Israel relaciona la vacuna Covid de Pfizer con daños en el corazón. De fondo la «proteína Spike»

Israel ha sido un líder mundial en el despliegue de vacunas Covid-19. Dado que estas inmunizaciones han sido aprobadas por un procedimiento de emergencia y que por ello aún son experimentales, lo que ocurre en aquel país ofrece informaciones muy interesantes. Una de ellas es que se confirman las sospechas de que la vacuna Pfizer puede provocar como efecto secundario miocarditis (inflamación del músculo cardiaco que puede provocar arritmias, fallo cardiaco y muerte). 

Lo contamos a finales de abril pasado: Nueva reacción adversa de las vacunas Covid-19 de Pfizer y Moderna: daños en el corazón. Se trata de inflamaciones en el corazón o en la membrana que lo rodea y van acompañadas de un fuerte dolor. Por entonces, eran pocos casos aunque repartidos por todo el mundo.

Ahora el Ministerio de Salud de Israel dice que ha encontrado que la pequeña cantidad de casos de inflamación cardíaca observados principalmente en hombres jóvenes que recibieron la vacuna covid-19 de Pfizer en Israel probablemente estaban relacionados con su vacunación.

Se informaron 275 casos de miocarditis entre diciembre de 2020 y mayo de 2021 entre los más de cinco millones de vacunados, dijo el Ministerio al revelar los hallazgos de un estudio que encargó para examinar el asunto.

Para tranquilizarnos, que no se cree alarma, nos cuentan que la mayoría de los pacientes que experimentaron inflamación cardíaca no pasaron más de cuatro días en el hospital y el 95% de los casos se clasificaron como leves.

El estudio encontró que

existe un vínculo probable entre recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer y la aparición de miocarditis entre los hombres de 16 a 30 años».

Según los hallazgos, tal vínculo se observó más entre los hombres de 16 a 19 años que en otros grupos de edad. Claro, en medio de la polémica por los posibles trombos causados por la vacuna de AstraZeneca, la agencia británica, dijo que pese a los trombos la vacuna seguía usándose pero hizo una excepción: los menores de 30 años.

¿Por qué? Porque la enfermedad causada por el coronavirus es menos grave para ellos, el equilibrio cambia y recomendaron que se diese prioridad al uso de otra vacuna en este grupo de edad.

Habría que abrir un debate sobre si es conveniente vacunar a la población joven dado que la Covid-19 no se ceba con ellos. De hacerlo, unos quedarán inmunizados, otros no (las vacunas no son 100% eficaces) y otros terminarán en el hospital con una inflamación en el corazón cuando estaban sanos.

En Israel parece que han optado por el «café para todos». El Estado israelí había postergado la posibilidad de que su población de 12 a 15 años fuera vacunada pero finalmente un comité dio luz verde para vacunar a los niños de 12 a 15 años.

Los sectores más reaccionarios de nuestro país dicen que como las vacunas contra el Covid-19 están indicadas para todas las edades según la ficha técnica de las farmacéuticas y la Agencia Europea del Medicamento (EMA), que se vacune por igual a todo el mundo, sin distinción. Más café para todos, a la española esta vez.

De hecho, Alemania está buscando la fórmula para ligar las vacunaciones a la vuelta al cole. Pero la Comisión Permanente de Vacunación (Stiko) lo desaconseja y señala que faltan datos que sostengan una campaña de tales dimensiones. La Stiko, es prudente, fue quien llevó a que Alemania parase por segunda vez la vacunación con AstraZeneca al registrarse nueve casos de trombos.

¿Qué puede estar ocurriendo con la de Pfizer?

Las vacunas de ARN mensajero contra el Covid-19 les dan instrucciones a nuestras células para que produzcan una porción inocua de lo que se conoce como «proteína Spike».

La proteína Spike está presente en la superficie del virus que causa la Covid.

Como me cuenta una médico (su marido por cierto es cardiólogo y posible afectado por la vacuna Pfizer -algo que estudiaremos en el Bufete Almodóvar y Jara-):

La proteína Spike por sí sola causa daño vascular, por su unión a las células endoteliales de los vasos sanguíneos y daño pulmonar por su unión a las células alveolares. En sí misma es tóxica y dañina.

Con las vacunas de Pfizer y Moderna estamos inyectando el mRNA para la síntesis de proteína Spike, en cantidades que se desconocen. Se ha detectado que la proteína Spike sintetizada tras la vacunación, circula libremente en el torrente sanguíneo, hasta 28 días después de la vacunación».

Seguiremos esta pista. Todo esto nos lleva a reflexionar con el refranero español en la mano: Vísteme despacio que llevo prisa. Vacunar a todos las edades, sin criterios selectivos de ningún tipo con vacunas aún experimentales pueden ofrecer sorpresas desagradables, como los trombos o las miocarditis.

Como curiosidad os cuento que una de las alertas, de los varios casos que se están estudiando en todo el mundo de miocarditis, la dió la Revista Española de Cardiología con su análisis de caso Miocarditis aguda tras administración de vacuna BNT162b2 contra la Covid-19, publicado el pasado 13 de abril. Se trató de un médico de 39 años. Y un dato preocupante: esta afección NO se recoge en el estudio de seguridad de la vacuna BNT162b2, que es como se denomina la de Pfizer.

Habrá más sorpresitas seguro.

http://www.migueljara.com/2021/06/03/israel-relaciona-la-vacuna-covid-de-pfizer-con-danos-en-el-corazon/

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