Boomerang! Identifican un nuevo tipo de terremoto en el fondo del océano Atlántico

Cuando sucede un terremoto grande usualmente deja un rastro de devastación en la dirección donde se propaga. Pero… ¿qué sucedería si el terremoto fuera capaz de regresar hacia su punto de origen con más potencia, tal como lo haría un boomerang luego de ser arrojado?

Render tridimensional de la fractura de Romanche. Crédito: Imperial College London.

Al investigar un evento sucedido en el lecho del océano Atlántico, los científicos encontraron evidencia de este nuevo tipo de fenómeno, que hasta ahora solo había permanecido en el campo de lo teórico. Su nombre oficial es «ruptura de supercizalla que se propaga hacia atrás», aunque para simplificar lo han apodado como «terremoto boomerang».

El hecho tuvo lugar en la zona de fractura de Romanche, que se encuentra cerca del ecuador y recorre cerca de 900 kilómetros entre las placas tectónicas de Sudamérica y la de África. En agosto de 2016, los sismógrafos submarinos detectaron allí un terremoto de magnitud 7,1 y le siguieron el rastro, algo que también fue registrado por estaciones de monitoreo distantes.

Crédito: RILEY D. CHAMPINE, NG STAFF.

Los análisis de las señales revelaron que no se trataba de un sismo ordinario. La ruptura se propagó hacia arriba y hacia el este en la dirección de un punto débil donde la zona de fractura se encuentra con la Cordillera del Atlántico Medio. Luego, en un cambio repentino, se produjo una inusual retropropagación hacia el oeste, con los temblores regresando al centro de la falla, y a velocidades muy aceleradas de hasta 6 kilómetros por segundo.

«Mientras los científicos sabíamos que este mecanismo de retropropagación era posible en los modelos teóricos, nuestro nuevo estudio provee la evidencia más clara de que este enigmático mecanismo ha ocurrido en una falla real», dijo el sismólogo Stephen Hicks del Imperial College London, autor principal del estudio.

«Aunque la estructura de la falla parece simple, la forma en que creció el terremoto no lo fue, y esto fue completamente opuesto a cómo esperábamos que se viera el terremoto antes de comenzar a analizar los datos», añadió Hicks.

Las explicaciones del equipo de científicos sobre cómo este boomerang regresó aún son especulativas. Sin embargo se atreven a teorizar que la primera y más profunda fase del fenómeno liberó la suficiente energía para iniciar la reversión de la fractura en el terreno menos profundo del oeste.

¿Y si sucediera en tierra firme?

Hicks y su equipo afirman que los terremotos boomerang pueden ocurrir en la superficie terrestre, lo que podría «afectar dramáticamente la cantidad de sacudidas que provoque». Por tal razón, estudiar mejor esta clase de fenómenos —muy poco conocidos y por eso no tenidos en cuenta hasta ahora— es fundamental para sopesar los riesgos o amenazas que puedan representar.

«Entender los terremotos boomerang puede ser útil para la construcción de infraestructuras críticas como hospitales o plantas nucleares, y para el diseño de planes de evacuación», explicó a BBC Mundo el geólogo Daniel Melnick, del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Universidad Austral en Chile, quien no participó en la investigación.

Instalándo un sismómetro en el fondo del océano. Crédito: C. Rychert.

El geólogo se pregunta, por ejemplo, qué sucedería si tras un terremoto boomerang se ordena la evacuación de las personas y mientras están afuera viene el sismo de regreso.

Melnick añade que sería útil analizar el modelo de un terremoto boomerang en una falla como la de San Andrés en California, donde se calcula que un terremoto de gran magnitud podría causar muchos daños y donde hay infraestructura crítica construida cerca de la falla.

Fuente: ScienceAlert. Edición: BBC/MP.

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