KHAZARIA (II): De SUMER – BABILONIA – EGIPTO – ASIRIA -ANTIGUA GRECIA hasta nuestros días: EL DOMINIO ABSOLUTO DE LA BANCA INTERNACIONAL

Describimos en el anterior , el cómo, tras la instauración del concepto de deuda permanente, realizaban los usureros su cobro de intereses (usura) hasta finalizar en la relación que existía entre falsas democracias y deudas incluyendo Roma.

En este artículo retrocedemos en el tiempo hasta la realidad de SUMER y BABILONIA en este aspecto para constatar que el concepto de BANCA INTERNACIONAL (usura internacional) se establece ya en 2400 A.C.

Un resumen:

Desde las ruinas de Lagash, una ciudad-Estado en la antigua Sumer c. 2400 a.C., donde los arqueólogos desenterraron la propiedad territorial de un banquero que era mucho más grande que la del rey, hasta los Imperios fabulosos de Egipto, Asiria y la antigua Grecia, cada uno de los cuales fue finalmente consumido por las llamas debido a las maquinaciones del siempre secreto poder deldinero internacional, la Humanidad siempre ha arruinado su propio paraíso dejando al increíble señuelo del dinero predominar sobre su propio sentido común.”

Y sobre el nada nuevo “liberalismo”:

«Mediante el “liberalismo” y las así llamadas “enseñanzas progresivas”… la fuerza creativa del dinero internacional parece haber llevado a la tierra anfitriona de Egipto a donde estaba en el momento de Akenatón (1375 a 1358 a.C.) y las cartas de Tel el-Amarna, que hablan de autodestrucción y decadencia, rechazo de los antiguos valores y creencias, e indiferencia de los gobernantes egipcios ante sus empresas y el desmoronamiento del Imperio. La degeneración y la autocomplacencia de la época fueron reveladas por la infructuosa protesta de los vasallos del Faraón en Asia, siendo particularmente ejemplificadas por las súplicas desesperadas del rey Abdikhiba de la más antigua ciudad de Jerusalén por ayuda contra la presión de los asaltos armados de los Habiru».

  «…El crecimiento de la guerra hasta convertirse en un verdadero cáncer que corroe los órganos vitales de la Humanidad, y más en particular de las razas Blancas, es paralelo al crecimiento de aquel otro cáncer que es la privada, y por lo tanto irresponsable,creación y emisión de dinero… Parece que casi ningún estudioso ha hecho ningún esfuerzo serio para aclarar el verdadero sentido de este asunto de la emisión monetaria privada y de los desastrosos efectos que esto ha tenido y finalmente tendrá sobre la definición del período restante de tiempo del Hombre sobre esta Tierra como breve e incierto».

«Los reyes en gran parte se convirtieron en los portavoces y el brazo armado de aquellas sociedades semi-secretas que controlaron el material del dinero cuando sus símbolos externos y visibles vinieron a ser restringido al oro, la plata y el cobre», escribe Astle”.

Y como colofón en este resumen:

«La respuesta puede ser encontrada en la existencia en la muy antigua Sumeria de una clase privilegiada, la cual, teniendo acceso al “crédito” del templo, era de esa manera capaz de controlar a los señores de las grandes caravanas de burros que llevaban tal “crédito”, o la voluntad del dios de la ciudad, de un lugar de negocio a otro, registrando sus transacciones en sus tablillas, del préstamo de tal crédito hecho para permitir una compra, o de intereses atrasados, o del reembolso de tal préstamo como había sido hecho el viaje anterior. Estas personas, que pueden ser consideradas como derivadas de los caravaneros hereditarios y que deben haber funcionado como intermediarios en metales preciosos y banqueros, habrían sido totalmente claras en el asunto de la plata y su función en el establecimiento de balances de comercio exterior y su uso como un estándar sobre el cual basar la contabilidad del dinero. En los últimos días de las ciudades-Estado de Sumeria, está razonablemente claro que durante ciertos períodos de decadencia,un clero lánguido y corrompido podría delegar a estas personas no sólo asuntos de comercio sino también aquellas decisiones relativas a los Estados extranjeros tan esenciales para la continuación de la fuerza y el derecho del dios de la ciudad».

El artículo debe ser leído en su totalidad pues muestra, en mi opinión, que la usura es consustancial a determinados individuos desde los albores de la civilización, que siempre supieron ver en la creación de “dinero” un instrumento por el cual acceder al control de materias primas y su distribución por el orbe a través de instrumentos financieros para simple control de la población mediante mecanismos de “deuda” sean estos simples o sofisticados.

El paralelismo con lo que acontece en el siglo XX y XXI es increiblemente exacto mediante sofisticaciones varias y el establecimiento nada nuevo de “DEUDA SOBERANA”  y que procura nuestra esclavitud exactamente como antaño. (Banco de Inglaterra, FED, BIS, FMI-BM y parafernalias al uso como ONU, TRILATERALES, CFR, BILDELBERG,s y otros en el siglo del electrón – información.

Lo cierto es que en el Imperio actual KHAZAR, los núcleos de poder y casas persisten y persistirán hasta que este enredo (muy sencillo en su base, por cierto) sea expuesto a la opinión pública sujeto a juicio y condenado mediante la horca por crímenes de lesa humanidad desde la protohistoria de esta civilización.

Aquí el artículo:

John Kaminski – La Desgracia Babilónica

     La parte 56 de la serie The Nature of the Next Chapter del señor Kaminski es la que ahora presentamos en castellano. No se refiere a la desgracia que le ocurrió a los babilónicos sino a la que nos vino de ellos. Fundamentalmente este artículo de 2010 es la exposición de diversos pasajes y argumentos que el autor David Astle publicó en su libro The Babylonian Woe (1975).
 
La Desgracia Babilónica
“Una Conspiración Contra la Vida”
por John Kaminski
12 de Mayo de 2010
     “…En su locura los hombres de la ciudad quieren arruinar nuestra gran ciudad, habiendo sido persuadidos por la riqueza. Falsos son los corazones de los líderes del pueblo” (Solón, 600 a.C.).
     Desde las épocas más tempranas, y aparentemente sin excepción hasta el día presente, los líderes de las naciones han sido las marionetas de los hombres-del-dinero que los contratan para robar a la gente que ellos pretenden gobernar.
     Desde las ruinas de Lagash, una ciudad-Estado en la antigua Sumer c. 2400 a.C., donde los arqueólogos desenterraron la propiedad territorial de un banquero que era mucho más grande que la del rey, hasta los Imperios fabulosos de Egipto, Asiria y la antigua Grecia, cada uno de los cuales fue finalmente consumido por las llamas debido a las maquinaciones del siempre secreto poder del dinero internacional, la Humanidad siempre ha arruinado su propio paraíso dejando al increíble señuelo del dinero predominar sobre su propio sentido común.
     En su libro “La Desgracia Babilónica” (The Babylonian Woe) el fallecido capitán David Astle (1916-2008) muestra que las leyendas registradas en el Antiguo Testamento reflejan la historia del poder del dinero internacional, que sorprendentemente tiene un paralelo con lo que está ocurriendo ahora [http://www.jrbooksonline.com/PDF_Books/the_babylonian_woe.pdf (los lectores que examinen el libro deberían ser advertidos de que éste está mal editado y organizado, aunque contiene detalles extraordinariamente valiosos sobre acontecimientos antiguos que parecen alarmantemente similares a nuestro presente)].
     Del capítulo 7:
     «Mediante el “liberalismo” y las así llamadas “enseñanzas progresivas”… la fuerza creativa del dinero internacional parece haber llevado a la tierra anfitriona de Egipto a donde estaba en el momento de Akenatón (1375 a 1358 a.C.) y las cartas de Tel el-Amarna, que hablan de autodestrucción y decadencia, rechazo de los antiguos valores y creencias, e indiferencia de los gobernantes egipcios ante sus empresas y el desmoronamiento del Imperio. La degeneración y la autocomplacencia de la época fueron reveladas por la infructuosa protesta de los vasallos del Faraón en Asia, siendo particularmente ejemplificadas por las súplicas desesperadas del rey Abdikhiba de la más antigua ciudad de Jerusalén por ayuda contra la presión de los asaltos armados de los Habiru».
     Dígame francamente: ¿no es éste el modo en que las cosas son hoy?. Estas mismas fuerzas han causado su estrago en cada generación entre entonces y ahora.
     Pero ésta es una historia de la que nunca hemos oído. Parte del poder del dinero, parece, es que las historias que se refieren a él —sobre lo que el dinero realmente hace— son rara vez escritas, y menos a menudo publicadas. La verdadera historia es rara vez conocida.
     Como Astle escribe:
     «…El crecimiento de la guerra hasta convertirse en un verdadero cáncer que corroe los órganos vitales de la Humanidad, y más en particular de las razas Blancas, es paralelo al crecimiento de aquel otro cáncer que es la privada, y por lo tanto irresponsable, creación y emisión de dinero… Parece que casi ningún estudioso ha hecho ningún esfuerzo serio para aclarar el verdadero sentido de este asunto de la emisión monetaria privada y de los desastrosos efectos que esto ha tenido y finalmente tendrá sobre la definición del período restante de tiempo del Hombre sobre esta Tierra como breve e incierto».
     ¿Qué era lo que habíamos esperado que fuera?.
     Las leyendas de nuestros reyes se han desvanecido de la realidad actual como la conocemos.
     «Los reyes en gran parte se convirtieron en los portavoces y el brazo armado de aquellas sociedades semi-secretas que controlaron el material del dinero cuando sus símbolos externos y visibles vinieron a ser restringido al oro, la plata y el cobre», escribe Astle. «El mandato del dios en el cielo que había sido la fuerza decisiva detrás de lo que provocó un intercambio equitativo, fue sustituído por la voluntad de aquellas clases que controlaban los trasfondos de la civilización, los líderes del mundo de los traficantes de esclavos, caravaneros, parias y criminales en general, tal como sería percibido en los márgenes de la civilización de la ciudades antiguas, y seguidas las rutas comerciales entre ellas… El instrumento de esta voluntad era el metal precioso, cuyo suministro estaba controlado por los líderes de estas clases mediante su control del comercio de esclavos, ya que la minería era raramente provechosa en el caso de los metales preciosos salvo con el trabajo esclavo, incluso después del desarrollo de instrumentos de hierro endurecido y de métodos eficientes de fusión».
     Este desarrollo entregó nuestras vidas a los banqueros a perpetuidad.
     «La línea de comunicación del dios con el hombre a través del rey-sacerdote y de los sacerdotes fue cortada, siendo sustituída por los propios retorcidos objetivos de éstos, no dirigiendo ya a la Humanidad hacia el cielo que podría haber sido y donde todo habría sido vida, y luz y esperanza, sino hacia un infierno tal que para escaparse del cual los hombres podrían de buena gana llegar a aceptar la idea del Suicidio Colectivo…».
     Astle lo llama “una conspiración contra la Humanidad”.
     «De aquí que la gente nunca cuestionara la existencia del templo y lo considerara como el lugar donde la voluntad del dios era ejercida por medio de sus sirvientes… Que esto hubiera llegado a funcionar más como un instrumento para la fachada de la capacidad de santificar para un poder internacional ocupado en gran parte con la creación de dinero y el control del comercio de esclavos, de suyo lleno de antecedentes criminales, era algo que ellos nunca llegaron a entender totalmente; ni que ese asunto entero de rezos, adoración y devoción estaba peligrosamente a punto de convertirse en un cruel engaño manipulado por un puñado de extranjeros, que los miraban a ellos y a su fervor y creencias con ojos muertos…».
     Aunque plagas y decisiones políticas desastrosas causaran la destrucción de la antigua Grecia, Astle describe convincentemente el proceso por el cual los banqueros internacionales capturaron cada ciudad-Estado griega, excepto Esparta, introduciendo monedas de plata (los bancos controlaban las minas de plata) y el crédito y la contabilidad bancarios, lo cual permitió que ellos crearan dinero desde la nada, una práctica completamente destructiva que ha conducido a nuestro actual callejón sin salida financiero, la manera en que los grandes banqueros siempre nos exprimen, generación tras generación.
     «Las referencias anteriores que aluden a la banca en los centros y santuarios griegos como siendo manejada por extranjeros también son verificadas por el profesor M. Rostovtsev», escribe Astle. «Surge por lo tanto la pregunta: “¿Cuáles extranjeros?”. ¿Serían miembros de la misma fraternidad que la del arameo Apolonio ya mencionado, gerente para los asuntos económicos de Ptolomeo Filadelfo; hombres que estaban por sobre y más allá de la Humanidad en su manipulación de poderes que no mucho antes habían estado reservados únicamente a los dioses y que habían sido ejercidos sólo por aquel sacerdocio consagrado que rodea al rey, el hijo del dios en la tierra?. Dicho poder lo perdieron los reyes para siempre cuando en primer lugar ellos permitieron la institución de la contabilidad para un estándar de plata en la Antigüedad en las tierras de Sumer y Akkad».
     «La respuesta puede ser encontrada en la existencia en la muy antigua Sumeria de una clase privilegiada, la cual, teniendo acceso al “crédito” del templo, era de esa manera capaz de controlar a los señores de las grandes caravanas de burros que llevaban tal “crédito”, o la voluntad del dios de la ciudad, de un lugar de negocio a otro, registrando sus transacciones en sus tablillas, del préstamo de tal crédito hecho para permitir una compra, o de intereses atrasados, o del reembolso de tal préstamo como había sido hecho el viaje anterior. Estas personas, que pueden ser consideradas como derivadas de los caravaneros hereditarios y que deben haber funcionado como intermediarios en metales preciosos y banqueros, habrían sido totalmente claras en el asunto de la plata y su función en el establecimiento de balances de comercio exterior y su uso como un estándar sobre el cual basar la contabilidad del dinero. En los últimos días de las ciudades-Estado de Sumeria, está razonablemente claro que durante ciertos períodos de decadencia, un clero lánguido y corrompido podría delegar a estas personas no sólo asuntos de comercio sino también aquellas decisiones relativas a los Estados extranjeros tan esenciales para la continuación de la fuerza y el derecho del dios de la ciudad».
     «El especial carácter internacional de la actitud mental de esta gente, surgido a partir de que ellos indudablemente provenían de los caravaneros asnales, nacidos para sentirse en casa en todos los pueblos, pero siempre teniendo en cuenta el peculiar negocio de los mercaderes de las caravanas, su comercio y su ganancia, bien pudiera no haber hecho decisiones dignas de un verdadero y dedicado sirviente del dios. Por lo tanto, puede muy bien ser que debamos contemplar a los caravaneros profesionales, de quienes descienden los Habiru, por la extensa difusión del conocimiento de las posibilidades ofrecidas a los comerciantes por medio del desarrollo de las prácticas acerca de la creación de dinero privado, que se deriva de una clara comprensión del significado de la contabilidad para un estándar de plata, y más tarde las potencialidades para el desarrollo del monopolio del comercio inherente en el uso real de la plata como el material en el cual los números de la unidad abstracta fueron grabados. El alcance total de las posibilidades para la acumulación de riqueza mediante la explotación de proporciones variables entre plata y oro en diferentes partes del mundo, y las posibilidades de una expansión privada y secreta de la circulación monetaria total, que estuviera abierta a aquellos que fueran considerados en tal estima en las ciudades que las personas se alegraran de depositar sus objetos de valor con ellos para mantenerlos a salvo, también puede haberles sido conocidos».
     Astle escribe que la misma base de poder que controla la realidad la tuerce de una manera engañosa, por lo general disfrazada con la tontería santurrona de una religión.
     «…Pero quién era quién, o por qué, o qué, poco le importaba a aquel centro cerebral en Babilonia o Ur, o dondequiera que fuera… Quienquiera que ellos profesaran ser, o a quien pertenecer, no significaba nada. De muerte y destrucción era su cosecha, fueran de los suyos o no. La única realidad era el control del metal precioso… A partir de la muerte y la destrucción vino la liberación en aquel día de todas las reservas importantes de lingotes almacenados, y la renovación de los rebaños de esclavos para ser consumidos en las explotaciones mineras en lugares distantes, almacenando el aumento de tales metales preciosos…».
     Desde tiempo inmemorial, todo ha sido cubierto en la mojigatería secreta del ritual religioso.
     «Mientras el objetivo del templo era hacer que la gente viviera vidas piadosas según las costumbres del momento y preservarlos de extraviarse de los caminos de la justicia, por así decirlo, el poder creativo del dinero secreto y privado, estaba más preocupado de lo contrario, de las necesidades del anti-dios, de la destrucción de las vidas de la gente, ya fuera la del rey, de los sacerdotes, nobles o comerciantes, o de los que trabajaban en el campo, siéndoles prestado sin discriminación…».
     «De la confusión resultante entre los gobernantes sólo podría surgir la ventaja para los banqueros y sus objetivos; de la ruptura de la familia y el hogar y la tradición, todo lo que el dedicado siervo del dios tiene en la vida, surgiría un pueblo agotado y confundido, y más dispuesto a aceptar la esclavitud. La corrupción del sacerdocio, como ocurre hoy, era el objetivo principal de la conspiración del dinero, y haciendo que dicho sacerdocio perdiera de vista su alto propósito y a sí mismo como la voz del dios en la tierra, se seguiría naturalmente el éxito en todos sus otros objetivos».
     Ahora hay aquí una breve historia del mundo. Esta batalla se terminó hace tiempo.
     «Después del triunfo final de la fraternidad creativa del dinero internacional, que puede ser identificada en Mesopotamia con aquel período de conquista, reconquista, y nuevamente conquista que comenzó con la invasión de Sumeria por los gutis en 2270 a.C. y que terminó con el colapso del Imperio de Ur de Ibi-Sin a manos de los rebeldes elamitas con sus aliados amoritas en 2030 a.C., y su llevada a Susa como cautivos, tanto de la estatua de culto del Señor Nannar como la del dios Luna junto con el rey Ibi-Sin mismo, virrey terrenal de aquel dios, los agentes del Poder del Dinero Internacional rápidamente concluyeron el trabajo de la destrucción por medio del liberalismo y la permisividad, sin duda, de modo que hacia 1900 a.C. los sumerios habían perdido totalmente su identidad nacional y racial y su voluntad de ser… Lo que siguió a partir de entonces fue, sin duda alguna, una raza mezclada sin ninguna lealtad especial a nada aparte del “dinero”».
     ¿Quién es realmente el que ha hecho todo esto, y todavía lo hace?.
     «Tales agentes», continúa Astle, «son mostrados por la evidencia general de la Historia como una clase de dudosos orígenes y antecedentes. Imbuídos con un auto-odio racial, estos bribones, que surgieron en un tiempo de agotamiento nacional y en contra del antiguo sistema natural de gobierno, por medio de un triunfante poder del dinero, demasiado a menudo son particularmente distinguibles por una disposición a complacer a aquellos que les parece que son los amos, llegando incluso hasta la degradación y envilecimiento de su propia especie».
     «La apatía de una controlada opinión pública frente al diluvio de sexo pervertido que empapa a los países anglosajones hoy, lo que no podría ocurrir sin la connivencia de los así llamados gobernantes, aunque sólo fuera por su incapacidad para tomar alguna medida seria para controlar su fuente, es, en este punto, ejemplo suficiente».
     «Promoviendo secretamente el concepto de la “Revolución Permanente” como el más apropiado para el mantenimiento de su control, apenas surgió de nuevo un gobierno estable y natural, divinamente ordenado, entonces, cavando febrilmente en sus raíces, ellos lo derribaron».
     «De la desintegración de la familia y el hogar, de la lujuria y la embriaguez, de la gente que vive en desorden, y del amor cediendo el paso al odio, ellos prosperaron. Cuando ellos vieron que retornaban los signos de nobleza y aristocracia natural en la vida y el pensamiento, la preferencia financiera fue automáticamente retirada… El que se consumía con deseos animales y bajeza de propósitos, ése era su hombre y ansiosamente su esclavo, y un traidor complaciente de sus hermanos en lo que era planeado para ellos por su amo».
     «El cruel monopolio privado de la riqueza y el capital creció, y donde la gente había sido oveja en el rebaño, y el rey su amado y dedicado guía, ahora que los reyes se ocuparon de aquellas políticas falsas preparadas para ellos y que iban en interés de los creadores de dinero privado, la gente llegó a estar perdida y desalentada, conducida por aquí y por allá por el lobo enloquecido disfrazado como el diligente perro del pastor».
     «En ese tiempo, tal como hoy, la gente estaba casi completamente a merced de las personas privadas que controlaban su dinero, quienes entonces controlaban la afluencia de metales preciosos, plata y oro, el fundamento del dinero de la gente. Las políticas de estos reguladores, desde su punto de vista como internacionalistas, estaban necesariamente dirigidas hacia el estímulo de la guerra contra el bienestar de la Humanidad».
     «Así, para resumir la situación en lo que a la Atenas anterior a Solón se refiere, un pueblo simple e iletrado a quien se le ofrecieron todos los lujos de otro mundo a cambio del nuevo dinero, cuya función es tan poco entendida por la gente culta incluso hoy en día, llegó a estar sumergido por las deudas. La ley con respecto a esta deuda había sido apoyada por una nobleza corrompida a favor de los banqueros. Sin duda les había sido representado por estos mismos banqueros que esta presión de la deuda sobre la población creciente mantendría a las masas dóciles y atadas a la tierra como fue indicado por el predominio de las tablillas hipotecarias en las granjas de Ática. Esta condición, favoreciendo a la nobleza corrupta de Grecia y al poder del dinero internacional, ignoraba las necesidades de los fabricantes nuevos ricos de Atenas, que no eran capaces de obtener el suministro suficiente de trabajo gratis local ni tampoco de obtener esclavos».
     El estrujamiento empleado por los banqueros internacionales era exactamente el mismo que ellos usan hoy.
     «La situación está muy clara. Los reyes y las aristocracias, como descendidas de los antiguos días, como un derivado de su locura al permitir las actividades sin restricción de los nuevos banqueros, que fueron bien establecidos ahora en todas las principales ciudades de Grecia, salvo Esparta, vieron nacer una clase de fabricantes y empresarios, en gran parte extranjeros y hombres de origen humilde. Estos hombres, muy a menudo con los medios de la nobleza pero con la mentalidad de esclavos, eran claramente una amenaza seria para reyes y la nobleza y el orden que ellos representaban».
     «El tirano, por lo tanto, era aquella fuerza por medio de la cual el poder del dinero internacional, como se desprendía del control de los lingotes de plata y los mercados de esclavos, destruía toda la resistencia a su adueñamiento total de la vida y el trabajo y la esperanza humana…».
     «El tirano era aquel en quien el banquero podía confiar para poner su programa de “nivelación”, o, en el lenguaje engañoso de hoy, podía confiar para “Seguir adelante con la Democratización”, y trabajar contra la clase de la cual se suponía que él había venido. Él era en quien se podía confiar para llevar a cabo programas de obras públicas, mantención de gastos militares, etc., ya que todas aquellas actividades reforzaban la posición del banquero como creador y regulador de la unidad de cambio, y por lo tanto, la posición de aquellos exclusivos recintos en donde él elaboraba planes secretos, el diseñador de la vida de la ciudad. El banquero no podía mantener su control sobre la ciudad, salvo que su producto, el dinero ingresado en el crédito contable, aunque creado, estuviera bajo demanda constante, y la administración municipal profundamente embrollada en sus artimañas. El tirano tenía que ser alguien completamente de acuerdo con la así llamada actitud política “democrática”, que el banquero siempre parecía apoyar… Su objetivo aparente tenía que ser “nivelar”, significando tal nivelación por supuesto el derribar todo lo que estuviera por encima de todos, (¡y por encima del banquero también!…)».
     ¿Por qué ha sido ésta la misma fórmula para el mal, todo este tiempo, que ha arruinado lo que aparentemente podría ser un mundo más pacífico?.
     «El mal que rodea al dinero se deriva en consecuencia de la falta de comprensión de su verdadera naturaleza, y en particular del hecho de confundir dinero y tesoro. Es el fracaso persistente de la Humanidad no comprender que el dinero es sólo el resultado de un acuerdo al que se ha llegado entre un pueblo soberano mediante su gobernante, para proveerse con un sistema de números por medio del cual sus intercambios pudieran ser facilitados, y así ayudársele a vivir una mejor vida…».
     «El mal está, y puede ser dicho, en el olvido del gobernante para respetar su deber de proporcionar una adecuada oferta de dinero para su pueblo, regulada sólo por él y sin obligaciones con respecto a fuerzas externas, a la manera en que habían existido en las antiguas civilizaciones orientales en tiempos más tempranos… El mal está en conceder a personas privadas, y por lo tanto irresponsables, el poder para intervenir en la que era la responsabilidad más sagrada del gobernante por medio del sacerdocio, la creación y la regulación del medio de intercambio: el dinero de su pueblo».
     El rastro de traición, sangre y lágrimas, todo amarrado con mentiras, se extiende desde el alba misma de la civilización hasta nuestro día actual. Astle continúa:
     «El Gobierno Mundial es el gobierno total a escala planetaria en el cual ninguna raza o pueblo independiente existirá excepto sus gobernantes, quienes necesariamente tendrán que ser una casta exclusiva. El consenso total de todos los presumidos, si es que no imaginativos, banqueros nunca se dará; pero de la debilidad y la confusión creadas por ellos entre nosotros hacia estos sus propios vanos objetivos, el Gobierno mundial sobre el que ellos hablan en voz baja sólo puede surgir mediante la conquista, aunque no sean ellos quienes serán los conquistadores, aunque en efecto ellos sean el instrumento principal. No habría ningún modo de dar origen a aquel monopolio total del dinero, la industria y el Imperio, que es el gobierno mundial, salvo mediante la manipulación de la credulidad de la Humanidad y la confianza patética que ésta todavía mantiene en que sus gobernantes son la voz de Dios en la Tierra, según ella ciegamente tropieza, excepto que fuera por la conquista armada».
     «La conquista armada por su parte, en estos últimos días, no puede ser efectuada sin la complicidad del poder conspiracional del dinero. Aunque tal poder conspiracional del dinero en su búsqueda prácticamente insana de caminos hacia su propio establecimiento, hacia el Gobierno Mundial para siempre, se haya convertido ahora en una institución, que en el horror de las armas de destrucción total y aniquilamiento que conduce al sometimiento final que ha sido llamado a la existencia, y, en su ceguera, también ha dado origen a nuestros enemigos, sólo puede ser descrito como una aplanadora completamente fuera de control, un terror que lo sumerge todo…».
     El capitán Astle creó una descripción viva de lo que la mayor parte de los historiadores han temido revelar. Éste era el cuadro hace dos mil años. Permanece siendo el mismo hoy, y ahora sabemos la razón de por qué.–
FUENTE: John Kaminsky
TRADUCCIÓN: EDITORIAL STREICHER

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.