La revolución laboral del sueño: ¿dormir más tiempo podría transformar las condiciones de trabajo?

La revolución laboral del sueño: ¿dormir más tiempo podría transformar las  condiciones de trabajo?

De todos los efectos que la pandemia de COVID-19 ha tenido sobre la vida, sin duda aquellos en los que todos podríamos encontrarnos son los que han afectado la cotidianidad.

Más allá de las consecuencias de la pandemia en la economía o la política de los países, o en el ámbito de la salud pública, más allá de las opiniones que se puedan tener sobre la enfermedad y la manera de enfrentarla, los efectos de ésta en nuestros hábitos cotidianos son palpables. Nuestras rutinas se modificaron sustancialmente y, con ellas, algunos de nuestros hábitos.

Entre dichos efectos, uno de los más extendidos se puede percibir en nuestras rutinas de sueño. Sin ciertos horarios que cumplir, sin actividades que antes hacíamos y ahora se han modificado, con los efectos psicológicos de la pandemia a cuestas (estrés, ansiedad, incertidumbre), no es para nada extraño que nuestros hábitos de sueño se hayan modificado. Algunas personas comenzaron a desarrollar insomnio, ahora otras duermen más por la mañana, también se han registrado sueños relacionados con la enfermedad y los elementos que la caracterizan.

A este respecto, un estudio reciente de la Universidad de Colorado, Boulder encontró que los estudiantes que toman clases de manera remota duermen ahora 30 minutos más en promedio de lo que lo hacían antes de la pandemia, esto en los días de la semana laboral, mientas que en fin de semana el tiempo en la cama se ha extendido en 24 minutos en promedio. Estos datos son consistentes con otras observaciones realizadas particularmente durante los primeros meses de la pandemia con estudiantes de Argentina y algunos países europeos.

Los investigadores involucrados en el estudio no se apresuran a ofrecer conclusiones, pero sí han establecido una relación entre el trabajo (u otra actividad obligatoria afín) y nuestros hábitos de sueño. A decir de Céline Vetter, una de las autoras del estudio, es claro que el trabajo afecta fuertemente nuestra manera de dormir y descansar, provocando que a veces durmamos menos horas de las que necesitamos, o que la calidad del sueño se vea afectada. 

Vetter asegura que esta situación sería muy distinta a si en nuestra vida cotidiana, y específicamente con respecto a nuestros hábitos de sueño y descanso, pudiéramos regirnos según los ritmos circadianos, esto es, el proceso metabólico por el cual el cuerpo duerme y se despierta naturalmente.

Las perspectivas de esta observación son interesantes porque, de entrada, plantean una disyuntiva entre horarios de trabajo y calidad de sueño, dos elementos de la vida cotidiana de muchas personas en el mundo que, con frecuencia, entran en conflicto entre sí. 

Si a esto sumamos los cambios en el trabajo que la pandemia ha generado en algunos sectores (en particular la posibilidad de trabajar remotamente), una de las preguntas que podrían hacerse es hasta qué punto dichas condiciones podrían mantenerse en un escenario post-pandémico, sobre todo en aras de la calidad de vida. 

Si, por ejemplo, el trabajo podría conservar su condición remota para así ahorrarse los tiempos de traslado, o para delimitar mejor el inicio y el fin de la jornada laboral. También si, quizá, dichas jornadas pueden ser más flexibles en cuanto a los días y los horarios de asistencia. O, en otro orden de ideas, si tal vez el espacio de trabajo pueda contar con un lugar para dormir una siesta breve en algún momento del día.

La justificación de estas y otras opciones colinda con la noción de productividad. Para nadie es un secreto que el bienestar –en general– de una persona incide directamente en habilidades relacionadas con su desempeño en el trabajo.

Pero más allá de dicho argumento, la sola idea de “vivir mejor” podría ser más que suficiente para considerar la posibilidad de que el trabajo tenga su lugar en la vida de una persona sin por ello alterarla nocivamente.

Como vemos, este fenómeno y las preguntas que puede suscitar va más allá de unos pocos minutos que la pandemia ha añadido a nuestro sueño cotidiano.

https://pijamasurf.com/2021/07/la_revolucion_laboral_del_sueno_dormir_mas_tiempo_podria_transformar_las_condiciones_de_trabajo/

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