Prestando atención a la Unicidad

Lo que anhelamos ya nos fue dado.

 Lo que creemos que está perdido y debe ser recuperado nunca se fue. No se puede perder.

Buscar refuerza la separación porque dirige nuestra atención lejos de la Fuente de la Vida.

Esa es la razón por la que, aunque muchos no lo comprendan, se tiene que abandonar la búsqueda y solo autoindagar en nuestro Ser. Ningún mote es tan limitante como el de:” Buscador de la Verdad” El Ser y la Verdad son lo mismo y buscar lo que somo nos divide en buscador y objeto buscado, cuando no existe tal separación.

La separación es simplemente una percepción defectuosa de la realidad.

Lo que llamamos separación es nuestra insistencia en que la vida parezca separada, que parezca fragmentada. La creación se da en su totalidad y la dividimos en partes, la segmentamos en momentos, rechazamos algunos aspectos y abrazamos otros.

Nuestro sufrimiento, todo sufrimiento, surge de esta división.

Entonces la separación es una forma confusa de pensar a la que estamos adaptados.

 Creemos que refleja la realidad, pero no es así. Refleja nuestra distorsión personal de la realidad.

Un curso de milagros, al igual que otros instrumentos como el advaita y los maestros que ya han renunciado a la búsqueda y a la fragmentación del Uno, nos ofrecen una manera de realinear nuestro pensamiento con la integridad, la unicidad en la que no hay partes a las que calificar, juzgar, acomodar…paso a paso, relación por relación, hasta que incluso la idea de separación se desvanece.

Todo lo que podemos hacer es prestar atención, notar cuando excluimos algo de la atención y luego traerlo de vuelta suavemente. Eso es perdón. Inclusión sin juicio de lo que la mente fragmenta en el Todo que ES.

Cuando surgen pensamientos inquietantes, los dejamos ser. No los rechazamos ni los analizamos. Los dejamos ser. Y también hacemos esto con los llamados buenos pensamientos.

Nada puede excluirse porque nada es que no sea Dios. Todo lo que se ofrece a nuestra atención contiene en él la esencia de Dios, la Conciencia Infinita, la Fuente, la Esencia o como queramos llamarlo…entonces, todo puede ser perdonado. Que no es otra cosa que considerar inocente al sueño mismo de separatividad que nos hemos creído y creado.

La atención revela la realidad, pero a menudo de formas que no podemos anticipar y, a veces, de formas que parece que no podemos manejar.

 ¡Cuántas veces caemos en pedazos – pedazos enojados, pedazos confusos, pedazos manipuladores – ante el Amor!

¿Y qué podemos hacer sino continuar más y más lento, con la mayor atención posible?

 ¿Qué más podría ser la curación?

Trascender la aparente división para amarlo todo. Mirar todo con Amor.

Tenemos que descubrir qué significa prestar atención y ver de esta manera. Es la acción más simple y natural que uno pueda imaginar porque no requiere esfuerzo. Eso es todo lo que vamos a descubrir: y cuando lo descubramos, veremos que siempre supimos hacerlo.

Así nos convertimos, a través del don de la atención, en testigos de la Unidad

La Unidad que es ahora, fue siempre y siempre será, nuestra realidad.

http://elblogdetahita.blogspot.com/2020/12/prestando-atencion-la-unicidad.html

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