Los 9 clubes exclusivos en los que jamás podrás entrar

Aparte del Bilderberg, hay otras organizaciones donde se toman decisiones políticas y económicas clave pero que apenas son conocidos por el público. Te descubrimos cuáles son los más importantes.

Una casa semejante comprada en Yellowstone (Montana) puede costar entre 5 y 35 millones de dólares. (Yellowstone Club)

Groucho Marx decía que nunca formaría parte de un club en el que dejasen entrar a alguien como él. Hay otro puñado de organizaciones del mundo que esgrimen una lógica casi tan férrea: nunca dejarían formar parte de sus filas a alguien como usted o como yo, querido lector. Así que, si está leyendo este artículo, podemos afirmar casi con total seguridad que nunca traspasará las puertas de ninguno de estos clubes. En caso contrario, simplemente queríamos desearle buenos días, señor ministro o señor empresario de influencia internacional. Puede dejar de leer ya porque no descubrirá nada nuevo.

El resto tenemos que conformarnos con los datos que, de cuando en cuando, los miembros de dichas organizaciones filtran a los medios de comunicación, a veces con cierto ánimo de dar envidia. ¿Qué hace falta para formar parte de algunas de las organizaciones que mueven los hilos en la sombra? Desde luego, disponer de dinero a espuertas nunca viene mal. Por supuesto, resulta casi imprescindible haber sido recomendado por algunos de los miembros que ya pertenecen a la organización, así como gozar de inmejorables referencias.

Pero si hay un factor de verdad determinante, ese es la influencia social. Al fin y al cabo, pertenecer a un gran club te ofrece la posibilidad de terciar en la política y economía mundial en la misma medida en que uno puede satisfacer las demandas de sus compañeros de fraternidad. Quid pro quo, eso sí, tan sólo entre unas cuantas decenas de personas en todo el orbe.

The Bohemian Club

La máxima de esta organización fundada en 1872 por un grupo de artistas y periodistas y localizada en el número 624 de la calle Taylor es “las arañas que tejen no vienen aquí” (weaving spiders come not here), una cita de El sueño de una noche de verano de William Shakespeare. En definitiva, es un espacio para el esparcimiento. Tan sólo en contadas ocasiones se ha dejado de lado el carácter ocioso de la organización, como en el año 1942, cuando el Club Bohemio se convirtió en la sede de una de las reuniones en las que se dio luz verde al Proyecto Manhattan, el desarrollo de la bomba atómica por EEUU.

Posteriormente, presidentes republicanos como Richard Nixon o Ronald Reagan han formado parte de club. Algunos de sus miembros fueron meramente honoríficos, como el magnate de la prensa William Randolf Hearst. Cada año, la organización monta un campamento de dos semanas de duración en las que se realizan ritos como la ceremonia de cremación (en la que se “queman” simbólicamente los problemas diarios), así como representaciones teatrales a todo trapo.

Un búho es el símbolo que representa al Bohemian Club en la sede de la organización.

Belizean Grove

La respuesta femenina al club de San Francisco llegó más de un siglo después desde las calles de Nueva York, cuando la ejecutiva de Westinghouse Broadcasting Susan Stautberg, junto a la consultora Edie Weiner, decidió que ya era suficiente. El club sólo admite a mujeres, que se reúnen cada año en localizaciones de América Central (de ahí su nombre). ¿El objetivo de la organización? Al parecer, nada menos que colocar a una mujer en el Despacho Oval. Según desveló un artículo publicado en The New York Times, entre las más de cien personas que forman parte de la organización figuran militares, diplomáticos y ejecutivos de Goldman Sachs, Victoria’s Secret o Harley Davidson.

Club de Emprendedores de China

Cuando pensamos en organizaciones secretas, solemos pensar en el mundo occidental, pero los países emergentes también disponen de órganos informales en los que tomar decisiones sobre las tendencias de futuro. El más importante en Asia seguramente sea el Club de Emprendedores de China (China Entrepeneur Club, CEC), formado, como su nombre indica, por 46 de los empresarios más importantes del gigante asiático (entre ellos, los CEO de Alibaba o Guo Guanchang), a los que se añaden otros 9 consejeros procedentes del ámbito académico.

Básicamente, la función del grupo es trazar una estrategia conjunta de cara a las relaciones internacionales de sus empresas. Por ello, han organizado visitas como la realizada en el año 2013 y que contó con la colaboración del presidente francés Françoise Hollande y el gobierno belga.

Comisión trilateral

Bajo este nombre sacado de los años de la Guerra Fría se oculta el think tank impulsado por David Rockefeller en el año 1973 con el objetivo de dar fluidez a las relaciones entre los países occidentales y los asiáticos; en concreto, Japón. Esa es la principal diferencia con el club Bilderberg, con el que coincide en algunos de sus miembros. Entre ellos se encuentran George W.H. Bush y españoles como Ana María Botín, Juan Villalonga o el abogado Antonio Garrigues Walker. Los presidentes de la comisión son Jean-Claude Trichet, antiguo presidente del Banco Central Europeo, el geopolitólogo Joseph Nye y el farmacéutico Yasuchika Hasegawa, que representan cada una de las regiones de la entente.

Club Alfalfa

Quién iba a decir que tan rústico nombre iba a servir para denominar el banquete anual que se celebra el último sábado de enero en Washington, D.C. No falta nadie en dicha fiesta: entre aquellos que han pronunciado una charla en la cita anual se encuentran Richard Nixon, Ronald Reagan y George Bush Jr., que probablemente habrán sido aplaudidos por otras luminarias como Warren Buffett o Michael Bloomberg. El club no admitía mujeres hasta que un boicot realizado por el presidente Bill Clinton en 1993 puso fin a dicha discriminación. Hace un par de años, un grupo de manifestantes se citó ante las puertas del cenáculo para protestar contra la toma de decisiones en ámbitos privados.

¿De dónde proviene tan peculiar nombre? Al parecer, es una referencia a la capacidad altamente absorbente de líquidos de la alfalfa, que hace todo lo necesario para llevarse algo a las raíces. En definitiva, se beben hasta el agua de los floreros.

El hoyo 10 del club de golf de Augusta, fundado en 1933


Club de golf de Augusta

Posiblemente usted haya oído hablar del Masters de Augusta, uno de los cuatro torneos más importantes del calendario golfístico, pero es mucho menos probable que conozca los entresijos del club de golf que lo alberga. Fundado por el golfista Bobby Jones en el año 1933, tan sólo admite a 300 miembros, entre los que se cuentan actualmente Bill Gates o Warren Buffett (no se pierden una). Es uno de los clubes más discriminatorios de Estados Unidos: no admitió a negros hasta el año 1990 ni mujeres hasta el 2012, cuando Condoleeza Rice y Darla Moore, de Rainwater, pasaron a formar parte de él. Los ganadores del torneo reciben la chaqueta verde que distingue a los miembros del club, por lo que esta formó parte de los armarios de Severiano Ballesteros y José María Olazábal.

Club Yellowstone

No podían faltar las estaciones de esquí en este listado. Seguramente la más distinguida de todas ellas sea la del Club Yellowstone, que se encuentra en las Montañas Rocosas de Montana. El club arrancó después de que el emprendedor Tim Blisexth comprase 100.000 acres de terreno virgen, y el coste de la membresía ronda los 250.000 dólares. Un precio bastante asequible si lo comparamos con los más de 30 millones que puede llegar a costar una casa en las montañas.

Club Bilderberg

Seguramente, el más conocido de todos los de la lista, pero también uno de los más opacos. Una paradoja que es terreno abonado para las teorías conspiranoicas, más o menos acertadas, de expertos en el tema como Daniel Estulin o Jurrian Maeseen de Infowars. De lo que podemos estar seguros es que la reina Sofía acudió a la edición de 2014, de igual manera que Luis de Guindos o Soraya Sáez de Santamaría en años previos. De lo que no podemos estar tan seguros es que, como afirman expertos como Cristina Martín Jiménez, autora de Perdidos. Los planes secretos del Club Bilderberg (Martínez Roca), en dicha reunión se decidiese la abdicación del rey Juan Carlos I. ¿O quizá sí?

Giga Society

¿Harto de que sea el número de ceros de tu cuenta bancaria lo que decida tu entrada en estos círculos? Estás de suerte: si eres una persona increíblemente inteligente –y no tenemos ninguna duda sobre ello–, puedes formar parte de la sociedad de superdotados Giga, que se define a sí misma como “la sociedad de alto coeficiente intelectual más exclusiva del mundo”. Tan sólo hace falta tener un CI igual o mayor a 190, un requisito únicamente superado por la Grail Society, formada por aquellos con un coeficiente no inferior a 200 y que tiene como objetivo localizar a la persona más inteligente de la Tierra. 

http://www.horizontnews.com/2015/02/los-9-clubes-exclusivos-en-los-que.html

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