¿Qué significa decir que todos los seres son «budas» por naturaleza?

Una de las ideas más conocidas del budismo Mahayana, es aquella que sostiene que todos los seres tiene la naturaleza búdica o el embrión para convertirse en budas (tathagatagarbha). Esta afirmación es la base de lo que se conoce como el «tercer giro de la rueda del dharma», el último gran ciclo de enseñanza budista después de las 4 nobles verdades y la doctrina de la vacuidad de todos los fenómenos. Se identifica esta doctrina con la escuela filosófica Yogacara, aquella que enfatiza la experiencia, específicamente la no-dualidad o la luminosidad de la mente.

Ahora bien, esta noción puede interpretarse una manera somera y quizá sin mucha utilidad simplemente diciendo que todos somos budas y no hay nada que hacer, solamente reconocer esta realidad. Y aunque eso sería correcto desde ciertas perspectivas budistas, sería también irresponsable en el sentido de que el budismo al afirmar la budeidad inherente no deja de lado la importancia de un sendero de purificación y aplicación de las enseñanzas. 

La idea de la naturaleza búdica inherente a todos los seres se desarrolla a partir de ciertos pasajes de los sutras en Pali en los que el Buda habla de la luminosidad de la mente. Particularmente un pasaje en el Anguttara Nikaya en el que se sugiere que la mente es luminosa y su oscurecimiento o mácula es meramente adventicia o temporal. El Buda en el mismo pasaje menciona que nada cambia tan rápido y nada tiene tanto potencial como la mente. Los monjes son exhortados a cultivar la mente pues esta es la distinción de una persona realmente noble, por ello deben practicar amor-bondadoso (metta). El pasaje parece sugerir que incluso la naturaleza humana tiene una cualidad inherente de amor bondadoso, la cual está asociada a la luminosidad. Esta podría ser una forma temprana de hablar de la bodhicitta o mente del despertar. 

Los textos de la Prajnaparamita, del segundo giro de la rueda, luego hablarán de la mente luminosa como una no-mente (acitta), como total pureza no-conceptual que no puede categorizarse como algo en específico, de esta manera igualando la luminosidad con la vacuidad.  Ampliando lo anterior, los textos del tercer giro de la rueda, tanto los sutras como los comentarios de Maitreya-Asanga, harán la ecuación de que la pureza de la mente, la cualidad luminosa y vacua, es el embrión del Tathagata, la naturaleza búdica en sí misma. Esta pureza existe en todos los seres, pero está cubierta por los kleshas o emociones negativas que se cristalizan como tendencias habituales de la mente e impiden la percepción y expresión de la naturaleza inmaculada de la realidad. En el texto conocido como Uttara-tantra, Maitreya utliza una serie de metáforas: la naturaleza búdica es como el cielo que sólo es cubierto temporalmente por nubes; es como una gema que está oculta en un vestido sucio; es como agua que está sucia en la superficie (pero que una vez que deja de haber agitación la mugre se se hunde); es una pepita de oro en el lodo (que no pierde su pureza).

Para convertirse en un Buda es necesaria una transformación de la base -la mente consciente e inconsciente- que ha sido oscurecida y obstruida por innumerables acciones, motivadas por la confusión y la ignorancia, y sus frutos. Por esto se establece el camino del bodhisattva, o el sendero del mérito y la sabiduría, que progresivamente, a través de una combinación de compasión y sabiduría, va desdoblando la naturaleza luminosa y adquiriendo dominio sobre el uso de la inteligencia trascendental, con la que puede no sólo alcanzar un entendimiento liberador sino, también, ayudar a liberar a los demás. Esta inteligencia se hace patente en el modo en el que el bodhisattva aprehende la realidad, esto es, sin aferrarse a las apariencias, notando que todo lo que surge es como un sueño, no tiene sustancia o carece de existencia absoluta. De esta manera el embrión búdico florece como un sueño mágico, acumulando una especie de inercia positiva que revierte todo lo andado por el samsara y transforma el océano de sufrimiento de la existencia en un campo búdico, nirvana en la tierra y en la vida diaria.  

Según las enseñanzas del Mahayana este proceso tarda incontables eones, pues las estructuras de la mente yacen anquilosadas por karma de tiempo inmemorial. Sin embargo, surgen dentro de esta escuela métodos más radicales que utilizan la energía del cuerpo sutil, empleando el sexo y la muerte misma como formas de práctica, para así acelerar este proceso y llevar a la mente a una comprensión de su naturaleza verdadera. Estas prácticas, sin embargo, son un tanto peligrosos y por otro lado completamente inefectivas sino están antes sustentadas en un cabal conocimiento de la visión de la vacuidad y no se realizan con el soporte de un maestro y una comunidad de practicantes afines.

Así pues, la noción de que todos somos budas -o, quizá mejor dicho, tenemos un potencial innato de convertirnos en ello-, está sustentada canónicamente en el budismo Mahayana. Fundamentalmente esta noción se basa en la vacuidad de los fenómenos, o en otras palabras, en el hecho de que no tenemos una existencia absoluta que nos defina y limite. La mente es luminosa, eso es, tiene total capacidad de iluminar cognitivamente cualquier fenómeno y moldear una continuum de existencia. De manera filosóficamente sutil decir que no tenemos naturaleza o que la naturaleza está vacía es igual que decir que nuestra naturaleza es la de un Buda, pues esta misma vacuidad es luminosa, tiene infinito potencial. Sin embargo, lo anterior debe calificarse y verse con realismo. Aunque en teoría uno pueda verse como un Buda (y en cierta forma debe de empezar a creerlo posible), si alguien tiene realmente una aspiración genuina de alcanzar el estado de supremo de libertad y sabiduría -y esto es sumamente raro- debe de asumir un largo y duro sendero. El sendero debe cursarse en toda su incalculable extensión, aunque paradójicamente sólo se alcanzará el cometido una vez que se haya dejado de hacer todo esfuerzo. Entonces, como dice Dogen, la mente cae, y la totalidad o el universo mismo se hace por si solo, sin que uno tenga que hacer nada.

https://pijamasurf.com/2020/03/que_significa_decir_que_todos_los_seres_son_por_naturaleza_budas/

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