La ceremonia egipcia del jubileo

El periodo arcaico, conocido como Época Tinita, comienza hacia el año 3100 a. C. y se prolonga hasta el 2700 a. C. Es la época en la que dan comienzo las dinastías. El Estado y la cultura egipcia se forjaron en sus líneas esenciales al principio de este periodo.
A la cabeza del Estado se encuentra el faraón, como responsable de toda la pirámide social y política del país. Su autoridad descansa en la consideración oficial de su divinidad. Según los egipcios, el país estuvo gobernado primero por los dioses, siendo la primera dinastía de nueve dioses y la segunda de otros nueve. La tercera es la de los semidioses, tras la cual vienen las dinastías humanas.
La divinidad oficial del faraón era adquirida en la ceremonia de coronación, y se renovaba en la fiesta del jubileo o heb sed, que recibe su nombre por el dios chacal llamado Sed. El propósito de la misma era renovar la energíadel faraón.
La tradición dictaba que se celebrase al trigésimo año de reinado, y después de eso nuevamente cada tres años; pero como las expectativas de vida no hacían probable que se pudiera alcanzar esa fecha, muchos la adelantaban para poder vivir el momento. Además, se cree que también podía celebrarse el jubileo ante una grave enfermedad del faraón o alguna catástrofe que amenazara al reino. Los faraones que cumplían con el plazo de treinta años, pero no vivían para alcanzarlo, se conformaban con la promesa de “millones de jubileos” en la otra vida.
El festival duraba unos cinco días. Estaba ideado para sustituir a un ritual más antiguo en el que el rey era sacrificado cuando sus súbditos veían que estaba en decadencia, a consecuencia de lo cual era incapaz de mantener el equilibrio de las fuerzas creadoras. En esa época remota era sustituido por otro rey joven en pleno disfrute de sus fuerzas vitales. Con el tiempo y la evolución de las costumbres, el sacrificio se sustituyó por una ceremonia mágica de igual valor en la que se enterraba una estatua personificando al rey.
La fiesta de heb sed incluía complicados rituales. Había ofrendas a Sechat-Hor, que había alimentado a Horus (o al faraón) con su leche sagrada, y procesiones de sacerdotes en las que el faraón tomaba parte en presencia de la esposa real y de los hijos. Cubierto con el manto de Osiris, recorría con su séquito las capillas para obtener el consentimiento de los dioses y poder así renovar su soberanía. El rey levantaba un pilar djed ayudándose de cuerdas, un símbolo fálico que representaba la fuerza, la potencia y la duración del gobierno del faraón.
Uno de sus cometidos durante la ceremonia era realizar una carrera, vestido con una falda corta y una cola de animal a la espalda. Así recorría la distancia entre dos marcas, un modo simbólico de delimitar su territorio al tiempo que demostraba que aún estaba en forma para gobernar el reino. Después de eso recibía de los sacerdotes la corona blanca del Alto Egipto y la roja del Bajo Egipto, y se sentaba en ambos tronos. Más tarde el faraón disparaba cuatro flechas hacia los cuatro puntos cardinales, para dar muerte a las fuerzas del mal y extender a todo el país la fuerza vital o ka que le habían comunicado los dioses. Al concluir la larga serie de rituales, se celebraba un banquete.
Con frecuencia se fundaba un nuevo templo con ocasión de esta fiesta, o bien se destinaba a tal efecto un patio en el recinto de un santuario ya existente, con el trono a un lado y espacio para que la gente contemplara la ceremonia. Eran muchos los invitados a presenciar el festival: miembros de la administración, gobernadores de las distintas provincias y príncipes y embajadores extranjeros. También se construía un edificio donde el rey se cambiaba de ropa para los diversos rituales.
La estructura de Saqqara es la más antigua que se conserva, y ha sido reconstruida. A los lados hay capillas con los santuarios de los dioses locales. Los dos tronos se situaban al extremo sur.
En las vidas de los antiguos egipcios, los festivales ocupaban buena parte del calendario. Mostraban de ese modo devoción a los dioses, pero estas ceremonias también servían para elevar el poder del faraón.
http://themaskedlady.blogspot.com.es/2012/03/la-ceremonia-egipcia-del-jubileo.html

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