Venus en la cruz fija

Venus, el planeta del amor, la productividad y las relaciones humanas, entra a Leo el lunes 5 de junio, a las 09:48 de la mañana, hora de Venezuela (13:48 hora universal).

Las cualidades venusinas en el signo del león cobran especial brillo, al recibir la influencia solar. La naturaleza seductora de este astro se despliega en Leo, buscando ser el centro de la atención, para lo cual hace todo lo posible por mostrar las cualidades que le adornan.

La expresión del amor con Venus en Leo puede manifestare mediante la galantería masculina o los llamativos adornos femeninos, para envolver el ambiente con un romanticismo casi teatral.

Al entrar Venus en Leo, sustituye a Marte (su opuesto energético), en la cruz cósmica fija que comenzó el 20 de mayo, precisamente cuando el astro rojo ingresó a la franja del león, y completó la cruz cósmica fija junto a Júpiter en Tauro, Plutón en Acuario, y los Nodos Lunares entre Escorpio y Tauro.

Por cierto, el 31 de mayo, en su paso por Escorpio, la Luna formó parte, brevemente, de la cruz fija.

Ahora, Marte, aunque sigue en Leo, se está alejando del área de influencia de la cruz cósmica, y Venus toma su lugar desde este lunes 5 de junio, alargando la “vida” de la cruz, hasta el 11 de junio, fecha en la que Plutón abandona en retroceso a Acuario, para regresar a Capricornio por lo que resta de año.

Aparentemente, Venus viene a suavizar los efectos de la cruz, pues se aleja Marte, agresivo e impulsivo, y se impone un modo distinto de expresión, con cualidades más favorables para la búsqueda de armonía y entendimiento.

Sin embargo, hay que tomar en cuenta que donde están involucrados los sentimientos (ya la Luna dejó una estela de emociones), puede traer también situaciones de tensión cuando las energías son muy intensas: rupturas, llantos, arrebatos sentimentales, orgullo, celos, y paremos de contar.

Las energías de la cruz cósmica vienen por los cuatros costados e impactan en nuestro “centro”, y justamente, si nos agarra desprevenidos, nos “descentra”, por eso, hay que recibir sus efectos en forma consciente, y mantener el equilibrio.

Respirar profundo, meditar, pensar antes de actuar, parece sencillo, pero requiere de esfuerzo y madurez. Sintamos esa confluencia de energías del cosmos y hagamos alquimia, para generar procesos que representen algo trascendental en nuestras vidas.

Aunque la cruz cósmica se diluya en una semana, sus efectos en nosotros, y en el colectivo, pueden perdurar, a través de las decisiones que tomemos en este tiempo, y que han de marcar un hito: un antes y un después…

http://termometrozodiacal.blogspot.com/2023/06/venus-en-la-cruz-fija.html

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