Mythos de Cthulhu no.1 – El Gran Cthulhu

«Lo que no está muerto, puede yacer eternamente.
Y con extraños eones, inclusive la muerte puede morir.» 

Es el año de 1926.
En su casa de Providence, Rhode Island; el prolífico pero sumamente perturbado autor Howard Phillips Lovecraft comenzó a escribir una historia que redefiniría la literatura de horror, y que fue publicada en febrero de 1928 en el serial Weird Tales, introduciendo a los lectores aficionados a monstruos y misterio, a lo que Lovecraft llamó «cosmicismo» o como se le conoce de forma más popular, «el horror cósmico.»
Esto bajo la idea de que la vida es incomprensible para las mentes humanas y que el hecho de saber qué está allá afuera de la Tierra, e incluso oculto en los rincones más oscuros e inexplorados de esta; puede conducir a la pequeña mente humana a la locura.

La historia en cuestión es «La Llamada de Cthulhu», misma que nos introdujo al concepto de los Antiguos, seres de inconmesurable poder y horror; cuya sola presencia en la tierra basta para aniquilar a la humanidad, y en especial, nos introdujo al más conocido de todos: El Gran Cthulhu.

Cthulhu, también conocido como Tulu, Clulu, Clooloo, Cthulu, Cthullu, C’thulhu, Cighulu, Cathulhu, C’thlu, Kathulu, Kutulu, Kthulhu, Q’thulhu, K’Tulu, Kthulhut, Kulhu, Kutunluu, Ktulu, Cuitiliú y Thu Thu; entre muchos otros nombres, es descrito como una entidad cósmica que duerme en la isla hundida de R’lyeh, en el Océano Pacífico.
Aparentemente originado en el planeta Vhoorl (un astro ficticio), Cthulhu es descrito al principio como una criatura que «combina imágenes simultáneas un pulpo, un dragón y una caricatura humana… una cabeza bulbosa, terminada en tentáculos y montada en un cuerpo escamoso y grotesco con alas rudimentarias.»
Muchas otras descripciones se dan respecto a la criatura, pero todas fallan en acercarse al aspecto real del monstruo, puesto que en la misma historia dice que «es una cosa que no puede ser describida» y recibe el nombre del «engendro verde y pegajoso de las estrellas», y se describe que su movimiento asemeja al de «una montaña caminando» (mismo que también da una idea del tamaño de la criatura).

Estatuilla inspirada en la descripción original de «La Llamada de Cthulhu.»

Si bien el Gran Cthulhu es reverenciado por cultos apocalípticos en Arabia, cuenta con seguidores en áreas lejanas del orbe como Groenlandia y Luisiana, e incluso líderes del culto en las montañas de China que se supone son inmortales; el engendro cósmico es simplemente un «gran sacerdote» para los Antiguos, seres cósmicos que pueden ser catalogados como dioses aberrantes.
El culto de Cthulhu comúnmente usa la frase «Ph’nglui mglw’nafh Cthulhu R’lyeh wgah’nagl fhtagn«, que se traduciría a «En su casa de R’lyeh, el muerto Cthulhu espera soñando»; y la frase en sí es por regular recortada a un simple «Cthulhu ‘ftaghn», que significa «Chulhu espera», «Cthulhu sueña», o «Cthulhu espera soñando».

El Viejo Castro en la versión live-action de la Llamada de Cthulhu (2005)

De acuerdo a un cultista llamado «Viejo Castro», los Antiguos llegaron de las estrellas para gobernar el mundo en épocas anteriores:

«No estaban compuestos de carne y sangre. Tenían forma… pero esa forma no estaba hecha de materia. Cuando las estrellas estaban alineadas, podían saltar de mundo a mundo a través del cielo, pero cuando las estrellas estaban mal, Ellos no podían vivir. Pero aunque Ellos no vivieran, no podían morir. Todos se quedaron recostados en casas de piedra en su gran ciudad de R’lyeh, preservados por los hechizos del poderoso Cthulhu para una gloriosa resurrección cuando las estrellas y la tierra una vez más estuviesen listas para Ellos.»

Castro también referencia una frase famosa del Necronomicón escrito por Abdul Alhazred:

«Lo que no está muerto, puede yacer eternamente.
Y con extraños eones, inclusive la muerte puede morir.» 

En la Llamada de Cthulhu, también se explica el porqué de sus Cultos. En realidad, los hechizos que los preservan intactos impiden que puedan moverse de forma inicial (aún si las estrellas «están listas»), y los cultistas sacarán al gran Cthulhu de su tumba para revivirlo y que pueda resumir su reinado sobre la tierra.
Entonces la humanidad simplemente se volverá como los Antiguos: libre y salvaje, más allá del bien y el mal; y reinará el caos.
Luego los Antiguos, libres por fin, les enseñarán nuevas formas de matar, enloquecer y disfrutar de sí mismos, y toda la tierra se consumirá en un holocausto de éxtasis y libertad.

Entre las habilidades de Cthulhu se encuentran poderosas capacidades telepáticas que le informan de «lo que ocurre en el universo», y es capaz de comunicarse con los humanos al moldear sus sueños y obligarlos a establecer su culto. Pero afortunadamente, tras el hundimiento de R’lyeh bajo las olas del Pacífico, «las aguas profundas, llenas de un misterio primitivo que ni siquiera el pensamiento puede traspasar, han cortado su vía de comunicación espectral.»En La Sombra sobre Innsmouth, se establece que Cthulhu es reverenciado por una raza de humanoides aberrantes conocidos como Los Profundos.

Representación de un Profundo

Descritos como una raza de humanoides anfibios que habitan las profundidades del mar, los Profundos (del original, Deep Ones), son criaturas marinas e inmortales; ninguno puede morir excepto por accidente o por actos violentos; y sirven a los seres conocidos como el Padre Dagon y la Madre Hidra (que tal vez sean Profundos gigantescos), y al Gran Cthulhu.
Habitan en la metrópolis submarina conocida como Y’ha-nthlei, una ciudad ubicada bajo el Arrecife del Diablo, en la costa de Massachussetts y cerca de la ciudad ficticia de Innsmouth. No se sabe la edad de la metrópolis, pero uno de sus residentes dice haber vivido ahí por 80,000 años.
Otras ciudades en el océano son Ahu-Y’hloa, cerca de Cornwall; y G’ll-Hoo, en la isla volcánica de Surtsey, cerca de Islandia.

Y’ha-nthlei

En la «Sombra sobre Innsmouth», se establece que los Profundos y los Humanos viven de forma casi simbiótica mediante tratos. Por ejemplo, los seres acuáticos proporcionan pesca abundante y oro en forma de joyas extrañas, pero los humanos deben ofrecerles sacrificios y el acto de «mezclarse», es decir, la hibridación de humanos y Profundos.

Híbridos de humanos y Profundos en la ciudad de Innsmouth.

Aunque en un principio la descendencia híbrida nace con la apariencia de un humano normal, el individuo se acaba transformando eventualmente en un Profundo, ganando inmortalidad solo cuando la transformación se ha completado.

La transformación usualmente ocurre cuando el individuo alcanza la mediana edad (aproximadamente entre 30 y 35 años). Conforme el híbrido envejece, gana el «aspecto Innsmouth» conforme gana más y más atributos de los Profundos: las orejas se encogen, los ojos se vuelven saltones y sin necesidad de parpadear, la cabeza se comprime y gradualmente pierde el cabello, la piel se convierte en escamas y el cuello obtiene ‘pliegues’ que eventualmente se vuelven branquias.
Cuando el híbrido se vuelve obviamente no humano, se le oculta de los forasteros. Eventualmente el híbrido será obligado a saltar al mar para vivir con los Profundos en sus ciudades marinas.
Existen otras razas que reverencian al Gran Cthulhu…

Semilla Estelar de Cthulhu

También conocidos como Cthulhi o Cthuuloids, se les describe como criaturas similares a Cthulhu, pero de tamaño menor; y formadas de materia extraña que les permite transformarse y regenerarse de formas imposibles para cualquier criatura terrestre, por lo que parecen ser originarios de áreas remotas del espacio.
Llegaron a la tierra con Cthulhu, y construyeron la ciudad de R’lyeh; de la cual algunos pudieron escapar y ahora se les halla en lugares remotos de la tierra.
En Las Montañas de la Locura y La Sombra Fuera del Tiempo, la Semilla de Cthulhu se encuentra en guerra contra otras razas cósmicas, aunque parece ser que llevan las de perder.
De estos, cabe nombrar al Padre Dagon y a la Madre Hidra, de quienes no queda claro si efectivamente son Semillas Estelares de Cthulhu o Profundos gigantescos. Junto con Cthulhu, son parte de una trinidad de dioses reverenciada por los Profundos.
Otros seres asociados con Cthulhu son los Mi-Go (quienes lo reverencian junto a otras deidades lovecraftianas), Shaurash-ho, Yogash el Espectro, K’baa la Serpiente, Ghoth el Excavador, Cthylla («la hija secreta de Cthulhu») y Hastur, su medio hermano con quien tiene una profunda rivalidad.

http://mitosmonstruosyleyendas.blogspot.com.es/

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