Manifestaciones en Siria: ¿Quién cuenta a los muertos?

Julie Lévesque
Global Research
Traducción por Stéphanie Dehorter para Mondialisation.ca

Según numerosos informes de organizaciones humanitarias, de medias occidentales y de la ONU, un gran número de manifestantes pacíficos fueron asesinados por las fuerzas sirias desde el principio de las perturbaciones en el país a mitad de marzo. Pero ¿de dónde surgen estas cifras?

Muchos informes sobre la supuesta represión sangrienta por el gobierno sirio no mencionan la fuente de sus informaciones y repetidas veces sólo hacen referencia a “grupos de defensa de los  derechos humanos” o a “activistas”:

“Grupos de defensa de los derechos humanos afirmaron el domingo que tropas reprimieron a manifestantes pacíficos matando a ocho personas en la provincia norteña de Idlib y a otros cuatro en zonas centrales cerca de Hama. (Syrian Forces Kill 12 as ICRC Head Visits Damascus, 4 de septiembre de 2011.)Estas manifestaciones representan un desafío sin precedentes del presidente Bachar Al-Assad y de su familia que gobierna el país desde hace más de 40 años. Los costes son muy altos: muchos ciberactivistas han sido encarcelados y, según grupos de defensa de los derechos humanos, por lo menos 200 personas murieron. (Deborah Amos, Syrian Activist In Hiding Presses Mission From Abroad, NPR, 22 de abril de 2011.)

Activistas de los derechos humanos han informado a Amnistía Internacional que al menos 75 personas fueron asesinadas hoy en Siria en importantes manifestaciones […]

Treinta personas fueron asesinadas en el sur de la ciudad de Izzra, 22 en Damas, 18 en la región de Homs y el resto en otras ciudades y pueblos, afirmaron los activistas […] (Scores killed in Syria as ‘Great Friday’ protests are attacked, Amnesty Internacional, 22 de abril de 2011.)

En ciertas circunstancias, uno puede entender la necesidad de ser “anónimo” cuando se dice que la disidencia constituye un peligro de muerte. Sin embargo, esta actitud siembra automáticamente la duda: las “cifras” pueden ser utilizadas para denigrar al gobierno como parte de las operaciones encubiertas de los Estados u organizaciones interesados en un cambio de régimen en Damas. Está claro que varias potencias extranjeras, de las cuales los Estados Unidos e Israel, quieren desde hace mucho tiempo derrocar al régimen sirio.

La confianza que los medios de comunicación dan a esta información de grupos anónimos transmite una comprensión sesgada de las manifestaciones en Siria, apoyando el objetivo más amplio de desestabilización del régimen sirio.

Cuando informaciones sobre el número de muertos de fuentes anónimas están publicadas por un media dominante o un organismo de defensa de los derechos humanos reconocido, estas informaciones se transmiten “como pruebas” por otras fuentes de informaciones o cajas de reflexión, y eso sin ninguna averiguación. Además, de paso, la información está sujeta a la deformación. He aquí un ejemplo de este fenómeno:

El grupo de defensa de los derechos humanos Amnistía Internacional dijo el viernes que había registrado los nombres de 171 personas asesinadas desde que murieron los primeros manifestantes en Daraa el 18 de marzo.

El grupo se basó en informaciones dada por activistas de derechos humanos, abogados y otras fuentes, y dijo que la mayoría de la gente parecía haber sido asesinada a tiros por las fuerzas de seguridad. (Protesters killed in southern Syria, Al Jazeera, 9 de abril de 2011.)

El artículo anterior se basa en la siguiente declaración:

Tras la muerte de al menos otras ocho personas durante las manifestaciones, Amnistía Internacional señaló hoy que al menos 171 personas fueron asesinadas durante las tres semanas de disturbios sociales en Siria.

Hoy el número de víctimas de los enfrentamientos podría aumentar dramáticamente según los informes de activistas de los derechos humanos en el país.

Amnistía Internacional ha registrado los nombres de 171 personas asesinadas. Las informaciones vienen de fuentes incluyendo a activistas para los derechos humanos y abogados. (Death toll rises amid fresh Syrian protests, Amnesty International, 8 de abril de 2011.)

La información inicial de Amnistía Internacional (AI) afirma que “171 personas habrían sido asesinadas”, esta información demuestra que aunque ha “registrado los nombres de 171 personas asesinadas”, la organización no pudo confirmar esta información. Al Jazeera omite esta “incertidumbre” y describe así como un hecho la suposición de que 171 personas fueron asesinadas.

He aquí otro ejemplo de este tipo de deformación:

A pesar de que prometió poner fin a la represión, las fuerzas de seguridad sirias han seguido suprimiendo a manifestantes antirégimen, matando por lo menos a 18 personas el jueves en la ciudad de Homs (al-Jazeera) (sic). (Jonathan Masters, Assad’s Broken Promises, Council onForeignRelations, 3 de noviembre de 2011.)

Este análisis proviene del Council onForeignRelations (CFR), la famosa y muy potente caja de reflexión sobre la política exterior de Estados Unidos. Se basa en el siguiente artículo de Al-Jazeera en el que la información a propósito de la matanza es muy diferente.

Decenas de personas habrían sido asesinadas el jueves en la ciudad de Homs, el lugar de mayores enfrentamientos, mientras que las fuerzas de seguridad sirias bombardearon zonas residenciales con tanques.

Los Comités de coordinación locales de Siria, un grupo activista que monitorea el levantamiento del país, dijo que las muertes señaladas tuvieron lugar el jueves en el distrito de Bab Amor en Homs. (Syria “violence defies peace deal”, Al Jazeera, 4 de noviembre de 2011.)

La formulación de Al Jazeera “habrían sido asesinadas” y “muertes señaladas” revela que estas muertes no están confirmadas. Los medios de comunicación de Qatar señalaron también que estas declaraciones vienen de una sola fuente, es decir un grupo de activistas llamado Local CoordinationCommittees of Syria (Comités de coordinación locales, CCL). El artículo del CFR ha transformado las suposiciones de Al Jazeera en hechos concretos.

Cuando se trata de contar las muertes, los medios de comunicación citan a menudo al CCL como fuente de información en los informes de asesinatos cometidos por las autoridades sirias, lo podemos ver en los siguientes ejemplos:

Otro grupo de oposición, los Comités de coordinación locales (Comités de coordination locaux), dijeron que no podían corroborar el balance del SyrianObservatory [Observatorio Sirio] en lo que concierne las pérdidas militares, aunque también hayan cualificado la jornada del lunes como una de las más sangrientas del sublevamiento, con la muerte de al menos 51 civiles. “No tenemos ninguna prueba de lo que afirman”, dijo Omar Idlibi, un portavoz de los Comités de coordinación locales. (Nada Bakri and Rick Gladstone, Syria Faces New Threats as Opposition Seeks Allies, The New York Times, el 15 de noviembre de 2011.)

Según la red de la oposición, los Comités de coordinación locales, por lo menos cinco personas fueron asesinadas durante la ofensiva militar: tres en la provincia central de Homs, una en TallKalakh, una ciudad fronteriza del este, y otra en Idleb, a lo largo de la frontera con Turquía. (RoulaHajjar, Syria: Activists report manhunt for defectors and protesters, Los Angeles Times, 5 de septiembre de 2011.)

Un activista de la SyrianRevolutionCoordinatorsUnion (SRCU) [Unión de los coordinadores de la revolución Siria] declaró a Al Jazeera que la policía secreta empezó a disparar y lanzar gas lacrimógeno para dispersar a más de 10 000 manifestantes en DeirEzzor, en el este tribal de Siria. Diez manifestantes fueron heridos y unos 40 fueron detenidos, afirmó él.

La SRCU es el nombre dado esta semana a una de las redes populares de oposición en Siria. La SRCU trabaja en colaboración con los Comités de coordinación locales (CCL), otra red de oposición popular. (Al Jazeera Live Blog – Syria, 3 de junio de 2011.)

Al menos 2200 personas fueron asesinadas en Siria desde el principio de las perturbaciones sociales según el balance de las Naciones Unidas. Un grupo de activistas, [la SRCU], afirmó el martes que, sólo durante el Ramadán, 551 personas fueron asesinadas. El grupo declaró que otras 130 personas murieron el 31 de julio, la víspera del Ramadán, en un ataque contra la ciudad de Hama, que fue también el escenario de una feroz represión en 1982.

Mataron a cuatro personas el martes en Hara y a otras dos en Inkil, dos ciudades de la provincia de Dara, según los Comités de coordinación locales, otro grupo de activistas que documenta los acontecimientos. (Naka Bakri, Syrian Security Forces Fire on Worshipers as Ramadan Ends, The New York Times, el 30 de agosto de 2011.)

El último artículo cita un informe de las Naciones Unidas (ONU) como si se tratara de una fuente independiente de información. Sin embargo, según uno de sus informes, la ONU se basa ella también en la misma fuente de información, el CCL, e indica en una nota ser incapaz de confirmar si las informaciones proporcionadas por este grupo son verdaderas:

En el momento de redactar este informe, la misión había recibido más de 1900 nombres e informaciones de personas que fueron asesinadas en la República Árabe Siria desde mitad de marzo de 2011. Todos serían civiles [26].

26. Estas informaciones están recopiladas por Comités de coordinación locales activos en la República Árabe Siria, donde documentan los nombres de las víctimas y detalles sobre ellas. La misión no es capaz de verificar estas informaciones de forma independiente. (Report of the United Nations High Commissioner for Human Rights on the situation of human rights in the Syrian Arab Republic – A/HRC/18/53, el 15 de septiembre de 2011.)

¿Qué son los Comités de coordinación locales (CCL)?

Según un artículo del Christian Science Monitor, el grupo CCL forma parte del Consejo nacional sirio (CNS), una entidad no electa. Aunque la mayoría de sus miembros vivan en el exilio y que sus miembros en Siria quedan desconocidos, presentan al CNS como la autoridad legítima de Siria y ha sido reconocido por el Consejo Nacional de Transición Libio, otro organismo no electo reconocido por las potencias occidentales como representante “democrático” del pueblo libio.

Los líderes de la oposición siria han establecido formalmente el Consejo nacional sirio [CNS] (Conseil national syrien) en un encuentro el domingo en Turquía que reunía así a los grupos más disparates que buscan derrocar al presidente sirio Bachar Al-Assad (président syrien Bachar Al-Assad).

AssociatedPress informa que el consejo incluye en otros a los Comités de coordinación locales (Comités de coordination locaux) que organizaron la mayoría de las manifestaciones en el país, a los Hermanos musulmanes sirios y a otros grupos kurdos. La casi mitad de los miembros [del CNS] están actualmente en Siria según el Washington Post, respondiendo así a la gran preocupación de que el consejo contaría demasiado con los exilados. (Ariel Zirulnick, Syrian oppositon groups formally unify overcoming key hurdle, 3 de octubre de 2011.)

Logotipo del CCL

El CCL es bastante anónimo. El grupo rechazó una entrevista por teléfono pero aceptó contestar a algunas preguntas por correo electrónico. Se afirma que por razones de seguridad, el número de miembros dentro de la organización no puede ser revelado, pero se indica que 13 de ellos son miembros del CNS. “Tenemos suficientes miembros para organizar una manifestación en el lugar, para los medios de comunicación y para los grupos de socorros.”

Los miembros serían de diversas procedencias y de todos los grupos de edad; algunos obrarían en Siria, otros en el exterior del país. El CCL señala que, en Siria así como en otros países, sus miembros han sido amenazados, detenidos y torturados por las autoridades sirias.

¿Cómo se han vuelto una fuente de información para los medios de comunicación extranjeros? Porque proporcionan hechos creíbles, afirma el portavoz.

¿Cuál es el objetivo final del CCL? “Nuestro objetivo es cambiar el régimen sirio y como primera etapa, queremos poner fin al mandato del actual presidente, él cual es política y legalmente responsable de crímenes cometidos por su régimen contra el pueblo sirio. Luego, queremos transferir el poder de una forma segura.”

En resumidas cuentas, el CCL quiere un cambio de régimen en Siria y parece constituir la fuente principal de información para los medios de comunicación occidentales y las organizaciones humanitarias. Aunque este grupo de oposición afirma dar “hechos creíbles”, no existe ningún medio para verificar estos hechos. Los supuestos hechos podrían perfectamente ser propaganda para desacreditar el régimen actual y para galvanizar a la opinión pública en favor de un cambio de régimen que el grupo desea llevar a cabo.

Aunque el portavoz se negara a revelar los nombres de los miembros del grupo, algunos han aparecido en los medios de comunicación dominantes. Uno de los miembros o colaboradores es RamiNakhle, un ciberactivista que vive en exilio en Beyrouth, en Libán.

“Hoy, después de 98 días de protestaciones, vive en la negación”, declara RamiNakhle, un sirio que trabaja en Beyrouth con los Comités de coordinación locales, un centro de intercambio para las manifestaciones y las actividades de la oposición siria. “Ahora es obvio para todos que Bachar Al-Assad no puede cambiar. No se da cuenta de que Siria ha cambiado para siempre, pero sigue siendo el mismo presidente, él que hemos oído por última vez en abril.” (Nicholas Blanford, Assad’s speech may buy time, but not survival, The Christian Science Monitor, 20 de junio de 2011.)

Según NRP, el activista tiene una relación privilegiada con Al Jazeera:

Cuando el canal árabe Al-Jazeera transmite las últimas noticias, las imágenes provienen de la red de Nakhle. (Deborah Amos, Syrian Activist In Hiding Presses Mission From Abroad, 22 de abril de 2011.)

Cabe señalar aquí que Al Jazzera ha desempeñado un papel clave en la promoción de un cambio de régimen en Libia.

La ciberdisidencia

CyberDissident.org, una página web presentada por el Bush Center como una “Voz de la libertad en línea” pinta un retrato de Nakhle que no va sin recordar los otros retratos parecidos en la prensa mainstream, los cuales lo describían únicamente como siendo un ciberdisidente, como si nunca hubiera tenido otras ocupaciones:

RamiNakhle es un ciberdisidente de 27 años. Su utilización de los medios de comunicación sociales para difundir información sobre la revolución siria ha llamado la atención de las autoridades sirias, por eso huyó a Libán en enero de 2011. Desde los tres últimos años, trabaja con el seudónimo MalathAumran. Aunque la policía secreta siria descubrió su verdadera identidad, él sigue utilizando este seudónimo para que sus seguidoresen línea lo sigan reconociendo.

A pesar de estas amenazas por el gobierno sirio, Nakhle sigue trabajando de forma clandestina y sigue haciendo campaña por la libertad en Facebook, Twitter y da hace entrevistas sin restricciones con los medios de comunicación más importante como son la BBC y el New York Times.  (CyberDissidentDatebase)

Retrato de RamiNakhle en CyberDissident.org. “[Me dijeron] dejas de apoyar a la revolución siria o si no te matamos.” – RamiNakhle, blogger sirio exiliado en Beyrouth.

El gobierno estadounidense y organizaciones no gubernamentales como FreedomHouse, que hace el trabajo de la CIA, son importantes promotores de la ciberdisidencia:

Disidentes políticos de China, Irán, Rusia, Egipto, Siria, Venezuela y Cuba viajarán a Dallas para unirse a los fellows del Instituto George W. Bush, a los expertos de FreedomHouse, a los representantes del Berkman Center for Internet and Society de Harvard, a los miembros del gobierno estadounidense así como a otros líderes en este campo para discutir los éxitos y desafíos de los movimientos globales de la disidencia política en Internet.

El Instituto George W. Bush ha anunciado hoy [30 de marzo de 2010] que sería el anfitrión el 19 de abril de 2010 de una conferencia sobre los ciberdisidentes, en colaboración con la organización de los derechos humanos FreedomHouse. (George W. Bush Institute and Freedom House to Convene Freedom Activists, Human Rights and Internet Experts to Assess Global Cyber Dissident Movement, Business Wire, 30 de marzo de 2011.)

RamiNakhle no oculta su interés para las organizaciones estadounidenses. En su página de Facebook, enumera la lista de “intereses” siguientes: NationalDemocraticInstitute (NDI), presidido por Madeleine Albright, Human RightsWatch y la embajada de Estados Unidos en Damas.

El interés del ciberactivista por estas organizaciones muestra claramente de qué lado está, al igual que el miembro del CNS, RadwanZiadeh, antiguo fellow del National Endowment for Democracy, otra organización conocida por sus vínculos con la CIA.

En una entrevista con el Guadian, el ciberdisidente dice que fue acosado por la policía secreta en su Facebook. Es posible, sin embargo que fuera una táctica inusual para la policía secreta, que por lo general, como lo indica su nombre, actúa en secreto. Tal acoso parece más bien propaganda negra: gente opuesta al régimen intentan dar una mala imagen a las autoridades sirias. Una especie de “ciberoperación bajo falsas banderas”, destinada a ser vista por todos.

El “levantamiento sirio” parece ser una copia de los acontecimientos de Libia, los cuales han favorecido una intervención de la OTAN y han llevado a un cambio de régimen. La prensa dominante tiene una vez más una fuente principal de información, sea el grupo de oposición. Los medios de comunicación ignoran las pérdidas militares y omiten decir que se encuentran en el grupo de manifestantes hombres armados, que suman 17 000 personas, según un informe del International Institute for Strategic Studies. Un grupo no electo como es el CNS está presentado paradójicamente como un movimiento democrático y se le da más credibilidad y amplia cobertura mediática.

Julie Lévesque

Julie Lévesque es periodista e investigadora en el Centro de Investigación sobre Mundialización.

Texto original en francés :  SYRIE : Mensonges médiatiques ou le prétexte à une autre «guerre humanitaire»

Traducción por Stéphanie Dehorter para Mondialisation.ca

http://sleepwalkings.wordpress.com/2011/12/14/manifestaciones-en-siria-quien-cuenta-a-los-muertos/

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