Ocho datos económicos que pueden dar alas a Donald Trump

Un delegado de la Covención Nacional Republicana

Damià S. Bonmatí.- Es la semana de la economía en campaña. Tanto Donald Trump como Hillary Clinton centran sus discursos en explicar cómo crearían empleos e impulsarían la economía. “Traeré una renovación económica para Estados Unidos”, prometió el republicano este lunes en Detroit.

Y aunque el país ha dejado atrás la fuerte recesión de 2008, hay varios datos económicos que podrían dar alas al republicano, que describe la economía estadounidense como estancada y deprimida:

1. La mayoría cree que la economía va mal

De cada 100 estadounidenses, 54 cree que la economía del país va mal. Solo 44 dice que va bien, según una encuesta publicada por Pew Research este martes. Pese a que Estados Unidos salió de la recesión y logró un desempleo inferior al 5%, hay muchos más pesimistas que en China (11%), Australia (40%), Reino Unido (47%) y Canadá (48%) respecto a sus economías locales.

La autora del informe, Margaret Vice, asegura que el optimismo ha aumentado lenta pero progresivamente en Estados Unidos desde 2011. Dejar atrás la Gran Recesión es “un largo camino”, dijo a Univision Noticias.

2. Confían más en Trump que en Clinton para la economía

Un 54% de los estadounidenses dice que Donald Trump gestionaría mejor la economía del país que Hillary Clinton, que solo cuenta con un 43% a su favor. El sondeo, de CNN y la firma ORC, es previo a la Convención Demócrata, pero en los cuatro últimos meses los encuestados siempre contestaron en esa dirección: Trump está más preparado para la economía.
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“Vivimos en un país sexista, todavía pensamos en la imagen de un hombre a cargo de la economía”, dice Radhika Balakrishnan, una economista que dirige el Center for Women’s Global Leadership. Sea o no esa la razón, Donald Trump recuerda a diario que fue capaz de crearse una fortuna como empresario a través de sus negocios inmobiliarios y de entretenimiento, aunque elude más que sus empresas se declararon en cuatro ocasiones en bancarrota.

3. La desigualdad va en aumento

Para Radhika Balakrishnan, hay algo más detrás del pesimismo económico. “La economía está mucho mejor, pero el problema es el nivel de desigualdad, que también ha crecido”, dijo a Univision Noticias.

La brecha fue aumentando en las dos últimas décadas. Más riqueza se concentra entre los más acaudalados del país y menos entre la gran mayoría, como refleja un recuento de la desigualdad hecho por la Universidad de Stanford. Además, hay una corriente de economistas que asegura que el patrimonio crece en este país a mucha más velocidad que los salarios.

4. Menos estadounidenses en la clase media

En la mayoría de áreas urbanas de Estados Unidos se redujo el número de habitantes de clase media entre 2000 y 2014, según un recuento de Pew Research. Aumentaron los de clase baja y alta. Y así también lo siente la gente: un tercio de los estadounidenses dice formar parte de las clases bajas, siete puntos más que en 2008.
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Donald Trump se define como la voz que la clase trabajadora necesitaba y, al presentar sus ideas económicas este lunes, prometió: “Nuestro plan será un contraste total con la agenda Obama-Clinton que mata empleos, sube impuestos e induce a la pobreza”.

5. La sensación de un sistema fiscal injusto

El candidato Trump prometió “la mayor revolución fiscal” desde la Administración de Ronald Reagan (1981-1989). Explicó este lunes que pretende reducir los impuestos sobre ingresos para todos (“especialmente para la clase media”, dijo) y que algunos trabajadores pagarían 0% al final del año. “Los ricos pagarán su parte justa”, añadió. (Clinton también asegura que abordaría ese problema).

Y aunque no dio detalles, esa parte es la que más preocupa a los estadounidenses: “Las encuestas muestran cómo la gente cree que las corporaciones y los ricos están pagando demasiado poco”, explicó a Univision Noticias Matt Gardner, director ejecutivo del Institute on Taxation and Economic Policy. La mayor parte de las grandes empresas estadounidenses pagan porcentajes muy bajos de impuestos.

6. El éxito del discurso contra los acuerdos comerciales

Algunos de ellos llevan décadas en vigencia, pero la férrea crítica a los acuerdos comerciales con otros países ha crecido con fuerza esta campaña a través de los candidatos Donald Trump y Bernie Sanders. “ NAFTA ha enviado sus empleos a México”, dijo Trump a la gente de Michigan, y a la de Indiana, y Wisconsin, y Oklahoma….
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Una encuesta de Gallup en abril mostró el gran potencial que tiene este argumento: el 43% de los estadounidenses todavía no tiene una opinión formada al respecto. Y hay empate entre los que sí tienen juicio: un 28% está a favor de retirarse de estos acuerdos y un 28% en contra.

7. El declive de las fábricas

El candidato republicano optó por Detroit, Michigan, para presentar sus ideas económicas. Una ciudad, símbolo del declive industrial, que ha visto cómo su población se reducía a un tercio desde

su punto álgido en los años 1950, cuando fue el epicentro del boom del automóvil.

Entre julio de 2015 y 2016, Estados Unidos perdió 31,000 empleos industriales y 130,000 en la minería, dos sectores a los que se refiere con frecuencia Trump. El país, sin embargo, se dirige a una economía de servicios, algo que no se refleja en los datos de fábricas y minas. En el mismo periodo, se crearon 639,000 empleos en educación y sanidad, 550,000 en servicios profesionales y 421,000 en hostelería y entretenimiento.

8. La dudosa mejora del mercado laboral

El desempleo es, sin duda, una de las fortalezas actuales de la Administración Obama: está por debajo del 5%, casi a la mitad que en el peor momento de crisis. Sin embargo, a Trump y a sus seguidores la cifra no les convence. El candidato ha dicho que el desempleo real podría superar el 10%.
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Y aunque el porcentaje es exagerado para muchos economistas, sí que podría tener un punto de verdad. Una parte de los trabajadores ya no busca empleo y eso los excluye de las estadísticas del mercado laboral. Según el Economic Policy Institute, podría haber hasta 2.33 millones de trabajadores potenciales que no aparecen en los cálculos oficiales.

¿Y de cuánto sería el desempleo de julio con ellos? 4.9% el oficial, 6.2% la estadística hecha por este think tank progresista. Trump habla de “una nación silenciosa de estadounidenses sin trabajo”.

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