Puigdemont y el mal de ojo

Aunque lógicamente debe tratarse de una negra casualidad, es como en una película de terror, de esas de espíritus y del más allá. Este hombre, Carles Puigdemont, donde pone la querella pone el mal fario.

Esto fue noticia hace apenas un mes, y desde hoy ninguno de los dos querellados puede contarlo.

Y ojito, porque hablamos del máximo responsable de la Fiscalía en el Estado y del máximo responsable de la Fiscalía en Cataluña. Dos hombres de parecida edad (sesenta y tantos), que hasta hace unos días ejercían sus labores con absoluta a/normalidad (a pesar de que uno de ellos dicen que padecía una larga enfermedad), y que han fallecido de forma relativamente súbita con apenas una semana de diferencia.

La verdad, aunque no soy supersticioso, si yo tuviera que juzgar a este hombre me lo pensaría. Bueno, no, no me lo pensaría nada, pediría la baja de inmediato y me iría a rezar a una sinagoga.

Espero que a herr Zoido, nuestro temido ministro de Interior, no le parezca que he sido irrespetuoso con sus amigos (no míos) Maza y Romero de Tejada y me castigue por un delito de opinión, porque aunque no siento nada especial por su muerte (y que le vamos a hacer, si nunca he comido sopas con ellos, y además el desarrollo de su carrera profesional no me merece ningún respeto), tampoco es mi intención parecer descortés.

Pues eso, que cuidado con el mal de ojo y con el poder espiritual del ínclito Puigdemont.

Si es que ese pelo no era ni medio normal…

Puigdemont y el mal de ojo

maestroviejo ya trató este tema con anterioridad

El arma secreta de Puigdemont: la magia negra para destruir el estado español

Un comentario en “Puigdemont y el mal de ojo

  1. Puede ser, yo me decanto por un trabajo profesional de la inteligencia sionista, la onu ya les a advertido que dejen de expandirse, pero son expertos en bombear mientras van a lo suyo..

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