Cuando la Banca gana, la ciudadanía siempre pierde

Los compañeros de PAH Madrid han elaborado este documento muy interesante que reproducimos aquí

12.385 millones de euros, ésta es la cifra de beneficios netos anunciados por los seis principales bancos españoles en los primeros seis meses de este año. Esto supone un incremento del 21% sobre los beneficios del mismo período de 2022, que ya marcaron un histórico y obsceno récord. Y ello a pesar del freno a la demanda de crédito y a que ya han pagado el impuesto especial que el gobierno les puso y que finalmente ha resultado ser calderilla para ellos. Todos los expertos coinciden en que la razón fundamental de estos resultados es el aumento del margen de intereses debido a la subida del Euribor®. Si a ello le sumamos otra noticia tendremos una imagen más completa del panorama:

Estas noticias son una confirmación más de lo que venimos denunciando desde inicios del 2022. El escandaloso aumento del Euribor® solo responde a una gigantesca estafa organizada por la patronal bancaria europea con la connivencia del Banco Central Europeo y la necesaria dejación de funciones de todos los organismos de control y supervisión del sistema financiero.

Como ya hemos detallado en anteriores artículos, pese al aluvión de titulares en todo tipo de medios de comunicación del estilo de “el Banco Central Europeo sube los intereses de las hipotecas”, conviene aclarar que el Euribor® (acrónimo de Euro InterBank Offered Rate) no lo determina el BCE, sino el EMMI (siglas en inglés del Instituto Europeo de Mercados Monetarios) que no es otra cosa que una entidad privada constituida por la patronal bancaria europea y con la que comparte sede, a la que el BCE le dio la patente de corso de calcular este crucial tipo de interés de referencia al que están referenciados préstamos y créditos por valor de más de 180 Billones de euros.

Desde que en 2013 la Comisión Europea impusiera multas multimillonarias a 6 grandes bancos europeos por la manipulación de este índice, las autoridades europeas desarrollaron nuevos reglamentos para evitar su manipulación. A partir de 2020, los datos en los que se deberían basar los cálculos para determinar el Euribor® diariamente, tendrían que salir de los aportados por un panel compuesto por los 18 principales bancos europeos (entre ellos cuatro españoles) sobre las operaciones reales de préstamos entre ellos (lo que se conoce como Mercado Interbancario), y en concreto para las hipotecas, de las operaciones entre bancos a 1 año de plazo.

Basta consultar las páginas estadísticas del BCE o del Banco de España para comprobar que ESTAS OPERACIONES NO EXISTEN, pues la política monetaria que ha mantenido durante mucho tiempo el BCE, financiando con créditos bonificados a los bancos privados, a través de los programas TLTRO y la Expansión Cuantitativa, ha provocado que estos tengan un exceso de liquidez descomunal, y los españoles más que ninguno. Por eso, unos bancos que nadan en liquidez, no necesitan financiarse entre ellos, es decir, no tienen que recurrir al Mercado Interbancario para obtener fondos para dar préstamos a los ciudadanos o a las empresas. Sabiendo esto la pregunta es fácil, si no hay operaciones reales ¿de donde están sacando los datos para calcular el Euribor®? La respuesta también es fácil: SE LOS INVENTAN, a través de algo que llaman “opiniones de expertos”, tal y como, sin ningún pudor, recoge la propia web del Banco de España:

Pero es que además de los reglamentos europeos, en nuestro país tenemos la Ley 5/2019 Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario (Hipotecas) que en su Art. 21 , en relación con los tipos de interés de referencia como el Euribor®, establece los siguientes requisitos:

  1. Ser claro, accesible, objetivo y verificable por las partes en el contrato de préstamo y por las autoridades competentes.
  2. Calcularse a coste de mercado y no ser susceptible de influencia por el propio prestamista, o en virtud de acuerdos con otros prestamistas o prácticas conscientemente paralelas.
  3. Los datos que sirvan de base al índice o tipo sean agregados de acuerdo con un procedimiento matemático objetivo.

Tal y como hemos explicado en párrafos anteriores, un Euribor® determinado por las “opiniones de expertos” de los propios bancos, no cumple ninguno de los requisitos exigidos por la Ley. Además de ser tan manipulable como lo eran las encuestas que motivaron las multimillonarias multas impuestas.

Y si el resultado de esta estafa supone para la banca unos escandalosos beneficios, la consecuencia para los millones de familias hipotecadas es un bestial incremento de las cuotas de su hipoteca, que en no pocos casos se han duplicado. Los que llevamos tiempo en la lucha por el derecho a la vivienda sabemos lo que esto supone. Cuando una familia empieza a tener problemas para pagar la hipoteca empieza un calvario en el que se ve obligada a reducir su gasto en cosas imprescindibles: alimentación, suministros básicos, vestido y calzado, educación, etc…, con la consiguiente precarización, no solo de su economía sino de sus vidas, llegando a afectar gravemente a la salud de los más vulnerables. Para además, en muchos casos, no poder hacer frente finalmente al pago de las cuotas y enfrentarse a un procedimiento de ejecución hipotecaria por el cual su banco, o el Fondo Buitre al que este le venda la deuda, se quede con su vivienda y con todo el dinero pagado hasta entonces, viéndose la familia en la calle y en muchas ocasiones con una deuda remanente que no van a poder pagar.

Y aquí no vamos a entrar en las consecuencias para miles y miles de pequeñas y medianas empresas o para las Administraciones Públicas, que también se financian con préstamos y créditos referenciados al Euribor® y han visto dispararse sus costos de financiación. En el caso de las Administraciones Públicas ese incremento del gasto lo pagamos todos con nuestros impuestos, y en el caso de las empresas privadas también, a través del incremento de los precios.

Cuando, según el reciente “Informe sobre la situación financiera de los hogares y las empresas” publicado por el Banco de España y referido a 2022, 1,6 millones de familias de nuestro país no puede hacer frente a sus gastos esenciales “por el efecto de la inflación y la subida de intereses“, pasando esta cifra del 7% en 2020 al 9% a finales del año pasado, las medidas tomadas por el gobierno se han limitado a la aprobación de un nuevo Código de Buenas Prácticas que solo modifica superficialmente el que aprobó en 2013 el gobierno de Mariano Rajoy y del que solo sabemos que lo han solicitado 33.000 familias, pues los bancos no ofrecen información actualizada sobre el grado de concesión.

Por otra parte, las soluciones propuestas por algunos grupos políticos en la reciente campaña electoral no pasan de ser meros parches que no entran en las causas del problema.

La propuesta del PSOE de ampliar en siete años el plazo de amortización de las hipotecas, si bien reduce el importe de las cuotas mensuales, supone un considerable incremento del costo total de la mismas, ya que a más plazo más intereses, o sea más ingresos para el banco.

La plataforma SUMAR ha concretado su propuesta en un Bono de 1.000 € para las familias que cumplan una serie de requisitos. La paradoja de esta solución es que aunque los fondos para este bono saldrían del impuesto extraordinario a la banca, volverían a los mismos bolsillos. Su otra propuesta estrella es la de facilitar el cambio de las hipotecas de tipo variable a tipo fijo sin costo para los hipotecados pero sin hablar de cual sería ese tipo fijo. Nos preguntamos si en SUMAR saben que las hipotecas a tipo fijo que hoy están comercializando los bancos llegan hasta el 5% y no bajan del 4% si no se contratan unos cuantos “productos vinculados” que encarecen el precio final.

Tanto SUMAR, como ERC y EH Bildu, han mencionado de pasada la posibilidad de topar el costo de las hipotecas variables, pero ninguno de ellos ha concretado de forma alguna esta propuesta, quedando de momento como un brindis al sol.

Del resto de grupos políticos, nada se sabe, por lo que suponemos que consideran que lo mejor es no hacer nada y que el sacrosanto “mercado” se regule solo y al que no pueda afrontar las consecuencias, mala suerte y que le den.

Pero nadie habla de medidas paliativas de verdad, que permitan a las familias necesitadas no verse abocadas a la pérdida de sus hogares. Nosotros proponemos algunas.

Más que establecer topes a las subidas del interés, las autoridades deben hacer cumplir la ley española y los reglamentos europeos, impidiendo que el Cartel Bancario siga manipulando el Euribor® a su antojo y que este se limite a reflejar el coste real de financiación de los bancos, y más teniendo en cuenta que están autorizados a crear el dinero de la nada, como un simple apunte contable en sus libros cuando conceden un préstamo o crédito.

Regular las ventas de carteras de créditos dudosos a Fondos Buitre radicados en paraísos fiscales y en cuya creación, muchas veces, han participado los propios bancos nacionales. Recuperando el derecho de retracto al que los consumidores tienen derecho según el Código Civil y que fue anulado por nuestro Tribunal Supremo. Evitando de paso el gigantesco fraude fiscal que estas operaciones esconden.

Modificar el Código de Buenas Prácticas haciendo las “quitas de deuda” obligatorias, no a voluntad del banco. Es decir, adaptando la deuda hipotecaria a las posibilidades de la economía familiar.

Sabemos que luchamos contra el PODER, en mayúsculas, pero nosotros no vamos a renunciar a la pelea. Es lo que llevamos haciendo muchos años y no vamos a dejar de hacerlo.

FUENTE: PAH MADRID

Cuando la Banca gana, la ciudadanía siempre pierde.

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