) doce hombres –son los sacerdotes, diríamos– y un nombre; y una multitud de gente está esperando en el altar, (hasta que) los sacerdotes (…y reciben) las ofrendas. (Pero) seguimos esperando”. (Jesús dijo): “¿Cómo son (los sacerdotes)?Ellos (dijeron: “Algunos…) dos semanas; (algunos) sacrifican a sus propios hijos, otros a sus esposas, en alabanza (y) humildad con el otro; algunos duermen con hombres; algunos se ven envueltos en (asesinato); algunos cometen una multitud de pecados y hechos fuera de la ley. Y los hombres que se presentan al altar invocan tu (nombre), y en toda la extensión de sus deficiencias, los sacrificios son efectuados hasta ser completados (…). Después de haber dicho esto, se quedaron en silencio, porque estaban perturbados. Jesús les dijo: “¿Por qué están perturbados? En verdad les digo, todos los sacerdotes que se presentan en ese altar invocan mi nombre.
Nuevamente les digo, mi nombre ha sido escrito en este (…) de la generación de las estrellas a través de las generaciones humanas. (Y ellas) han plantado árboles sin fruto, en mi nombre, de una manera vergonzosa”. Jesús les dijo: “A esos que han visto recibiendo las ofrendas en el altar – eso es lo que ustedes son. Ese es el dios al que sirven, y ustedes son esos doce hombres que vieron. El ganado que han visto acercar al sacrificio son todas las personas a las que han engañado frente a ese altar. (…) se pondrán de pie y harán uso de mi nombre de esta forma, y las generaciones de los justos permanecerán fieles a él………..

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