Los grandes inspirados

La colección otros Mundos de Plaza y Janés, significó un antes y un después en la divulgación de las tesis alternativas.

Buena parte de estos libros no se han digitalizado, y poco a poco van desapareciendo de Las Bibliotecas al no ser demandados por desconocimiento de los lectores.

Sin duda una colección imprescindible para comprender la evolución histórica de nosotros mismos, de buscar respuestas a esas preguntas que el día a día se empeña en ocultarnos.

maestroviejo

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El libro Los grandes inspirados fue escrito por el autor Paul Arnold en el año de 1973 con el titulo original «LES GRANDS INSPIRES» (© Culture, Art, Loisirs, París, 1973) que se publico en la coleccion otros mundos con una traduccion por J. FERRER ALEU.
Visión básica, doctrinal e histórica de las grandes directrices religiosas de la humanidad.

Los grandes inspirados

INTRODUCCION

Remontarse a sus orígenes —orígenes terrestres, orígenes celestes—: éste fue, en todos los tiempos, la preocupación primordial de la Humanidad. Todas las razas, todas las civilizaciones que se repartieron el mundo, expresaron o expresan su génesis religiosa, ora revelada o gnóstica, ora histórica o científica. Entre estas explicaciones del mundo, las hay que subsistieron durante tres o cuatro milenios y otras que fenecieron en unos pocos siglos o en unos cuantos decenios.

Todas son igualmente respetables, pues dan testimonio de la única voluntad realmente esencial del hombre, la voluntad de superación que implica su vitalidad. Todas son igualmente angustiosas, porque dan testimonio de la permanencia del enigma —enigma de la existencia, enigma del universo, enigma de nuestra utilidad, de nuestra finalidad— que, hoy más que nunca, turba a las mentes jóvenes.

Evolucionismo ¿Se dio un paso adelante cuando la Biología pasó de la noción de milagro a la de evolución, que, día tras día, parece confirmar la Paleontología? Tal vez temerariamente, Pierre Teilhard de Chardin planteó, en el centro mismo del mundo cristiano, el problema del «fenómeno humano»l Él lo resolvía como biólogo que era por añadidura. Aceptaba públicamente la idea de una humilde evolución de los seres, del «árbol de la vida» desarrollándose de rama en ramita, desde los cristales hasta los homínidos y el hombre pensante. Y, sin embargo, su obra considerable no está exenta de puntos flacos.

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