“Lunaciones y eclipses: Marcando el momento”

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Luna D

Clasificación de los planetas

Primero, es necesario que tengamos claro cuáles son las diferencias entre planetas personales (Sol, Luna, Mercurio, Venus), planetas sociales (Júpiter y Saturno y Marte) y transaturninos o transpersonales (Urano, Neptuno y Plutón). Hay astrólogos que consideran a Marte planeta personal, pero al ser su órbita exterior a la de la Tierra, lo he metido en el mismo saco que Júpiter y Saturno, aunque depende del criterio… A efectos prácticos, bajo mi punto de vista, las características marciales influyen directamente en la personalidad más básica (asertividad, iniciativa, agresividad…), así que cuando lo interpreto, lo hago como personal. (Sólo para aclarar las dudas que puedan surgir)

Tiempos planetarios

Bien, ahora que sabemos esto, podemos fijarnos en la velocidad de los planetas.
Los planetas personales se mueven muy deprisa y apenas les da tiempo a incidir en cada signo y casa. El tránsito de la Luna por cada signo / casa, marca un par de días apropiados para algo o qué estado de ánimo podemos tener… Mercurio, Sol y Venus hablan más bien de un mes… pero aún así, son períodos cortos de tiempo que no producen cambios dramáticos. Marte tampoco se demora demasiado. A no ser que retrograde, como ha pasado en 2016, lo normal es que esté un mes y medio en cada signo / casa.

A partir de Júpiter, la cosa cambia… El Gran Benefactorse toma un año para recorrer cada signo y en ese lapso de tiempo, sí que le da tiempo a poner en marcha cosas más interesantes. Ésa es la razón por la que Venus (pequeño benéfico) puede propiciarnos un par de días felices y un mes agradable, pero con Júpiter (gran benéfico) multiplicaríamos la duración del efecto y también aumentaría la intensidad. Con lo cual es más fácil que Júpiter marque un tiempo de cambios importantes, a que lo haga Venus, por lo menos, en lo que a tránsitos respecta.

Saturno se tira dos años y medio en cada signo/casa; Urano, 7 años; Neptuno, 14 y Plutón, 20…

¿Quiénes tienen la capacidad de erosionar del todo nuestras vidas y producir auténticas revoluciones? ¡Bingo! Los planetas transpersonales. Por algo, Sasportas los llamaba “los dioses del cambio” (Por cierto, ese libro es una auténtica Biblia de la astrología, así que si no lo has leído aún, no tardes en hacerlo)

Plutón estacionado en conjunción a tu Sol, no te dejará indiferente… te lo puedo asegurar. La breve visita de Venus, te regalará un día dulce, a lo sumo, pero poco más.

Lunaciones y eclipses

¿Se entiende, no? Vamos a ver ahora qué papel juegan las lunaciones en todo esto.

Tanto las lunaciones como los eclipses (que no son otra cosa que lunaciones especialmente potentes) señalan los tiempos en los que pueden suceder cosas. Es como si fueran la manecilla del reloj que da las campanadas… la voz que susurra “ahora”. Eso sí, para que esto pase, se tienen que cumplir dos factores: 1) Estar viviendo un tránsito importante de Júpiter, Saturno o cualquiera de los transpersonales. 2) Que la lunación active puntos clave de la carta natal.

Esto es… quizás encuentres al hombre de tu vida si la Luna Llena en Acuario activa tu Venus natal dignificada… si es que al mismo tiempo tienes a Júpiter en conjunción al regente del Descendente y un Sol de Revolución Solar en casa 7. La suma de factores es lo que funciona y el factor lunación (Luna Llena / Luna Nueva) marca el momento y el cómo, pero no más. La fuerza de base, viene de tránsitos más potentes.

Así que queridos míos… antes de obsesionarnos con las Lunas… desempolvad vuestra carta de tránsitos y analizadel trabajo que están haciendo los planetas más lentos, puesto que son estos y no los otros, los que determinan el camino a recorrer y el punto al que os dirigís. Una Luna importante en nuestra carta, señalará los giros de dirección, los milestones del trayecto, pero la verdadera transformación siempre sucede desde dentro. Si la vida nos zarandea, es porque estamos negando la evidencia ante el cambio interior. “Lo que niegas te somete, lo que aceptas, te transforma” Ya lo decía el bueno de Jung, no seré yo quien le contradiga.

Ahí dejo mi consejo y mi modus operandi: Toda Luna se analiza desde la perspectiva de los tránsitos largos que están en curso y todo trabajo es personal y de cambio interno.
El futuro no está escrito, sino que hay promesas latentes, trabajar en tu evolución te ayudará a llegar al destino. En vez de preguntar qué te traerá la Luna Llena, cuestiona cómo puedes integrar de la mejor manera posible, ese tránsito de Plutón. Just saying…

PS: Septiembre viene con eclipses… A ver si somos capaces de contemplarlos bajo este nuevo prisma.

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