Meditación Zen: ¿Quien soy Yo?

BudaaguaEl zen es una de las escuelas budistas más conocidas y apreciadas en Occidente.  Como toda escuela budista, el zen tiene su raíz en la India, aunque sólo en China adquiere su forma definitiva. La palabra zen es la lectura en japonés del carácter chino chán (禪), que a su vez es una transcripción del término sánscrito ध्यान dhyāna, traducido normalmente como “meditación”.

El budismo zen trata de encontrar la experiencia de despertar o sabiduría a través de la experiencia y no a nivel intelectual.

Definida en ciertas tradiciones como “sentarse a no hacer nada”, la meditación consiste en observar lo que ocurre en el momento presente sin dejarnos atrapar por el diálogo interno automático.

Llegar a ese punto, aparentemente sencillo no siempre es fácil. En diferentes culturas, distintas tradiciones han desarrollado técnicas para conseguir meditar. Gracias e ellas, la mente y el ruido de los pensamientos se hace a un lado para que el eterno presente y la verdadera identidad del ser se muestren. Si tienes real deseo de aprender a meditar, con las técnicas zen o cualquier otra, la voluntad y la constancia son los principales instrumentos con los que debes contar.

Si estás empezando con la práctica de la meditación, escuchar una meditación guiada puede serte de gran ayuda. Internet te ofrece infinidad de recursos, como meditaciones zen guiadas para que te acerques a la meditación y el mundo zen. Este es un buen ejemplo:

Meditación zen en una pregunta o Koan: ¿Quien soy Yo?

Mantener los pensamientos ocupados en una pregunta que no tenga respuesta lógica es un sistema eficaz para mantener focalizada la mente. “¿Quién soy yo?” es una de las preguntas más utilizadas en zen y otras disciplinas.

Cuento Zen: La Sal de la Vida

Un anciano maestro estaba ya cansado de escuchar las constantes quejas de su discípulo, así que pensó que debía enseñarle algo que le hiciera recapacitar.
Una mañana le pidió que le trajera sal y cuando regresó, el maestro le dijo que echara un puñado en un vaso de agua y que, a continuación se la bebiera.
—¿Cómo sabe ahora el agua? —preguntó el sabio anciano.
—Muy salada, —respondió el discípulo poniendo cara de asco.
Aguantándose la risa el maestro le indicó que repitiera la acción, pero en lugar de tirar la sal en un vaso lo hiciera en un lago. Caminaron sin prisas hacia un gran lago situado en medio de un vergel a las afueras de su aldea y cuando el discípulo cumplió la orden el venerable maestro le pidió que bebiese.
—¿A qué te sabe ahora? —le preguntó.
A lo que el aprendiz le respondió:
—Esta agua está fresquísima. No sabe nada a sal, es una delicia para el paladar.
Entonces el maestro cogiéndole las manos a su discípulo, le dijo:
—El dolor de la vida es pura sal. Siempre hay la misma cantidad, sin embargo su sabor depende del recipiente que contiene la pena. Por eso, cuando te aflijan las adversidades de la vida, agranda el sentido de las cosas. Deja de ser un vaso y conviértete en un lago

salmarina

SOY UN LAGO

Meditación Zen: ¿Quien soy Yo?

1 comentario en “Meditación Zen: ¿Quien soy Yo?

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