“Ejercicio para activar energéticamente el cuerpo” Amalia Castro Menéndez.

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Comienza con la postura de enraizamiento. Apoya los pies bien en el suelo, con las piernas abiertas maá o menos el ancho de tu cadera y las rodillas ligeramente flexionadas. Asegúrate de que tu espalda esté recta. Observa tu respiración y cuando seas consciente de ella realiza dos o tres respiraciones profundas, llevando el aire hasta el vientre en la inspiración y expulsándolo lentamente, lo más lento que puedas.

Desde esta postura de estar sobre tus pies, en contacto con tus raíces, observa cómo te sientes hoy, qué dice tu cuerpo, cuáles son las sensaciones que expresa… dedica a esto un par de minutos… y escúchate a través de lo que el cuerpo te indica…

amalia1Cuando te sientas preparad@, poco a poco vete llevando las manos hacia el suelo, bajando lentamente la espalda y flexionando las rodillas lo necesario hasta que llegues a tocar aunque sea con las puntas de los dedos el suelo. Asegúrate de que la cabeza cuelgue (que no esté el cuello en tensión) y las rodillas flexionadas.

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Manteniendo todo el tiempo esta postura, empieza a enderezar las piernas sin que en ningún momento las rodillas se queden totalmente estiradas y sin perder en ningún instante el contacto de las manos en el suelo.

Permite que la respiración sea fluida y pronuncia el sonido de la “a”.

Deja que aparezca una vibración por la parte posterior (de las piernas) que ayude a desbloquear física y energéticamente las piernas y se expanda lo máximo posible.

Si hay mucha tensión en las piernas la vibración llegará a ser intensa. Deja que la vibración suba desde los gemelos por toda la parte posterior hasta lo más arriba que puedas.

amalia3Si necesitas descansar flexiona las rodillas y descansa hacia el suelo. Vuelve a repetir el ejercicio varias veces de manera que puedas realizarlo durante cinco minutos, vibrando y dejando salir el sonido de la “a”.

Para deshacer la postura vete irguiendo poco a poco la columna manteniendo las rodillas flexionadas y dejando que la vibración suba desde las plantas de los pies. Normalmente aparece una vibración involuntaria placentera que se extiende por todo el cuerpo abriéndolo y soltándolo energéticamente.

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