NO ACEPTES PALABRAS CON IRA, RECHÁZALAS

Los que levantan la voz, los que te insultan, los que te hieren con palabras, casi siempre son alguien que sufre. ¿Alguna vez has visto a una persona tan feliz que al mismo tiempo estaba en guerra con todo el mundo? ¿Puedes encontrar una migaja de verdadera felicidad en los ojos de los enemigos? No, la esencia de la felicidad es compartir. Si a una persona le va bien, naturalmente está inclinada a querer que los demás también estén bien.

El que derrama su odio sobre ti está enfermo. Se esconde detrás de la armadura pero en realidad está sufriendo, tal vez más que tú. Cuando te das cuenta de ello, las jerarquías aumentan: la persona fuerte, la que está en una posición de fuerza y solidez, eres tú.

Con la conciencia de que te enfrentas a una persona herida y sufriendo que reacciona con violencia, puedes optar por ser superior a ella. Siendo tú, en la plenitud de tu conciencia, de tu equilibrio y de tu sensibilidad, decidiendo cómo dirigir un «conflicto» que solo busca la otra persona.

La próxima vez que alguien te maltrate o te responda violentamente, siente compasión por él o ella. No le des peso a sus palabras, fruto del mal que viene del dolor. Perdónalo, no le des importancia y sigue adelante con tu vida.

El regalo: Enseñanza de Buda sobre la Ira

«El regalo» es una fábula budista que nos ayuda a enfrentarnos a las ofensas desde una perspectiva diferente. Te ayudará a reflexionar acerca del sentimiento de ira que tantas veces nos hace perder la cabeza.

Buda estaba enseñando a un grupo de discípulos, cuando un hombre se acercó y lo insultó, con la intención de atacarlo. En la cara de todos, Buda reaccionó con absoluta calma, permaneciendo quieto y en silencio. Cuando el hombre se fue, uno de los discípulos, indignado por este comportamiento, le preguntó a Buda:

– Maestro, ¿por qué permitió que el extraño lo maltratara de esa manera?
– Buda entonces miró a uno de ellos y preguntó con calma: “Si te presento un caballo y no lo aceptas, ¿de quién es el caballo?».
– El discípulo, después de dudar un momento, dijo: «Si no lo aceptaba, el caballo seguiría siendo suyo, maestro».
– Buda explicó que aunque algunas personas deciden perder su tiempo insultando, podemos optar por aceptar tales palabras o no, como lo haríamos con cualquier regalo.

– Buda concluyó: «No aceptes palabras de odio, recházalas». Solo así tus enemigos quedarán con el insulto en sus manos. No puedes culpar a aquellos que te ofenden y te hacen daño, porque es tu decisión de aceptar sus palabras en lugar de dejarlas en los mismos labios de los que vinieron.

Este relato está estrechamente relacionado con una de las frases del propio Buda: «El dolor es inevitable pero el sufrimiento es opcional». El hombre perdió su tiempo intentando hacer sufrir a Buda, ya que éste con su indiferencia optó por mantenerse al margen de las agresiones del individuo.

La ira es una emoción que nace en nuestro interior. Pero en nuestras manos está hacer que crezca o que se diluya. Cuando esa ira nace por algún insulto o calumnia, la clave está en la actitud que decidamos tener ante esas ofensas.

La actitud es la que nos evita sufrir ante las ofensas o los insultos. No es fácil, claro. Normalmente nuestro orgullo nos habla y nos dice cosas como: «¿de verdad vas a dejar que te insulten? ¿Vas a dejar que queden como los vencedores?». Y ahí está el error, aceptar el regalo de los insultos, que está lleno de ira y rencor.

NO ACEPTES PALABRAS CON IRA, RECHÁZALAS

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