EL PRESIDENTE DE EE. UU., DONALD TRUMP, DIO ESTE LUNES MÁS CREDIBILIDAD A SU HOMÓLOGO RUSO, VLADIMIR PUTIN, QUE A SUS PROPIOS SERVICIOS DE INTELIGENCIA

El presidente estadounidense dijo que ‘no hay razón’ para creer que Rusia interfirió en elecciones.


Putin admitió que deseaba la llegada de Trump a la Casa Blanca para mejorar la “maltrecha” relación entre ambos países.
Foto: Brendan Smialowsky/AFP


El presidente de EE. UU., Donald Trump, dio este lunes más credibilidad a su homólogo ruso, Vladimir Putin, que a sus propios servicios de inteligencia con respecto a la supuesta injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016 que lo llevaron a la Casa Blanca y que Moscú niega.

A falta de acuerdos para promocionar en la primera cumbre formal entre Trump y Putin –que arrancó 50 minutos después de lo previsto –, la cuestión de la presunta interferencia rusa en las elecciones estadounidenses de 2016 eclipsó el resto de problemas de la deteriorada relación bilateral y evidenció de nuevo la brecha entre el presidente de EE. UU. y sus propias agencias de inteligencia.

“Me dijeron (las agencias de inteligencia) que creen que fue Rusia. Y el presidente Putin me acaba de decir que no es Rusia. Diré lo siguiente: no veo ninguna razón por la que debería serlo”, dijo Trump, de pie junto a Putin, en una conferencia de prensa al término de su cumbre de cuatro horas en Helsinki (Finlandia), en la que el mandatario de EE. UU. intentó evitar contacto físico con el mandatario de Rusia, al que solo le dio un apretón de mano por dos segundos.

Putin admitió que deseaba la llegada de Trump a la Casa Blanca para mejorar la “maltrecha” relación entre ambos países, pero negó cualquier injerencia del Kremlin en las elecciones. “Tengo una gran confianza en mi gente de inteligencia, pero les diré que el presidente Putin fue extremadamente contundente al negar eso”, subrayó Trump.

Además, el presidente de EE. UU. calificó de “tontería” decir que el Kremlin encargó a ciudadanos rusos piratear los ordenadores del Partido Demócrata para hacer daño a la campaña de Hillary Clinton, como sostiene la investigación abierta en su país.

No era la primera vez que Trump ponía la negativa de Putin por encima de las garantías de su propio Gobierno, algo que ha hecho varias veces desde antes incluso de llegar al poder, claramente incómodo con la idea de que un actor externo pudiera contribuir a su ascenso al poder en EE. UU.

Pero nunca antes lo había hecho en una conferencia de prensa con Putin al lado y en un momento en el que la investigación de la trama rusa que dirige el fiscal especial Robert Mueller ha cobrado fuerza, con la acusación presentada el viernes pasado contra doce agentes de inteligencia de Moscú.

“La investigación (de Mueller) es un desastre para nuestro país”, afirmó Trump en un nuevo ataque a esa pesquisa, a la que se refiere habitualmente como “caza de brujas” por considerar que está políticamente motivada.

Me dijeron (las agencias de inteligencia) que creen que fue Rusia. Y el presidente Putin me acaba de decir que no es Rusia

“Nos ha mantenido separados (a EE. UU. y Rusia). Ha tenido un impacto negativo en la relación de las dos mayores potencias nucleares del mundo”, lamentó Trump.

Las palabras del mandatario estadounidense generaron rechazo en parte del aparato político de EE. UU (véase nota alterna ‘De ‘vergonzosa’ califican la actitud del presidente’). El líder republicano de la Cámara de Representantes, Paul Ryan, pidió al presidente que asuma que Putin “no es su aliado”.

Además, el director de la inteligencia nacional, Dan Coats, reiteró su conclusión de que “Rusia interfirió” en los comicios.

“Hemos sido claros en nuestras evaluaciones de la intromisión rusa en las elecciones de 2016 y sus esfuerzos continuos y omnipresentes para socavar nuestra democracia”, apuntó.Deshielo en las relaciones

Por lo demás, Trump defendió su intento de buscar un deshielo en las relaciones con Rusia, al asegurar que “incluso durante las tensiones de la Guerra Fría, cuando el mundo era muy diferente, Rusia y EE. UU. pudieron mantener un buen diálogo”.

“Nuestra relación nunca ha sido peor que ahora, pero eso ha cambiado en las últimas cuatro horas”, se atrevió a aventurar Trump.Esas cuatro horas fueron las que duró su cumbre con Putin, dos de ellas en un encuentro a solas acompañado únicamente de sus intérpretes, en el que Trump confió en desarrollar “una relación extraordinaria” con su homólogo ruso.

“La reunión de hoy (ayer) es solo el comienzo de un proceso más largo, pero hemos dado los primeros pasos hacia un futuro mejor”, recalcó.

“La Guerra Fría terminó hace mucho tiempo. La época del antagonismo ideológico entre dos países ya es cosa del pasado. La situación en el mundo ha cambiado radicalmente”, declaró por su parte Putin.

Cumbre Trump-Putin
Foto: MatadorTrump minimizó las críticas que ha recibido en su país por no adoptar una postura más dura ante Rusia e insistió en que su voluntad de acercamiento es “buena para el mundo”.

Sobre los temas que estaban encima de la mesa en Helsinki, como los conflictos en Ucrania o Siria y el desarme nuclear, Trump solo habló a grandes rasgos.

Putin, por su parte, insistió en que son muchos los asuntos en los que las diferencias entre Moscú y Washington son notorias, pero subrayó que hay ámbitos como la lucha antiterrorista, el desarme nuclear y la seguridad cibernética donde las dos potencias deben cooperar.

En cuanto a Ucrania, recalcó que “Crimea es un asunto cerrado” para Rusia, fuera de cualquier agenda de negociaciones, y pidió a Trump que influya en el Gobierno ucraniano para que cumpla su parte de los acuerdos de Minsk para la paz en el este de Ucrania.

Trump y su esposa Melania llegaron a Helsinki el domingo y comenzaron la jornada desayunando con el presidente finlandés, Sauli Niinistö, y su esposa Jenni Haukio.
Foto: Pekka Sipola/EFE

“La posición del presidente Trump sobre Crimea es conocida y la mantiene. Él habla de la ilegalidad de la reunificación de Crimea con Rusia. Nosotros tenemos otro punto de vista. Consideramos que se hizo un referendo de acuerdo a las leyes internacionales. Para nosotros es una cuestión cerrada”, señaló.

Además, Trump expresó su voluntad de cooperar con Putin para “crear seguridad para Israel” en lo relacionado con el conflicto sirio.

De hecho, en un momento de la conferencia, Putin le pasó un balón del Mundial de Rusia 2018 a Trump. “En lo que se refiere a que la pelota de Siria está en nuestro lado… Señor presidente, usted acaba de decir que hemos organizado exitosamente el Mundial de Fútbol. Así que quiero entregarle esta pelota. Ahora, la pelota está de su lado”, dijo Putin, quien se refería a la frase del secretario del Estado de EE. UU., Mike Pompeo, quien dijo que la pelota del fin del conflicto en Siria está del lado ruso.

Finalmente, Trump aseguró que EE. UU. “competirá” con Rusia en sus ventas de gas y petróleo a países como Alemania.De ‘vergonzosa’ califican la actitud del presidente

“Peligroso y débil”, “vergonzoso”, “al borde de la traición” fueron algunos de los comentarios que generó en el escenario político estadounidense el desempeño del presidente de EE. UU., Donald Trump, en la conferencia de prensa realizada ayer en Helsinki (Finlandia), junto a su homólogo de Rusia, Vladimir Putin.

El titular del Partido Demócrata en el Senado, Chuck Schumer, apuntó que Trump exhibió un comportamiento “débil” ante un adversario como Rusia. “En toda la historia de nuestro país, nunca los estadounidenses vieron a su presidente apoyar a un adversario de EE. UU. como @realDonaldTrump ha apoyado al presidente Putin”, expresó Schumer en Twitter.

Los legisladores no escondían su irritación por el gesto de Trump de aceptar la declaración de Putin negando cualquier injerencia de Rusia en las elecciones presidenciales de 2016, como afirman los servicios estadounidenses de inteligencia.
Para el senador republicano John McCain, “la conferencia de prensa en Helsinki es uno de los desempeños más vergonzosos de un presidente estadounidense” que se pueda recordar.

“Ningún presidente anteriormente se ha humillado de forma más abyecta ante un tirano” que Trump, afirmó McCain.

“Nunca pensé que viviría para ver a un presidente estadounidense subir al escenario con un presidente ruso y para que culpara a EE. UU. por una agresión de Rusia. Es vergonzoso”, afirmó por su parte otro senador republicano, Jeff Flake, en Twitter.
Trump había ingresado a la cumbre culpando a la “estupidez” de sus predecesores por dejar hundir las relaciones bilaterales hasta los niveles actuales.

El legislador demócrata Jimmy Gómez fue más allá y apuntó que el mandatario había llegado a los límites de la “traición”. “Aliarse con Putin contra los servicios estadounidense de inteligencia es asqueroso; pero no defender a EE. UU. está al borde de la traición. Todos los estadounidenses deberían estar preocupados”, apuntó.

https://www.periodicoelnuevomundo.com/2018/07/el-presidente-de-ee-uu-donald-trump-dio.html

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.