Descubren la cara B de la quimioterapia contra el cáncer de mamá

Células endoteliales (azul/gris) que internalizan los exosomas (rojos) liberados de los tumores tratados con quimioterapia (credito: C. Cianciaruso/I. Keklikoglou)

Células endoteliales (azul/gris) que internalizan los exosomas (rojos) liberados de los tumores tratados con quimioterapia (credito: C. Cianciaruso/I. Keklikoglou)
Investigadores de la EPFL (École Polytechnique Fédérale de Lausanne) han descubierto que los tumores mamarios tratados con quimioterapia producen pequeñas vesículas que pueden ayudarles a propagarse a otros órganos, según han publicado en Nature Cell Biology

Ante el cáncer de mama, algunas pacientes reciben quimioterapia antes de extirparles el tumor con cirugía. Esta técnica se llama terapia neoadyuvante, que ayuda a reducir el tamaño del tumor para facilitar la cirugía de conservación de senos e incluso para erradicar o disminuir el tumor y dejarlo, en los mejores casos, sin células cancerígenas para luego poder extirparlo. Con dicho tratamiento es muy probable que las pacientes permanezcan libres de cáncer por el resto de sus vidas después de la operación.

El problema está en que no todos los tumores disminuyen bajo la quimioterapia. Si el tumor resiste la terapia neoadyuvante, existe un mayor riesgo de desarrollar metástasis, lo que significa que el tumor se expandirá a otros órganos como, por ejemplo, a los huesos o a los pulmones. Esto podría deberse a que células cancerígenas logran resistir la quimioterapia y se expanden a otros órganos mientras se trata el tumor primario.

Exosomas

Al trabajar con modelos de tumores experimentales, los investigadores encontraron que dos medicamentos de quimioterapia que se usan con frecuencia en pacientes, paclitaxel y doxorubicina, inducen a los tumores mamarios a liberar pequeñas vesículas llamadas exosomas.

«Parece que la carga de anexina-A6 en exosomas mejora significativamente en respuesta a la quimioterapia», explica Ioanna Keklikoglou, primera autora del estudio, en un comunicado. Después de ser liberado de un tumor tratado con quimioterapia, los exosomas circulan en la sangre.

Al llegar al pulmón, los exosomas liberan su contenido, incluida la anexina-A6. Esto estimula a las células pulmonares a liberar otra proteína,  llamada CCL2, que atrae a las células inmunes llamadas monocitos.

Esta reacción inmunológica puede ser peligrosa, ya que estudios previos han demostrado que los monocitos pueden facilitar la supervivencia y el crecimiento de células cancerosas en el pulmón, que es uno de los pasos iniciales en la metástasis. «En resumen, nuestro estudio ha identificado un nuevo vínculo entre la quimioterapia y la metástasis del cáncer de mama», concluye De Palma.

Referencia

Chemotherapy elicits pro-metastatic extracellular vesicles in breast cancer models. Ioanna Keklikoglou et al. Nature Cell Biology, 31 December 2018. DOI: 10.1038/s41556-018-0256-3

https://www.tendencias21.net/Descubren-la-cara-B-de-la-quimioterapia-contra-el-cancer-de-mama_a44957.html

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