Aida. La flora intestinal, clave para la salud

por ·CRISTINA SANTIAGO NUTRICIÓN·

La flora bacteriana está formada por cientos de miles de millones de bacterias que viven en perfecto equilibrio principalmente en el intestino grueso con hongos y virus (esto es lo que se denomina microbioma).

Este equilibrio, si se ve afectado -lo que se conoce como disbiosis intestinal-, puede dar lugar a diversas patologías como asma, colitis ulcerosa e incluso cáncer. Esta postura la sostienen cada vez más investigaciones.

Al intestino se lo conoce como el “segundo cerebro” (en el tracto digestivo hay 100 millones de neuronas, casi las mismas que en el Sistema Nervioso Central) y el 70% del sistema inmune se encuentra en él. Datos que nos demuestran la gran importancia del mismo.

¿Qué puede alterar nuestra flora? Una alimentación inadecuada, basada en azúcar y harinas blancas, fritos, bollería industrial, grasas hidrogenadas, alimentos procesados y llenos de aditivos químicos, el tabaco y el alcohol, entre otros. El comer rápido y el no masticar la comida también son factores a tener muy en cuenta, ya que no digeriremos bien la comida -el 40% de la digestión se produce en la boca-, lo que puede causar fermentaciones y putrefacciones intestinales y esto, su vez, alterar la salud del intestino.

¿Qué podemos hacer para cuidarla? Consumir alimentos ricos en probióticos (chucrut y otras verduras fermentadas -picles-, miso, tempeh, salsa de soja o tamari, ciruelas umeboshi), ya que los probióticos son un conjunto de microorganismos vivos (principalmente lactobacilos y bifidobacterias) con propiedades beneficiosas. Estos ayudan en la digestión y se los relaciona con disminuir la incidencia de alergias y la inhibición del crecimiento tumoral.

Así mismo, debemos ingerir prebióticos. Estos son carbohidratos que en su mayoría forman parte de la fibra alimentaria. Cuando fermentan en el tracto gastrointestinal estimulan el crecimiento y actividad de las bacterias beneficiosas, es decir, de los probióticos. Pero no toda la fibra es prebiótica y no todos los prebióticos están en la fibra. Los prebióticos más comunes son la inulina y los fructooligosacáridos (FOS).

Los alimentos más ricos en prebióticos son: achicoria, diente de león, ajo y cebolla crudos, puerro, espárrago, alcachofa, tomate, plátano. Muchas otras frutas y verduras también contienen, pero en menor proporción.

Por tanto, para tener un microbioma sano, hemos de basar nuestra alimentación sobre todo, en el consumo de frutas y verduras, especialmente crudas. También hemos de ingerir, pero con más moderación, cereales integrales y pseudocereales, legumbres, frutos secos crudos, germinados y superalimentos y alimentos ricos en probióticos, como el chucrut y los picles, y en prebióticos.

Y no debemos olvidarnos de los más importante: comer tranquilos, agradeciendo la comida y masticándola mucho para asimilarla correctamente.

ALIMENTOS INTERESANTES:

• DIENTE DE LEÓN: destaca por su abundante contenido de betacaroteno, vitamina C, ácido fólico, calcio, hierro, potasio y clorofila. Es una planta rica en fibra prebiótica y además, es hepatoprotectora y diurética.

• AJO: rico en vitaminas B6 y C, manganeso y selenio. Potencia el sistema inmune, contribuye a reducir los niveles de colesterol, es un antibacteriano natural y también ayuda a tener una flora saludable.

• CEBOLLA: destaca por su contenido de aceites esenciales, de flavonoides, sobre todo quercetina, y de glucoquina. Estas sustancias son las principales responsables de sus propiedades:

antibiótica, antiasmática, cardioprotectora, antitumoral e hipoglucemiante. También es rica enfibra prebiótica.

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