«La Paz Perfecta»

Cuenta una vieja historia que un Rey convocó a un concurso entre todos sus súbditos. El propósito era elegir una pintura en la cual se representara la PAZ PERFECTA.

Resulta que muchos presentaron impresionantes obras de arte, llenas de las clásicas palomas blancas y otras cosas. Pero entre todas fueron dos las que impresionaron al mencionado Rey. La primera era la pintura de un lago el cual era un «espejo». Las montañas de los alrededores se reflejaban junto a los hermosos árboles del lugar. El cielo celeste y con nubes que lo adornaban… todo inspiraba mucha paz…

Pero el segundo que impresionó al Rey fue uno en el que se dibujó una tormenta descomunal; rayos, truenos, avalanchas de lodo, los árboles a punto de caer por la fuerza del viento y todo lo que se puedan imaginar que sucede en una tormenta… al Rey le gustó porque en medio de tremenda tormenta el autor dibujó una pequeña roca debajo de la cual crecía un arbusto. La roca protegía al arbusto de la tormenta y allí, en ese arbusto, un pequeño gorrioncillo se refugiaba cuidando de su nido, EN PROFUNDA PAZ Y EN PROFUNDO SILENCIO…

A pesar de que afuera todo estaba «de cabeza», ese gorrioncillo supo mantenerse en una paz perfecta, sin quejarse de lo que pasaba, sin lamentarse de lo feo que estaba el tiempo, o de que quizá se quedaría sin alimento. Él se mantuvo en paz y logró que nada se lo impida.

LA PAZ PERFECTA SI EXISTE… SI NOSOTROS DESEAMOS SINTONIZAR CON ELLA…


www.mundocambio.com

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.