Guerreros masai a la ‘caza’ de esposas

Eran las 12 del mediodía. Las alumnas del colegio femenino Enkare Nairowua, en el interior de Kenia, estaban comiendo el almuerzo cuando irrumpieron 10 guerreros masai blandiendo sus espadas para secuestrarlas. Algunas lograron huir y esconderse entre los bosques cercanos. Otras vieron cómo el belicoso grupo se disponía a llevárselas. ¿El motivo? Déficit de esposas en la tribu. Ante la imposibilidad de emparejarse, los masai tomaron la resolución de protagonizar su particular rapto de las sabinas en la escuela más cercana.

Durante dos horas se parapetaron en el comedor, mientras los profesores, las autoridades locales y los ancianos del lugar procuraban hacer entrar en razón a tan molestos vecinos.

Afortunadamente, los ‘morans’ (guerreros) aceptaron volver a su aldea y dejar en paz a las jóvenes muchachas. Eso sí, amenazando con volver si no se les proveía de esposas. Poco a poco, los jóvenes agresores se retiraron a su territorio, en los lindes de la reserva natural Masai Mara, la zona del Serengeti que se interna en Kenia.

«Jamás vi algo así. Ahora los padres se van a ver obligados a afrontar el coste de contratar más seguridad», declaró al periódico local ‘Daily Nation’ Sylvia Lelei, directora del centro, que añadió que las alumnas están aterrorizadas. De hecho, les resultó harto complicado convencer a las chicas que se habían escondido en los bosques de que ya no había peligro.

No se trata de un hecho aislado. Recientemente, guerreros masai asaltaron a los habitantes de las localidades de Ewaso Nyiro y Narok. Según el jefe de policía de Narok South, cada vez más jóvenes protagonizan actos violentos de este tipo con la excusa de los ritos de paso. También afirmó que se ha aumentado la presencia policial alrededor de las escuelas cercanas a los ‘manyattas’ (aldeas).

Los habitantes de la región aseguran que este es un fenómeno nuevo, que los jóvenes guerreros actúan por su cuenta, cuando antes se guiaban por un estricto código de conducta y estaban sometidos a las órdenes de los ancianos.

El secretario general de la Asociación Nacional de Padres de Kenia, Musau Ndunda, ha exigido al Gobierno que proceda a la detención del grupo de secuestradores. «Es una vergüenza que no se haya hecho nada contra los culpables de entrar en una escuela a plena luz del día. ¿Cuán seguros están nuestros hijos si una banda puede ignorar la ley y quedar impunes?», afirmó Ndunda.

Ablación genital femenina

Los enfrentamientos de esta comunidad con la ley no se limitan a los asaltos e intentos de secuestro. Algunos médicos, a instancias de los padres, se dedican a circuncidar a las niñas.

El pasado año, en una sentencia histórica, la corte de Narok condenó a un hombre y a una mujer a 10 años de cárcel después de que Sasiano Nochoe, una niña de 12 años, se desangrara hasta la muerte después de que le practicaran la ablación. Nchoe estaba siendo iniciada para convertirse en mujer. Murió el 18 de agosto de 2008, después de sangrar durante cinco horas.

El padre de la fallecida, Kantet ole Nchoe, y la doctora, Nalang’u Ene Sekut, fueron acusados de homicidio y de atentar contra el Acta Infantil de 2001, que establece que «ninguna persona puede obligar a un niño a someterse a la circuncisión femenina, matrimonio temprano u otros ritos culturales».

Fuente: http://selenitaconsciente.com

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