Los engaños no le tienen miedo a tu relajación

El auténtico obstáculo de que ahora no practiques el Dharma es la pereza. Comienzas la práctica de las postraciones, veintiuna cada día, pero vas bajando y bajando: “Ahora hago sólo siete”, “Ahora sólo tres”, “Hoy no hago postraciones porque estoy muy cansado”. Esto indica que no tienes una mente que busque fuertemente la liberación. Es así porque te cuesta mucho hacer las prácticas que llevan a la liberación. Todo eso te resulta difícil.

Si tuviéramos una mente tan fuerte como la renuncia, nada de esto nos costaría trabajo. Por ejemplo, a un niño no le cuesta trabajo jugar, le sale de forma natural; en cambio estudiar le cuesta mucho. La clave está en los hábitos mentales que hayamos adquirido. Seguimos unas costumbres, sean malas o buenas. Por ejemplo, fumar o beber alcohol son resultado de un hábito. Si llevas fumando veinte años, dejarlo es muy difícil. Son muchos años con un hábito. Tu cuerpo te pide el tabaco y tu mente también.

En el caso de la mente de la renuncia, la bodichita y la sabiduría que percibe la vacuidad también tienen relación con un hábito mental positivo, con mentes válidas. Por otro lado mucha gente se enfada muy rápido, eso también es un hábito mental. Uno tiene la costumbre de enfadarse y luego es muy difícil cambiar, necesitas trabajar duro. Una mente que sigue un hábito es muy poderosa, ya sea una mente negativa o positiva. Si tienes costumbre de generar mentes negativas, eso influye mucho para que no obtengas felicidad.

En el budismo siempre hablamos de la meditación, pero la mayoría de los occidentales creen que se trata de colocarse en una postura y no pensar en nada o sólo enfocar en la respiración. Desde el punto de vista del budismo, esto no es la auténtica meditación. Esto sólo vale para relajarse un poco, pero los engaños no le tienen miedo a tu relajación. Los engaños no se van, tú te relajas con la respiración y cuando terminas vuelven a surgir. Te surgen el apego, el odio, el orgullo… Todos los engaños te estaban esperando, y rápidamente despiertan.

En realidad, hacer meditación significa acostumbrarse a generar mentes positivas en lugar de negativas. Para conseguir esta familiarización con las mente positivas hace falta que sigamos un orden, como el método del Lam Rim.

  • Gueshe Tenzing Tamding

Geshe Tenzin Tamding (a la izquierda) es el principal discípulo de Geshe Tamding Gyatso, uno de los lamas que más han contribuido a introducir el Dharma en España. Nació en Kham (Tíbet) en 1965 en el seno de una familia de prestigio, pero perdieron todas sus propiedades a manos del régimen chino, que encarceló y torturó a su padre durante siete años. Desde la infancia mostró gran interés por el Dharma, así como su madre, que tomó la ordenación tras quedar viuda. Cuando el joven apenas tenía doce años escaparon a la India. Su tío, Kyabje Tamding Gyatso Rimpoché (quien tiempo después acabaría siendo abad de Ganden Shartse) le asesoró para convertirse él también en monje con el Dalai Lama en Bodhgaya. Durante un tiempo ejerció como intérprete de chino para Su Santidad. Finalizó sus estudios en el monasterio de Ganden. Viajó a España por primera vez en 1977 para visitar los centros que ya tenía su tío por Europa. Tras el fallecimiento de Rimpoché en 2002 heredó su legado, inaugurando muchos más centros por el mundo, entre ellos el Monasterio Chu Sup Tsang, en Galicia.

Perlas de sabiduría: Los engaños no le tienen miedo a tu relajación

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