Los procesos de Aberdeen: caza de brujas en Escocia a finales del siglo XVI

Portada - Bruja presa (dg2001 / DeviantArt)

Un equipo de investigadores cree haber descubierto elementos arquitectónicos en una iglesia de Aberdeen (Escocia) en los que se aprisionaba a las acusadas de brujería durante la Gran Caza de Brujas de 1596-97, acusadas que más tarde eran estranguladas en un acto de “misericordia” y cuyos cadáveres eran quemados en la hoguera.

Uno de estos elementos es una anilla adosada a un pilar de piedra de la Capilla de Santa María, del Kirk (iglesia) de San Nicolás. El pilar es uno de los dos lugares en los que las autoridades tenían presas a las acusadas: la capilla de Santa María y el campanario del Kirk, como podemos leer en este artículo publicado en Live Science sobre el descubrimiento.

El antiguo ‘Kirk’ (iglesia) de San Nicolás, en Aberdeen, fue escenario de un triste capítulo de la historia de Escocia durante la Gran Caza de Brujas de 1596-97. (Wikimedia Commons/AberdeenBill)

El antiguo ‘Kirk’ (iglesia) de San Nicolás, en Aberdeen, fue escenario de un triste capítulo de la historia de Escocia durante la Gran Caza de Brujas de 1596-97. (Wikimedia Commons/AberdeenBill)

El Openspace Trust del Reino Unido está restaurando la capilla de Santa María como parte de la rehabilitación de San Nicolás y el santuario de East Kirk como centro comunitario en el proyecto denominado Mither (madre) Kirk. El director de este proyecto es Arthur Winfield, que ha declarado a Live Science que las acusadas de brujería probablemente pasaran frío mientras se encontraban presas, ya que los juicios se celebraron en invierno, época en la que la temperatura puede bajar hasta los 3º C en la capilla.

En los años 2006 y 2007 se realizaron excavaciones arqueológicas en San Nicolás, previas a la futura rehabilitación. No se encontraron restos de brujas, ya que por el mero hecho de serlo ya no eran enterradas en suelo sagrado. Sin embargo, los arqueólogos sí lograron desenterrar 2.000 cadáveres, entre ellos 1.000 esqueletos completos, pertenecientes a individuos enterrados bajo la iglesia y sus dependencias entre los siglos XI y XVI.

Estos cuerpos serán inhumados de nuevo este mismo año en una cripta situada bajo el nivel del suelo.

En la web del Aberdeen City Council (Ayuntamiento de Aberdeen) se ha publicado un artículotitulado Witches and Witchcraft in Aberdeen (‘Brujas y brujería en Aberdeen’)

‘Brujas’, xilografía de Hans Baldung realizada en 1508 (Wikimedia Commons)

‘Brujas’, xilografía de Hans Baldung realizada en 1508 (Wikimedia Commons)

En este artículo podemos leer que brujas y sanadores formaron parte de la sociedad durante siglos, pero a finales del siglo XVI, mucha gente llegó a creer que los acusados de brujería obtenían sus poderes del diablo. En Escocia, aproximadamente el 80% de los acusados en casos de brujería eran mujeres. Habitualmente eran mujeres pobres y ancianas “a quienes su pobreza, carácter avinagrado o hábitos extravagantes convertían en objeto de desagrado o temor por parte de sus vecinos.”

Estas mujeres podían tener o no una reputación de sanadoras, así como de ser capaces de causar daños, pero por encima de todo se consideraba que poseían maléficos poderes sobrenaturales. Algunas de las desgracias más comunes de las que se hacía responsables a las brujas eran las enfermedades repentinas, ciertos accidentes, enfermedades persistentes con causas poco claras, embolias, muertes inesperadas, malas cosechas (especialmente si las de los demás eran buenas), comportamientos extraños en los animales y desastres en el mar.

“Entre los años 1596 y 1597, 2 hombres y 45 mujeres fueron acusados y juzgados en Aberdeen como sospechosos de brujería. De ellos fueron ejecutados 23 de las mujeres y uno de los hombres. Otra oleada de caza de brujas se abatió sobre Escocia en la década de 1640. La brujería se consideraba en un principio un crimen eclesiástico, pero en el año 1563 el Acta de la Reina hizo de la brujería un crimen sancionado por el estado.

Las brujas de Aberdeen eran juzgadas por un preboste, cuatro jueces de bailías y un jurado. Los ‘Dittays’, o listas de cargos, abarcaban por lo general muchos años de acusaciones, la mayor parte de las cuales estaban relacionadas con la práctica de lanzar hechizos.

La Capilla de Santa María, en la que se encerraba a las acusadas de brujería en el siglo XVI mientras esperaban su juicio. Dibujo realizado en el año 1868 (Open Space Trust/Mither Kirk Project)

La Capilla de Santa María, en la que se encerraba a las acusadas de brujería en el siglo XVI mientras esperaban su juicio. Dibujo realizado en el año 1868 (Open Space Trust/Mither Kirk Project)

Los dittays de la época no sobrevivieron en los archivos de la ciudad hasta nuestros días, con la excepción del proceso iniciado contra Isobel Strathanchyn en febrero de 1597, en el que la mujer se enfrentó a la siguiente acusación, según consta en el documento:

En segundo lugar, está acusada de acercarse a Elspet Mutray en los bosques de Woodhead y pedirle prestado un penique, que cuando ella le dio, tomó y dobló, para después tomar un paño y un trozo de cera roja y coser el penique y la cera en el interior del paño, y a continuación, habiendo encantado este paño, dárselo a la mencionada Elspet Mutray aconsejándole que se lo colgara del cuello, y que cuando viera a su amado, tomara el paño con el penique y la cera y se frotara la cara con él, y que actuando así conseguiría casarse con su amado, y la mencionada Elspet, comprendiendo que dichas instrucciones no eran más que brujería y magia negra, arrojó el paño al fuego, que casi quemó por completo su casa, y esto es algo que no puede negar.

Strathanchyn fue también acusada de cocer huesos de cadáveres en agua y lavar a un hombre con esta agua. La madre del hombre arrojó a continuación los huesos al río Don, “y cuando lo hubo hecho, el agua resonó con un estruendo tal como [si] todas las colinas hubieran caído sobre el río, y esto es algo que no puede negar.”

Aunque Isobel Strathanchyn fue condenada y quemada, no ocurría así con todas las acusadas. Algunas de ellas eran sumergidas en agua —“el baño de la bruja”— para comprobar si se hundían o flotaban. Si flotaban eran absueltas: “Los castigos más comunes eran obviamente la estrangulación seguida de la hoguera, y para los delitos menos graves, el destierro. En una ocasión, Isobel Burnett fue absuelta de la acusación de brujería por intercesión del Rey,” leemos en el artículo publicado por el Aberdeen City Council.

Imagen de portada: Bruja presa (dg2001 / DeviantArt)

Autor: Mark Miller

Este artículo fue publicado originalmente en www.ancient-origins.net y ha sido traducido con permiso.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *